miércoles, 19 de diciembre de 2012

Asesino

El asesino entra en la habitación. Ve a su víctima leyendo este blog. Levanta el cuchillo y lo baja en 3, 2, 1.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Piedra

                                                  A Sergio, en nuestras bodas de papel

Somos una piedra
en el agua del tiempo.
Fuimos dando tumbos
sobre la superficie,
creímos ahogarnos
como peces en el aire
y miranos ahora
sumergidos,
empapados,
rodeados por la dicha.

No somos roca:
una piedra nomás,
como una moneda
que cabe en una palma,
que se puede llevar
en el bolsillo a todas partes.

Una piedra indivisa,
firme,
con vocación de montaña,
que no se disuelve,
que se pule tan solo
hasta lo más íntimo,

con sueño de arena,
de playa,
de átomo.

Somos esta piedra, compañero,
siempre lo hemos sido,
siempre lo seremos.

Una piedra nomás.
Qué importa el resto.

viernes, 14 de diciembre de 2012

jueves, 13 de diciembre de 2012

«Cuarto oscuro» encontró editorial

Finalmente, he decidido salir a la luz con mi primer libro de poemas y, después de varios años de trabajar en él, puedo anunciarles que Cuarto oscuro ya tiene casa editorial: El Mono Armado. Ya entró en proceso de diagramación y estimo que para otoño de 2013 estará listo.

Es curioso que, en tiempos tan tecnológicos, uno se alegre tanto por llegar al papel.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Tus pájaros

Tus pájaros están encendidos,
me decís.
Tus pájaros cantan esta tarde
como nunca.

Yo miro por la ventana del domingo.
Escucho.
No poseo nada.
Mi techo es alquilado,
vivo el día a día.

Tus pájaros, decís
y me hacés rica.

Cuando nada es propio,
me regalás lo que amo,
esos cuellos galantes
—puro sonido—
que vencen ciertas leyes y se elevan.

martes, 27 de noviembre de 2012

Tanto tú

Tanto tú, tanto tú
aceitunado
vestido de tul
en tutú turquesa
tanto tú tuyo
todo tuyo
tu tú.

Tus tús discretos
tus tús con ataduras
tus tús que estudian
tus tús tutelados
todos tús entusiasmados.

Y tú y tú
dale con el tú
que va bien
con una actitud
tumorosa
culturalosa
cultúpida.

Tupido tú
que crece con turgencia.
Tupido tú
que necesita de vestuario.
Tupido tú
que rompés las petunias.

Y no hay tutía para vos.


martes, 13 de noviembre de 2012

Muertes memorables

Hay eventos que nos impactan de una manera tan honda que no olvidamos el contexto en que se dieron y, para los que somos lectores, también los eventos de la literatura pueden resultarnos memorables, tanto que la situación de lectura se vuelve importante.

Así mi querido Dumbledore, personaje de la saga Harry Potter, murió una medianoche para mí. Yo estaba en la cama y tuve que llorar en silencio para no despertar a mi marido, que dormía a mi lado.

Y hoy también me emocioné con una muerte. Esta vez fue la de Pablo Neruda. Mi amado poeta murió para mí hoy a las 9.25 de la mañana, en plena estación Pueyrredón de la línea B de subterráneos de la ciudad de Buenos Aires. El subte estaba lleno y yo iba sentada, con mi vianda para el mediodía en una bolsa y la Ortografía de la lengua española en otra. Neruda murió en noviembre para mí y lo viví gracias a Matilde Urrutia, que lo cuenta en su Mi vida junto a Pablo Neruda (Memorias), editado por Seix Barral y que me regaló Susi, una de mis alumnas.

Muertes vivas, muertes que quedan para siempre en la retina de mi corazón.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Presentación de Calidoscopio de voces. Parte II



Aunque me aburrí un poco en la presentación de la antología, me hizo muy feliz recibir mi ejemplar y el diploma, y compartir el momento con mi marido.

Me aburrí porque me molesta que se diga que los poetas nos elevamos sobre el común de los mortales; me parece un concepto absolutamente discriminatorio. También me aburrí porque los presentadores explicaron algunas palabras a los presentes como si fuéramos niños de jardín (la mayoría de nosotros sabía qué era un palimpsesto, qué era un haiku y conocía el valor de la lectura para el poeta). Creo que, si los presentadores emplearan el tiempo en leer los poemas de los autores presentes, sería mejor y más justo para todos.

Lo divertido del evento fue una confusión. Un conocido del mellizo de mi marido (otro autor de la antología) pensó que yo también era de Tandil. Cuando le tocó a él buscar su diploma y su ejemplar, se lo comentó a los presentadores. Intenté aclararlo, sin éxito. Así pues fui de Tandil por un día y me divirtió la confusión, me alegró. Tandil es una tierra que amo. Bueno, eso explica la referencia al tenista Del Potro al final del video.

¡Gracias, Dunken!

El dragón

El dragón
tiene el cielo y las alas
un cuerpo de soldado.

Mudo
avergonzado
sabe que esta no es su época.
Recuerda a los aldeanos
con sus techos incendiados
las bestias enloquecidas en los campos
bajo su cuerpo rojo como un hierro
como un sol.

El fuego pasó de moda.
Ahora hablan de tortura.
Y hasta el cielo
parece encogido
una cárcel

donde la culpa no sabe volar.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Semana dura y cambios

Esta semana ha sido muy dura para mí ya que di cierre, unas semanas antes del cierre oficial del ciclo 2012, a mis talleres literarios de poesía y narrativa, al menos en los días y horarios en que los dictaba. La razón es laboral: comenzaré a trabajar como correctora en el Ministerio de Educación y eso ha implicado un cambio total y radical de mis actividades actuales.

A ambos grupos les dije que ha sido la decisión más difícil que tomé en mi vida y es así: peor que una separación, peor que mudarme, peor que elegir qué poemas publicaré en mi primer libro, peor que decidir el vestido con que me casé. He pedido consejo a mis más íntimos, lo he pensado quinientas veces y he llorado durante días antes de dar el sí. Sí, lloré. Le lloré a mi marido, le lloré a mi madre, le lloré a mi padre. Llorisqueé con mis mejores amigas. No ha sido fácil, nada fácil.

Es que tuve la enorme satisfacción durante casi dos años, con el taller de poesía, y durante medio año, con el de narrativa, de conocer escritores talentosos, con ganas de compartir sus textos y de disfrutar de la escritura de sus compañeros, pero, sobre todo, tuve el honor de conocer personas buenas, generosas y alegres, que —me atrevo a decir— me han enseñado más a mí de lo que yo a ellos.

Estar al frente de un taller literario no es planificar clases, corregir errores y dejar tarea para el hogar. El coordinador de un taller está a cargo de un grupo humano, con sueños, expectativas, temores y orgullos, que no siempre elige compartir y darse como lo han hecho los integrantes de mis dos talleres.

Con el grupo de los martes, entendí que personas muy distintas entre sí, como Karina, Martín, Ricardo, Leticia y Josefina, pueden soñar con escribir con la misma intensidad, que escuchar al resto es tan importante como leer el propio texto, que los martes a la mañana, justito antes del almuerzo, es un buen momento para que muera un personaje (o varios), para cerrar los ojos para disfrutar los fantasmas y una copa, para tener un gato por sombra, para sentir contracciones por primera vez o para que otro gato negro haga de las suyas en un falso policial. Descubrí que hay quienes quieren explicar y quienes prefieren no hacerlo, que una niña despiadada puede ser motivo de risa y que reír es mejor, muchísimo mejor, en grupo.

Con el grupo de los jueves, conocí la felicidad de abrir una puerta, aún con hambre, con sueño, con frío o con calor, esa felicidad de que María, Susi, Ale, Karina y Nati Wannas fueran llegando al fogón de la palabra como si nos conociéramos desde hace mucho, mucho tiempo. El grupo fue creciendo con la lentitud de los árboles más fuertes y echó raíces en mí. Adoré mirarlos dudar cuando les preguntaba quién quería leer primero. Adoré que quisieran festejar el cumpleaños de María como si fueran niños y que tramáramos juntos la sorpresa. Eso me dio la pauta de que el taller había pasado a ser algo más que literatura, que habíamos pasado juntos el umbral de la amistad.

En el último tiempo, me dediqué a estudiar como nunca para poder estar a la altura de estos dos grupos, porque es verdad eso de que el buen alumno supera al maestro, y Karina, Martín, Ricardo, Leticia, Susi, Josefina, María, Ale y Nati Wannas me superaron cuando sus preguntas superaron las mías, cuando sus versos y sus frases superaron los míos y cuando su análisis y su participación en los debates me asombraba con aportes que no había previsto.

Estos alumnos me dieron felicidad durante dos años y, claro, es muy difícil querer cambiar lo que ha tomado tanto tiempo construir. Me encariñé. De este lado de la clase, se ven sus gestos, sus silencios, sus caras de pánico y su modestia, se ve todo. Se ve la ansiedad y la tristeza traída de afuera, se ve la felicidad de tener un espacio para hacer lo que les gusta, se ve cómo disfrutan los desafíos. Los he mirado mientras escribían, los he admirado con todo mi ser.

Hace años, en épocas de la facultad, una compañera me dijo que una conocida suya, coordinadora de talleres literarios, había dejado de dictarlos porque sentía celos de sus alumnos (hace tiempo hablé de esto acá). Sigo sin entenderlo. Si hay algo que los alumnos talentosos generan es inspiración. Definitivamente contagian ese entusiasmo, esa felicidad por escribir, ese ímpetu, esas ganas. Y así uno no escribiera, ver tamaña felicidad en otros es una manera de ser feliz uno, de rejuvenecer. Son incontables las veces que dejé la sala de Punto y Aparte llena de ideas, de ganas de escribir, con reflexiones nuevas y profundas, en fin, feliz.

¿Cómo no encariñarse si esta gente saca lo mejor de uno?

Para mí, el sustantivo más terrible del mundo es «abandono» y, en consecuencia, el peor insulto es «abandónico/a». Es curioso, entonces, que ambos grupos hayan coincidido en llamarme así y que hayan llamado a este cambio de actividades un abandono. Me hicieron reír mucho el martes y me emocionaron profundamente hoy. Mis alumnos me hicieron saber así lo que sentían por el espacio que habíamos creado juntos, me demostraron un cariño inmenso justamente con la palabra más dura que se me podía ocurrir. Y con eso me enseñaron una lección.

A partir del sábado 17, dictaré un nuevo taller en Punto y Aparte, que será mixto, porque será de narrativa y de poesía. Formará parte de mi mundo nuevo, será distinto y sé que extrañaré a todos los que no puedan reunirse en ese horario.

Hace cosa de un mes, una alumna estaba muy afligida porque no podría continuar con el taller. En ese momento, le dije que lo que la poesía unía nada podía separarlo, que los lazos no se rompían así. Hoy ella me lo recordó a mí y me llegó hasta el tuétano.

Por todo esto, quiero decirles a todos ustedes, mis amados alumnos, mis admirados alumnos de taller, ¡MUCHAS GRACIAS! Los quiero mucho.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Todo queda en familia

Obra: En familia
Autor: Florencio Sánchez
Adaptación y dirección: Eva Halac
Elenco: Agostina Degasperi, Monina Bonelli, Ariadna Asturzzi, Michel Noher, Carlos Scornik, Gabriel Rivas, Guillermo Pfening, Natalia Señorales
Música: Sergio Vainicoff
Dirección de arte: Micaela Sleigh
Funciones: Viernes y sábados a las 21; domingos a las 20
Sala: Complejo Cultural Teatro 25 de Mayo (Triunvirato 4444)

¿Hasta dónde puede arrastrar a su familia un hombre jugador y alcohólico? ¿Qué hace una familia con sus valores cuando pasa hambre y pobreza? Con un realismo crudo y conmovedor, Florencio Sánchez responde a estas preguntas con su obra En familia, escrita en 1905 y llevada a escena bajo la dirección de Eva Halac.

La obra presenta a una familia de clase media venida a menos que vive en una casa grande, donde conviven los padres y cuatro hijos (dos mujeres, dos varones). La acción comienza con el regreso del sur de Damián, el quinto hijo, que llega a la casa y se entera por boca de su madre de la pobreza en que vive su familia y la decadencia moral en que han caído: robos, engaños, estafas...

Damián, lleno de valores y con una moral intachable, decide establecerse en la casa junto a su joven esposa y poner las cuentas en orden. Lo que no sabe es que su padre se ha vuelto alcohólico y jugador y lo que no ve es que sus hermanas son superficiales e irresponsables, que su hermano Eduardo es un vago y que el pequeño Tomasito se ha vuelto ladrón. Su nobleza se lo impide ver.

La puesta respeta bastante el original de Florencio Sánchez (aunque con un pequeño giro al final), con muy buenas actuaciones de Guillermo Pfening, en el papel de Damián; de Carlos Scornik, como Jorge, el padre, y de Natalia Señorales, como Delfina, esposa de Damián.

Pfening le da vida a un Damián sensible, optimista, ingenuo y con altos ideales, con el que es fácil identificarse, muy bien secundado por Señorales, con una Delfina sumisa al principio pero cada vez más sagaz y directa a medida que avanza la historia.

Scornik se lleva todos los aplausos, con un padre ludópata, alcohólico y mentiroso tan palpable en su decadencia como en su humanidad. Por el contrario, el personaje de la madre, interpretado por Monina Bonelli, conmovería más aún si fuera más sufrido y menos grandilocuente.

Setenta y cinco minutos de teatro del bueno que vale la pena presenciar.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Presentación de Calidoscopio de voces. Parte I

La editorial Dunken seleccionó mi poema «Turno noche» para la antología de poesía Calidoscopio de voces. Estoy muy contenta porque es un poema al que le tengo especial cariño.

La presentación (para el que quiera acercarse) será el 10 de noviembre a las 12.30 en la sede de la editorial.


La palabra (un reto de La Esfera Cultural)

Hace poco participé de un reto de La Esfera Cultural. Aquí podrán leer «La palabra», el poema resultante.

sábado, 20 de octubre de 2012

Al edificio de Aguas Argentinas

Córdoba corre furiosa, indómita,
reptílea.
Les grita a las paredes, a los faroles, a los escudos.
Le despeina los árboles,
pasa airada.

El sol le sopla lava en las paredes,
derrite reflejos,
desnuda los resquicios entre pasto y rojo.
Besuquea ventanales,
los muerde.

La noche aprieta hasta la asfixia,
rasguña,
tajea los cristales en penumbras y quiebres.
Flota en los hierros,
ahoga.

El agua en su vientre lo sume en el tiempo,
lo duerme.
Bombea su maternidad oscura y grana,
desgarra los fantasmas
y vence.

25 de abril de 2000

viernes, 19 de octubre de 2012

Onírico

Hay un perro púrpura a mi puerta.
Ladra y relincha.
Tiene crines negras y es ciego.
Se acerca a mí volando y se posa en
mi hombro con dos patas.
Dice cosas prohibidas y secretas.
Grazna y ladra y grazna.
Ladra tanto que despierto
y veo a un perro púrpura en mi cama.
Lo acaricio, los ojos cerrados
por un rato hasta que pronto,
ya en calma,
dejo de ladrar.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Ayudemos a Wannas

Wannas es una joven poeta que tiene un sueño: publicar su primer libro de poemas.



Mirá el video. Entrá en Ideame y hacé tu buena acción poética del día: colaborá con el sueño de Wannas. Entre todos, podemos ayudarla a hacerlo realidad.

Un mundo con más poesía es un mundo feliz.

Origen

                              a Laura García del Castaño

La poesía
tiene tatuado tu nombre en la piel.
Tiene el pelo castaño y lo lleva corto
porque te ama y quiere parecerse.
La poesía te sigue a todas partes.
Recuerda tus palabras y las guarda
en cuadernos especiales
para no olvidar jamás.
La poesía
nació de tu boca
un día como hoy
con un primer llanto,
que es como nacemos los hombres,
como nace también la poesía.

martes, 16 de octubre de 2012

Estás igual

El hombre se enjabonó el pecho, los muslos y la espalda. Después se enjuagó, tarareó un poco y se tiró un sonoro pedo, que hizo eco en las paredes del baño.

—Seguís siendo el mismo, Gervasio —dijo, súbitamente, una voz oscura tras el vapor.

El hombre descorrió la cortina y vio a Roberta, su última novia, muerta ella, parada sobre la alfombrita violeta del baño y con cara de profundo disgusto. Estaba algo desleída y transparente, pero todavía conservaba la actitud aristócrata.

—Estás igual, Roberta.
—Te equivocás. ¡Ahora no te huelo, asesino!—. Y desapareció.

En el café de Las Pretextas, 13 de octubre de 2012

El sábado estuve en el café de Las Pretextas, como invitada especial. Leí algunos poemas nuevos y una pequeña selección de narrativa breve. El público me recibió con mucha calidez y una importante dosis de buen humor.

¡Gracias al público y a mis queridas Pretextas!
¡Gracias, amado Ser y Nati, amiga de siempre!
¡Gracias, Ricardo, Leticia y Martín, alumnos de mi taller de narrativa, por la bella sorpresa de acompañarme también!

miércoles, 10 de octubre de 2012

Búsquedas antipoéticas con susurros

Estas son algunas de las búsquedas que condujeron a ciertos lectores a este blog. Búsquedas curiosas, divertidas, insólitas, pero a todas les susurro una respuesta.

yo lurico
(tú luricas, ellos lurican)

buscar la voz propia
(y googlearla)

flor en un balcón de buenos aires
(cada cuarenta balcones, no hay ninguna
así lo cuantificó el gran Baldomero)

le sale el mondongo por los ojos
(poesía de terror, seguro)

plantas flor poeta
(bien, de las frondas a la semilla)

poesía con un yo diferente del autor
(léase: toda la poesía del mundo)

soy mondonio ¿por qué?
(el oráculo de Google no lo supo, he ahí la verdadera cuestión)

traigo ojotas de afuera
(y yo, poesía de adentro)

Mañana indignada y poesía

Empecé mi mañana profundamente indignada. Leo varias páginas sobre corrección y escritura, por lo que siempre me nutro con reflexiones de otros correctores y estudiosos de la lengua. Esta mañana leí lo siguiente y me hirvió la sangre.

«Ahí va mi héroe/ miradlo COMO va/ ahí va mi héroe/ él es tan normal» ('Rolling Stone', 156 [octubre 2012], pág. 24).

Cuando se usa la barra para indicar saltos de línea o para separar versos, entre esta y el texto –tanto el anterior como el posterior– debe mediar un espacio. Por lo que se refiere a 'como', está ejerciendo en esa frase como adverbio de modo interrogativo y equivale a 'de qué modo/manera', por lo cual debe llevar tilde. Asimismo, y por mucho que se trate de versos, deben emplearse los signos de puntuación como en cualquier otro texto. Así pues, debió escribirse:

'Ahí va mi héroe, / miradlo cómo va. / Ahí va mi héroe, / él es tan normal', o bien

'Ahí va mi héroe, / miradlo cómo va; / ahí va mi héroe, / él es tan normal'.
Fuente: Rojo sobre negro

Ante todo, coincido en la corrección del adverbio de modo interrogativo; debió escribirse «cómo». Sin embargo, en nada comparto lo que sigue: «por mucho que se trate de versos, deben emplearse los signos de puntuación como en cualquier otro texto». Se trata de una corrección inadecuada para un texto literario.

La poesía es un arte que históricamente ha experimentado con la forma, con el sonido, con la puntuación, con las palabras. Siempre ha ido más allá y ha extendido los límites del idioma. El que pretenda modificar esas características o ignorarlas sencillamente no ha leído suficientes textos poéticos o carece de sensibilidad artística. Pretender que la poesía es un texto como cualquier otro es desconocer que el estilo es uno de los elementos que definen a los géneros literarios y que cada género tiene su estilo propio.

Por eso, esta fue mi respuesta.
No estoy de acuerdo con que es obligatorio emplear los signos de puntuación como en cualquier otro texto. El texto poético no es cualquier texto.
Existe en poesía la puntuación tradicional, la semipuntuación o reducción puntuaria y la puntuación cero o no puntuación. Cada una tiene sus dificultades.
En la puntuación cero y en la semipuntuación, se hace coincidir la pausa versal o de final de verso con la pausa de las comas o puntos, entre otros recursos.
Y esto no es nuevo. Ya lo estudió y explicó José Polo y lo pusieron en práctica grandes poetas como Mario Benedetti, Lawrence Ferlinghetti y Alejandra Pizarnik, quienes utilizaron de manera magistral las palabras y la reducción puntuaria.
Emito esta opinión como poeta y como correctora literaria.

 Bien, me han hecho cabrear desde temprano. Tendré que leer durante un rato unos cuantos poemas para que se me pase, qué le voy a hacer.

martes, 9 de octubre de 2012

Trenes

Un día esos dos trenes intercambiaron sus recorridos. Desde entonces, crecen los muertos y los fantasmas en las vías del barrio y, en el parque de diversiones, los pasajeros se duermen contra la ventanilla.

viernes, 5 de octubre de 2012

Desamor

Lo que tanto cuesta
a los poetas jóvenes y enamorados
no es el amor
ni el desamor.

El amor no mata.
Hiere de lejos y te deja tirado
al costado de la ruta,
pero no mata, che.

Lo que tanto cuesta
es la batalla hipócrita
entre el fúnebre desánimo
del no correspondido
y la gran vitalidad eufórica
que da escribir
por amor.

Escritores

Los escritores son de la familia.
Están allí en un estante y esperan el regreso,
que volvamos a tocar el timbre de las hojas
y que entremos a compartir una vez más
el pan de la palabra a la misma mesa,
que contemos chistes verdes y riamos
y bebamos vino tinto y manchemos los manteles.
Están ahí, pero también están muertos.
Qué podrían haber escrito sin el suicidio
sin la enfermedad sin la vejez.
Lloramos su muerte porque son de la familia.
Nos dieron de comer, nos guiaron en la escuela.
Esperaron pacientes y habitan la casa hoy
en pósteres y portarretratos
como padres o abuelos que nos dieron la vida.

jueves, 4 de octubre de 2012

Índice negro


  1. Darth Vader va al kiosco a comprar Ser Padres Hoy
  2. Poe, alérgico a los gatos
  3. El joven Manos de Tijera se come las uñas
  4. Los Cazafantasmas pasan una temporada en Canterville
  5. Drácula y los dientes de leche
  6. Frankenstein: la vida de un transplantado
  7. Carrie está silbando Dame fuego, de Sandro
  8. Al cuervo se le rayó el disco
  9. El diablo se anda sentando en todos lados
  10. Cementerio cerrado por duelo

Índice blanco


  1. ¿Quién soy?
  2. ¿Qué hago aquí?
  3. ¿Amnesia?
  4. ¿Alzheimer?
  5. ¿Estoy muy flaca?
  6. ¿Estoy enferma?
  7. ¿Y para qué la guadaña?
  8. ¿Quién sos?
  9. ¿Por qué me tenés miedo?
  10. ¿Por qué te moriste?

Índice común


  1. La rosa del amor
  2. El ancho mar brillante y verde
  3. Besame con tu boca, roja fresa
  4. Un sol dorado, un sol de oro
  5. Te amo
  6. El cielo sabe tu nombre
  7. Sola en la oscuridad de tu ausencia
  8. Corazón rima con canción, rima con amor
  9. Me lo dijo la brisa
  10. Común, corriente y amargo sabor a clisé

lunes, 1 de octubre de 2012

La ofrenda



El gato camina
en éxtasis religioso.

Es hora de peregrinar
hacia ella,
la gata alta,
indiferente como piedra,
que leerá la fe de sus ojos.

La noche
se llena de rezos.

Y la diosa altiva
cede lentamente
a la terrenal ofrenda.

martes, 25 de septiembre de 2012

La poesía al poder

Me lo había prometido hacía unos meses, cuando vi esta pintada callejera por primera vez. Hoy, a la salida de mi taller de narrativa, caminé unas cuadras por el barrio de Almagro hasta la pared donde está pintada y saqué estas fotos.

Leyenda rara si las hay, pero de una ingenuidad conmovedora...





sábado, 22 de septiembre de 2012

¿Y esto es un poema?

Cuando un alumno me pregunta con escepticismo: «¿Y esto es un poema?», lo celebro. Nos da la oportunidad a todos de pensar en la poesía. Nos permite a todos desempolvar la última definición que teníamos de ella para cuestionarla, repensarla y rearmarla, si es necesario.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Sobre el estudio de la poesía

¿Por qué participa mucha menos gente en talleres de poesía que en talleres de narrativa?

Porque se cree erróneamente que la poesía es una expresión de la intimidad de una persona y, por tanto, sagrada, inalterable e inobjetable. Se cree que solo los narradores requieren de un método, que solo ellos deben ser ordenados y organizados, que solo ellos deben planificar sus escritos y, en consecuencia, que solo ellos deben formarse y evolucionar en el arte de escribir. Por eso, son contados los poetas que consideran la poesía un tema de estudio. «La poesía se siente; no hay que aprender».

Participar en un taller literario no significa alinearse en el estilo y el gusto de un docente, sino todo lo contrario: conduce a profundizar el propio estilo y encontrar la propia voz poética. Con ver la evolución de cualquier participante durante un año, se puede comprobar lo que afirmo. Los alumnos amplían el vocabulario, se sensibilizan ante la poesía ajena y, en particular, se esfuerzan cada vez más por codificar el sentido en el objeto externo (poema) de manera eficiente para que otros puedan decodificarlo de igual manera. Los alumnos desarrollan una mirada crítica sobre sus propios textos, sobre la sonoridad de sus versos o de su prosa, se vuelven exigentes, aprenden que la expresión es perfectible y esa es la clave de todo.

En definitiva, toda forma de escritura es perfectible; que el texto pertenezca al género lírico o al narrativo o al periodístico es meramente circunstancial.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Diálogo real: Los libros esperan

I

—Son quince pesos —me dice el librero.

Hago cuentas mentales y creo que hay un error. Son dos libros y el precio es ínfimo.

—¿Cuánto sale cada uno?
—Diez y cinco.
—Estoy de suerte. No sabés cuanto hace que estoy buscando el de Efraín Huerta.
—Hace mil años que está acá.
—Vaya, el libro me esperó.

II

Más tarde, me tiento en otra librería y me llevo Los derechos imprescriptibles del lector, de Daniel Pennac. En el colectivo, leo:
«Pero, al contrario de las buenas botellas, los buenos libros no envejecen. Nos esperan en las estanterías y somos nosotros quienes envejecemos».

Presentación de libro y el recuerdo de una primera vez

La primera vez que fui al cine sola tenía veintipico de años. Al hacerlo, aprendí dos cosas: que realizar una actividad cultural solo no es estar solo (el público de una sala de cine o de un café literario pueden ser una gran compañía) y que, en comparación, realizarla con otra persona le da otro gusto, como si se tratara de dos actividades diferentes.

Siempre fui solitaria por mi condición de hija única, pero ir al cine sola fue en ese momento una experiencia que me enriqueció como pocas. Recuerdo que fui a uno de los cines de la avenida Cabildo, uno que está en una esquina, compré la entrada y después me fui a hacer tiempo a un bar.

En todas las mesas, había parejas o grupos de amigos; sentí sus miradas cuando llegué. El mozo me trajo la carta y, dado que quería que fuera una experiencia memorable y que necesitaba endulzar las miradas de los curiosos, me decidí por una copa de frutillas con crema. No tengo palabras todavía para describir lo que el mozo trajo un rato más tarde. Eso no tenía nombre, era un copón digno de un rey.

La película que había elegido era Million dollar baby, de Clint Eastwood, un filme que te hace soñar a la par del personaje de una boxeadora y que, tras un vuelco en la historia, te hace sufrir hasta el final.

Al salir del cine, me sentí otra. Había ido sola y había resultado una experiencia profunda, íntima y reveladora. El goce en la soledad de una multitud tenía lo suyo.

Una situación de estos días me hizo recordar aquella primera experiencia. El 6 de septiembre, estuve en la presentación de La madre del universo, maravilloso libro de relatos de Griselda García.

A pesar de que era ya bastante tarde cuando tomé el colectivo, tenía la secreta esperanza de no perderme la presentación. Tras bajar, tuve que correr tres cuadras bajo la lluvia con la Filcar en la mano y los libros de clase clavados en el hombro para entrar, finalmente, sin aliento en la Galería Rubbers Internacional, un lugar superpituco (y justo yo no tenía buena facha ese día).

Griselda estaba radiante y altísima, como una torre de boca tentadora que me recordó la de Kamala. La vi feliz y sentí que la conocía de siempre. Eso es lo que ocurre con internet cuando nuestros propios textos o espacios de escritura son los que nos acercan. La conocía a ella por su blog, por haber escuchado su voz en la audioteca de Valeria Tentoni y por algunos videos de Youtube. Verla fue confirmar lo que ya sabía.

La presentación propiamente dicha había terminado; llegué para el vino de honor. Después de saludarla a Gri, conversar unos minutos y agradecerle la dedicatoria que escribió en mi ejemplar, circulé entre la gente.

La galería exponía en ese momento las obras de la artista plástica Silvina Benguria. Yo miraba los cuadros y miraba a los asistentes. Entonces noté que no conocía a nadie, ni al hombre bajo de bigotes espesos —y clásico aspecto de artista—, ni al distinguido hombre canoso que parecía orquestarlo todo, ni a aquella mujer cincuentona de pelo planchado, pollera negra ajustada y tacos, ni a la jovencita de boina, pollera larguísima y plataformas. No conocía a nadie más que a Griselda.

Recordé entonces a Clint. Sonreí en mi soledad, mientras los asistentes se agolpaban ante la mesita donde estaban los vinos y las copas, y aproveché para disfrutar de los cuadros y las esculturas.

El placer de la lectura vino después y no me soltó hasta el mediodía siguiente, pero esa ya es otra historia.

La poesía

La poesía es
un vitral gótico inalcanzable
un ventanuco pequeño
un marco sin vidrio de rancho.

Lo que cuenta
no es la ventana no es el paisaje
sino la cálida luz
que entra y revela el interior.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Las Pretextas, 13 de octubre de 2012

Estoy muy agradecida. El sábado me confirmaron que soy una de las invitadas al ciclo Las Pretextas del mes que viene. Allí estaré con mis poemas.

La cita
Sábado 13 de octubre de 2012 a las 17.
Pub Sadem, Avenida Belgrano 3665.
Entrada libre y gratuita.
Cierre con micrófono abierto y sorteo de libros y revistas.

viernes, 7 de septiembre de 2012

La pavita

Ayer leímos el cuento Casa Tomada en uno de mis talleres. Comentamos la pasividad de los personajes, su rutina y el encierro de la casa. Entonces Silvia, una de mis alumnas, dijo con gran verdad:

—La pavita es lo único vivo y animado de la casa.

Y me dejó pensando. Lo único que bulle, que se agita y que hierve es esa pavita. El resto es silencio. O mejor: el resto se calla.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Calor

El calor de estos días huele a infancia. Es innegable.
En él, vive la Siberia de la mano de mi abuelo,
cumpleaños lluviosos, nochebuenas,
Borges con su patio y su brujo postergado,
las tapas amarillas de la colección Robin Hood,
la libertad de la vereda, los colores flúo y los vestidos bobos.

El calor hace que salga a hacer las compras,
cosas triviales como leche, quitaesmalte y un kilo de cebollas,
con la frente alta, la ropa suelta y el corazón hace mucho,
mucho tiempo.

viernes, 31 de agosto de 2012

La verdad sobre escribir


Escribís algo y lo tirás al tacho. Volvés a escribir y te creés un groso. Y el ciclo se renueva cada cinco minutos o cada dos o tres días...

La verdad está más o menos entre las grandes cosas que escribís y el pobre ser humano abandonado y aburguesado que sos la mayor parte del tiempo. La verdad está entre tus textos, que abren puertas, y los tragos de Martini para olvidar eso que duele. Bah, nada diferente de cualquier otro ser humano.

Solo que la escritura desvía la atención.

Sobre la transgresión

Transgredir es fácil. Cualquiera que conozca más o menos lo que se estila en literatura puede ir más allá, cruzar el límite. Lo difícil es bancarse las caras reacias de regreso o tener que morir para que vengan otras caras a decir «ah, qué bien», «qué lindo esto».

La literatura es como el agua. Los escritores, piletas. Solo unos pocos de nosotros son el mar; los demás los emulamos. Claro, claro, siempre desde acá. Nosotros siempre desde acá, nosotros no cruzamos.

martes, 28 de agosto de 2012

Palomas en un cable

Palomas en un cable
funámbulas, en línea, crepusculares.

Palomas y palomas sumergidas
en el oleaje seco del aire.

lunes, 27 de agosto de 2012

Bocas

Boca roja como una caperuza:
mi boca loba te devora y muerde.

El fruto

Domingo. Tus ojos duermen todavía
y calla la fresa de tu voz.
Me arropo, voy a la ventana y espero.
Pronto, cuando sea la hora, vendrás a mí
yo morderé el fruto de tus sueños,
de los míos, de la noche.
El día nos sabrá entonces a luz y a deleite.

jueves, 23 de agosto de 2012

Idiomas lejanos

El calor me inspira y hoy hizo calor en Buenos Aires. Un calor que, de alguna manera, se adelantó a nuestro septiembre primaveral y me dio mucha alegría. Está llegando la etapa del año que más me gusta.

Esta tarde venía en el colectivo garabateando versos, explorando palabras inventadas, tomando un poco de la misma medicina que les di a mis queridas alumnas del taller, cuando un hombre se sentó a mi lado y comenzó a leer en mi cuaderno algunos versos de Cranto, el poema que publiqué hace instantes.

Yo seguí probando los versos, forzándolos a decir lo que quería, anoté alternativas, conté las sílabas, verifiqué el ritmo... En tanto, el hombre leía de reojo mi cuaderno cada vez con mayor curiosidad. Por dentro, me hizo gracia. ¿Entendería mis versos ese hombre? ¿Entendería la idea subyacente? ¿Entendería el juego de las palabras inventadas? Pensé que no —sentí culpa por subestimarlo— y continué con lo mío.

Muchas cuadras más adelante, el hombre me habló.

—Disculpame, ¿qué estudiás?

Le di una respuesta. Él, con su pregunta, también me dio una respuesta a mí.

Chanchán

Carlos Gardel, arte urbano cerca del Abasto

El collar de la paloma

He visto un libro en el cielo de mi barrio

Cranto

minágrima
minágrima
llango cranto
mustial

crimógeno
crimógeno
lacris tezas
trismal

domingo, 19 de agosto de 2012

Presentación del libro «La madre del universo», de Griselda García

Tengo muchas ganas de ir y les recomiendo esta presentación también a ustedes: esta poeta vale el doble de su peso en oro (porque es flaquita).



jueves, 16 de agosto de 2012

Gomera

el pájaro
la gomera y el niño

de ahora en más
un cuello


silencioso

Escritura

                       a Julio Cortázar

la página:
un árbol sin amor

palabras:
lluvia de alambres

y yo
(no elijo)
escribo

miércoles, 15 de agosto de 2012

Tús

Cuánto tú y tú y tú en la poesía rioplatense. Falsos tús. Debajo hay un vos tapado con maquillaje.

lunes, 13 de agosto de 2012

Donka, una carta a Chejov



Donka, una carta a Chejov, de Finzi Pasca.
Teatro 25 de Mayo (Triunvirato 4444).
Funciones: jueves y viernes, a las 20, y sábado y domingo, a las 14.30 y 20.30.
Entradas desde 20 pesos.

jueves, 9 de agosto de 2012

Diálogo real: Soy la del mondongo


Jornadas de literatura en un centro cultural. Somos unas veinte personas más o menos. Reconozco entre el público a una conocida de otro ciclo literario, una mujer prolijísima, educada y alegre, gran recitadora, con quien, después de aquel ciclo, tengo contacto en Facebook.

—¡Susana! ¿Cómo estás? —le digo con gran entusiasmo. Ella imita mi sonrisa, pero duda.
—De Té con Palabras...
—Ah, sí, sí —dice, ya segura, y me da un beso.
—Soy la del mondongo.

Hace dos días publiqué en mi cuenta de Facebook que estaba preparando un mondongo «que te la voglio dire». Susana, entonces, me contestó: «Ya tengo el pancito en la mano», un comentario simpatiquísimo que me hizo reír.

Es curioso. Después de estudiar y leer tanta literatura, no soy la de los pies ligeros, ni la de los dedos rosados, ni mucho menos la que hiere de lejos. Yo, señores, soy la del mondongo.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Presentación de Un puente de voces, de David Sorbille

Enigma Editores tiene el agrado de presentar el poemario Un puente de voces de David Antonio Sorbille el viernes 10 de agosto a las 18.30 en el salón del tercer piso de la SADE (Uruguay 1371). Entrada libre y gratuita.
  • Introducción de Graciela Licciardi.
  • Comentario general del libro y su autor a cargo de la escritora Graciela Bucci.
  • Prólogo del libro a cargo del escritor Jorge Luis Estrella.
  • Lectura de poemas por el autor.
  • Final musical en la voz de Alejandra Torres Rovira con el acompañamiento de Osvaldo Burucuá en guitarra.
  • Brindis.

Con este libro, el autor rinde homenaje a los libros de los siguientes poetas: Roxana Palacios, Elisa Dejistani, Susana Cattáneo, María I. Pazos, Stella Maris Vence, Cristina Pizarro, Carlos N. Carbone, María Montserrat Bertrand, Amalia Mercedes Abaria, María Chapp, María del Mar Estrella, Gustavo Tisocco, María Paula Mones Ruiz, Graciela Bucci, Gabriela Delgado, Manuel Ruano, Ernesto Goldar, Jorge L. Estrella, Graciela Wencelblat, Michou Portalé, Alberto L. Ponzo, Nilda Barba, Laura Massolo, Osvaldo Rossi, Elisabet Cincotta, Diana Poblet, Graciela Licciardi, Ricardo Luis Plaul, Susana Fernández Sachaos, Rafael Vásquez, María Amelia Díaz, Javier Adúriz y Liliana Díaz Mindurry.

Éxtasis

Puedo morir en paz. Ya escuché, al menos una vez en la vida, a Máximo Simpson y a Teuco Castilla recitar sus poemas. Qué delicioso es perder noción de todo, hasta de la propia boca abierta, ante una poesía viva y voluptuosa como la de ellos.

sábado, 4 de agosto de 2012

Alba

Un estruendo de pájaros,
la cerviz liberada,
el grito de la sangre.
Eso es el alba.

26 Jun 98

El yo lírico no es el autor

Cuando hablamos de poesía, es muy tentador confundir ese yo lírico tan íntimo con el propio yo del autor. Así muchos lectores caen en la torpeza (por decirlo de algún modo) de creer que esa manera tan particular de expresarse del poeta es lo más parecido que existe a un secreto dicho al oído, a un diario íntimo o, peor aún, a una sesión psicoanalítica.

En esa línea de pensamiento, abundan los análisis psicoanalíticos que analizan las obras de poetas suicidas, como Storni y Pizarnik, a partir de su historia personal. Relacionan al autor con ese yo lírico y así explican todo basados en hechos externos a la obra literaria.

No saben que el yo lírico no es el autor, que es en cambio una figura interna del texto, que se construye palabra a palabra en el poema y que no necesariamente expresa el estado de ánimo del momento del autor. Es algo que pienso, que he estudiado y que enseño a mis alumnos.

Si se aborda la escritura poética desde lo meramente expresivo, lo que logramos es limitarnos. La poesía no expresa sentimientos. La poesía es revelación y todo lo que a ella se refiere pasa por ahí exclusivamente.

Claro que se puede llegar a una sanación por medio de la escritura, claro que la literatura permite sublimar, pero la función del arte nada tiene que ver con expresar sentimientos. La poesía no tiene nada de diferente, en ese sentido, a la pintura o al cine o a cualquiera otra rama del arte. Por ejemplo, a nadie se le ocurre pensar que Caravaggio era un extremista, sin puntos medios, solo porque utilizó la técnica del claroscuro, o que Chopin tenía eyaculación precoz solo por haber creado el Vals del minuto. En estos ejemplos es claro, pero lamentablemente, cuando nos vamos al área de la poesía, las cosas no parecen estar muy claras.

Por eso, me da mucha lástima cuando los comentarios sobre la poesía de un autor exceden lo meramente literario. Me da muchísima lástima que un lector o una lectora crea que, porque lee un poema de tono melancólico o triste en el diario o blog de un autor o en alguna de sus publicaciones, lo conoce y se atreva a afirmar que es una persona así o asá y, más aún, se atreva a darle consejos de vida. Me da lástima porque, evidentemente, de poesía no sabe nada y ¿del poeta...?: muchísimo menos.

viernes, 3 de agosto de 2012

Ars Gentinum

Mují calainez quiró gaycortázar.
Bor gesbor gesorrentino.
Pizar nikstor niarlt puigir ondo,
dené vimair alcón ticas tillo.
Soriá nocasar escossa dimar co,
walsh gel manco lombo wencel blat.

Laisé cado lina puig mare chal
saba tourón
¡dosa érgoros tiza!

jueves, 2 de agosto de 2012

Fuego

El hombre que miró por vez primera
el fuego desbocado de los dioses
aquel que quiso atesorarlo para sí
quedarse con el dulce meneo afiebrado
era un hombre nada más
vencía su cara la pelambre
olía a animal muerto y meaba el pasto.
Hoy el fuego es de un azul urbanizado.
Su dominio se limita a las hornallas.
Se eleva débil en la jaula de la estufa
no baila ya ninguna danza mágica
se ha vuelto azul azul azul añora el cielo
la noche vulnerable de las tiendas
las manos las manadas.
Y esta noche de lluvia te veo arder
tan pequeño
tan humano como yo
controlado
sometido
y encerrado.

martes, 31 de julio de 2012

Patchwork



El arquitecto
cosió paredes y pisos, cemento y azulejos
y combinó cuadrados de distintos colores.

No le contó a nadie del tesoro

hasta que una topadora
tiró
abajo
la estructura

       (oh derrumbe
            polvoriento
                de ladrillos apilados)

y reveló el patchwork prolijísimo
del arquitecto
en la medianera enfática
multicolor
sobreviviente.

viernes, 27 de julio de 2012

Diálogo real: ¡Yo estaba contenta hoy!

Estoy lejos y ya la escucho. La niña viene de la mano de la madre, aunque algo rezagada, con la boca abierta, la cabeza hacia atrás, el pelo enmarañado en dos colas de caballo y los ojos rojísimos. Tiene unos cuatro años y se hace escuchar en toda la cuadra. La madre camina sin pausa, en silencio.

Pasan junto a mí y el llanto se detiene de golpe.

—Mamá, ¡yo estaba contenta hoy! Y, mirá, ya me hiciste llorar —se queja la niña y, mientras se alejan, yo me planteo cuántos años tiene ese pequeño ser en realidad...

jueves, 26 de julio de 2012

Origen

Al principio fue el silencio
árido y blanco
sin límites.

Después tu palabra
fecundó el aire
y llenó de verdor
y de ríos
y de lumbre
para siempre
mis paisajes.


(De hoy, 26 de julio de 2012, y sorprendentemente parecido a este otro poema que escribí el 6 de febrero de 2003. Uf, cosas del autoplagio.

Poeta
antes fue la luz
y el silencio

y luego

el caudal de tus versos
como un río
contra las rocas.)

miércoles, 25 de julio de 2012

La poesía es revelación


«En el fondo, un poema no es algo que se ve, sino la luz que nos permite ver. Y lo que vemos es la vida».

Robert Penn Warren

jueves, 19 de julio de 2012

Poesía para llenar el alma

Por lejos, la clase del taller de poesía en Punto y Aparte de esta tarde (14 a 16) fue la mejor de lo que va del año. Los alumnos debatieron, escribieron, hablaron sobre el Museo de Arte Invisible, nos reímos muchísimo y, de yapa, sumamos una integrante nueva.

Dos horas de mi día que llenaron mis otras veintidós...

Cincuenta seguidores

Hace pocos días este diario alcanzó cincuenta seguidores. ¡Estoy muy agradecida!

Eso sí. No puedo dejar de imaginarme que a partir de ahora, cuando escribo, cuando leo, cuando veo algún video, tengo cincuenta personas a mi espalda que me siguen. Estoy segura (y ustedes, si me conocen a esta altura, también lo sabrán) de que haría amagues para ver si me siguen de veras. Amagaría ir para allá y luego para acullá y me divertiría mucho viendo que el gesto se repite por cincuenta. Sería crudelísimo de mi parte hacerlo, pero sería divertido, ¿o no?

Y, por favor, no se me acerquen demasiado. Mmm, ese lector me está leyendo, y también aquel otro... ¡Toda una multitud! ¿Qué pretenden ustedes de mí? ¡Socorroooooooo!

domingo, 15 de julio de 2012

Las Pretextas, Grupo de Poesía - Julio 2012

Ayer estuve en Las Pretextas, Grupo de Poesía. Qué gran sábado. El encuentro de ayer estuvo de lo mejor. Mucha poesía, la buena onda de siempre y amistades literarias que crecen y que cada vez me alegran más.

En el micrófono abierto, leí dos poemitas: Rehén y Puentes.

jueves, 12 de julio de 2012

Espejo

No soy yo, dice
y no se reconoce en el espejo
le salen mal las cosas.
Esa no, no puede ser, esa no es ella.

Y digo no soy yo
cuando el espejo me devuelve
un rostro familiar y conocido.
Cuando las cosas salen bien
a secas, llanamente, sin sabor amargo.

¡Esa no!
Definitivamente esa
no soy
yo.

martes, 3 de julio de 2012

Ignacio Giancaspro: El poste



Podés leer este poema en el blog Mis poetas contemporáneos.

Reflexiones después de Té con Palabras

El miércoles pasado estuve en Té con Palabras, en la SADE. Me tomé varios días para pensar en el encuentro, es verdad, pero quería poner orden a mis pensamientos.

En primer lugar, fue un placer estar con María Paula Mones Ruiz, poeta y amiga que tanto quiero. Fuimos compañeras de facultad, estudiamos juntas para muchos exámenes y, sobre todo, nos reunimos infinidad de veces para gozar de los versos, de la poesía. Es un ser muy luminoso Paula y a ella debo en gran parte la oportunidad de leer mi trabajo en ese espacio.

Abrió el ciclo la Dra. Graciela Maturo, quien disertó sobre la razón poética de María Zambrano. Integraron la primera mesa de lectura Amalia Abaria, Susana Cattaneo, Elisa Dejistani y María Amelia Díaz. A ellas se sumó el gran Rubén Vela y sus poemas fueron un verdadero broche de oro.

Luego, tuve el honor de inaugurar la mesa de Literatura Joven con mis poemas, junto a Maximiliano Orioli. Entre otros, leí «Lo que queda», dedicado a mi abuela Lía, y la voz me falló. Espero que los presentes hayan disculpado mi emoción, lógica por cierto.

Tuve bastante suerte ya que hubo silencio durante mi lectura, pero algo ocurrió después, algo que me indignó hasta el tuétano. La Dra. Maturo y la poeta Elisa Dejistani, sentadas en primera fila, conversaron en voz alta durante toda la lectura de Orioli, mi compañero de mesa. No fue un momento, fue todo el tiempo. Tan alto hablaban que a mí, que estaba sentada al lado del autor, me costaba trabajo escucharlo. Ni siquiera nos miraban. Esto fue, a las claras, una falta de consideración y de respeto que no esperaba de una exdocente y de una poeta tan reconocida. La situación continuó incluso durante el micrófono abierto.

Es cierto que, cuando uno asiste a una lectura de poesía, no tiene la obligación de que le gusten todos los poetas, pero existe algo que se llama respeto y que en un público adulto debería haber a montones. El silencio es obligatorio cuando uno asiste a un evento así.

Se trataba de una mesa de literatura joven y los que participamos de ella no esperábamos loas, ni halagos, ni siquiera aplausos de compromiso, sino ser escuchados y, sobre todo, ser respetados por compartir el amor por la poesía. Ya sabemos que tenemos mucho por aprender, pero también por algo nos dieron ese espacio, ¿no lo creen? Estamos en el mismo camino.

Me quedo pensando que algunos poetas tienen mucha poesía, escritura impecable y versos lapidarios, no sé cuántos libros publicados, pero... educación, cero.

Les dejo la inquietud, queridas Maturo y Dejistani. Van directo a marzo, pero, si aprenden la lección, tal vez se ganen mi respeto otra vez.

Tal vez, no.

viernes, 29 de junio de 2012

Diálogo real: Halago

—Me gustó tu narrativa —me dijo una señora al finalizar Té con Palabras, ciclo en el que anteayer leí algunos poemas.
—Gracias —le contesté y sonreí.

(Como poeta, soy buena narradora).

lunes, 25 de junio de 2012

Baldomero Fernández Moreno: Canción de luna

En el aro ligero de la luna
canta para mí solo un ruiseñor.

A cada golpe de oro de su pico
brota en el aire una constelación.

Canta el pájaro pardo dulcemente
y se eriza de plumas y palor.

Cuando se pone el pecho más delgado,
dice mucho más clara su canción.

Morir, acaso, es continuar un sueño
de luna en luna y de sol en sol.


Gracias, Alberto Gutierrez, por hacerme llegar este poema en este día después tan difícil.

In memoriam

Hoy estoy triste.

Ayer, cuando la luz del domingo callaba, murió Baldomero, mi canario, en la libertad de su balcón sin flores.

«Fue un pájaro feliz», me dijo Sergio y me abrazó. Y yo lloré.

Ahora la casa se ha vuelto muda. Ya no hay plumas dando vueltas ni semillas. Ya no hay canto.

Solo la jaula vacía. La falta. Esta soledad tremenda.

Se fue en junio nomás, como el poeta.

lunes, 18 de junio de 2012

Sobre «El camino a casa», de Zhang Yimou

Hace uno o dos fines de semana vi la película El camino a casa. Sentí tanta emoción que no pude escribir una sola línea al respecto. Ahora, que la emoción ha dejado lugar al pensamiento, quiero dedicarle un poco de espacio aquí.

La película inicia con la muerte de un anciano, maestro del pueblo. Su hijo, en pleno invierno, debe ir entonces al pueblo de sus padres para ayudar a su madre con todo, en especial ayudarla a resolver cómo regresar el cuerpo del hospital de la ciudad al pueblo, un trayecto largo. La madre quiere realizar una procesión a pie de varios kilómetros para ello, una vieja tradición china; el hijo y el pueblo quieren hacerlo en tractor, más rápido y menos riesgoso con ese clima. Así el hijo debe tomar una difícil decisión: avalar a su madre en una empresa que parece una locura o convencerla de lo contrario.

La fotografía ha sido cuidada en extremo. Cada fotograma es un cuadro. Zhang Yimou, el director de esta joya fílmica, decidió narrar la historia posterior a la muerte del maestro en blanco y negro e introducir introspecciones en color para narrar la historia de amor de los padres en su juventud. Una decisión totalmente acertada: es imposible no sentirse cautivado por los colores intensos del pasado de los personajes. Más aún, gracias a esa elección estética, es imposible no sentir cuán vívidos son esos recuerdos.

Los personajes muestran su interior lentamente. La viuda es al principio una anciana de aspecto frágil, atravesada por el dolor más profundo, que es la pérdida del compañero de vida, pero, a medida que la historia avanza, su figura se agiganta, se vuelve fuerte y central. Su amor inunda la película, contagia de poesía todos los espacios.

Hay muchos puntos fuertes en esta película. De más está decir que la historia de amor está narrada con excelencia, pero a mi juicio mejor todavía está mostrado el conflicto generacional, las diferencias entre las antiguas tradiciones y  la vida moderna, en pocas palabras: el papel que desempeñan los ancianos en la sociedad.

Una película para conectarse a fondo con la sensibilidad, la pureza y la poesía de la vida.

Vocabulario

Dos palabras que aprendí en estos días: «grimorio» y «murmurio». Dicen que todas las palabras suenan, que todas las palabras son sonoras. Mentira. Al lado de estas dos, el resto, puro silencio.

viernes, 15 de junio de 2012

Máquina de escribir

Durante mi adolescencia, usaba una Olivetti preciosa de mis padres para hacer mis prácticas de mecanografía en casa. Era gris, aplanada y bastante jovial, no como las que había en mi escuela —esos armatostes negros, de teclas duras, que después de mucho terminé queriendo—.

No sé cuál habrá sido el origen de esa máquina, pero sé que, en algún momento, ella dio origen a mi escritura, en el sentido romántico y en el más trivial, el de tipear con un velocidad importante. Estas semanas estuve pensando mucho en ella. Había algo en esa escritura más material, que hacía avanzar el papel, que vibraba con el campanilleo metálico de la palanca de interlineación... Uno escribía y las palabras quedaban.

Simplemente extraño a mi vieja máquina de escribir. Fue la primera que me hizo sentir escritora.

lunes, 11 de junio de 2012

Té con Palabras - Sociedad Argentina de Escritores




Queridos amigos:

Los convocamos a compartir otro espacio literario, el día 27 de junio, a las 18.30 en la SADE, Uruguay 1371, tercer piso.

Programa de actividades
  • Disertación: «Poesía y Razón poética», a cargo de la Dra. Graciela Maturo.
  • Poetas invitadas: Amalia M. Abaria, Susana Cattaneo, Elisa Dejistani, Ma. Amelia Díaz.
  • Mesa de Literatura JovenVerónica A. Ruscio, Maximiliano Orioli y Rodrigo Illescas. Y, dentro de ese marco, «Reflexiones acerca del libro Ariadna Superstar, de Alejandro Bentivoglio», a cargo de Ma. Paula Mones Ruiz.
  • Ronda de lecturas con un cuento o un poema breve. Se sugiere confirmar participación por correo electrónico a grabucci@yahoo.com.ar o a paulasoy3@hotmail.com.
Los esperamos con la alegría de siempre

Marta de París
Martha Salas
Graciela Bucci (grabucci@yahoo.com.ar)
Ma. Paula Mones Ruiz (paulasoy3@hotmail.com)

viernes, 8 de junio de 2012

Sobre los textos literarios

Me he dado cuenta de que trato a los textos literarios como si fueran personas. Este se llama así, aquel se llama asá. «Se llaman», digo y no, «se titulan». Es que los amigos tienen nombres, no títulos.

martes, 5 de junio de 2012

El engaño de la editorial virtual Pubooteca

Estos mensajes que intercambié con João Faria (gerente de Pubooteca) prueban que en esa editorial virtual no escogen a los autores por sus méritos. Envían mensajes masivos a los destinatarios de su base de datos, pero no saben nada sobre ellos, ni siquiera qué escriben.

Cuando afirman que el trabajo de alguien tiene «un caracter diferenciado» no dicen nada. Es una frase vacía, que busca halagar al autor y atraerlo a su sitio para que abra una cuenta alllí. Es un engaño.



15 de mayo de 2012
Hola Verónica Andrea,
Permítame que me presente. Mi nombre es João Faria y soy gerente de Pubooteca.
Pubooteca surgió en 2010, siendo la primera editorial virtual en Portugal, destacándose en el mercado por su innovación en la edición virtual. Desde su lanzamiento, crecimos y estamos entre las más grandes editoriales nacionales e internacionales, así como en los principales canales de distribución de libros digitales en todo el mundo.
Pubooteca ha publicado más de 160 obras, bajo el sello editorial Emooby, de diversos géneros literarios, que pueden ser adquiridas en más de 250 tiendas on-line, incluyendo Apple, Amazon, Barnes and Noble, Kobo, Copia.
Teniendo su trabajo un carácter diferenciado, Pubooteca gustaría contar con vuestra presencia en su catálogo. Para publicar su obra con Pubooteca, solo necesitará crear una cuenta en: http://www.pubooteca.com/es/registar.php, y enviar su obra.
Si necesita más informaciones, podrá consultar nuestra sección de preguntas y respuestas o enviar un email para info@pubooteca.com
Me despido con la convicción de que futuramente podremos contar con sus obras en nuestro catálogo.

Reciba un cordial saludo,

João Faria
Director General
Pubooteca

Hola, João Faria.

Gracias por escribir. ¿Qué obra mía ha leído para afirmar que tiene «un carácter diferenciado» y qué ha querido decir con tal expresión?

Saludos.

Verónica


4 de junio de 2012

Estimado(a) Verónica Andrea,

Agradezco su atención;

Verónica Andrea, he intentado entrar en contacto con usted, no en tanto, ninguno de los emails que le envié fueron respondidos, lo que me lleva a pensar que no llegó a leer nuestra invitación.

Verónica Andrea , Pubooteca está muy interesada en publicar su obra en formato virtual, caso no haya leído el e-mail que le envié la semana pasada con una invitación para publicar su obra, pido que por favor visite nuestro sitio web de forma a conocer mejor la propuesta de Pubooteca y futuramente enviarnos su obra.

De este modo, deseamos reiterar nuestra invitación, esperando poder contar con su obra muy en breve en nuestro catálogo editorial.

Caso necesite de mayores esclarecimientos, por favor no dude en contactarnos.

Atenciosamente

João Faria
Director Geral
Pubooteca

Sr. João Faria:

Le había enviado ya esta respuesta.
Hola, João Faria.Gracias por escribir.
¿Qué obra mía ha leído para afirmar que tiene «un carácter diferenciado» y qué ha querido decir con tal expresión?
Saludos. 
Verónica
Que quede claro: el que mandó una invitación genérica sin saber quién soy yo ni qué escribo fue usted. Y el que no respondió mi mensaje, que acabo de citar, también fue usted.

Leí su invitación y me pareció tan poco seria como el mensaje que me envía ahora, en el que no sabe, por ejemplo, si soy un hombre o una mujer [escribe «Estimado(a)»].

Por último, lo saludo atentamente (la palabra «atenciosamente» no existe).

Verónica


Para leer más sobre engaños de este tipo, te recomiendo muy especialmente leer la entrada que escribió Pablo Giordano en su blog de literatura y ciencia Cosas de mimbre.

lunes, 4 de junio de 2012

Los Salieri, junio de 2012

Este sábado estuve en el ciclo Los Salieri, en The Rozz, Medrano 152. Estoy sumamente agradecida a los organizadores (Marcelo Luna, Elisabet Cincotta y Marcela Somoza) por haberme invitado. Fueron tres horas de poesía y de amistad literaria. ¿Qué más se puede pedir?

Fue un honor compartir la velada con poetas amigos como Carlos Carbone, Cynthia Rascovsky y Ramiro Silber, a quienes es un gustazo reencontrar en eventos como estos.

Quiero agradecer además a dos poetas del público: a Osvaldo Daniel Ortemberg, por su libro Llamado de vida, que tuvo la gentileza de regalarme con una dedicatoria estupenda, y a Andrea Victoria Álvarez, por su poema «Hablemos» y su dedicatoria.

Por si eso fuera poco, a la felicidad de estar entre amigos compartiendo lo que más me gusta, pude sumar el compartir el momento con mi gente más íntima: Sergio, mamá y Soledad.

Para los que no pudieron ir, dejo aquí el video de mi lectura.


Lawrence Ferlinghetti: La tienda de golosinas más allá del El

La tienda de golosinas más allá del El
es donde por primera vez
me enamoré
de la irrealidad
Las gomitas brillaban en la penumbra
de esa tarde de septiembre
Un gato en el mostrador se movía entre
las ramas de regaliz
y los caramelos Tootsie rolls
y los chicles Oh Boy Gum

Afuera las hojas caían según morían

El sol se había volado con el viento

Una chica entró corriendo
Su pelo goteaba
Sus pechos, sin aliento en la pequeña sala

Afuera las hojas caían
y gritaban
¡Tan pronto! ¡Tan pronto!


***
The pennycandystore beyond the El
The pennycandystore beyond the El
is where i first
fell in love
with unreality
Jellybeans glowed in the semi-gloom
of that september afternoon
A cat upon the counter moved among
the licorice sticks
and tootsie rolls
and Oh Boy Gum

Outside the leaves were falling as they died

A wind had blown away the sun

A girl ran in
Her hair was rainy
Her breasts were breathless in the little room

Outside the leaves were falling
and they cried
Too soon! too soon!

***
Fuente del poema originalhttp://www.poemhunter.com/poem/the-pennycandystore-beyond-the-el/.
Importante: La traducción (realizada en dialecto rioplatense) es mía y, claro que sí, se puede mejorar.

viernes, 1 de junio de 2012

Mañana en Los Salieri

Mañana 2 de junio, de 18 a 21, llevo mi poesía al ciclo Los Salieri. ¿Venís?

►The Rozz, Medrano 152. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Más info, aquí.

Hijos

Escribir y dar clase son las únicas maneras de procrear.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Humanidad



Somos cóncavos. Estamos
llenos de         vacío.
Somos humanos,
re cor ta dos,
hundi
dos.
En
lo profundo,
por completo nos define
la                                                falta.

El hilo


«Con este hilo te salvarás», lo animó Ariadna, pero el Minotauro sabía que hebra larga era haragana...

martes, 29 de mayo de 2012

En el Día del Ejército Argentino

Hoy es el Día del Ejército Argentino, institución que nació con la Patria en 1810 y que hoy, con 202 años de historia, es juzgada y criticada por sus errores.

Debo decir que, amante de la paz como soy y seré, no fue una decisión fácil entrar en el ejército a trabajar como correctora. Implicó todo un dilema moral. ¿Estaba bien trabajar en una institución que había participado de un período tan oscuro de nuestra historia? Entonces pensé que sería una buena oportunidad para conocerla por dentro y sacar mis propias conclusiones. Entré llena de prejuicios y de clases de historia mal sabidas y el ejército, aun así, me abrió sus puertas.

El ámbito castrense es duro. Las exigencias son máximas y el único reconocimiento suele ser la satisfacción del trabajo bien hecho. Tuve que aprender los grados, las jerarquías y algunas costumbres castrenses: la disciplina, la puntualidad (eso no lo aprendí tan bien), el respeto, la dedicación al trabajo, el ser responsable total de los propios errores.

Conocí mucha gente detrás de un escritorito y debo decir que no encontré nada diferente que en otros ámbitos, salvo por el enorme compromiso con su vocación, un compromiso desmedido y nunca cuestionado (porque ir al trabajo no es solo eso, sino capacitarse para defender, eventualmente, nuestro suelo). Los soldados son gente muy parecida al kioskero de enfrente, que trabaja para mantener a su familia, a la doctora del hospital, que hace veinte horas que no duerme porque está de turno, al maestro, que le entrega su conocimiento a la generación siguiente.

Es cierto que tiene tradiciones que nos parecen anticuadas, pero ahí reside justamente su fortaleza. Todo remite a su historia, a sus héroes, a sus raíces siempre subordinadas a la libertad. El ambiente, que a primera vista parece hostil, es en realidad una prueba para el carácter. La presión de los superiores te vuelve fuerte; las arengas te vuelven valiente; la repetición de acciones te vuelve rápido y eficaz y todo ello, vivido en comunidad, te da el sentido de pertenencia. Cuando, después de mucho esfuerzo, los objetivos se cumplen, crece el orgullo de pertenecer, de formar parte, de continuar las hazañas de aquellos hombres de mayo. Cada generación debe continuar el legado y eso solo se puede hacer teniendo fresca la historia, la blanca y pura y, ¡también!, la llena de sangre.

Este paso mío por el ejército fue crucial y una gran decisión. Hoy le debo mucho. Me enseñó a amar el país de maneras nuevas y a enamorarme de su historia. Me enseñó que el compromiso con la Patria es diario, así este sea entregar papeles, poner un sello o tirarse en paracaídas de un helicóptero. Me enseñó el valor de las reglas, iguales e inflexibles para todos. Me enseñó que el trabajo bien hecho es el único camino y que es nuestra suprema obligación ante nuestros antepasados y generaciones futuras. Me enseñó que la gente vale por su trabajo, por su valentía y por su dedicación, más allá de toda jerarquía. Y me enseñó que los prejuicios son ciegos y no conducen a nada bueno.

El ejército también me dio el amor de Sergio, mi compañero de vida. Esa es mi deuda mayor.

¡Gracias por todo, querido Ejército Argentino! ¡Feliz día!

Con mamá y papá, el día de mi jura

miércoles, 23 de mayo de 2012

Piedras en el camino

—¡Basta de poner piedras en el camino! Lo complicás todo. No solucionás nada —dijo él.
—No es así, pero ¡está bien, no se hable más! Probemos, a ver si tu ideíta de las migas es mejor —le contestó Gretel, con aire suficiente, y empezó a desmenuzar el pan de su sándwich.

Los Salieri - Junio 2012

POESÍA
Carlos Carbone
Genoveva Arcaute
Gito Minore
Verónica Ruscio


PRESENTACIÓN DE LIBRO
Señales, de Liliana Varela


MÚSICA
Horacio Liñán (cantautor y fundador de Artenpie, Espacio Cultural)


Final con micrófono abierto, con tus poemas y cuentos cortos/breves.


►Sábado 2 de junio de 2012, de 18 a 21.
The Rozz: Medrano 152, Buenos Aires, Argentina

martes, 22 de mayo de 2012

Desidia

En el principio, creó Dios los cielos y la Tierra. «Sea la luz», dijo y la luz existió, y vio Dios que la luz era buena. Separó los mares de la parte seca de la Tierra y vio Dios que esto era bueno. Después creó las plantas y las bestias y luego al hombre y a la mujer. Con orgullo, vio que eran buenos.

Creó entonces a los ángeles. Los estaba mirando, cuando uno de ellos, con aspecto ebrio y rezongón, se cayó de una nube. «Ese me salió fallado. ¿Hacerlo de nuevo? Bah, nadie lo notará», pensó y dijo que todos los ángeles eran buenos, sin mirar de frente a Lucifer.

jueves, 17 de mayo de 2012

Premio Liebster Blog


El martes, bien tempranito, recibí esta noticia tan grata. Desde su El Elefante Funambulista, Gabriel Bevilaqua otorgó a este diario el premio Liebster Blog, cuyo fin es promocionar bitácoras que aún no han alcanzado los 200 seguidores.

Este mimo literario me hace muy bien. Por eso, muchas gracias de corazón, Gabriel, en mi nombre y en el de mis lectores. ¡Y felicitaciones por haber recibido este premio, que vos y tu bitácora merecen realmente!

Ahora es mi turno de tomar la posta (qué honor) y seleccionar mis cinco favoritos. Estos son los nominados:

  1. La palabra sembrada, de Laura García del Castaño, porque su poesía es visceral y sumamente femenina.
  2. Un diario posible, de Eva Murari, por su mirada exquisita de la cotidianeidad, por su foco puesto en lo pequeño.
  3. Griselda García, de la poeta del mismo nombre, porque difunde poemas de alta calidad, tanto originales como traducidos (bien traducidos).
  4. Las bocas de la voluntad, de Matías Berrondo, por su poesía reveladora, libre, irreverente.
  5. El living sin tiempo, de Martín Gardella, por sus microficciones siempre distintas, siempre impecables.


Las reglas del Liebster son:
  1. Copiar y pegar el premio en el blog y enlazarlo al blogger que te lo otorgó.
  2. Señalar tus cinco blogs preferidos con menos de 200 seguidores y escribir comentarios en sus blogs para que conozcan que han recibido el premio,
  3. Y, por último, esperar a que esas bitácoras continúen con la cadena y elijan a sus 5 blogs preferidos.

Corolario

Día intenso en Punto y Aparte. Nada pudo el paro de subtes de Buenos Aires para amordazar a doña Literatura. A la mañana, empezó un grupo joven y entusiasta el Taller de Narrativa y, a la tarde, el grupo del Taller de Poesía, fiel como pocos, trabajó las consignas con mucha creatividad.

En mi regreso, leí desde el colectivo una pintada: «Poesía al poder». Buen corolario para un día así.

viernes, 11 de mayo de 2012

Diálogo real: La voz de la conciencia


Ayer me senté en un banco del andén del subte. En el extremo del banco, había un paraguas negro, con mango de plástico. No era mío y no había nadie cerca. «Se lo olvidaron. Qué lástima», pensé y me puse a leer.

Al rato, una señora rubia muy bien puesta, con zapatos y cartera de cuero carísimos y al tono, se nos acercó (a mí y al paraguas).

—Linda, ¿ese paraguas es tuyo?
—No —contesté enfática, mientras la señora se acercaba al paraguas.
—¿Entonces no es tuyo? —insistió.
—No, no es mío.

Mientras el subte llegaba a la estación, la señora lo tomó como quien no quiere la cosa (pero quería). Yo no lo podía creer. Subí al vagón indignadísima y me la encontré nuevamente a la señora. Nos sentamos casi enfrentadas. La miraba y no lo podía creer.

Mi conciencia me habló con voz muy fuerte. La situación me superaba. Me sentía responsable de no haber defendido ese paraguas. Miraba a la mujer constantemente, no podía evitarlo. Pensaba todo el tiempo que esa mujer lo había robado.

Ya estaba llegando a la estación, cuando me levanté y fui a su encuentro.

—Señora, ese paraguas no es mío, pero tampoco es suyo —le dije y me fui a la puerta, para bajar.

La señora bajó conmigo y mientras salíamos del vagón, me dio mil explicaciones: que le pasa a todo el mundo, que ella sabía que no era suyo, pero que no había por qué dejarlo ahí, que ella había perdido mil paraguas en los colectivos... Entonces no la miré ni le hablé más, y dejé que avanzara entre la gente hacia la escalera de salida, paraguas en mano.

La señora sostenía ya el elemento antilluvia con cierta incomodidad, cuando vio a una jovencita, con un abrigo celeste medio raído y el pelo desgreñado, que bajaba la escalera.

—Tomá este paraguas. Te lo regalo.
—Gracias —dijo la muchacha y bajó contenta a la estación.

lunes, 7 de mayo de 2012

Diálogo real: Una miel especial

Un niño de unos cinco o seis años camina de la mano de su madre. Van en silencio hasta que pasan junto a un vendedor ambulante de productos regionales: miel, aceite de oliva...

—¿Por qué no le compraste miel, mamá?
—A vos no te gusta la miel.
—¡Claro que me gusta! Es muy buena la miel, mamá. Es de oveja.

sábado, 5 de mayo de 2012

Entrevista en La Esfera Cultural

Hace poquitos días, el 28 de abril, salió la entrevista que me hizo Antonio Guerrero para La Esfera Cultural con motivo de haber resultado finalista en la convocatoria Con un par de narices.

Pueden leerla aquí.

¡Gracias, Antonio y La Esfera Cultural!

Los Salieri - Mayo, evento suspendido

Gente querida, el evento de Los Salieri de hoy a las 18 se suspendió. Los organizadores me hicieron llegar este mensaje:

Siendo las 0 y 40 del día 5 de mayo el BAR EL CISNE, nos hace llegar un mensaje avisándonos que mañana permanecerán cerrados. Por lo tanto y sorprendidos por tal aviso, nos vemos obligados a cancelar LOS SALIERI DEL MES DE MAYO. 
Rogamos sepan Uds. disculparnos, son motivos totalmente ajenos a nuestra voluntad y decisión.
Nos volveremos a comunicar con Uds. a la brevedad.
abrazos
Elisabet Cincotta
Marcela Somoza
Marcelo Luna
Desde ya, les agradezco a quienes querían acompañarme en mi lectura.

viernes, 4 de mayo de 2012

Libertad

El canario despierta. Sale el sol en la jaula, en el balcón, en la ciudad. Entonces canta. ¡El canario canta!

Y su voz vuela libre hasta el árbol del cielo.

viernes, 27 de abril de 2012

Entrevista en Nuestra Casa

Esta que publico fue la primera entrevista que me hicieron. Fue en 1996, un año después de haber sido seleccionada para integrar una antología de Ediciones Colihue que se tituló Veinte jóvenes ensayistas del Cono Sur. Veinte jóvenes que terminamos siendo trece (si ven el video, sabrán por qué).

Así pues, con diecisiete años, resulté invitada a Nuestra Casa, el programa que por aquella época conducía Virginia Hanglin en el canal de cable TVA. Me acompañó mi profesora de taller literario, Leonarda Borsellino, Narda, responsable en gran parte de esto que ahora soy, y en el estudio nos encontramos con la directora de la colección Leer y Crear, Herminia Petruzzi.

Recuerdo el viaje en el colectivo 168 (ex 90), que tomé por primera vez el día de la entrevista, y lo nerviosas que íbamos tanto mi profesora como yo. Al llegar al lugar, nos hicieron pasar a un pequeño camarín, donde esperamos. Allí apareció más tarde una maquilladora. A mi profesora la maquilló, pero a mí me puso un brillo en los labios solamente. «Sos muy chica para más», me dijo. En aquel espejazo que tenían, me miré con algo de desilusión.

Había ido preparada para responder todo tipo de preguntas, pero, al terminar la entrevista, me quedé con la sensación de no haber dicho nada interesante. Hoy, que he vuelto a verla, sigo con esa impresión. Me veo seria, en exceso, y lo más curioso es que, después de tantos años, sigo siendo así, aunque con la voz un poco menos grave.

De todas maneras, es para mí un recuerdo importante. El concurso que me llevó al programa definió el resto de mi vida. Secretamente, había jurado que, si lo ganaba, me dedicaría a escribir y estudiaría la carrera de Letras. Si perdía, significaba que no tenía pasta y me dedicaría a otra cosa. Recuerdo volver del colegio y revisar el buzón (el de la vida real, porque todavía no tenía correo electrónico) para ver si había llegado carta de la editorial. Puse toda mi fe en ese concurso, en que recibiría ese «sí, seguí escribiendo, dedicate a esto». Por fortuna, un día la carta llegó.

De la entrevista, no le dije entonces a nadie más que a mis dos mejores amigos y, claro, a mis padres, sin cuya autorización no habría podido ir. Mi amiga Natalia grabó la entrevista y me la regaló en un videocasete, que todavía tengo. Después de todos estos años, en 2011 se me ocurrió pasarla a DVD (que me regaló, en un gesto maravilloso, una de mis cuñadas), hoy pude pasarlo a otro formato y, finalmente, subirlo para compartir este momento de mi vida —y de mi escritura— con ustedes.


Otoñal



En el pulmón de la manzana,
respira un árbol, único en su tipo.
Nadie, nada, como él.

En el árbol,
respira un benteveo y chilla.
No vuelve aún su par.

Tras la ventana,
respiro este paisaje urbano,
donde somos multitud.

jueves, 26 de abril de 2012

Rubén Darío anda en camioneta

Hace unos días, durante la cena, vi esta publicidad de una camioneta 4x4.



Me quedé muda por la música, los paisajes y las palabras. Sobre todo, las palabras. Había algo en ellas que me fascinaba y no era solo la voz. Ni Alejandro ni Nabucodonor aparecen con frecuencia en el discurso de la publicidad.

Hoy confirmé mis sospechas. El texto se titula «Oda a Roosevelt», es literario, pertenece al género lírico y es de Rubén Darío. Los publicistas han hecho un cortar y pegar importante, debo decir. Han cambiado el orden, han omitido versos, han alterado significativamente otros. En pocas palabras, le han cambiado el sentido a su antojo.

Esto ha desatado un debate importante entre los lectores de poesía y, en particular, entre los seguidores de Darío. ¿Está bien hacer eso con un texto literario? ¿Está bien usarlo con fines comerciales? ¿Podemos hablar de plagio?

En fin, los dejo con las inquietudes. Yo me voy a dar una vueltita en camioneta con Rubén Darío al campo argentino. Seguramente él aceptará si lo invito a comer un rico asado...

lunes, 23 de abril de 2012

domingo, 22 de abril de 2012

Una vieja entrevista

Hoy me reencontré con esta entrevista que Gustavo Tisocco tuvo la gentileza de hacerme para su blog Entrevistas a mis poetas contemporáneos en 2008. La comparto.



Entrevista a Verónica Andrea Ruscio
¿Qué es para vos la poesía? 
¡La vida! Pero me gusta acotar un poco más el término si hablamos de literatura. Hay muchas definiciones, ¡creo que adhiero a todas! Por mi parte, llamo “poesía” al arte de expresar un instante de manera bella. Porque la poesía es, en definitiva, una búsqueda de la belleza.
Dejame explicarlo de este modo: un poema es un rompecabezas. Cada palabra es una pieza y todas juntas forman una imagen. Cuando el poeta escribe, sabe que existe un único modo de combinar las palabras de modo que pueda expresar eso concreto que quiere expresar. Su búsqueda es ésa: lograr combinar las palabras-piezas, y poder descubrir la imagen ante el resto. 
¿Podrías contarnos un poco de tu vida, de tus obras publicadas, tus premios, tu actividad literaria? 
No hablo de premios, en principio porque no recibí muchos. (Risas). Ahora en serio: va a sonar poco creíble lo que voy a decir, pero el único premio que existe para mí es que me lean. Y es así. Bueno, vos sabés perfectamente cómo es la industria editorial. Cuesta publicar. Cuesta llegar a la gente. Hay muchas barreras que uno debe pasar para que te empiecen a leer. El único y verdadero premio es el lector. Ni mis poemas ni yo necesitamos cucardas. Pero, si vienen, bienvenidas.
En cuanto a las publicaciones, logré publicar en algunas antologías:
· Poetas tras el arca, El Barco Ebrio, Buenos Aires, 2003;
· Palabras urgentes, Dunken, Buenos Aires, 2004;
· Paseo en verso, Pasos en la Azotea, 2005;
· Desde la palabra, Dunken, Buenos Aires, 2005;
· Palabras que levitan, Dunken, Buenos Aires, 2006;
· Letras de Oro 2007, Nuevo Ser, Buenos Aires, 2007;
· Vuelo íntimo, Dunken, Buenos Aires, 2007. 
¿Cuándo empezaste a escribir? ¿por qué? 
Ah, estaba en el colegio. Tenía siete años, creo. Me tiré a la pileta de la poesía a los once. Y después no paré. Pienso un por qué, pero es complicado... Aunque sí, ya sé por qué: por necesidad. Escribir es una necesidad vital, tanto como tomar agua, comer, respirar. Si no escribís, te morís. Casi lo mismo que comer sandía y acompañarla con vino. 
¿Cómo definirías tu poesía?
Mmm... Joven. Con el ojo puesto en lo pequeño. Si la poesía es el instante, mi poesía es el instante pequeño. 
¿Qué autores influyeron en tu poética? 
Muchos, muchos, pero las piedras basales fueron Pizarnik, Borges, Neruda, Benedetti y Basho. 
¿Cuál es el fin que te gustaría lograr con tu poética? 
Hacer un poco más felices a los demás, y trascender. Puede morir el cuerpo, pueden morir los poetas, pero no su poesía. 
¿Qué poema elegirías si tenés que optar por uno en especial? 
¿Uno solo? Es una tarea imposible... Te digo uno de los que me gustan. Es fantástico para enseñar poesía. Es de Borges: “El general Quiroga va en coche al muere”. Unos versos estupendos, y conste que digo poco esta última palabra. 
¿Por qué? 
Borges poetiza el momento en que lo matan a Quiroga en Barranca Yaco. Mirá, es tan impactante que podés no saber nada de historia, pero el efecto es el mismo. Quiroga viajaba en un coche tirado por caballos cuando lo asesinaron. ¿Sabés qué adjetivos elige Borges para describirlo? Dice: “un galerón enfático, enorme, funerario”. Sencillamente, no hay otro modo de presentarlo: “funerario”. Eso es lo que tanto admiro de Borges. Este poema sirve de ejemplo. 
¿Cómo ha cambiado tu lenguaje poético a lo largo de los años? 
Y ya que hablábamos de adjetivos, te puedo decir que, en principio, pude hacer una poda importante. Aspiro a un lenguaje ascético, casi te diría “minimalista”. Pero cuesta lograrlo. La verborrea es un animal salvaje que lucha por liberarse. 
¿Para vos se nace o se hace escritor? 
Un poco las dos cosas. Nacés con cierta inclinación, pero, si no hacés nada al respecto, lo mismo da. Para ser escritor, hay que trabajar, y muy duro. Nada te viene de arriba. 
¿Qué consejos le darías a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA? 
Le diría que para saber escribir hay que escribir. Así que ¡adelante! 
¿Cómo ves actualmente la industria editorial?
Hay muchos proyectos independientes y, como siempre, la autogestión. La poesía se mueve más bien en estos ámbitos. Suena un poco injusto, pero es lo que hay. 
¿Qué opinás de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, boletines electrónicos, blogs, etc.?
Ampliaron el horizonte de la poesía, que no es poco. Si no, fijate toda la convocatoria que tiene tu blog.

Fuente: http://entrevistasamispoetascontemporaneos.blogspot.com.ar/2008/02/entrevista-vernica-andrea-ruscio.html.