martes, 15 de noviembre de 2011

Café Pretextos de noviembre

El sábado pasado fui al penúltimo Café Pretextos del año, organizado por el Grupo Pretextos. Lo pasé muy bien y me vine contenta porque, a pesar de haber escuchado nuevamente algunos poemas que se leyeron en el café de octubre, escuché por primera vez a una poeta que me interesó mucho, Verónica Peñaloza, y además lo vi en vivo a Máximo Ballester, a quien conocía solo por sus letras.

Esta vez leí Habitación 409 y El vecino. Algunas partes las recité de memoria. Si se me ha de juzgar por ello, sepan que es la primera vez que logro memorizar un poema mío, aunque sea un fragmento, y eso es todo un logro para mí.

2 comentarios:

  1. ¡Pero sí lo has recitado muy bien, Vero! Ambos poemas ya los había leído pero adquieren otra dimensión al escucharlos en voz de la autora :)

    Abrazos

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  2. ¡Gracias, Gabi! Pero tengo que limar unos cuantos detalles todavía. De todos modos, como ya dije, es todo un logro para mí (en especial, para mi famosa mala memoria) y prefiero quedarme con eso. :-)

    Un abrazo.

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