jueves, 18 de abril de 2013

Cajita de fósforos


La muchacha, que tenía una katana tatuada en el brazo derecho, entró en el viejo edificio maquinalmente. Eran las 10.28 de la mañana y llegaba tarde. El recibidor de planta baja era amplio y brillante. Estoy harta de esta mierda. Presionó el botón del ascensor y, finalmente, subió a la caja metálica. Podría estar en casa, escuchando música. Con esfuerzo, se acomodó la tira del bolso negro que llevaba.

Piso 1.



Piso 2.



Piso 3. Salió. Vio a la secretaria de la recepción. Maldita idiota; puta de oficina.


—Hola, Olguita. ¿Cómo te va? Qué cara...

Auriculares puestos. Metallica, Enter Sandman. Volumen 12. Buena canción para entrar en la oficina un día como ese. Lo sé. Hoy se termina todo.

—Ahí estás, Olga. Dejá tus cosas y vení a la oficina.
—No, así estoy bien.
—Como quieras. Decía porque vas cargada. Pasá, que necesito hablar con vos. Cerrá la puerta y sentate, por favor. ¿Qué tal el fin de semana?
—Bien.
—Claro, claro. Bueno..., te pedí hablar porque la empresa está pasando por un momento muy duro. La situación del país... Ni lápices tenemos. Bueno, vos y yo sabemos bien lo que está pasando. La cuestión es que... la empresa decidió llevar adelante algunas reformas. Para subsistir en el mercado, ¿viste? Vamos a reducir personal.
—¿Lo van a echar? Me alegro.
—No, qué decís, ja, ja... ¿Qué decís?

La muchacha se miró los borcegos y pasó la mano por el cierre del bolso que llevaba.

—Olga, Recursos Humanos te mandó el telegrama esta mañana. Se te va a pagar todo en regla. Indemnización, todo. ¿Me estás escuchando, querida? Esos auriculares... ¿Olga? Pero ¿qué tenés en el bolso? Hablemos, es mejor. Olga... Olga, serenate, por favor. Olga, ¿me escuchás? Calmate, querida, dejá ese bidón, te lo pido. Todo se va a resolver. En serio, por favor. Basta, Olga. Basta, te lo ruego. Yo no decidí el despido. ¡No tengo nada que ver! Hice lo imposible, de verdad. Olga. ¡Escuchame, Olga! Tengo hijos chiquitos, Olga. ¡Por favor!

Caja de fósforos. Metallica, Fight fire with fire. Volumen 12. Carrera hasta el recibidor.

Piso 2.


Piso 1.


Planta baja.

Cajita de mierda. ¡Cajita de mierda! ¡Todos usados! La puta que los parió.

8 comentarios:

  1. ¡Qué final! Me encantó. ¡Felicitaciones!

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    1. Gabriel, ¡muchas gracias! He vuelto a la narrativa, como ves he seguido tu consejo... :-)

      ¡Saludos!

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    1. Amor, mi lector amado y más exigente, ¡cuánto me alegra que te haya gustado!

      Un beso.

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  3. Muy buenoooo! quiero más!! quiero conocer a Olga en profundidad!!!

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    1. ¡Ja, ja, ja, Ine! Veremos, veremos... ¿Se vendrá el regreso de Olga?

      Beso.

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  4. moi bueno!!!...pero debo reconocer que me quedé con ganas de un poquito de fuego.

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    1. ¡Ja, ja! Gracias. Yo también me quedé con ganas de fuego, Joni. Y no te imaginás Olga...

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