viernes, 13 de diciembre de 2013

Koowall y Anna Karénina

Algunos de ustedes saben que este año estuve estudiando literatura rusa. He estado escribiendo comentarios y reflexiones insistentes sobre Anna Karénina, de Tolstói. Pues bien, ya he rendido el examen final de la materia y me ha ido muy bien. Estoy muy contenta.

Sin embargo, la alegría no se debe ni a la nota ni al haber aprobado, sino a todo lo que aprendí leyendo a los rusos y a los escandinavos. No hay escritores más grandes que Dostoievski y Tolstói. Tolstói es monumental. Les dio verdadera vida a sus personajes. En cada historia, uno llega a creer que, si alargara un poco más la mano, podría tocarlos, olerlos, lamerlos, mirarlos a los ojos. Sus personajes están vivos, mucho, y siempre lo estarán.

Como a esta altura me he vuelto una fanática de Anna (de Levin en verdad), fui recolectando material sobre la novela y lo subí a un muro virtual. Es un trabajo que tengo intenciones de continuar tanto como me sea posible; no se termina nunca de leer una novela como Anna...

Este es el muro que armé sobre Anna en Koowall, una herramienta muy útil para armar muros virtuales individualmente o en equipo.




tolstoi y anna karenina


lunes, 2 de diciembre de 2013

Doce haikus, de Sergey Kovchik

El haiku es una composición poética breve, de origen japonés, compuesta tradicionalmente por un terceto de cinco, siete y cinco sílabas cada verso.

Inspirado en esta forma literaria, Sergey Kovchik, músico ruso, compuso la obra Doce haikus. Se trata de doce piezas musicales hiperbreves —la más breve dura solo nueve segundos y la más extensa, un minuto y un segundo—. Entre las doce, es llamativa la pieza «No dañes a una mosca» porque, con su ritmo agitado, transmite la idea del vuelo del pequeño insecto.

Síntesis, sentimiento y poesía se combinan en cada pieza. El arte del haiku hecho música.


viernes, 29 de noviembre de 2013

Palo de agua

El palo de agua de casa se está muriendo.
Había sacado una hoja nueva, pero
se está muriendo.

Con intenciones científicas,
desenterré la vieja compañera
que estuvo ahí para mí
cuando la adversidad.

Algo en la raíz.
Adónde ha ido toda el agua.
Qué ha pasado en lo oscuro de la tierra.

Volví a su maceta
a la vieja compañera.
Arrojé terrones de tierra
sobre la fúnebre raíz.

Maldita ciencia.
Inútil la raíz.
Muerte en las manos.

Lechugas blandas

He decidido quitarme
esta cabellera femenina.
No, plumas no, ni pelucas,
ni crestas multicolores
en su lugar.

Me pondré una ensaladera,
me crecerán lechugas
blandas, acariciables.
Me perfumaré con oliva.

He decidido
salirme de la humana hoja cuadriculada.
Irme por el margen
con aroma a feria.

Si me cruzo con vos,
seguramente me pondré tomates
como mejillas encendidas.

Si me cruzo con vos,
te ofrendaré una hoja
de mi lechuga mantecosa.
Comerás de ella
sin encontrar un solo pelo.

He decidido
que comerás mis verdes
y a cada bocado
un sabor mixto venido de mi tierra
bajará por tu esófago,
confundirá el camino
y se alojará en tu ventrículo izquierdo
palpitante
pal-pi
tan-te
ver-de.

En cuerpo de mujer

Yo no soy gay ni trans ni hetero.
Soy pájaro en cuerpo de mujer.
Un benteveo aquí atrapado.

Cuando escucho los reclamos de ese macho
en el árbol del pulmón de la manzana,
ese macho de pico fuerte, poderoso,
algo se mueve en mi interior
toda mi identidad busca alzar vuelo
hacia la rama.

Un benteveo
con palabras humanas y dedos,
con ocultas plumas en las vísceras,
empastadas de fluidos.

Soy un pájaro en cuerpo de mujer.
Soy lo que soy y hago lo que puedo,
al menos canto.


lunes, 25 de noviembre de 2013

Tolstói y los pájaros

Hoy leí varios fragmentos del diario de Tolstói y, en particular, una carta que le envió a su abuela. Por lo visto, amaba los pájaros. Y eso me ha conmovido porque yo los amo también. Entre otras cosas, en la carta, le contaba que había descubierto que, tocando «acordes en sextas» de Haydn (no tengo la menor idea de lo que puede ser), los ruiseñores se acercaban a su ventana y cantaban. Si él paraba de tocar, los ruiseñores paraban de cantar. Así estuvo tres horas. Tres, sí. Tres horas jugando con los ruiseñores. Qué hombre, por favor. Qué manera tan intensa de amar la vida.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Lo perdido

Ningún primer amor llega para quedarse.
Ningún abuelo se queda a nuestro lado.
Hay casas natales que nos arrojan a la calle
y cierran para siempre sus puertas.
Ningún cordón umbilical mantiene el lazo.

La vida es tijera que corta lo que encuentra.
Somos arañas. Tejemos telarañas inmensas.
Giramos hasta el mareo
nos envolvemos como crisálidas.

Y a cada giro
a cada giro
a cada giro
el corte metálico sistemático.

Somos lo que somos.
¡No tenemos nada!

Somos lo que somos
es nuestro el nombre de lo perdido.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Futuro

Será el silencio
y el estruendo que hace después la puerta.
Olvidarás su nombre y todas las marcas.
Ni una lágrima más ni un pestañeo.

Un bolso y ya no serás
nido
muñequita
perdoname
no quise hacerlo.

Un bolso y afuera
por esa misma puerta por la que aquel día.
Muerta en vida.
Con una piedra.

Pasarán los días.
Resucitarás.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Rara avis

Fotografía: fspugna vía photopin cc.

De mis pechos no cuelgan niños ni leche sagrada.
Soy una hembra única en su especie, que no se repetirá.
No me hagas llorar o llorarás.
¿No ves que estoy en extinción?

viernes, 15 de noviembre de 2013

Niños y palomas



«Entonces vio algo muy placentero, que no volvería a ver jamás. Unos niños que iban a la escuela; palomas de color gris azulado que volaban desde los tejados a la acera, y unos panecillos espolvoreados con harina, que una mano invisible dejara expuestos en una ventana. Los panecillos, las palomas y los dos niños eran seres prodigiosos: un muchacho corrió hacia una paloma y, sonriendo, miró a Lievin; la paloma sacudió las alas y se elevó brillando al sol, entre el fino polvo de la escarcha, y un aroma a pan caliente llegó desde la ventana donde estaban expuestos los panecillos. Había tanta belleza en este sencillo cuadro, y era todo ello tan conmovedor, que Lievin, en medio de su alegría, sentía que las lágrimas asomaban a sus ojos».
Tolstoi, Anna Karenina

jueves, 14 de noviembre de 2013

Esa rebeldía

Fotografía: James Broad vía photopin cc


En todo lo encerrado hay rebeldía.
Lo veo en el café
herméticamente cerrado
en un frasco de vidrio con doble tapa
de plástico
de aluminio.

Cuando lo destapo
las partículas de café se liberan
y pegan un salto hacia la altura
una mini explosión salida
de lo cerrado al vacío
un dejo de desprecio
una alegría de aromar
otra vez el aire.

Es un segundo
que se diluye si uno no está mirando.
Efímero vals.

El café y todo lo encerrado
está esperando.
La libertad es una pequeña danza
un instante de rebeldía
que saben esperar
para saltarte encima.

martes, 12 de noviembre de 2013

La edad de las preguntas

Me miro los pies,
empuntillados bajo el duro charol.
Los ondeo en el borde de la silla.
Algún día llegaré hasta el suelo, ¿no?
Como vos.

¿Falta mucho para volver a casa?
Yo prometo portarme bien, lo juro.
No enfadaré a mamá.

¿Trajiste mi muñeca?
Estoy aburrida.

¡Qué ruidos, papá!
¿Qué es un martillo?

Qué linda arañita, mirá.
Cuatro, seis, ocho patas tiene.
¿Puedo tocarla, puedo?

¿Ya nos vamos?
Dame la mano, papá.
¿Por qué vienen con nosotros
esas personas?

Qué caja enorme.
Nunca había visto una así.
No, papá, no la estoy tocando.
(Un poco sí, me gusta la madera).

Me encanta cuando me abrazás así, papito.
¿Cuándo viene mamá?

Mirá cuánto verde.
Mirá ese pajarito cómo canta.
¿Lo ves en el árbol?
¡Es que se voló recién!

Ay, papá.
¿Ya nos vamos para casa?
¿Y cuándo viene mamá?

Frase: los besos y el helado

Kiss for an icecream (Henry Hintermeister (1897 – 1972))

«El beso después de un helado es siempre frío y algo pegajoso, pero sirve para saber qué tal estaban los gustos que pidió el otro». 
Olguín, S. (2004). El equipo de los sueños. Buenos Aires: Grupo Editorial Norma.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Librote, red social para los amantes de los libros



Hace poco más de una semana, por recomendación de Laura, una compañera de trabajo, conocí Librote, una red social de libros. Entré para ver de qué se trataba y descubrí que era muy útil.

Se puede marcar lo que uno ha leído, se pueden buscar libros, escribir críticas, votar, incluir citas. Me interesó especialmente que se pueden marcar libros como pendientes de lectura (algo así como una lista de los libros que uno quiere leer/comprar más adelante).

Y la parte social también es importante. Uno puede comentar las lecturas de otros, recibir comentarios, consultas sobre libros leídos. En pocas palabras, compartir el mundo de los libros con otras personas que los aman también.

Una red social para ponerle todas las fichas.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Fibra ótica

A Sergio.

Según esa gramática,
es un sintagma nominal
con una falta.

En mi cuerpo,
pequeña gramática anónima,
es una fibra delgada y suave
que me habita,
que se tensa
y estremece en el oído
cuando digo tu nombre.

martes, 5 de noviembre de 2013

Reseña: El cuaderno de Bento

Arte
El cuaderno de Bento
John Berger
Alfaguara / Santillana Ediciones Digitales
ISBN: 9788420403427
2012



Todos los que conocieron al filósofo Baruch Spinoza comentaban que siempre andaba con un cuaderno en el que hacía anotaciones y dibujos. Ese cuaderno, sin embargo, nunca fue encontrado entre sus objetos personales.

En este libro, titulado El cuaderno de Bento en homenaje a Spinoza, también apodado «Bento», John Berger se pregunta por aquel cuaderno y, a su manera, busca recrearlo, generar una conexión con aquel objeto perdido.

Por medio de una escritura fragmentaria, combina, por un lado, reflexiones y anécdotas personales contadas con sensibilidad y, por otro, fragmentos de la Ética de Spinoza. Lentamente, a medida que el libro avanza, las anécdotas y reflexiones de Berger, a las que se suman algunos de sus exquisitos dibujos, abren un diálogo íntimo y profundo con los textos de Spinoza.

Un libro para quienes ya leyeron al filósofo y quieren reencontrarse con él. Una maravillosa puerta de entrada para quienes todavía no lo conocen.

4.° Festival Internacional Sembrar Poesía

Centro Cultural Islas Malvinas
Calle 19, esquina 51, La Plata, provincia de Buenos Aires.
Entrada libre y gratuita.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Cuarto oscuro

Fotografía: Skley vía photopin cc


[Un cuarto enorme
sin ventanas y sin puerta
sin aire sin luz
sin ellos sin nosotros
sin





                                    ].

jueves, 31 de octubre de 2013

Corregir poesía

Será que soy una lectora apasionada, será el amor por la profesión, será que escribo mis propios poemas... Al corregir textos poéticos, me maravillo tanto por la mirada, los recursos y el estilo ajenos que me cuesta hacer una devolución crítica que no esté teñida por la admiración.

La correctora y la lectora en mí agradecen. Y piden más.

Sobre el caos

Hay algo en el caos que me atrae. ¿Será que el desorden es una forma de la igualdad? En él no hay jerarquías y eso me sienta bien.

Bah, triste forma de justificar el desorden de mis libros, pilas y pilas de anotaciones sueltas y carpetas y papeles sin clasificar...

Pero lo bueno del caos es la sorpresa. Debajo de cada papel, se esconde lo imprevisto, que siempre, al menos en mi caso, es el pasado. Recuerdos que vuelven de manera aleatoria y que siempre agradezco. Y cuanto más lejanos sean mejor.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Hume: sobre la poesía

Allan Ramsay [Public domain], vía Wikimedia Commons

«Todos los colores de la poesía, por muy espléndidos que sean, no pueden pintar objetos naturales de forma que la descripción se confunda con un paisaje real».
David Hume

Origen del poema

Este es un poema
largo que comenzó en el agua.
Que salió a respirar y le crecieron patas
caminó, devoró      bestias a su paso.    Subió hasta los
tentadores árboles.    Le quitó insectos de la    piel a otro poema
comió un fruto que        tal vez no debía y arrojó        lejos el carozo.
Después saltó a tierra.    Desplegó hacia lo alto su     vertical piel lampiña
y caminó y llegó     hasta aquí después de tanto     y de tan lejos
para volver a    verse en este instante    en esas aguas
primeras      en el reflejo líquido    de tus ojos
 en el reflejo líquido de tus ojos
de tus ojos

lunes, 28 de octubre de 2013

Dieta

Dieta sin sodio y sin azúcar
por elección propia.

¿Y dónde queda el disfrute?
¡Tamaño sometimiento!

No los escucho.
Cierro los ojos.
Paladeo en éxtasis
sin distracciones
la vida entera
todo su sabor.

Ese celeste que se apaga

Fotografía: surabhidhake vía photopin cc


Miro el cielo como puedo
por entre la telaraña
de ramas y palomas de mediodía.

Afuera, más allá
en ese celeste que se apaga
implacablemente

¿qué raíces tendrán, qué savia
esos planetas y lunas que no veo
y en los que creo
con todas las ciudades
y cicatrices
de mi piel?

jueves, 24 de octubre de 2013

Asesina


Fotografía: samuel van dijk vía photopin cc

En la heladera de la asesina,
hay una cabeza
el hombre que amó
junto al frasco de mayonesa.

Esa noche
cita de velas y sahumerio por toda la casa
noche de jazz y trompetas
y platos gourmet.

Él cortó el hielo
dijo que amaba a otra.

Ella cortó el hielo de cuajo
y lo llevó a la heladera.

Y ahora
qué hacer con ese corazón
que aún bombea.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Confluencia. Muestra de fotografías

Del 24 de octubre al 13 de diciembre.
Ateneo Grand Splendid, Av. Santa Fe 1860, segundo piso.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Entrada libre y gratuita.

viernes, 18 de octubre de 2013

¡Maestro!

Hoy encontré este librito en la biblioteca de mi trabajo. Se trata de Categorías, de Aristóteles, traducido por Eduardo Sinnott, mi gran profesor de griego, filosofía, filología y literaturas clásicas. Le debo mucho.

¡Salve, maestro!



Madre

A Élida N. Besana.

Tus manos
abrieron la tierra
que precede al árbol.

Tu boca
elevó la plegaria que cantan
las aves en el nido.

Tus ojos
me buscaron
me miraron como nadie

y yo fui.

jueves, 17 de octubre de 2013

Cuando te mueras del todo, una comedia de humor negro

Autor: Daniel Dalmaroni
Elenco (por orden de aparición): Roque Aguirre, Guadalupe Damonte, María Laura Costilla, Maia Blatt, Gabriel Pazos, Horacio Orellano
Funciones: sábados de septiembre y octubre de 2013 a las 20
Sala: PETRArte Teatro (Güemes 4382, Palermo Soho, Ciudad Autónoma de Buenos Aires)
Duración: 60 minutos
Entrada: $60

Un hombre apuñala brutalmente en el pecho a Susana, su esposa, apenas comienza la obra. Es de noche, ambos están en la cama. El espectador no sabe quiénes son los personajes ni el motivo del homicidio. La escena, que podría ser tranquilamente el final de una historia, es en verdad el punto de partida de Cuando te mueras del todo.

Es lícito pensar que nada podría ser peor, pero la obra trae a la luz, en plena noche (la de la realidad y la de la ficción), una serie de consecuencias inesperadas. El cadaver, que desaparece, un marido desesperado, un complot familiar, un psicólogo para dar contención emocional al grupo... Cada segundo, la historia parece complicarse más y más.

Dalmaroni se ha escapado de los lugares comunes. Trata temas tan antiguos como el asesinato y el amor con una mirada irónica y mordaz, que hace reír y pensar profundamente. ¿Quiénes son esas personas que rodean al asesino? ¿Qué ha llevado a ese hombre, de apariencia sumisa y dócil, a un acto tan atroz? ¿Qué cambia en él después? ¿Y en el resto de los personajes?

Esta comedia es un recorrido acelarado por situaciones absurdas, en las que el humor negro es una salida perfecta. ¿Acaso se puede estar un poco muerto? ¿Se puede estar apenas vivo? ¿Y quién morirá del todo al final de la obra? Cuando te mueras del todo propone algunas respuestas.

jueves, 10 de octubre de 2013

Ring




El estadio es una hoguera.
Osvaldo Principi

De los fornidos cuerpos, caen las batas.
¡Señoras y señores, toca la campana!
Él en un rincón y ella en el otro.
Se miden, dan unos pasos, arman círculo.
Se han dicho tantas cosas en la semana.
Te voy a partir la cara el sábado.
Te voy a ver arrodillada pidiendo más.
La tensión está en el aire.
Los contrincantes se huelen y se acercan.

Ella alarga el brazo.
Él hace un juego de cintura
que ni Nicolino Locche.
No tienen ni un pelo de miedo los muchachos.
Se desafían igual que en la semana.

El silencio lo ha invadido todo.
Lo único que cuenta es este cuadrilátero.
Y, de un momento a otro,
comenzará el ataque.

Ella amaga ir a la boca, pero va al pecho.
Él aguanta el duro golpe y va girando.
Baja la mirada. Encuentra un punto flaco
y va con fuerza con la derecha.
Seguramente le valdrá unos buenos puntos.

Las piernas bailan
se entrecruzan, van y vienen.
Los músculos firmes se marcan en la lucha.
El cuerpo entero, bañado de sudor.
La respiración, agitada.

La carne de una choca
contra la del otro.
Los embates son cada vez más duros.
Qué gancho, por favor.
¡La sangre hierve!

Él mueve una vez más la cintura.
Entra y sale, sus descargas
no se detienen.
Ella se viene. ¿Podrá el morocho?
Pero qué golpe mortal, señores.
Miren las piernas de ella,
son tan fuertes.
Qué buena parada tiene la campeona.
¡Quema, quema, quema!

Pero atención, señores,
¡que ambos pugilistas han caído!
Han quedado tendidos en la lona.

El final es inminente.
Gran suspenso.

Pasan uno, cinco, ocho segundos.
¡Acaba, acaba!
¡Se termina!
¡Diez segundos! ¡Diez segundos!
Ninguno de los cuerpos ya se mueve.
¡Nocaut, señores, nocaut!
¡Nocaut doble!

¡Y qué magnífica pelea!

Casas y Tolstoi

Conocí a Fabián Casas por una de mis alumnas, María, a quien le gustaba mucho su poesía. Llegado su cumpleaños, el regalo que le hicimos con sus compañeros de taller fue un libro de Casas. Un tiempo después, leí el poema «Cancha rayada» y flasheé. Hice la anotación mental: hay que volver.

Cuando estudiaba Letras allá por finales de los noventa, me enamoré de Literatura española I (medieval). Amaba los versos en español antiguo. Entonces el porque era ca, los autos eran obras de teatro, la corneja era un pájaro de la fortuna (a veces buena, a veces mala) y el erotismo de un tobillo con pulsera lo era todo en las casidas... Mi gran duda era qué haría después de esa materia, después de terminar segundo año. Sobreviví un año más y, al siguiente, tras varios meses de trastabillar por melancolía (y otras cuestiones), dejé.

Ahora que volví me pasa más o menos lo mismo. Pienso qué voy a hacer después de Literatura rusa y escandinava. Leer Anna Karenina este año ha sido de lo mejor que me ha pasado como lectora. No soy gran lectora, lo admito: leo lentamente y soy muy repetidora. Muy. Tardo mil años en terminar un libro (lo cargo durante meses en diferentes bolsos y carteras que se me van desintegrando) y, pasado un tiempo, lo releo. Soy parte del tiempo circular de Borges. En fin, Tolstoi ha sido mi gran descubrimiento del año. Y agrego: gran descubrimiento «personal». Que Tolstoi es grande, es un clásico y demás es sabido por todos, pero no es lo mismo cuando uno lo descubre por sus propios medios. Hay que vivir a los clásicos, no leerlos.

Anna es el mejor libro que he leído y dudo que pueda leer alguno que lo supere. Lo digo con cierta lástima porque creo que los mundos que Tolstoi ha creado tienen mayor (y me cuesta elegir la palabra) densidad que los de Dostoievski (cuyo Crimen y castigo es el segundo mejor libro que leí). Una vez que se ha leído a Tolstoi y se ha olido, se ha visto y se ha tocado con su mano a todos los personajes, ya está. Estamos hechos. Sus personajes tienen una densidad similar a la de la niebla del camino de Altas Cumbres. Están ahí. Es innegable. No son meras imágenes. Están, ocupan un espacio.

Hace meses que estoy subida al tren de Anna. Escribo esto con una frase tan poco feliz que me doy lástima. Una frase injusta. No soy sádica, no le estoy pasando por encima una y otra vez... Decía que hace meses que leo y releo a Anna, que estoy mirando las películas basadas en esta novela, que estoy analizando algunos detalles, que compro libros electrónicos sobre la obra... Para mí Anna ha sido una sucesión de Greta Garbo, Sophie Marceaux y la más reciente: Keira Knightley. Hace meses que no paro de encontrar relaciones con la novela.

Hoy, precisamente, recordé a Stiva, quien, entusiasmado por la telegrafía, no podía resistirse a enviar telegramas a todos (esposa y amigos) por las cuestiones más nimias. Un gusto muy costoso para la época y para sus medios. Stiva tenía la necesidad de comunicarse. Creo que se habría llevado muy bien con las redes sociales. Qué gran tuitero habría sido Stepán...

«After dinner several telegrams were sent to people interested in the result of the election. And Stepan Arkadyevitch, who was in high good humor, sent Darya Alexandrovna a telegram: "Nevyedovsky elected by twenty votes. Congratulations. Tell people." He dictated it aloud, saying: "We must let them share our rejoicing." Darya Alexandrovna, getting the message, simply sighed over the rouble wasted on it, and understood that it was an after-dinner affair. She knew Stiva had a weakness after dining for faire jouer le telegraphe» (parte VI, capítulo XXXI).

Y hoy descubrí la estupenda combinación de estos dos escritores: Casas y Tolstoi. Emecé acaba de editar el libro La supremacía Tolstoi y otros ensayos al tuntún, de Casas. Son veinticuatro ensayos. Solo leí el primero y el de Tolstoi. Uno mejor que el otro. Qué digo. El libro vale aunque más no sea por el ensayo sobre el conde. Y me he desvelado. Escribo esto en mi estudio, mientras mi marido duerme, con el frenetismo que solo Anna puede comunicar. Hablo de Anna como si existiera... Ah, la famosa densidad.

Dice Casas:

«Leer a Tolstoi es viajar a una época sin celulares, sin electricidad, sin trenes supersónicos, sin twitters [sic] y sin emails. El tiempo se alarga, camina en punta de pie, se elastiza. Muchas personas todavía viven una vida privada. En la aristocracia, gracias a Dios, casi todos llevan diarios íntimos que han llegado hasta nosotros. Y escriben cartas casi día a día. Se retan a duelo y andan a caballo. Hacen fastuosas orgías en el campo o fiestas a la luz de las velas o bajo las lámparas de petróleo en salones inmensos. Huelen mal, hablan francés de manera artificial y cagan en retretes alejados de las casa principales. Y a veces mueren como moscas por epidemias y pestes, esto último de manera democrática».

miércoles, 9 de octubre de 2013

Extranjera a la intemperie y la primavera 2013

Este viernes 11 de octubre a las 19, estaré leyendo junto a grandes poetas en el ciclo Extranjera a la intemperie (Lavalle 1693, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

Los espero.

 

jueves, 3 de octubre de 2013

Misterios

Me gustaría
saber de aviones, de tornillos, de géneros,
saber qué tarugo usar en cada caso,
conocer los misterios de los cables y, también,
calcular a ojo el peso de un trozo de carne.
Qué no daría por manejar un auto,
saber el movimiento exacto que mata con la espada,
tener la fuerza justa para abrir ciertos frascos
y, de memoria, decir las partes de un motor.

Yo solamente sé
(y me conforma)
una sola palabra
que es el todo y lo uno al mismo tiempo,
que es la vida y la muerte en un instante,
que es el cantar nuevo de los hombres antiguos.

Yo solamente sé esa palabra
y finjo entender qué suena detrás cuando digo
poesía.

martes, 1 de octubre de 2013

Máximo Simpson: La patota

Así, de pronto,
en medio de la fiesta,
del rock, del rap, del crash,
el homo sapiens se desnuda.
Husmea, demarca el territorio,
y con airadas manos recupera su hacha.
Bestia plural, compacta,
la patota despliega su dominio,
acorrala a su presa.
Con infinitos pies,
con infinitos puños,
con sus arcos y flechas,
con sus viejos garrotes,
con sus 45,
la bestia numerosa desmantela,
desangra a la fragilidad.
Y aunque indiferente o recelosa,
la patota es esclava de una honda pulsión;
con anónimo rostro hace saber quién es:
borbota su rugido,
ese almíbar impune que atraviesa los tiempos.
Y ahí, en la vereda, puro estorbo,
yace el muchacho aquel que sólo fue a bailar,
una noche cualquiera,
a comienzos del siglo veintiuno.

(De A fin de cuentas, 2006)

Fuente: Artesanía en Literatura Poética

viernes, 27 de septiembre de 2013

Droste

Fotografía: Nathan deGargoyle vía photopin cc


Son las seis de la tarde en la calle.
Descorro la cortina.
Me quedo mirando el edificio de enfrente,
la gente que camina, los balcones,
esa ventana entreabierta.
Es la hora del viento
y la cortina, que vacila en esa habitación,
se descorre.
Veo algunos muebles oscuros y clásicos,
los listones de madera del piso
y, en el fondo,
el cuerpo generoso de una mujer joven
inclinado sobre una ventana,
un edificio de fondo.
Allí apenas logro distinguir
la ventana entreabierta de un departamento,
con muebles oscuros y clásicos...

Nadar en una piscina sin agua

Fotografía: Taylor Dawn Fortune vía photopin cc.

«Excepto los poetas, ¿hay alguien más en el mundo capaz de nadar en una piscina sin agua?».

Jimmy Liao, Hermosa soledad.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Junco

                          A Pascal

No soy un junco,
no soy flexible,
no tengo fuerzas.
Tan fácil doblegarme.
Ay, universo, no insistas.
No soy un junco.
Solo un enorme dolor
que piensa.

28/07/02

martes, 24 de septiembre de 2013

Quantic: El tiempo es el enemigo (Time Is The Enemy)

Muñecas

Fotografía: _namtaf_ via photopin cc.


I
Juguemos a las muñecas.
Les cambiamos la ropita, las peinamos,
les movemos los brazos articulados.
La mía se llama Roberta, tiene mucho carácter,
trabaja de médica y tiene un novio rico.
La tuya se llama Esfire, es una aristócrata
(aunque todavía no sabemos la palabra),
y tiene una estola de piel. Es soltera.
Ahora las hacemos caminar.
Tac, tac, tac, taconean.
Se ríen, desfilan y están siempre juntas.

Y se pelean ahora, en este momento.
Roberta no quiere jugar a lo mismo que Esfire.
Roberta no le presta sus cosméticos.
Esfire se puso de novia y no tiene más tiempo.
Roberta y Esfire ya no tienen nombre.
Les he cortado el pelo, bien al ras.
Ya ni sé de quién estoy hablando.
Ya no las quiero, ya no me acuerdo de ellas
ni de vos.

II
La vidriera.
El maniquí guillotinado,
en plena vejación del comerciante,
está parado desnudo en medio del salón.

La vendedora,
una chiquita flaca de mal humor,
le pone un vestidito blanco,
le ata un cinto negro bien finito,
le baja los brazos
y lo expone.
Los duros pechos
apuntan a los paseantes del barrio.

Bajo la falda plisada,
la entrepierna rígida, oscura y fría
se parece a la del maniquí.

Los personajes son independientes del autor

«Tanto mis personajes masculinos, como mis personajes femeninos realizan a veces cosas que yo no hubiese deseado. Ellos hacen lo que deben hacer en la vida real y lo que ocurre en la vida real y no lo que yo preferiría».

León Tolstoi, citado en la entrada «Imaginación y creación en la edad infantil (L. S. Vigotsky)» del blog Revolución o barbarie.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Larga distancia

Fotografía: splorp vía photopin cc.


Cuando no estás, soy como un perro ofendido.
Miro por debajo de todas las puertas
dejo las cosas tiradas (aunque sea por un rato)
me desvelo y como cosas dulces que llenen.

Dejo intacto tu lado de la cama,
siempre hecho, siempre listo.
Duermo sin moverme para que no se escape
la sombra de tu cuerpo que quedó entre las sábanas.

Hablamos por teléfono y me contás tu viaje.
Me pregunto si ya viste el mensajito que puse en tu bolsillo.
Te digo que almorcé ensalada con tomate y pollo,
vos me contás tu cena de trabajo.

Y maldigo a los teléfonos modernos inalámbricos,
que no me dejan jugar con los dedos
toquetear esa cuerda que nos une,
ese cable que tanto vibra aquí
y sube a la terraza
y baja
y va por el aire
y sigue por la cuadra
hasta las afueras y los campos
soporta los vientos, las bandadas
mira las vacas y los girasoles
el sol feroz y el granizo rotundo
avanza poste a poste por la ruta
y gira tras un camión hacia el oeste
y sigue con el viento hasta Zapala
y llega
(llego)
con exceso de velocidad
hasta tu teléfono sin cable
que no vibra
que no pesa
que no me acariciás,
intangible.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Anotaciones en el margen de Anna Karenina, de Lev Tolstoi



El mundo de Anna es el mío. Todos se sonrojan eventualmente.

La imagen del abogado que consulta Karenin sobre los trámites de divorcio se parece a la actual imagen popular de abogado (aunque no siempre cierta, claro está): un tipo que solo quiere hacer dinero a costa de las miserias ajenas.

Levin observa lo infinitamente grande (las estrellas) y lo infinitamente pequeño (un escarabajo). Claramente, Tolstoi leyó a Pascal. Por lo que leí en el diario de Sofía Tolstoi, ella leyó Pensamientos. ¿Acaso compartirían ambos esposos el mismo ejemplar o tendrían cada uno el suyo? Yo no lo compartiría. La necesidad de lectura personal me lleva al egoísmo librístico. Más aún con ese libro, que tanto amo.

La perra Laska piensa. ¡Chapó!

Anna «lee» a Vronski a partir de sus gestos y miradas, pero no lo escucha, no escucha sus palabras. Por eso, termina malinterpretándolo la mayoría de las veces.

El juego del secrétaire entre Kitti y Levin supera ampliamente en sensualidad la escena de sexo de Anna y Vronski.

Viendo la versión cinematográfica de 1935 de la novela, en la que Greta Garbo interpretó a Anna, noto apenas comienza que presentan a Levin y a Anna en el baile. ¡Los presentan! Pensar que en la novela se conocen al final.

Anna muere. ¿Acaso importa? Levin vive y él solo vale la obra entera.


Cantiga anónima

Fotografía: Photogen.com


Doncella desconocida,
ya no cures más de mí;
de mí fueste bien querida,
yo desamado de ti.

Porque más sin dubda creas
la mi pena dolorida,
ruego a Dios que siempre seas
desamada y mal querida.

En tormentos sea tu vida,
pues no te lo merecí;
de mí fueste bien querida,
yo desamado de ti.

Fuente:  Trovadores castellanos. Cantigas de amor y religiosas.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Chau, Anna

Ya escribí en este espacio sobre muertes memorables. Hoy sumo otra a la lista. Hoy murió para mí Anna Karenina. Me enojó mucho su locura, su desesperación, que se encerrara en sí misma y cortara lazos con el exterior. Su suicidio me resulta desagradable e injusto para los demás personajes, no una venganza como ella creía. Cuán equivocada estaba, cuán perdida. Y sí, fue una mujer perdida, pero no por haberse entregado a Vronski estando casada, su mente era la perdida, su corazón estaba perdido.

Al lado de ella, la figura de Levin se alza, se agiganta, copa todos los resquicios. La integridad es lo que verdaderamente seduce de un hombre; todo lo demás es vacío...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cuento o relato

Hoy terminé de leer «El perseguidor», de Julio Cortázar. Muchos sitios, incluso Wikipedia, afirman que es un cuento, pero para mí es claramente un relato. Este, a diferencia del cuento, no tiene un momento de tensión, que se resuelve al final. Es una sucesión de hechos, cronológica, sin clímax.

Creo que se desconoce bastante el relato como especie del género narrativo. El término se usa mal. Hay concursos de relato que terminan premiando cuentos. Hay antologías de relatos que dicen ser de cuentos y viceversa...

Hace poco fui al Café Tortoni a la presentación de un libro y una de las presentadoras, profesora de Lengua y Literatura ella, comentó, como quien no quiere la cosa, que no sabía por qué en la contratapa del libro se aclaraba que era de relatos. «¿Por qué la autora prefirió esa palabra y no cuentos?», planteó a la audiencia. En ese momento, pensé: «Y acá se viene un comentario sobre qué es el relato. Buena introducción». Pero me equivocaba. Esa profesora no tenía idea en serio. Pensaba que los textos de ese libro eran cuentos y la pregunta no era retórica.

Y ahora viene a mi memoria el libro La madre del universo, de Griselda García (Editorial Echarper, 2012). Primer libro de relatos de GG (como gusta llamarse). Debo confesar que, cuando supe que era de relatos, temí esa palabrita. Temí y me equivoqué también. No solo el libro es de relatos, además son de excelente factura.

En definitiva, nos hace falta leer más relatos. Nos hace falta llamarlos por su nombre.

El poeta, voz de su pueblo

«Creo que un poeta lo es verdaderamente cuando se hace la "voz de su pueblo", es decir, cuando lo expresa en su esencialidad, cuando dice por los que no saben decir y canta por los que no saben cantar. Todo ello lo hace el poeta en una función "unitiva" que yo concreté así en mi "Arte Poética": "El Poeta, el Oyente y la Canción forman una unidad por el sonido"».

Marechal, L. «Los puntos fundamentales de mi vida».

martes, 3 de septiembre de 2013

Extranjera a la intemperie - Septiembre de 2013

6.º REUNIÓN 2013


Lunes 9 de septiembre, 19 horas

BAR LAVALLE
Lavalle 1693 (y Rodríguez Peña)
Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Charla con la poeta
Carina Paz

y la lectura de los poetas
Nilda Barba
Elizabet Cincotta
Carlos Marasco
Alicia Márquez
Elizabet Molver
Paula Mones Ruiz
Verónica Ruscio


Rifa de libros


COORDINAN:
SUSANA CATTANEO
MARÍA AMELIA DIAZ

miércoles, 28 de agosto de 2013

Versos

Estupideces fragmentadas
renglón por renglón.

Las llamamos versos
y son eso:
mentiras
chantadas
deliberadas
con buena ortografía.

Ubi sunt

Fotografía: Creativity+ Timothy K Hamilton vía photopin cc.


¿Dónde están los muertos?
Mi hámster.
Mis abuelos.
El padre de mi marido,
que no conocí.
Mi canario naranja.
Ubi sunt.

Pero no, señor,
no es esa la pregunta.

Es verdad
que a veces recuerdo la ruedita
y tus ansias de escape
y me pregunto si también
te escaparás de la muerte
y volverás para mirarme.

Es verdad
que de golpe llegan sus voces
y la emoción me calla
me atraganta
con el timbre exacto con que hablaban
mis ancestros.

Es verdad
que en las fotos aquel hombre
que se parece tanto a lo que amo
me pregunta por qué no
por qué no antes
por qué tuve que demorarme en el camino
y no llegué
y no toqué a su puerta.

Es verdad
que de tanto en tanto
pienso a quién le cantarás,
Baldomero,
y si tu jaula seguirá abierta,
como la que me dejaste.

Pero no es esa la pregunta.
No.

¿Acaso sabemos
quiénes son los muertos?
¿Esos que se van
o los que quedan?

martes, 27 de agosto de 2013

Una pequeña noticia que me ha dado alegría

El trabajo me ha tenido concentrada en documentos, erratas y decisiones de estilo. Estrés hasta lo indecible y, de yapa, caí enferma. Hasta tuve que suspender una de mis clases.

Pero el fin de semana una noticia despejó los nubarrones: me enteré de que un muchacho había comprado un ejemplar de mi librito Cuarto oscuro para regalárselo a su novia. Me lo contó un librero amigo. No sé quién será el muchacho, mucho menos quién será su novia, pero la noticia me hace ilusión.

Y no se confundan, no soy una persona vana (uf, es posible que un tantito), pero definitivamente soy una amante de la poesía y saber que la gente se decide por la poesía es alentador, más todavía si es la de un poeta desconocido, que no trae apellidos ni libros anteriores de garantía.

Ese enamorado compró un regalo para su novia y, sin saberlo, también me hizo un regalo a mí.

martes, 20 de agosto de 2013

Guirnalda

Es que somos una fiesta vos y yo.
Estamos juntos y se prenden las farolas.
Se nos hace la noche tan solo por la luna.

Somos una fiesta y tejemos la guirnalda.
Yo doy una vuelta y vos, la tuya
y así vamos enredando
nuestros cuerpos, nuestras manos,
como pañuelos en alto.

Somos una fiesta y en las bocas el vino
enciende las pasiones más rubíes
y seguimos unidos, penelopeando,
esperamos que el cordón se vuelva fruto:

un payé con tus cabellos para la suerte,
una anécdota imborrable que no olviden las arrugas,
un pequeño hijo, que siga este baile,
que tararee nuestros nombres cuando no haya más música.

Homenaje a Girondo

Hace poco, tuve el honor de participar en un proyecto muy interesante del portal educ.ar: un homenaje a uno de mis poetas preferidos, Oliverio Girondo. Dado que la sonoridad (y los juegos sonoros) son una de sus características como poeta, el objetivo era encontrar una manera de reflejar los sonidos de su obra por medio de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y sumar este aporte a una nota impecable de Javier Hildebrandt.

A continuación, dos de los audios del proyecto. El resto puede encontrarse en la página del portal educ.ar en Blaving.

jueves, 15 de agosto de 2013

Nuestra tierra

Fotografía: www.photogen.com


Esta es nuestra tierra
un campo que rechaza el agua de lluvia
un suelo donde no entran las pisadas.
Acaso el territorio comenzó a arder
y los dioses se enojaron.
Tal vez por eso están malditos los terrones
encendidos e inútiles.
No deja estela el diente de león
entre las llamas tampoco hay pasto.
No salta el pie
no alumbra la voz
solo baila el fuego
y los ojos se desaguan.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Amores pasajeros

I
Llora entre la gente.
La parada del amor se le pasó
y el timbre no funciona.

II
Amor, pesadas ruedas de metal
que se hunden,
que se hunden
y rechinan en la carne.

III
Bajo un cielo de agua,
el amor apunta sus misiles.
Imposible entenderse:
el enemigo ama en ruso.

lunes, 12 de agosto de 2013

Tolstoi y el resto de los mortales

Leo que Tolstoi se quejaba de las muchas fallas que tenía su novela Anna Karénina. ¿Fallas? Vaya, eso sí es esperanzador para el resto de los mortales escritores.

viernes, 9 de agosto de 2013

Luces y sombras

En la pared del mediodía, la sombra.
Un edificio oscurece el edificio de al lado.
Allí están sus chimeneas, sus tanques de agua,
el espacio aéreo que hay en su azotea.
Miro antenas viejas e inclinadas,
ramas metálicas para los pájaros modernos.
Sombras que se elevan en bandada.

Dejo de mirar y quedo ciega por momentos
y quedan fijos en mis ojos luminosos pájaros
que se posan aquí y allá en mi escritorio
y, callados como yo, lo llenan de palabras.

Sobre la paz interior

La paz interior se parece a un montón de fragmentos blancos de papel, suaves, limpios, puestos con mucho trabajo uno al lado de otro sobre una superficie plana. Y la locura ajena pasa cerca, como un tornado, lo trastoca todo y uno se queda arrodillado, en el piso, acomodando sus papeles, como puede.

Fuente: Maspormas

viernes, 2 de agosto de 2013

Gabriel Bevilaqua: «Cucharas»

Hace unas semanas estuve en el programa El Living sin Tiempo, de Martín Gardella y leí este maravilloso cuento de Gabriel Bevilaqua.

lunes, 29 de julio de 2013

Mensajes en código

La chica teclea con prisa
mensajes de texto.
Los botones del celular suenan.

Tatatá
tac tac tac
tatatá.

Por un instante
veo trincheras y soldados
plena guerra de telégrafos
y la avanzada del enemigo.

Tomás Alva Edison
y su código de golpecitos de amor
en la mano de María
y consumación
en la oscura entrepierna.

Tatatá
tac tac tac
tatatá.
La chica teclea.

La historia es la misma.
Una guerra es el amor.

miércoles, 24 de julio de 2013

Presentación de Macanudo 10, de Liniers


Con letra clara

1
Libretita linda que compré
para confesar mis secretos con letra imprenta.

2
Que la hoja gire en el rodillo.
Teclear teclear teclear
sonidos iguales
hasta que suene la campanilla de la salida
de la oficina.

3
Un punzón.
El papel se vuelve un cordón montañoso
y táctil de palabras.

4
La pirámide bajo el sol.
En las paredes dibujamos la voz que pronunciamos
para que el hombre muerto llegue a destino.

5
La clave está en el limón.
Yo le escribo cartitas con ácidas letras invisibles
y ella les pone su fuego y las revela.

6
Mi nombre con letra clara.
Formulario en mano.
Tiendo el brazo hacia el futuro y lo miro a los ojos.

martes, 23 de julio de 2013

Burguesía

Julio te reveló burguesa.
Cosa del frío, te excusás.

El viento lame
tu cuerpito tapado de piel
y escupe algunas cuadras más allá
la bola de pelo.

Cosa del frío, decís
mientras pasás alta y airosa
por esta ciudad hedionda
y desarropada.

lunes, 22 de julio de 2013

Girondo

Girondo, girondo.
Poesía sin fond
O
o
o
.

Finitud

Esa aciaga noche, el anciano filósofo miró a los familiares reunidos al pie de su cama. Muchos de ellos habían viajado kilómetros y kilómetros para verlo antes del final. Acongojado por ellos, pensó qué debía decirles en un momento así. Entreabrió los labios y todos se acercaron a él, en respetuosa actitud de escucha. Solo una mosca revoloteó en las alturas cuando el filósofo compartió su última reflexión.

—Si la vida es finita, ¿la muerte... es gruesa?

miércoles, 17 de julio de 2013

El perro

El perro es un animal positivo, optimista, por eso lo queremos tanto. Ya quisiéramos ser como él... Es que el perro es un gran admirador del mundo. Se sorprende gratamente por las estrellas, por cada centímetro de cuerpo de los hombres y las mujeres, se admira por el pasto que se mueve y que es tan tierno, por el viento en verano, las luces y las sombras, y los gatos, sobre todo los gatos. Ama a todos por igual. Su espíritu es siempre el de un niño. Donde quiera que vaya, donde quiera que olfatee, él se queda admirado y dice:

—¡Guau!

martes, 16 de julio de 2013

Número telefónico

Y si te llamo, Dios,
acaso podré hablarte alguna vez.
Qué mensaje tendrá tu contestador.
Qué señal me enviarás
para que abra mi boca humana
para que metas tu mano en mi interior
qué señal
para que finalmente
extirpes esa piedra tonelada
que gravita en mí.

Pero siempre
el número solicitado
se encuentra momentáneamente congestionado.

viernes, 28 de junio de 2013

«Cuarto oscuro», presentado en sociedad

El miércoles 26 de junio fue la presentación de Cuarto oscuro. Estuve rodeada de amigos, familia, alumnos y profesores —¿acaso no pertenecen todos a la misma categoría?—. Fue un día muy feliz.

Hubo muchas fotos, que podés ver en el álbum de Cuarto oscuro en Facebook y dejo aquí algunos videos del evento, gentileza de Melisa «Melolimona» Quintero, quien diseñó la tapa del libro.

Palabras de Ramiro Silber, editor de El Mono Armado

Palabras de Bibi Albert, en la presentación de Cuarto oscuro



Introducción a «Se vende un cuarto»


«Se vende un cuarto», diálogo poético con Verónica Peñaloza






Biografía de Ficio, E.

El tipo era altísimo. Tenía una boca grande como un balcón. Le gustaba el fútbol, le iba bien en la portería. ¿Ya dije que era español? Fanático de las películas de espías, se presentaba como Ficio, Eduardo Ficio.

Los amigos lo llamábamos Edi. Un día trágico no soportó más la carga que llevaba y se vino abajo. No volví a verlo.

miércoles, 26 de junio de 2013

Presentación de «Cuarto oscuro»


Ediciones El Mono Armado presenta

Cuarto oscuro

poemario debut
de Verónica Andrea Ruscio


Imágenes integradas 1


Saludo editorial: Fernando Ramiro Silber.
Presenta: Bibi Albert.
Interpretación actoral: Jonatan Márquez.
Cierre con vino de honor.26 de junio, a las 19 h
Biblioteca Nacional, sala Augusto Raúl Cortázar
(Agüero 2502, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).


Más información sobre el evento

jueves, 20 de junio de 2013

Tráiler de «Cuarto oscuro»



El tráiler para Cuarto oscuro se filmó en la ciudad de Buenos Aires el sábado 15 de junio de 2013, un clásico día de otoño, fresco y con muchísimas hojas amarillas en el aire.

La dirección y la edición estuvo a cargo de Andrea Madruga.

Visitá la página de Cuarto oscuro.
Prensa: cuartooscuro.libro@gmail.com

miércoles, 19 de junio de 2013

El nido

Armamos el nido.
Llega el viento.
Armamos el nido.
Se derrumba el árbol.
Armamos el nido.
Y el silencio...

Construimos una vez,
otra vez y otra vez
con la alta fe de los pájaros.

jueves, 13 de junio de 2013

Descubrimiento



Hoy me reencontré con mi vieja máquina de escribir. Debo confesar que manché su honor. Nunca fue una Olivetti, sino una Tropical Shure 1602.

Pobre y vieja máquina querida, los nombres no son nada. Lo que cuenta es el amor.

miércoles, 12 de junio de 2013

El general Quiroga, en la voz de Jorge Luis Borges




Este audio es parte de la Biblioteca Parlante Haroldo Conti, creada y coordinada por la escritora tucumana María Belén Aguirre.
Leé el poema «El general Quiroga va en coche al muere», de Jorge Luis Borges.

Escritora, sin vuelta atrás

Hace una semana más o menos fui a retirar la primera edición de Cuarto oscuro a la imprenta, ubicada en la zona de Tribunales. Dos cajas pesadísimas y una bolsa grande. Fui sola, curiosamente como cada vez que en mi vida tuve que hacer algo que me cambiaría por dentro para siempre (exceptúo mi casamiento, claro).

Tuve que tomarme un taxi para volver a casa con tanto peso.

—¿Fuiste a buscar libros a La Ley? —arriesgó el taxista cuando me vio con los bártulos.
—No... Es la primera edición de mi libro de poesía.
—¡Ah, sos escritora!

El comentario me sorprendió realmente. No me había puesto a pensar en esto, la verdad. Me di cuenta de que, con el libro editado, no habría vuelta atrás. Ahora sí podía decir: «soy escritora».

Le contesté que sí y, después de tal anagnórisis, bajé del taxi .

martes, 4 de junio de 2013

Juanele: Fui al río



Fui al río, y lo sentía
cerca de mí, enfrente de mí.
Las ramas tenían voces
que no llegaban hasta mí.
La corriente decía
cosas que no entendía.
Me angustiaba casi.
Quería comprenderlo,
sentir qué decía el cielo vago y pálido en él
con sus primeras sílabas alargadas,
pero no podía.

Regresaba
—¿Era yo el que regresaba?—
en la angustia vaga
de sentirme solo entre las cosas últimas y secretas.
De pronto sentí el río en mí,
corría en mí
con sus orillas trémulas de señas,
con sus hondos reflejos apenas estrellados.
Corría el río en mí con sus ramajes.
Era yo un río en el anochecer,
y suspiraban en mí los árboles,
y el sendero y las hierbas se apagaban en mí.
Me atravesaba un río, me atravesaba un río!

Fuente: http://www.elortiba.org/juanele.html
También podés ver el video de Encuentro en Juan L Ortiz. Fui al río | Conectate.