miércoles, 10 de octubre de 2012

Mañana indignada y poesía

Empecé mi mañana profundamente indignada. Leo varias páginas sobre corrección y escritura, por lo que siempre me nutro con reflexiones de otros correctores y estudiosos de la lengua. Esta mañana leí lo siguiente y me hirvió la sangre.

«Ahí va mi héroe/ miradlo COMO va/ ahí va mi héroe/ él es tan normal» ('Rolling Stone', 156 [octubre 2012], pág. 24).

Cuando se usa la barra para indicar saltos de línea o para separar versos, entre esta y el texto –tanto el anterior como el posterior– debe mediar un espacio. Por lo que se refiere a 'como', está ejerciendo en esa frase como adverbio de modo interrogativo y equivale a 'de qué modo/manera', por lo cual debe llevar tilde. Asimismo, y por mucho que se trate de versos, deben emplearse los signos de puntuación como en cualquier otro texto. Así pues, debió escribirse:

'Ahí va mi héroe, / miradlo cómo va. / Ahí va mi héroe, / él es tan normal', o bien

'Ahí va mi héroe, / miradlo cómo va; / ahí va mi héroe, / él es tan normal'.
Fuente: Rojo sobre negro

Ante todo, coincido en la corrección del adverbio de modo interrogativo; debió escribirse «cómo». Sin embargo, en nada comparto lo que sigue: «por mucho que se trate de versos, deben emplearse los signos de puntuación como en cualquier otro texto». Se trata de una corrección inadecuada para un texto literario.

La poesía es un arte que históricamente ha experimentado con la forma, con el sonido, con la puntuación, con las palabras. Siempre ha ido más allá y ha extendido los límites del idioma. El que pretenda modificar esas características o ignorarlas sencillamente no ha leído suficientes textos poéticos o carece de sensibilidad artística. Pretender que la poesía es un texto como cualquier otro es desconocer que el estilo es uno de los elementos que definen a los géneros literarios y que cada género tiene su estilo propio.

Por eso, esta fue mi respuesta.
No estoy de acuerdo con que es obligatorio emplear los signos de puntuación como en cualquier otro texto. El texto poético no es cualquier texto.
Existe en poesía la puntuación tradicional, la semipuntuación o reducción puntuaria y la puntuación cero o no puntuación. Cada una tiene sus dificultades.
En la puntuación cero y en la semipuntuación, se hace coincidir la pausa versal o de final de verso con la pausa de las comas o puntos, entre otros recursos.
Y esto no es nuevo. Ya lo estudió y explicó José Polo y lo pusieron en práctica grandes poetas como Mario Benedetti, Lawrence Ferlinghetti y Alejandra Pizarnik, quienes utilizaron de manera magistral las palabras y la reducción puntuaria.
Emito esta opinión como poeta y como correctora literaria.

 Bien, me han hecho cabrear desde temprano. Tendré que leer durante un rato unos cuantos poemas para que se me pase, qué le voy a hacer.

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo contigo. Le ha faltado a Rojo y negro darse una vuelta por la poesía antes de soltar ese comentario. Por cierto, llegué aquí por unos poemas aviares tuyos que leí en otro blog: me han parecido muy buenos.

    ResponderEliminar