viernes, 22 de agosto de 2014

El miedo

Dicen que el miedo
muerde
que muerde hasta devorarnos

pero es más bien una lamida
dulce
lenta
pegajosa
que nos va mojando la ropa
la piel
los órganos internos
que llega hasta la médula
y atraviesa el cuerpo
como un flechazo
un relámpago.

Y después llueve
animalmente
después llueve tanto.

jueves, 21 de agosto de 2014

Cebolla

La despreciarán los comensales
y quedará en el centro de la sopera
como un trofeo.

Mientras la mano sirve
y reparte el líquido de la vida,
emerge como un iceberg.
Esfera transparente,
tierna.

Unitaria,
inmolada
en el centro de la mesa familiar.
Creen que podrán ignorarla.

Todos paladearán
su sacrificio.

sábado, 9 de agosto de 2014

Algunas notas al margen sobre Oda telegráfica a Tenochtitlán, de Santiago Bullrich



Hace poco terminé de leer Oda telegráfica a Tenochtitlán, de Santiago Bullrich, editado en Buenos Aires en 1957 (no tiene datos editoriales, por lo que deduzco que fue una edición del autor).

El texto carece de todo tipo de paratextos y combina versos y prosa, lo cual es muy interesante. Abusa, sin embargo de los adjetivos (a la segunda hoja dan ganas de darle en el ojo con un adjetivo) y tiene un tono algo pretencioso para mi gusto.

A pesar de todo, ¡algunos adjetivos están tan bien elegidos! Y el tono pretencioso de la prosa se opone a la austeridad de los versos. ¿Algo premeditado para lograr un golpe de efecto al pasar de la prosa al verso y viceversa o una mera casualidad?

No me pongo de acuerdo: no sé si el libro es una genialidad o un mal texto con contadas chispas de talento.

Dos adjetivos que me gustaron:

En el campo, al atardecer, quedan cinco mil muertos, que mirará la luna monocular sin chistar en la noche.

La serpiente (...) echa su cuerpo bien pegado a la tierra, lo tuerce, caracolea, tiende la cabeza mordiente hacia atrás y da el zarpazo.

viernes, 8 de agosto de 2014

Cenicienta

Era la mujer de sus sueños, pero, si uno solo de sus zapatos olía así, mejor no salir a buscarla por el reino.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Mandarinas

Hemos comido, amor.
Y de postre, mandarinas.

Con las manos, vencemos
la cáscara gruesa,
su crujido bicolor y vegetal.
Finalmente, chupamos el oro dulce,
un gajo por vez.

Repetís a la mesa
ese gesto de tu padre
que tu madre añora.

Y mirame, amor,
repitiendo el tuyo.

La verdad sobre el mantel.
El amor es tradición.
Viene de postre.
El amor es dulce y cítrico.

Dorotea la cautiva (Ramírez-Luna)




Versión sobre la obra de Ariel Ramírez y Felix Luna, con la participación de Raly Barrionuevo en voz, con Quique Ferrari en contrabajo, Esteban Landoni en guitarra, Nicolás Tigri en saxo soprano. Ignacio Hurban: piano y arreglo.