viernes, 27 de septiembre de 2013

Droste

Fotografía: Nathan deGargoyle vía photopin cc


Son las seis de la tarde en la calle.
Descorro la cortina.
Me quedo mirando el edificio de enfrente,
la gente que camina, los balcones,
esa ventana entreabierta.
Es la hora del viento
y la cortina, que vacila en esa habitación,
se descorre.
Veo algunos muebles oscuros y clásicos,
los listones de madera del piso
y, en el fondo,
el cuerpo generoso de una mujer joven
inclinado sobre una ventana,
un edificio de fondo.
Allí apenas logro distinguir
la ventana entreabierta de un departamento,
con muebles oscuros y clásicos...

Nadar en una piscina sin agua

Fotografía: Taylor Dawn Fortune vía photopin cc.

«Excepto los poetas, ¿hay alguien más en el mundo capaz de nadar en una piscina sin agua?».

Jimmy Liao, Hermosa soledad.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Junco

                          A Pascal

No soy un junco,
no soy flexible,
no tengo fuerzas.
Tan fácil doblegarme.
Ay, universo, no insistas.
No soy un junco.
Solo un enorme dolor
que piensa.

28/07/02

martes, 24 de septiembre de 2013

Quantic: El tiempo es el enemigo (Time Is The Enemy)

Muñecas

Fotografía: _namtaf_ via photopin cc.


I
Juguemos a las muñecas.
Les cambiamos la ropita, las peinamos,
les movemos los brazos articulados.
La mía se llama Roberta, tiene mucho carácter,
trabaja de médica y tiene un novio rico.
La tuya se llama Esfire, es una aristócrata
(aunque todavía no sabemos la palabra),
y tiene una estola de piel. Es soltera.
Ahora las hacemos caminar.
Tac, tac, tac, taconean.
Se ríen, desfilan y están siempre juntas.

Y se pelean ahora, en este momento.
Roberta no quiere jugar a lo mismo que Esfire.
Roberta no le presta sus cosméticos.
Esfire se puso de novia y no tiene más tiempo.
Roberta y Esfire ya no tienen nombre.
Les he cortado el pelo, bien al ras.
Ya ni sé de quién estoy hablando.
Ya no las quiero, ya no me acuerdo de ellas
ni de vos.

II
La vidriera.
El maniquí guillotinado,
en plena vejación del comerciante,
está parado desnudo en medio del salón.

La vendedora,
una chiquita flaca de mal humor,
le pone un vestidito blanco,
le ata un cinto negro bien finito,
le baja los brazos
y lo expone.
Los duros pechos
apuntan a los paseantes del barrio.

Bajo la falda plisada,
la entrepierna rígida, oscura y fría
se parece a la del maniquí.

Los personajes son independientes del autor

«Tanto mis personajes masculinos, como mis personajes femeninos realizan a veces cosas que yo no hubiese deseado. Ellos hacen lo que deben hacer en la vida real y lo que ocurre en la vida real y no lo que yo preferiría».

León Tolstoi, citado en la entrada «Imaginación y creación en la edad infantil (L. S. Vigotsky)» del blog Revolución o barbarie.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Larga distancia

Fotografía: splorp vía photopin cc.


Cuando no estás, soy como un perro ofendido.
Miro por debajo de todas las puertas
dejo las cosas tiradas (aunque sea por un rato)
me desvelo y como cosas dulces que llenen.

Dejo intacto tu lado de la cama,
siempre hecho, siempre listo.
Duermo sin moverme para que no se escape
la sombra de tu cuerpo que quedó entre las sábanas.

Hablamos por teléfono y me contás tu viaje.
Me pregunto si ya viste el mensajito que puse en tu bolsillo.
Te digo que almorcé ensalada con tomate y pollo,
vos me contás tu cena de trabajo.

Y maldigo a los teléfonos modernos inalámbricos,
que no me dejan jugar con los dedos
toquetear esa cuerda que nos une,
ese cable que tanto vibra aquí
y sube a la terraza
y baja
y va por el aire
y sigue por la cuadra
hasta las afueras y los campos
soporta los vientos, las bandadas
mira las vacas y los girasoles
el sol feroz y el granizo rotundo
avanza poste a poste por la ruta
y gira tras un camión hacia el oeste
y sigue con el viento hasta Zapala
y llega
(llego)
con exceso de velocidad
hasta tu teléfono sin cable
que no vibra
que no pesa
que no me acariciás,
intangible.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Anotaciones en el margen de Anna Karenina, de Lev Tolstoi



El mundo de Anna es el mío. Todos se sonrojan eventualmente.

La imagen del abogado que consulta Karenin sobre los trámites de divorcio se parece a la actual imagen popular de abogado (aunque no siempre cierta, claro está): un tipo que solo quiere hacer dinero a costa de las miserias ajenas.

Levin observa lo infinitamente grande (las estrellas) y lo infinitamente pequeño (un escarabajo). Claramente, Tolstoi leyó a Pascal. Por lo que leí en el diario de Sofía Tolstoi, ella leyó Pensamientos. ¿Acaso compartirían ambos esposos el mismo ejemplar o tendrían cada uno el suyo? Yo no lo compartiría. La necesidad de lectura personal me lleva al egoísmo librístico. Más aún con ese libro, que tanto amo.

La perra Laska piensa. ¡Chapó!

Anna «lee» a Vronski a partir de sus gestos y miradas, pero no lo escucha, no escucha sus palabras. Por eso, termina malinterpretándolo la mayoría de las veces.

El juego del secrétaire entre Kitti y Levin supera ampliamente en sensualidad la escena de sexo de Anna y Vronski.

Viendo la versión cinematográfica de 1935 de la novela, en la que Greta Garbo interpretó a Anna, noto apenas comienza que presentan a Levin y a Anna en el baile. ¡Los presentan! Pensar que en la novela se conocen al final.

Anna muere. ¿Acaso importa? Levin vive y él solo vale la obra entera.


Cantiga anónima

Fotografía: Photogen.com


Doncella desconocida,
ya no cures más de mí;
de mí fueste bien querida,
yo desamado de ti.

Porque más sin dubda creas
la mi pena dolorida,
ruego a Dios que siempre seas
desamada y mal querida.

En tormentos sea tu vida,
pues no te lo merecí;
de mí fueste bien querida,
yo desamado de ti.

Fuente:  Trovadores castellanos. Cantigas de amor y religiosas.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Chau, Anna

Ya escribí en este espacio sobre muertes memorables. Hoy sumo otra a la lista. Hoy murió para mí Anna Karenina. Me enojó mucho su locura, su desesperación, que se encerrara en sí misma y cortara lazos con el exterior. Su suicidio me resulta desagradable e injusto para los demás personajes, no una venganza como ella creía. Cuán equivocada estaba, cuán perdida. Y sí, fue una mujer perdida, pero no por haberse entregado a Vronski estando casada, su mente era la perdida, su corazón estaba perdido.

Al lado de ella, la figura de Levin se alza, se agiganta, copa todos los resquicios. La integridad es lo que verdaderamente seduce de un hombre; todo lo demás es vacío...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cuento o relato

Hoy terminé de leer «El perseguidor», de Julio Cortázar. Muchos sitios, incluso Wikipedia, afirman que es un cuento, pero para mí es claramente un relato. Este, a diferencia del cuento, no tiene un momento de tensión, que se resuelve al final. Es una sucesión de hechos, cronológica, sin clímax.

Creo que se desconoce bastante el relato como especie del género narrativo. El término se usa mal. Hay concursos de relato que terminan premiando cuentos. Hay antologías de relatos que dicen ser de cuentos y viceversa...

Hace poco fui al Café Tortoni a la presentación de un libro y una de las presentadoras, profesora de Lengua y Literatura ella, comentó, como quien no quiere la cosa, que no sabía por qué en la contratapa del libro se aclaraba que era de relatos. «¿Por qué la autora prefirió esa palabra y no cuentos?», planteó a la audiencia. En ese momento, pensé: «Y acá se viene un comentario sobre qué es el relato. Buena introducción». Pero me equivocaba. Esa profesora no tenía idea en serio. Pensaba que los textos de ese libro eran cuentos y la pregunta no era retórica.

Y ahora viene a mi memoria el libro La madre del universo, de Griselda García (Editorial Echarper, 2012). Primer libro de relatos de GG (como gusta llamarse). Debo confesar que, cuando supe que era de relatos, temí esa palabrita. Temí y me equivoqué también. No solo el libro es de relatos, además son de excelente factura.

En definitiva, nos hace falta leer más relatos. Nos hace falta llamarlos por su nombre.

El poeta, voz de su pueblo

«Creo que un poeta lo es verdaderamente cuando se hace la "voz de su pueblo", es decir, cuando lo expresa en su esencialidad, cuando dice por los que no saben decir y canta por los que no saben cantar. Todo ello lo hace el poeta en una función "unitiva" que yo concreté así en mi "Arte Poética": "El Poeta, el Oyente y la Canción forman una unidad por el sonido"».

Marechal, L. «Los puntos fundamentales de mi vida».

martes, 3 de septiembre de 2013

Extranjera a la intemperie - Septiembre de 2013

6.º REUNIÓN 2013


Lunes 9 de septiembre, 19 horas

BAR LAVALLE
Lavalle 1693 (y Rodríguez Peña)
Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Charla con la poeta
Carina Paz

y la lectura de los poetas
Nilda Barba
Elizabet Cincotta
Carlos Marasco
Alicia Márquez
Elizabet Molver
Paula Mones Ruiz
Verónica Ruscio


Rifa de libros


COORDINAN:
SUSANA CATTANEO
MARÍA AMELIA DIAZ