viernes, 18 de abril de 2014

Fotografía en blanco y negro

Hay que esperar el momento justo
para el clic perfecto.


Cerca, unos juncos oscuros
inmóviles en su flexibilidad.

Alrededor, la niebla que amenaza
con devorar las formas.

Saber esperar.

Más allá, el agua gris
con algunas ondas siniestras.

Lejos, una barca blanca
por fin vacía.

El momento justo.

Las burbujas no salieron en la foto,
pero las recuerdo, también lo previo:

los brazos, las manos afuera,
los dedos suplicantes al fin hundidos.

El clic perfecto.

Mis micros, en Witzum

Hace poco, Walter Giulietti me invitó a conocer Witzum, una plataforma todavía en desarrollo dedicada a la microficción. Lo interesante de la navegación en Witzum es que combina ese género con algo de efecto sorpresa, y la lectura resulta siempre un descubrimiento gozoso.

Encontrarán textos de Gabriel Bevilaqua y Sara Lew, entre muchos otros, y algunos de esta servidora.

http://witzum.com


jueves, 17 de abril de 2014

Tambor

A mi hija por nacer.

Mi panza es un tambor.

Mi niña percusionista quiere que dance
alrededor de la fogata

que la escuche
con su música antigua

y que despierten a mi paso
las amarillas lenguas
las lenguas vivas de la creación.

Malinalli (María Pien)

Estos días estuve leyendo mucho sobre Hernán Cortés, el conquistador. Realmente no puedo evitar pensar en el genocidio que significó tal conquista; no encuentro otra manera de leer sus cartas. Las leo y desespero, casi quinientos años después, como si aún pudiera hacerse algo. Ante tanta oscuridad, tomo partido inevitablemente.

Pero también una luz. La figura de la Malinche, la intérprete local que tuvo Cortés, me fascina. Se la considera una traidora por haber ayudado al español y hasta tuvo un hijo con él. ¿Amor? ¿Conveniencia? ¿Violación? Ese hijo bastardo se llamó Martín. ¿Sumamos perversidad a la historia? Cortés se casó con una mujer y tuvo un hijo, al que llamó también Martín.

Estaba en medio de estas reflexiones, cuando me enteré del nuevo disco de María Pien. Se titula Malinalli, otro de los nombres con que se la conoce a Malinche. Esta es la canción que da nombre al disco.



en este instante
a cada rato
mientras escribo
mientras te canto
están naciendo
cientos de vidas
alrededor

al mismo tiempo
del mismo modo
como bailando
al compás del coro
de las valkirias
vamos de a poco
muriéndonos

y cuando las luces se encienden
la luna se acuesta a dormir

sabe que al cabo
de todo un día
señora muerte
señora vida
cae la noche y
su cara antigua
vuelve a salir

y cuando se apaga la hoguera
las brujas se van a dormir

porque mañana
cuando despierten
señora vida
señora muerte
en las cenizas
creciendo un brote
verá la sombra
de un ave-hombre
se va volando
como bailando
al compás de dios

lunes, 7 de abril de 2014

Llueve

Llueve.
Llueve en la ciudad
en las veredas
sobre los toldos
contra los edificios.

Llueve con ese olor característico
con paraguas
con parejitas de novios
que salen a pasear, a hacerse arrumacos.

Paisaje idílico
hasta que
caen en goterones los poetas
caen sobre los techos con bastante estruendo
rebotan
y ruedan por las tejas sorprendidas.

Caen los poetas sobre la calle
caen aquí y allá
por todas partes.
Caen
mientras escriben la lluvia.

Confluyen
en un río oscuro
de puños y ojos cerrados
que llega hasta la alcantarilla
y se escurren
todos abrazados
a sus lugares comunes.

Después
simplemente llueve.
Y llueve hermoso

en la ciudad,
en las veredas,
sobre los toldos,
contra los edificios.

jueves, 3 de abril de 2014

Lectores

He dado a leer mi libro Marítimos y me está resultando difícil manejar la ansiedad...