lunes, 7 de abril de 2014

Llueve

Llueve.
Llueve en la ciudad
en las veredas
sobre los toldos
contra los edificios.

Llueve con ese olor característico
con paraguas
con parejitas de novios
que salen a pasear, a hacerse arrumacos.

Paisaje idílico
hasta que
caen en goterones los poetas
caen sobre los techos con bastante estruendo
rebotan
y ruedan por las tejas sorprendidas.

Caen los poetas sobre la calle
caen aquí y allá
por todas partes.
Caen
mientras escriben la lluvia.

Confluyen
en un río oscuro
de puños y ojos cerrados
que llega hasta la alcantarilla
y se escurren
todos abrazados
a sus lugares comunes.

Después
simplemente llueve.
Y llueve hermoso

en la ciudad,
en las veredas,
sobre los toldos,
contra los edificios.

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