lunes, 31 de marzo de 2014

Sostén

Cuando el último zorzal de panza colorada dejó el nido y remontó vuelo, el árbol perdió toda esperanza. Acabado, exhaló un crujiente estertor amarillo y cayó pesadamente sobre la vereda.

sábado, 29 de marzo de 2014

Vacío

—Estoy triste. Cuando él se fue, me dejó un enorme vacío.
—¿Y? ¿No lo hiciste al horno con papas?

miércoles, 26 de marzo de 2014

XXII (serie Marítimos)

Hay otro bullicio
lejos del sol y de las olas.

Las viudas tristes y recontrapintadas
prueban su fortuna en las maquinitas.

De tanto en tanto una gana
y otra a su modo
también

una salta bajo las luces y el tintineo
otra cae en seco en silencio
sobre la alfombra oscura.

martes, 25 de marzo de 2014

Segundo libro

Inicialmente, se iba a titular Hembrario. Estuve trabajando mucho en él, pero, entre tantas correcciones y decisiones, ocurrió algo curioso: otro libro fue creciendo en paralelo y finalmente se impuso. Así surgió Marítimos, que pasó de ser una serie de poemas a un poemario.

Ahora comienza la ardua tarea de editarlo...

martes, 18 de marzo de 2014

La tía Inés

La veo. La tía Inés está en los estantes.
Primero la Biblia
un elefante con dinero enrulado
para hacer fortuna
el primer cisne tornasolado de la colección
que empezó de aburrida nomás
el rosario para rezar
por un novio
por la salud de la viejita
por su almita que descanse en paz
por los achaques en la espalda
por las chicas de la parroquia
el suvenir de tu bautismo, mi querido Juan
una postal traída directamente de La Falda
en el verano del sesenta y uno.

La tía Inés ahora tiene un séquito de cisnes.
No dejan plumas por el piso, eso es lo bueno.
No prueban bocado, pero ya quisiera...
Ella les pide
coman y beban de mí
pero sus pechos están secos y arrugados.

La tía Inés anda en patines por la casa
no quiere dejar marca
pero el estante.

La tía Inés usa el teléfono todos los jueves.
Va a la mesita, levanta el tubo y llama a María.
Te paso a buscar, querida. ¿Estás lista?
Y van del brazo, con sus escapularios.

La tía Inés usa rodete.
Encauza diariamente el pelo blanco sobre la nuca.
Lo endereza
igual que a sus cisnes
con las manos que no son las mismas
y se retuercen.

La tía Inés ha muerto.
La llevamos a tierra, como quería.

Las amigas y yo caminamos en manada
ellas inclinan los cuellos largos y blancos
sobre los pañuelos
y lloran un lago.

El cajón es livianísimo.

lunes, 10 de marzo de 2014

Falta de inspiración

La poesía se recuesta sobre mi mesa
ronronea cerca de mi teclado
y maúlla para que la acaricie.

Y yo tan sin manos
tan muda,
tan sorda...

jueves, 6 de marzo de 2014

El día que la «Marcha turca», de Mozart sonó verdaderamente turca

Igudesman y Joo son un dúo que admiro profundamente. Hacen que irreverencia y música se lleven mejor que nunca.

XI (serie Marítimos) en La Nación Revista



El pasado 2 de marzo, salió mi poema XI de la serie Marítimos en la sección Muro del lector de La Nación Revista.

sábado, 1 de marzo de 2014

El pintor

El anciano tiene los ojos celestes, casi blancos.
Su voz como un susurro de paloma.
No pide ni acepta nada.
Ha venido a pintar de blanco hueso
la pared de mi balcón.
Su nariz estoica capea
los peligrosos humores.
En zapatillas, mantiene
                         el balance
                                sobre la escalera.
No se detiene.
No tararea.
No silba.

Hace de mis paredes una novia dispuesta
y me dice señora
(el balcón reluce)
ya está listo.

Y yo no me explico
por qué es él
quien baja la cabeza.

Sobre la actividad artística

«La actividad artística se asocia, de este modo, al ocio, a la skholé, esto es, al tiempo de que los hombres pueden disponer cuando las necesidades materiales están satisfechas. Es no quiere decir que el arte sea un entretenimiento pasivo con que se llenen los momentos de inactividad: por el contrario, el ocio es una diagogé activa, libre y grata, con connotaciones estéticas y éticas. Por esa vía, el ejercicio del arte se aproxima a la dicha (eudaimonía) que procura la theoría, actividad que para Aristóteles representa la realización más plena de la naturaleza humana». 
Sinnott, E. (2011). Introducción. En Aristóteles, Poética (p. XX). Buenos Aires: Colihue.