jueves, 29 de diciembre de 2011

Año Nuevo

Llega la tarde a Barrancas
y con ella una blusa verde con pollera amplia
nena de cinco y varón de siete.
Caminan hasta el colectivo
para volver a la pensión.
Ha ocupado el día
rasqueteando inodoros,
puliendo hornallas,
ahuyentando como bruja
el polvo ajeno.
Tiene un monederito tan chico
como una moneda
y delgado como tobillos
de gacela pobre.
La mano en la espaldita de los chicos
suave, constante.
No se separen que ya nos vamos.
Está cansada
pero el falta mucho la despierta.
Les arregla la ropa.
Le acomoda la trenza a la nena
parecida a la de ella,
la hebillita.
Conversa con voz pequeña,
les cuenta que esta noche comen bife
(que le sobró al mediodía a la señora
el bife envuelto que lleva en la bolsita
con las pantuflas gastadas que le dio el patrón
feliz Año Nuevo, querida).

El colectivo llega.
Hoy pasaron el día juntos.
Suben contentos.

4 comentarios:

  1. Es tan real... y tan triste, Ve. Me conmoviste.

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  2. es sublime tu suavidad para contar cosas. estas cosas q podrian tener un tinte algo morboso o dramatico.
    cada dia me gusta mas expresarme asi tb.
    gracias x tu ayuda amiga!
    me dejaste en silencio acariciando a los personajes tratando de decirles que TODO VA A ESTAR BIEN.
    te quiero mucho mucho VR.
    Patt*
    te sonrio

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  3. Sí, es muy real, Lu. ¡Pero no hay que perder la esperanza!

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  4. Patri, te quiero, bella. En serio, todo va a estar bien.

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