lunes, 31 de octubre de 2011

Deidad



La mujer sale al alba.
Flota blanquecina contra el viento azul.
La tierra reverdece bajo su planta
y nosotras rumiamos para que nazca el día.

La vemos irse.
El pelo rubio es en el aire un echadero.
El hombre oscuro de los ojos solos
ha dormido en él y sueña todavía.

Pasa la tranquera esa mujer.
Sale el sol y brilla como cinco monedas.
En el camino polvoroso, ya no vemos
cómo se ha perdido una deidad.

2 comentarios:

  1. [revela-se na manhã a palavra que tal como o astro, dá a vida, permanecendo

    tão somente]

    um abraço,

    Leonardo B.

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  2. Oi, Leonardo! A palavra é um astro: muito belo!

    Um abraço.

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