martes, 30 de junio de 2015

Nocturno II

De niña, leía a la noche
con una pequeña lámpara.
La nocturnidad estaba llena de letras
mientras el resto de las habitaciones dormía.

He andado de luna en luna
durante mucho tiempo.

De noche,
la mano sigue tanteando
de memoria
la pequeña y tibia luz del pasado.

Leo hacia atrás
—como los árabes—.

Salteo los finales.
Regreso.
Voy a los comienzos, las gestaciones.
La poderosa raíz asombra más que el roble.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada