miércoles, 6 de agosto de 2014

Mandarinas

Hemos comido, amor.
Y de postre, mandarinas.

Con las manos, vencemos
la cáscara gruesa,
su crujido bicolor y vegetal.
Finalmente, chupamos el oro dulce,
un gajo por vez.

Repetís a la mesa
ese gesto de tu padre
que tu madre añora.

Y mirame, amor,
repitiendo el tuyo.

La verdad sobre el mantel.
El amor es tradición.
Viene de postre.
El amor es dulce y cítrico.

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