miércoles, 28 de agosto de 2013

Versos

Estupideces fragmentadas
renglón por renglón.

Las llamamos versos
y son eso:
mentiras
chantadas
deliberadas
con buena ortografía.

Ubi sunt

Fotografía: Creativity+ Timothy K Hamilton vía photopin cc.


¿Dónde están los muertos?
Mi hámster.
Mis abuelos.
El padre de mi marido,
que no conocí.
Mi canario naranja.
Ubi sunt.

Pero no, señor,
no es esa la pregunta.

Es verdad
que a veces recuerdo la ruedita
y tus ansias de escape
y me pregunto si también
te escaparás de la muerte
y volverás para mirarme.

Es verdad
que de golpe llegan sus voces
y la emoción me calla
me atraganta
con el timbre exacto con que hablaban
mis ancestros.

Es verdad
que en las fotos aquel hombre
que se parece tanto a lo que amo
me pregunta por qué no
por qué no antes
por qué tuve que demorarme en el camino
y no llegué
y no toqué a su puerta.

Es verdad
que de tanto en tanto
pienso a quién le cantarás,
Baldomero,
y si tu jaula seguirá abierta,
como la que me dejaste.

Pero no es esa la pregunta.
No.

¿Acaso sabemos
quiénes son los muertos?
¿Esos que se van
o los que quedan?

martes, 27 de agosto de 2013

Una pequeña noticia que me ha dado alegría

El trabajo me ha tenido concentrada en documentos, erratas y decisiones de estilo. Estrés hasta lo indecible y, de yapa, caí enferma. Hasta tuve que suspender una de mis clases.

Pero el fin de semana una noticia despejó los nubarrones: me enteré de que un muchacho había comprado un ejemplar de mi librito Cuarto oscuro para regalárselo a su novia. Me lo contó un librero amigo. No sé quién será el muchacho, mucho menos quién será su novia, pero la noticia me hace ilusión.

Y no se confundan, no soy una persona vana (uf, es posible que un tantito), pero definitivamente soy una amante de la poesía y saber que la gente se decide por la poesía es alentador, más todavía si es la de un poeta desconocido, que no trae apellidos ni libros anteriores de garantía.

Ese enamorado compró un regalo para su novia y, sin saberlo, también me hizo un regalo a mí.

martes, 20 de agosto de 2013

Guirnalda

Es que somos una fiesta vos y yo.
Estamos juntos y se prenden las farolas.
Se nos hace la noche tan solo por la luna.

Somos una fiesta y tejemos la guirnalda.
Yo doy una vuelta y vos, la tuya
y así vamos enredando
nuestros cuerpos, nuestras manos,
como pañuelos en alto.

Somos una fiesta y en las bocas el vino
enciende las pasiones más rubíes
y seguimos unidos, penelopeando,
esperamos que el cordón se vuelva fruto:

un payé con tus cabellos para la suerte,
una anécdota imborrable que no olviden las arrugas,
un pequeño hijo, que siga este baile,
que tararee nuestros nombres cuando no haya más música.

Homenaje a Girondo

Hace poco, tuve el honor de participar en un proyecto muy interesante del portal educ.ar: un homenaje a uno de mis poetas preferidos, Oliverio Girondo. Dado que la sonoridad (y los juegos sonoros) son una de sus características como poeta, el objetivo era encontrar una manera de reflejar los sonidos de su obra por medio de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y sumar este aporte a una nota impecable de Javier Hildebrandt.

A continuación, dos de los audios del proyecto. El resto puede encontrarse en la página del portal educ.ar en Blaving.

jueves, 15 de agosto de 2013

Nuestra tierra

Fotografía: www.photogen.com


Esta es nuestra tierra
un campo que rechaza el agua de lluvia
un suelo donde no entran las pisadas.
Acaso el territorio comenzó a arder
y los dioses se enojaron.
Tal vez por eso están malditos los terrones
encendidos e inútiles.
No deja estela el diente de león
entre las llamas tampoco hay pasto.
No salta el pie
no alumbra la voz
solo baila el fuego
y los ojos se desaguan.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Amores pasajeros

I
Llora entre la gente.
La parada del amor se le pasó
y el timbre no funciona.

II
Amor, pesadas ruedas de metal
que se hunden,
que se hunden
y rechinan en la carne.

III
Bajo un cielo de agua,
el amor apunta sus misiles.
Imposible entenderse:
el enemigo ama en ruso.

lunes, 12 de agosto de 2013

Tolstoi y el resto de los mortales

Leo que Tolstoi se quejaba de las muchas fallas que tenía su novela Anna Karénina. ¿Fallas? Vaya, eso sí es esperanzador para el resto de los mortales escritores.

viernes, 9 de agosto de 2013

Luces y sombras

En la pared del mediodía, la sombra.
Un edificio oscurece el edificio de al lado.
Allí están sus chimeneas, sus tanques de agua,
el espacio aéreo que hay en su azotea.
Miro antenas viejas e inclinadas,
ramas metálicas para los pájaros modernos.
Sombras que se elevan en bandada.

Dejo de mirar y quedo ciega por momentos
y quedan fijos en mis ojos luminosos pájaros
que se posan aquí y allá en mi escritorio
y, callados como yo, lo llenan de palabras.

Sobre la paz interior

La paz interior se parece a un montón de fragmentos blancos de papel, suaves, limpios, puestos con mucho trabajo uno al lado de otro sobre una superficie plana. Y la locura ajena pasa cerca, como un tornado, lo trastoca todo y uno se queda arrodillado, en el piso, acomodando sus papeles, como puede.

Fuente: Maspormas

viernes, 2 de agosto de 2013

Gabriel Bevilaqua: «Cucharas»

Hace unas semanas estuve en el programa El Living sin Tiempo, de Martín Gardella y leí este maravilloso cuento de Gabriel Bevilaqua.