martes, 22 de enero de 2013

Incompatibilidad

Estaba en el subte hoy, leyendo a Sabato. Entraron unos músicos en el vagón y comenzaron a tocar temas de salsa.

Leer a Sabato y escuchar salsa al mismo tiempo es una paradoja. Es imposible, incompatible, al menos para mí. Sabato me conduce a un lugar oscuro del alma, lleno de muerte, angustia y desesperación; la salsa me llena de alegría, ganas de vivir. Cuando uno quiere bailar, se siente vivo, gloriosamente vivo.

Preferí cerrar el libro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario