miércoles, 30 de diciembre de 2015

Árbol antiguo

Fotomontaje sin título de Grete Stern


Como un árbol antiguo
desmemoriado.

A veces el viento me hace cerrar los ojos
a veces el agua me deja ciega.
El sol amenaza con aniquilarme todos los veranos.

Las raíces me pesan, desconocidas.
¿Son mis hermanos
ese pino aromático o este pehuén?

Mientras los anillos se acumulan
con paciencia amaderada
me pregunto
dónde está mi pasado semilla.
Qué fenómeno de la naturaleza
borró los rastros.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Libros y Casas



El Programa Libros y Casas del Ministerio de Cultura de la Nación entregó cien mil bibliotecas a las familias que recibieron viviendas de los Programas Federales de Construcción de Viviendas. Y ahora da un salto del papel a las pantallas, con una colección de libros digitales en formato PDF que se pueden descargar desde el sitio del programa.

La colección incluye el texto de la Constitución Nacional, diversos manuales y varios libros de literatura (relatos, cuentos, poemas). En poesía, se destacan especialmente Animales rimados y no tanto. Poesía para chicos, con ilustraciones de Pablo Bernasconi, y Mucha, mucha poesía. Tres siglos de poesías y canciones.

Fuente: educ.ar

martes, 1 de diciembre de 2015

Felicidad

Fotografía: Visions of Summer [Visiones del verano] vía Photopin (licencia)


Conocemos la flor,
la hora exacta de la tarde en que abre los pétalos,
olor y color impregnados en la memoria,
los lugares donde le gusta crecer abundante,
pero no sabemos su nombre científico.

Así recordamos la felicidad,
como una flor anónima.
Queremos encontrarla
desesperadamente
pero no tenemos palabras clave
para buscarla en Google.

Presentaron la colección «Con nuestra voz»



miércoles, 18 de noviembre de 2015

Adagio



Ya salió Adagio, el segundo libro de la serie Rapsodia-Ensamble de voces, de Ediciones El Mono Armado. La antología, que reúne a dieciséis poetas argentinos, está prologada por Leopoldo «Teuco» Castilla.


Frankenstein, de Mary Shelley y Elena Odriozola

lunes, 16 de noviembre de 2015

Neruda en seudocódigo

SI (me_olvidas == true)
buscarme == false
olvidarte == true
FINSI



Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Poema completo: Si tú me olvidas - Pablo Neruda.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Guerra

La guerra es un caballo
ciego
desbocado
e iracundo
en un pequeño bazar.

No hay riendas
no hay manos
no hay domador.

Ay,
solo cuerpos-objetos
desmantelados
golpeados
ro
      to
             s.

martes, 10 de noviembre de 2015

sábado, 31 de octubre de 2015

Tala en la ex-ESMA

Talaron los árboles de Comodoro Rivadavia.
Les amputaron los brazos,
los dejaron con plegarias a medio elevar.
Volaron lejos todos los pájaros.
Queda una pila llena de muerte
sobre la vereda.
La resina es roja como la sangre.
La naturaleza sigue purgando
viejas heridas.

viernes, 23 de octubre de 2015

jueves, 15 de octubre de 2015

Cielo

Fotografía: With Wind In Her Hair vía photopin (licencia)


Abro la ventana.
El cielo es un río.
Manadas blancas pacen ahí y allá.
Hundo los ojos
en las aguas secas, luminosas de octubre.
Hay viento.
El aire se escurre entre los dedos.
Una mujer no se baña dos veces
en el mismo cielo.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Ombligo

Un nido,
un ovillo.

Lana de oveja madre.
Vellón.
Hebra larga
blanca o amarilla
como la leche
que te di.

Una luna llena
que esconde mi rostro
si sabés mirar.

jueves, 8 de octubre de 2015

Vamos de paseo

En una de mis caminatas al atardecer, vi a varias personas en la vereda de una casa. La mayoría estaban vestidas de oscuro y rodeaban a una mujer mayor en camisón turquesa y pantuflas. Al mirarla, era fácil notar que estaba feliz. Miraban un auto estacionado, con el baúl abierto, donde había un enorme ataúd.
—Y este es el ataúd —dijo un hombre.
—¡Entro muy cómoda ahí adentro! Qué maravilla. ¡Me meten ahí y me llevan a pasear! —La emoción de la mujer era contagiosa. Su felicidad llegaba a la vereda de enfrente, donde estaba yo.
—Es grande, sí.
Finalmente los perdí de vista, pero escuché el consejo necesario:
—Yo subo, pero vayan con cuidado, por favor.

(¡Gracias, Andrea Madruga, por la idea!).

lunes, 5 de octubre de 2015

Festival Federal de Poesía en el CCK

8, 9, 10 Y 11 DE OCTUBRE

La Red Federal de Poesía invita a participar de «Poética», el segundo Festival Federal de Poesía que se llevará a cabo en el Centro Cultural Kirchner los días 8, 9, 10 y 11 de octubre de 2015.

La presentación de este evento se realizará el próximo jueves 8 de octubre a las 17 con la presencia de autoridades de los ministerios de Cultura y Educación de la Nación, como también de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP).

«Poética» propone a los visitantes lecturas y recitales de poesía, shows, performances y poesía oral; ciclos y colectivos poéticos, clases abiertas y charlas con referentes de la poesía, la canción, el teatro y el cine de todo el país. Habrá, además, proyecciones de cine nacional y feria de editoriales.

En esta oportunidad el Centro Cultural Kirchner, gestionado por las carteras de Cultura y Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, albergará gran parte de las actividades de Poética.

Pero, además, el Museo Nacional de Bellas Artes y el Palais de Glace se suman como otras dos sedes en las que se desarrollarán propuestas para escuelas primarias, secundarias, docentes y bibliotecarios.

La Red Federal de Poesía es una iniciativa conjunta del Ministerio de Educación de La Nación, del Ministerio de Cultura de la Nación y de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) cuyo objetivo primordial es dinamizar los procesos de intercambio entre las iniciativas que se desarrollan en todo el país en torno a la poesía, con el fin de democratizar el acceso a la misma.

Programación: www.redfederaldepoesia.gob.ar

Gramatical

Opuestos.
Antónimos.
Antes y después.

No ser.
Nacer.

Despertar

Anoche tuve un sueño.
Estaba desnuda, pero no tenía frío.
Me alimentaba de un árbol de sangre.
Una voz de agua me rodeaba
hasta que me hirió la luz.

Desperté sola
y ahora
en esta cama
el frío quiere llorar.

Antropoética

Fotografía: Rob Gallop vía photopin (licencia)


El silencio será la piedra
que deberás tallar.

Pintarás tu tiempo,
tu gente semilla,
tu hambre fogata,
tus miedos dinosaurio,
alguna escena de caza marital.

Pasarán quinientos o mil años.
De tus huesos, no quedará nada.
Solo palabras pintadas
en la cueva de papel.

viernes, 2 de octubre de 2015

lunes, 28 de septiembre de 2015

Ayer y hoy de un taller literario

Hace poco me enteré, por una amiga, de que había vuelto a funcionar el taller literario del Instituto Pirán, donde cursé la secundaria. La noticia me dio mucha felicidad porque pasé los mejores momentos de mi adolescencia en ese espacio.

En aquellos años, coordinaba el taller la profesora Leonarda Borsellino. Los encuentros eran los miércoles, en el contraturno, y duraban una hora y media o dos horas (no recuerdo bien). Y, por supuesto, ese día se convirtió en mi preferido de la semana. Aún hoy lo es.

Lo que me gustaba del taller no era solo lo literario, sino lo transversal que era. Asistíamos alumnos de diferentes años y eso lo hacía plural. Y nos unía algo más fuerte que la edad: todos sentíamos pasión por la misma actividad, escribir.

El taller literario me salvó. Y no exagero. La secundaria a la que asistía era comercial y yo iba allí solo por continuar con mis compañeras de primaria y, algo no menor, me quedaba a unas pocas cuadras de casa. Eso me volvió una isla: no encontraba puntos de contacto con mis compañeras de curso. El taller, sin embargo, me hacía compartir gustos, inquietudes, ideas con pares que yo sentía más cercanos.

Las clases tenían siempre el elemento sorpresa. Leonarda (Narda para nosotros) traía una propuesta distinta cada clase, nos invitaba a jugar con las palabras, nos hacía imaginar a partir de sonidos... Todo podía ocurrir allí. Ese espacio era un solaz para mi creatividad dormida el resto de la semana. Más aún, esa variación constante, esa impredictibilidad del taller me hacía sentir que no había límites no solo en el taller, sino en mi propia escritura. Así como la coordinadora podía ser dúctil, cambiante y creativa sin límites, ¡yo también podía serlo!

Editábamos por aquellas épocas una revista llamada Letra Joven. Publicábamos un número ¡por año! con los trabajos más destacados. Todavía tengo ejemplares guardados en mi biblioteca. Me generan ternura hoy, y mucho orgullo. Fueron mis primeros ensayos, mi primer salto al papel.

Hoy las tecnologías de la información y la comunicación revolucionaron a los talleres literarios. Hoy no hace falta recaudar fondos para comprar papel y editar una revista. Hoy se puede abrir un blog o crear una página de Facebook. Hoy el lector tiene voz, deja comentarios, pone Me gusta, comparte, difunde, apoya...

Así, Letra Joven es hoy un blog. Allí escriben los adolescentes que cursan hoy en el que fue mi secundario. Lo administra la profesora María Belén Rodríguez Bazzi, quien coordina el taller. Leo a estos jóvenes y me emocionan sus textos, tan atravesados por la muerte, el juego, el humor..., temas no tan distintos de los que a mí me movilizaban cuando tenía su edad. Y soy una extraña para ellos, claro está. Soy una lectora anónima más de internet, sí, pero, aunque no lo sepan y aunque no los conozca en persona, me alegra tanto que escriban, que se expresen.

Ojalá crean siempre con tanta fe en el poder de la palabra.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Juan L. Ortiz sobre la poesía

«Naturalmente... siempre se busca la poesía... es tan fugitiva como podría serlo la felicidad tal como la conciben los hombres».
Juan L. Ortiz, en Una poesía del futuro. Conversaciones con Juan L. Ortiz.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Sobre Cuñadas, de Franco Verdoia

Cuñadas, de Franco Verdoia, es un libro de fotografías editado en 2013 por La Luminosa.

El libro reúne fotografías tomadas entre 2005 y 2013 y retrata a tres mujeres (Beca, Flaca y Norina) que comparten techo y comida desde hace más de sesenta años. Testimonio de hombres ausentes, siestas, mates con rodajas de limón, caderas quebradas y tinturas para el pelo encanecido.

«Es a través de las imágenes de esta vejez inevitable, que también se deja ver un retrato escondido de mi infancia», dice Verdoia.


Franco Verdoia nació en Las Varillas, Córdoba (República Argentina), en 1977.



Cuñadas from Franco Verdoia on Vimeo.


jueves, 17 de septiembre de 2015

Hay que intentarlo

Hoy, en la estación Carlos Gardel del subte, me llamó la atención un hombre de unos sesenta y pico de años, jovial, de jean y zapatillas, que miraba con atención el andén de enfrente. Había allí una muchachita que cantaba tangos. Cantaba es una manera generosa de decirlo, ya que desafinaba.

Finalmente, no pude controlarlo: largué la carcajada y busqué en el hombre cierta complicidad. El hombre miraba a la muchacha con una sonrisa. Entendió mi gesto y me contestó:

—Está cantando tango. Es embromado eso. Pero a mí me gusta porque sigue, así y todo sigue.

Una lección importante.

Octubre de 2011

Poeta oxímoron

Prévert es seco, parco y a la vez tan generoso. Diría que es un sufrido de la palabra. Un poeta oxímoron. Versos parcos y ricos al mismo tiempo. Su parquedad es su mayor riqueza.

Octubre de 2011

Liao sobre los poetas

21 de febrero Nuboso Irrupción de un frente frío

Excepto los poetas,
¿hay alguien más en el mundo
capaz de nadar en una piscina sin agua?

Jimmy Liao, Hermosa soledad.


Ruta

I

Cuando el mediodía,
las vacas se acercan a la renglonadura del alambrado.
Se reúnen a esperar el espectáculo musical,
esa melodía extraña que hacen sin parar
camiones y autos.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Para escucharte mejor

Vivimos en un mundo visual; «una imagen vale más que mil palabras», nos decimos. Pero es mentira. El mundo no se reduce a las luces estroboscópicas de los videojuegos, a la fotografía, al recorte de la realidad que hacen las cámaras de televisión. Además están los aromas, los sabores y los sonidos.

Hace unos años, al respecto, me abrió los ojos (o, mejor dicho, los oídos) el sitio mexicano Archivosonoro.org. Se trata de una suerte de repositorio de sonidos principalmente de México: sonidos ambientales (de un río o un parque, por ejemplo), música y registros radiales. Me he deleitado incansablemente con los archivos de cajitas musicales y he trabajado en numerosas ocasiones con el material del sitio para inspirar a mis alumnos de taller de escritura.

Sonidos de Rosario es un sitio argentino con una filosofía similar. Desde 2002, almacena registros acústicos de la ciudad de Rosario con el objeto de, según dicen los responsables del proyecto, «documentar la riqueza sonoro-cultural de la urbe y de preservarla para las generaciones futuras». El plus de este sitio es que también incluye la sección Salón de lectura, con poemas —como «El parrillero» del poeta rosarino Leandro Llull (grabado en 2012)— y otros textos leídos por sus autores.

Olor a infancia



Esta mañana pasé por una casa en cuyo frente había una gran enredadera florecida. Las pequeñas flores blancas me llevaron a un tiempo anciano, en el que yo tenía unos seis o siete años y jugaba en el patio de mi abuela paterna. Allí también había una enredadera con flores de aroma intenso, no sé si las mismas, pero al menos muy parecidas. Me pasó lo que a Proust con su magdalena.

«Y desde que reconocí el gusto del trocito de magdalena mojada en la tila que me daba mi tía (aunque todavía no supiera y debiera dejar para más tarde el descubrir por qué ese recuerdo me hacía feliz), en seguida la vieja casa gris, donde estaba su habitación , vino como un decorado teatral a añadirse al pequeño pabellón que estaba sobre el jardín (...)».

La infancia es un ovillo que dejamos en una habitación lejana. La punta del ovillo suele ser un olor, un sabor, que llega de manera inesperada. En la nouvelle La muerte de Iván Ilich, el agonizante Iván recuerda, en su lecho, aquellas ciruelas pasas que le daban de niño, ese sabor particular, el jugo abundante. Tal recuerdo le permite reconocer, con inmenso dolor, la ingenuidad y la frescura perdidas de su niñez, momento en el que todavía no había cedido a las presiones de la sociedad, al decoroso comme-il-faut.

Pero los primeros aromas no son felices para todos. Acaso no haya mayor hostilidad olfativa que la que recibió al nacer Jean-Baptiste Grenouille, el asesino creado por el escritor alemán Patrick Süskind. El pobre nació a la intemperie, en una calle de París, en medio de la suciedad, entre pescados putrefactos, de una madre filicida que pensaba abandonarlo a su suerte. Y él mismo nació, —pobre, pobre hombre— privado del aroma acaramelado de los bebés, que, según la nodriza Jeannie Bussie, hace que los amemos:

«"(...) Father, you know what I mean? Their feet, for instance, they smell like a smooth, warm stone-or no, more like curds… or like butter, like fresh butter, that’s it exactly. They smell like fresh butter. And their bodies smell like… like a griddle cake that’s been soaked in milk. And their heads, up on top, at the back of the head, where the hair makes a cowlick, there, see where I mean, Father, there where you’ve got nothing left…” And she tapped the bald spot on the head of the monk, who, struck speechless for a moment by this flood of detailed inanity, had obediently bent his head down. “There, right there, is where they smell best of all. It Patrick Suskind: «Perfume. The story of a murderer» 7 smells like caramel, it smells so sweet, so wonderful, Father, you have no idea! Once you’ve smelled them there, you love them whether they’re your own or somebody else’s. And that’s how little children have to smell-and no other way».


Pienso en aromas posteriores, en otras improntas olfativas, más allá de la infancia, y me pregunto a qué huele el amor. ¿Olerá del mismo modo el amor el contrariado que el correspondido? El narrador de El amor en los tiempos del cólera, en ese famosísimo comienzo de novela, huele el cianuro y lo asocia indefectiblemente al mal de amores:
«Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados».
Gabriel García Márquez,  El amor en los tiempos del cólera.


El olor activa el recuerdo, abre cajones donde guardamos el pasado, feliz para algunos, desgraciado para otros. Y no nos pide permiso. Llega y nos deja tambaleantes, como a mí esta mañana previa a la primavera, frente a esa reja tapada por flores blancas y recuerdos de infancia.

A modo de cierre olfativo, permítaseme citar estos versos, escritos por la nariz enamorada y primaveral de Juan Ramón Jiménez:


XX
Eva
I
¡La primavera, placer!
—Flores, flores, flores, flores—.
Sobre todos los olores,
¡qué inmenso el tuyo, mujer!

lunes, 14 de septiembre de 2015

Los libros y el orden



Estos días estuve leyendo un libro de Marie Kondo, una japonesa que asiste a sus clientes para ordenar sus casas. El libro, titulado La magia del orden, es muy fácil de leer y da consejos prácticos para volverse ordenado. La autora tiene su método, bastante drástico por cierto. Hay un apartado dedicado por completo a los libros. Básicamente, la autora dice que debemos conservar solo aquellos libros que nos dan felicidad. El resto, hay que desecharlos, regalarlos, liberarlos. Tener cien libros, dice, es demasiado.

Yo no sé cuántos tengo, pero seguramente tengo más de cien. Pero ¿cómo hacer para desprenderse de un libro si uno es un pequeño ratón de biblioteca? ¿Acaso hay que resignarse a perder lo que uno ha resaltado o subrayado en su ejemplar? ¿Dejar ir dedicatorias, tapas acariciadas, páginas antiguas que huelen a vainilla?

Kondo afirma que somos los libros que leímos, que esas páginas no se van jamás. Pero ¿somos los mismos cuando leemos y releemos? ¿Somos los mismos cuando rechazamos un libro y lo retomamos con gusto diez años después? ¿Qué cuenta: las palabras textuales o la emoción que nos dejan?

Miro mi biblioteca y veo unos voluminosos diccionarios de sinónimos y algunas novelas que con seguridad no voy a releer. Me pregunto cuántos libros me dan alegría realmente...

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Grupo Literario Marta de París en SADE (sede central)

El Grupo Literario Marta de París convoca a compartir la reunión mensual que se realizará el miércoles 23 de septiembre de 2015 a las 18.30, en SADE sede central, Uruguay 1371, 3.° piso.

Programa de actividades

  1. Disertación: «Por qué Shakespeare sigue dando de qué hablar», a cargo de la actriz y dramaturga Lic. Mónica Maffía.
  2. Poetas invitados: Marcos Silber, Jorge Paolantonio, Daniel Del Percio y Evaristo Santana.
  3. Ronda de lecturas: quienes deseen participar, deberán inscribirse por correo electrónico a Graciela Bucci (grabucci@yahoo.com.ar)y recordar la consigna de la lectura de un poema breve o un cuento de una página. El cupo de lectores es de diez.


Grupo Literario Marta de París
Comisión ejecutiva: Graciela Bucci, María Paula Mones Ruiz, David Sorbille.
Presidente honoraria y fundadora: Marta de París.
Miembro de honor: Rubén Vela.
Secretaria de prensa: Mabel Fontau.
www.martadeparis2012.blogspot.com.ar

lunes, 7 de septiembre de 2015

Taller gratuito de escritura en el Centro Cultural Kirchner



Taller libre y gratuito, con inscripción previa y selección.

Coordinadora: Mariana Obersztern (docente, autora y directora teatral).

Cupo: hasta 30 participantes.

Horarios: viernes 11, sábado 12 y domingo 13 de septiembre de 17:00 a 20:00.

Lugar: Centro Cultural Kirchner (Sarmiento 151), sala 304.

Cierre de la convocatoria: lunes 7 de septiembre.

Para participar de este taller completar el formulario de inscripción y enviarlo junto al material requerido a talleres@culturalkirchner.gob.ar.


Más infohttp://www.culturalkirchner.gob.ar/agenda/articulo/385/las-palabras-taller-de-escritura.html

viernes, 4 de septiembre de 2015

Una vaca negra

Perdón, pequeño Aylan.


El agua es una vaca negra.
Mira al niño muerto en la orilla
y se le humedecen los ojos.

Lo lame como a un ternero.
Lame sus ojos vacíos
la boca abierta que ya no llama a mamá
las manos que se soltaron de papá.

El agua muge en la espuma.
Mu
Mu
Muerte.

Homenaje al libro en el Museo Mitre


jueves, 27 de agosto de 2015

Después

Cuando el viejo murió
fueron sus hijas en comitiva a la casa
a sacudir
a plumerear
a barrer la muerte de las baldosas.

Pusieron en bolsas negras
40 pulóveres apolillados
32 partes rotas de muebles
19 tiques de compras de tornillos.

Bajo la mesada
en el fondo del estante de abajo
encontraron una licuadora
con el plástico engrasado
lleno de moho.

Qué abandono, por favor.
Cómo podía vivir así.

Limpiaron todo y volvieron satisfechas a sus casas.
Y durmieron.

Lo harán tranquilas tantas noches
mientras el moho oscuro crece y crece
mientras la grasa escondida y miserable
espera
espera
espera el día
para ser revelada.

lunes, 17 de agosto de 2015

Mil combinaciones

Las noticias llegan.
El teléfono suena cada vez más amargo.
Primero el tumor y luego
los estudios, el tratamiento, la quimio, los rayos
y los hay que tener fe.

La última vez
estabas flaca como un junco.
Me regalaste un huevo de Pascua.
Habías hecho varios para ganarte unos pesos.
Me mostraste tu patio nuevo.
Estas son mis plantas, dijiste.
Verdes y tupidas, llenas de vida.
Hablabas del futuro
y tenías mil planes para ser feliz.

Ya no atendés el teléfono,
por eso te hablo por poema.
¿Escuchás cuántas personas
arrastran los pies por los pasillos?
¿Cuántos tubos de luz brillan
en tu cielo internado?

Pasé el domingo buscando fotos.
Ninguna de cuando te conocí.
Y nada de esa vuelta
cuando no pude abrir una valija
y probamos todas las combinaciones del candado.
Apenas una de la extraña postura
con que cebás mate, de parada,
otra de un Año Nuevo
muertas de risa, con estrellitas en la mano
y esta otra desde la ventanilla
mientras despedías mi micro en la terminal.

Mil planes que todavía resuenan en tu casa,
pero el futuro es un candado trabado.
Seguimos probando una a una las mil combinaciones.
Se nos acaban los números.
El futuro está roto aunque tengamos fe.

martes, 28 de julio de 2015

Canción del origen

Soy una roca melancólica
con fósiles tatuados
de la tierra antigua.

Soy una sobreviviente.
Mi mundo ya no existe
(salvo los helechos).

Callo, pero por dentro
grito la canción del origen
que viene de antiguo.

En mi voz muda resuenan
los dinosaurios desaparecidos
los peces que se animaron a la orilla.

Algún día escucharán
la cuerda que está atada a mi voz.
Seré arena y volaré en el viento.

martes, 21 de julio de 2015

Tentación

Imagen: Apple vía Photopin (licencia)


No me des una manzana, corazón.
No me tienta.
Es aburrida
perecedera.

Más bien, dame de comer de esa luz
tibia, amarilla
que crece sobre el pasto por las tardes.
Dame un bocado
de los colores otoñales
que vos mismo has probado.
Mordisqueemos juntos
la sagrada sombra de los árboles.
Alimentame con lo que persiste,
con lo que se va, pero regresa,
con lo pequeño,
que danza en compañía.

La manzana...
dejala en el árbol con su rojo pasión.
Con el tiempo caerá
y perderá su jugo,
se arrugará la piel,
se pudrirá amargamente.

martes, 14 de julio de 2015

Ercilla y la frutilla

«Mas con todo este esfuerzo, a la bajada
de la ribera, en partes montuosa,
hallamos la frutilla coronada
que produce la murta virtuosa;
y aunque agreste, montés, no sazonada,
fue a tan buena sazón y tan sabrosa,
que el celeste maná y ollas de Egito
no movieran mejor nuestro apetito».
Ercilla, La Araucana, canto XXXV.

Los nuevos

En pleno julio
florecen vecinos
en balcones ayer vacíos.

Ya abrieron las cajas,
ubicaron los muebles
y han colgado una guirnalda
de farolitos de papel.
La baranda de hierro helado
se prende
se apaga
se prende otra vez.

Los nuevos
trajeron la navidad consigo.
Me abrazo a mi regalo:
luces de colores en la noche.

martes, 7 de julio de 2015

Mil batallas

Para que una palabra quede en la página de un libro tiene que haber resistido mil correcciones. Tuvo que haberle ganado mil batallas a la muerte.

lunes, 6 de julio de 2015

Frida y Alejandra

Frida es a la pintura lo que Alejandra a la poesía. La moda las reduce, las banaliza, las vuelve ese doloroso cliché contra el que lucharon siempre.

Días

Hay días
en que todo pende de una rama seca.
Y amenaza el viento.

martes, 30 de junio de 2015

Nocturno II

De niña, leía a la noche
con una pequeña lámpara.
La nocturnidad estaba llena de letras
mientras el resto de las habitaciones dormía.

He andado de luna en luna
durante mucho tiempo.

De noche,
la mano sigue tanteando
de memoria
la pequeña y tibia luz del pasado.

Leo hacia atrás
—como los árabes—.

Salteo los finales.
Regreso.
Voy a los comienzos, las gestaciones.
La poderosa raíz asombra más que el roble.

Duda

La duda es un cuchillo
que aferramos con fuerza.
Buscamos asfixiarla.
Pero corta por la hoja y por el mango.

miércoles, 24 de junio de 2015

Nocturno

La noche es una cueva
con una piedra blanca en la entrada.
Piedra que brilla.
Piedra lunar.

Los hombres somos lobos.
Aullamos desde adentro.
Queremos salir,
resucitar.

Y nadie nos llama.
Nadie remueve la piedra.
El encierro perdura.
Solo queda aullar.

jueves, 18 de junio de 2015

Reseña: Poesías en camisón




Poesía
Poemas en camisón
Alicia Márquez
Edición de la autora
92 páginas
ISBN: 978-987-33-4148-9

¿Cómo es la poesía puertas adentro? ¿Qué máscaras caen en la intimidad? En su último libro, Alicia Márquez propone una mirada lírica despojada de toda vestidura —pero no por ello desnuda o descarnada—. Los poemas emergen naturales, sin maquillaje, fieles a eso que somos cuando estamos en casa, «en camisón». Lo íntimo está presente en todo el libro, desde la encuadernación artesanal, hecha a mano, a la vieja usanza, la tirada pequeña (de solo sesenta ejemplares), hasta la voz que se hace oír en cada poema con palabras simples, directas, cotidianas.

La mirada de Márquez es una, pero, a decir verdad, son múltiples las voces que resuenan en el libro. Las minorías y los marginados, los silenciados se hacen escuchar en poemas como «Apareció el bebé perdido», «Quebrao de pescado seco», «Lapidaciones» y «Mujeres», un verdadero himno a la belleza femenina real.

Noticias del diario, viejas fotografías, postales, cuadros, melodías, personas..., nada, por muy pequeño que sea, escapa a la mirada profunda de Márquez. Un poema dedicado a la naftalina («Acomodé todo el invierno en cajas / y arrojé, como quien no quiere la cosa, / blancas, redondas e inapelables bolitas. / Pero se me fue la mano») resulta un viaje al pasado del que no se sale indemne. Una visita a la ferretería («La ferretería es, a mi olfato, / el más delicado mercado persa, / con sus tapas de inodoro / laqueadas / y sus cepillos con los pelos de punta») termina en acto de magia. En una sala de espera («La gente no saluda. / Todos están suspendidos en el limbo»), hay perdedores y vencedores.

Por otra parte, la mirada exterior y la interior no se diferencian, más bien se confunden, se combinan. No hay límites claros. El afuera paisaje no es más que un claro reflejo del adentro humano, pero no a la manera de los románticos, sino a la manera marqueciana, atravesada por la ironía y el humor. Y estas últimas son salvíficas; sin ellas, la crudeza de lo cotidiano y el dolor propio de la realidad serían intolerables. El humor se convierte entonces en una redención: por el humor, lo trágico de la vida se vuelve amable y, en la oscuridad más cerrada, es posible que la palabra eche luz.

Poemas en camisón es un libro generoso: no pide nada al lector y, a cambio, se lo da todo. No exige bibliotecas enormes a cuestas ni consultas urgentes al diccionario; el fraseo es llano, accesible, franco. No esconde ni tergiversa. En pocas palabras, trata al lector de igual a igual, como un amante que, a punto de sacarse la última prenda, invita al juego del placer (acaso qué otra cosa es la poesía).

miércoles, 17 de junio de 2015

La SEA y la tecnología

Cuando se busca enfrentar la palabra a la tecnología, se pierde. Y no lo digo porque la tecnología sea mejor o más fuerte, sino porque no son opuestos. Se pierde por no comprender. La tecnología ha generado nuevas formas de discurso y no reconocerlas es grave, es no ver la totalidad. No reconocerlas es negar la realidad tal como es.

Odio (y no hay palabra mejor) que los escritores se pongan en un pedestal y digan cosas como: «Somos los guardianes de la palabra» o «No hay quien escriba mejor que nosotros». Yo misma lo he hecho en algún momento y ahora me arrepiento. Me censuro si el mero pensamiento amaga. No está bien. Los escritores somos alfareros. Hacemos vasijas de palabras, nada especial. No es una actividad mejor que la del panadero que hace obras de arte con harina, vamos.

Por eso, cuando me llega un mensaje como el que sigue de parte de la SEA, me hierve la sangre. Pararse en ese lugar y decir lo que dicen es no entender nada de la escritura.

Dicen, a modo de saludo por el Día del Escritor (las negritas son mías):

«Cuando la humanidad entera parece encaminarse a un lenguaje de ruidos, signos, caritas e interjecciones, obligada por programas de computación y comunicación tiranos, la literatura adquiere una significación socialmente aún más relevante que la que siempre tuvo. La revalorización constante de la palabra bien escrita es uno de los fines, también, de las organizaciones de quienes escriben. Y una de las maneras de celebrar al lenguaje escrito, bien escrito, es distinguir a sus cultores. Así lo venimos haciendo desde los primeros tiempos de a SEA en esta fecha del Escritor. Este año nuestro reconocimiento es para Luis Gregorich, Silvia lparraguirre, Paulina Juszko y Tomás Abraham, nuevos Socios Honorarios de la institución».
Mensaje de la SEA por el Día del Escritor (ya transcripto)

viernes, 12 de junio de 2015

Testigos

Dos mujeres arrastran un changuito
hasta la avenida.

Polleras recatadas, confeccionadas en casa.
Camisas desempolvadas con cuello bordado.

Arrastran una fe que se expresa en folletos
y aseguran
advierten
prometen
el fin del mundo.

El renegrido cabello, recogido.
Mechones rebeldes bajo invisibles.

Las dos mujeres son testigos
de la finitud.
Esperan de pie
con paciencia gatuna
e imposible optimismo.

Me pregunto si les gusta
el cine catástrofe,
si conocen a Moebius y su cinta,
si hacen reservas en los restoranes,
si van pagando una fosa en cuotas.

Conversan quedo y casi sin gestos.
La gente pasa de largo.
Siempre la misma cantidad de folletos.

Algún día,
entre una mañana y otra igual,
el fin del mundo abrirá su boca.
Será un cambio.
Y, mientras los demás corran, griten, lloren,
ellas romperán todos su folletos
liberadas,
tirarán papelitos.

miércoles, 10 de junio de 2015

Sobre la luz

Qué maravilla es la luz cuando está: forma sombras, se vuelve recta, diagonal..., atraviesa persianas bajas, pone color, anima a los vivos. La luz debería estar en la canasta básica. Artículo de primera necesidad.

viernes, 29 de mayo de 2015

A la salida de la ex-ESMA

Ha llegado junio
y la última luz de la tarde es un vapor amarillo
que emerge de la tierra.
Las hojas caídas son teas encendidas.

Ahora la noche envuelve los edificios
y parece vencedora,
pero no hay gritos,
ya no se tensan las manos.
Ahora se prenden las farolas.

Salgo de la oficina
y camino por las calles internas
hasta Libertador.
Viejas fotos hacen presente el pasado.
Rostros y recuerdos
aparecidos.

Un avión sobrevuela
en un cielo que no veo.
Presiento un poema.
Historia rima con memoria.

viernes, 22 de mayo de 2015

La luna

La luna es una medallita antigua en el cajón oscuro del cielo. Alguien la ha dejado allí, olvidada, seguramente un muerto. Lleva una inscripción secreta que ya no leemos. Solo nos queda su brillo de metal viejo.

lunes, 18 de mayo de 2015

Antipiropo

Cuando la noche llega
y el deseo se vuelve estrellas,
tu voz es un bosque oscuro
y tu cuerpo, enredadera.

viernes, 15 de mayo de 2015

Sobre aprender a escribir

«Desde luego, nadie puede enseñarle a otro a ser William Faulkner o Clarice Lispector, así como tampoco es posible —por fortuna— traducir a una fórmula los hallazgos poéticos de Miles Davis o Francis Bacon. Las fórmulas existen, para qué negarlo, y son detestables y pobres. Pero lo que sí es posible defender es el aprendizaje, la transmisión». 
José María Brindisi, «Enseñar a escribir un arte difícil»

miércoles, 13 de mayo de 2015

Taller de canto


María Elena Walsh: «La feminista»



Sucede que ya no aguanto
que en la calle me grités
a la primera de cambio:
“¡Tenías que ser mujer!”
Soy mujer y me equivoco
pero vos, ¿quién te creés?
¿Valentina la astronauta,
Evita, sor Juana Inés?
Sos el león de la Metro,
mucha porra y poco rey.

No me vengas con rugidos
que no hay selva por acá
y no soy ninguna fiera
ni la mona de Tarzán.
Yo fallo por accidente
y no por fatalidad.
Cuando agarre la manija
no sé si lo haré tan mal
como ustedes, que arremeten
gobernando marcha atrás.

Conmigo te equivocaste
de programa y de canal.
Me tomaste por tu abuela
que aguantó sin pestañear.
Si tenés el monopolio
del acierto universal
yo te dejo vía libre
pero vos, dejame en paz.
Y cuando las papas quemen
¡arreglate sin mamá!

sábado, 9 de mayo de 2015

Canción tonta

La vaquita de san Antonio,
la vaquita de san José,
la vaquita que te visita,
la vaquita que te da miel.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Olga Orozco y el debate poeta-poetisa

«Fue la primera que, en la década del cuarenta, reivindicó para sí la palabra poeta, acuñándola de ahí en más para sus contemporáneas y las que la sucederían en tan peligroso oficio. A tal punto que, en América Latina, hoy resulta impensable que un periodista o un crítico (a menos que sea un cursi trasnochado) hable de "poetisa" cuando se refiere a alguna de las muchas y muy buenas poetas que escriben en nuestra lengua».

La poesía

Bookmarks I vía photopin (licencia)


Ese animal huidizo,
la poesía,
deja la selva y aparece,
se acerca con docilidad,
cuando hablamos de las cosas
y no nos hacemos los poetas.

10/02/2013

lunes, 27 de abril de 2015

Tres manos

Está sentada, con delantal celeste.
Recibe a las visitas con aplomo,
pelo negro y corto, y sin eses.
La mano apoyada sobre la mesita
y, de fondo, el agua, que siempre está cantando.

¿Papel, señorita?
Sale dos pesos.
¿Señorita?

Las tres mujeres que han entrado
se agolpan frente a ella,
no la miran.
Es más interesante ese reflejo,
las cabelleras lustrosas por el champú caro,
los labios inyectados,
escotes pagados en diez cuotas,
la famosa realidad aumentada.

Se lavarán las manos después
para el almuerzo.
El jabón está ahí desde los ochenta
—una bocha rosada, inacabable
en la punta de un brazo metálico—
y puede esperar.
Esa señora, también.

Se levanta y deja la mesita.
Va para el fondo a pasar un trapo,
un líquido con pretensiones de pino.

Las mujeres se suman a la fila.
Cruzan las piernas y aprietan un poquito.
Las pulseras cascabelean como serpientes.

¿Papel? ¿Necesitan papel?

No la miran.
No ven la hora de subir a la camioneta.
Quieren subir la ventanilla muy muy rápido,
dejar atrás ese pueblucho perdido
donde no hay señal.

Tres inodoros rezongan al mismo tiempo.
Les llegó el turno y ellas entran.
Los tacos las salvan del pis sobre el cemento.
Al menos pilates sirve para hacer equilibrio.

La señora cuenta las monedas.
Alcanza para un sánguche y sale.
Afuera el sol cae como una piedra.

Tres manos se estiran en tres cubículos.
Tres manos con la manicura de ayer
y baño de parafina.
Tres manos vacías ante el alambre vacío.

miércoles, 15 de abril de 2015

El pasado

El pasado muerde.
Mordisquea
con sus dientes amarillos.
Mordida cariada
que va perdiendo fuerza.
El pasado es un perro
que corre junto a las ruedas.
Ladra fuerte primero
aturde con la boca abierta.
Pero poco a poco
el perro malo
va callando
y es un perrito
un puntito negro
mota de polvo
muda
en el espejo retrovisor.

Sobre lo inconcluso

Últimamente, no puedo terminar los libros que comienzo; no me explico por qué. Tengo un libro de entrevistas sobre Juanele que me prestaron y que sigue ahí, en la cartera. Tengo otro de Freidemberg (En la resaca), sobre el que avanzo como un caracol. Y voy dejando un hilo de baba.

Será que necesito rumiarlos. Será que hay algo en lo inconcluso que se acerca a la eternidad. Eso. Será algo en lo inconcluso que se parece a la eternidad...

martes, 14 de abril de 2015

Budas



Soy un buda tibetano
de cerámica
pintado de magenta.
Soy un buda
que espera en la vidriera
a que lo compren.

Om.

Soy un buda tibetano
con pátina dorada.
Sonrío desde la cerámica.
Le hago la ve peronista
a la gente que pasa.
Y nada espero.

Om.

Soy un buda tibetano
apenas un bebé.
Los ojos cerrados
la sonrisa abierta.
Soy un buda alegre
de color azul.

Om.

Soy un buda enorme de pared
cuadrado de tela sin marco.
Los ojos
nada más que una línea
delgada y flexible
como un tallo negro.
Yo medito.

Om.

El local vibra.
Los perfumes salen hasta la vereda.
Las lámparas de sal refrescan el aire.

Om. Shanti. Om.

Adentro, la vendedora
alimonada
desprecia el mundo.
Hace tanto que no.
No alcanzan mil cuencos chinos
para recuperar la fe.

sábado, 11 de abril de 2015

viernes, 10 de abril de 2015

Un gatito

Correr
con un gato negro en los brazos
con Poe
con toda la mala suerte
con un gato negro atropellado en los brazos
gatito bebé
futuro negro
pata rota
hueso afuera
carne molida
en los brazos.
Correr
correr
el gato en una manta de bebé
la manta en los brazos
el gato que ya no ve nada
[fundido a negro
fuera la luz]
carne abierta como boca hambrienta
hueso afuera
gatito bebé.
Rezar corriendo
correr rezando.
Correr
una cuadra
otra cuadra
otra más
correr
con un gato negro en los brazos
un gatito de mirada vidriosa
[fundido a negro]
ojos amarillos que ya no miran
un gatito negro
con futuro negro
negro
negrísimo.
Correr

Llegar
con un gatito muerto en los brazos...
Llorar.
Llorar.
Llorar.

jueves, 9 de abril de 2015

Alisado definitivo

El cartel dice:

ALISADO DEFINITIVO

y yo pienso en la permanente
que me hice en los noventa.
Ahí va Balderrama
me gritaban
hasta que se me fue.

Definitivo. Para siempre.
Y recuerdo al ex
que me escribió dedicatorias
en libros que vendí.

Definitivo. Final.
Y ese texto que corregimos veinte veces
antes de la impresión.

[definitivo
permanente
para siempre
final
lo pasajero está escondido]

Lo que perdura no necesita adjetivos.
Solo es.

jueves, 26 de marzo de 2015

Como una reina

La plaza.
Mira las palomas durante unos segundos.
El verano resiste todavía a mediados de marzo.
Está sentada en mi falda, pero yo no existo.
Solo esa paloma.
Y esa.
Y esa otra.
Y todas esas.
Qué hacen.
Qué milagro son esos animales.
A lo lejos, la calesita hace girar la infancia.
Su música llega entre bocinas y colectivos.
Ella estira las manos
quiere sentir el manojo de plumas
en su boca
lamer el ojo, el pico, las patas.
Las palomas siguen caminando
a sus pies.
No llega.
Por eso las ignora
como una reina
(todavía pequeña
en brazos
que no puede caminar).

Microficción al paso



Una genialidad en un transporte público.

Ayer me subí al colectivo. Pagué mi boleto, me senté y, ya descansada de la caminata previa, miré el techo. Allí decía, con la clásica letra temblorosa que se usa para los títulos de terror: «El último bondi. Fin».

jueves, 19 de febrero de 2015

Limpieza

La ropa
que en otro tiempo coleccioné con orgullo
está en una pila
dentro de una bolsa
sobre la cama.

Podo el ropero
y me voy desprendiendo
de viejos follajes.

Los árabes tenían
horror vacui.
Llenaban las paredes de estuco
de sus mezquitas
con dibujos vegetales que crecían
inagotables.

Yo, en cambio, podo el ropero.
Busco el fondo liso,
la tranquilidad del vacío,
el aire.

Las perchas respiran por fin
desnudas
y ahora bailan,
seductoras,
en el caño.

jueves, 22 de enero de 2015

Pär Lagerkvist: Oración fúnebre

Estás muerta.

Puedo mirarte en paz con toda facilidad. Tu frente es
pequeña y redonda. Antes no la había visto. Eres torpe.
Ahora veo que eres torpe.

Tienes pequeños ojos guiñadores. Ahora los veo. Todo
es pequeño y mezquino en tu casa. Tus cabellos son
rebeldes, gruesos, groseros. Ahora lo veo. Tu labio pende
como el de una muchacha de cocina.
Ahora todo lo veo.
Estás muerta. Tú no eres nada.

Tú sólo eras una muchacha de cocina, una sucia. Una
que debía morir.
Pero yo te amaba. Eso era.

Ahora esto ha concluido. Ahora tú has muerto.
Me agradaba acariciar tus cabellos tanto, cuando ellos
eran vivos. Yo amaba todo lo que había de feo en tu
casa, tanto cuando esa fealdad era viviente.

Ahora esto ha concluido. Ahora tú has muerto.
Yo acariciaba tu cabellera, aunque ella fuese gruesa,
grosera. Yo amaba tus pequeños ojos, cuando ellos
miraban delante de ellos en el mundo, la mañana.

Entonces yo amaba todo en tu casa.
Ahora esto ha concluido. Ahora tú has muerto.
Yo amaba tus grandes pies. Y tus manos agrietadas
las amaba también.
Ahora ellas están muertas. Ahora ya no existe nada.
Es preciso que continúe mi camino, que marche, que marche.
Tú, tú has muerto.
Ahora nada existe.
Ahora, tú, tú has muerto.
Ahora ya no existe nada en el mundo entero.

Versión de Ángel Cruchaga

Fuente: http://amediavoz.com/lagerkvist.htm

miércoles, 21 de enero de 2015

Pomplamoose: Stevie Wonder Herbie Hancock Mashup

Vuelo

Una paloma
   arrastra por el alféizar
     la única vocal que conoce.

Gris contra rojo
en el alféizar
de la          ventana.

Y después
salto al aire
      al cielo
          del barrio
              d  e       B                                                 S
                                u                                       e
                                     e                             r
                                         n                   i
                                             o  s       A



domingo, 18 de enero de 2015

El violín y los cisnes

Soñé que me regalaban un violín, pero era grande, tanto que parecía un contrabajo. Era bellísimo. Esto sucedía con un lago y cisnes negros de fondo. Yo pensaba: "este lago inspiró El lago de los cisnes". Intentaba tocar el violín, atravesada por el paisaje y la emoción, pero no sabía cómo y me quedaba en silencio.