lunes, 20 de septiembre de 2010

El nadador

Llega a la pileta con el silencio campero
de los hombres que han nacido cerca de la tierra
y con mirada horizontal busca territorio.

Los pies anchos pisan ahora la baldosa líquida.
En el borde, los dedos se pliegan como resortes.
Pies aéreos hacen sombra en diagonal.

El agua grita un poco, le inunda los oídos.
Él ha entrado.

La superficie húmeda aguanta, no respira.
El hombre ya se mueve lentamente en ella.
Ya nadie para al nadador.

20/09/10

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Baldomero


Mi canario Baldomero
(como el poeta)
vive en un balcón sin flores

me chista si desayuno antes que él
Baldomero quiere fast food
come semillas y escupe las cascaritas
es mal llevado

claro que no le gustan las jaulas
no son para nosotros

le abro la puertita y cuando él sale
el balcón se hace cielo

mis plantas son antiguas y no saben del pistilo fértil
no hay flores
pero el balcón es verde y suculento igual

cuando baja la luz
Baldomero vuelve a su palito de plástico
a su jaula
a conciliar el sueño alto de las aves
no sé con qué soñará

mi canario Baldomero
dibuja con su canto una flor
cada mañana
(como un poeta)

15Sep10

Poesía es revelación

Lo han dicho antes que yo: la poesía es revelación. El lunes se lo explicaba a un alumno. La poesía revela y genera una revolución interna, nos llena como un globo, todo a un tiempo. Muestra las cosas de otra manera, descorre el velo, revela los secretos.

Hay un libro de Diana Bellessi que se llama La rebelión del instante. Bueno, parafraseando un poco el título, creo que para mí poesía es la revelación al instante.

Y escribo esto bajo los efectos de una revelación. Entré hoy en El mundo incompleto, el blog de Irene Gruss, y leí el poema "Tema: La vaca", de Leopoldo Castilla. El poema es una verdadera revelación. Les recomiendo que lo lean completo aquí. Yo me he quedado extasiada con estos versos.

la que calma, venerable, la ansiedad de la hierba,

la huida de los campos
Ah, esos dos objetos directos son impecables: "la ansiedad de la hierba", "la huida de los campos". ¡Quiero escribir objetos directos así!

domingo, 12 de septiembre de 2010

Esfera

Ahora soy una esfera
y ruedo por los días

mi interior es un lago apacible
una noche cálida que espera

alguna vez
volverse huevo.

12/09/10

jueves, 9 de septiembre de 2010

Ritual

Corre en mis venas el ritual de antaño
cuando la filosa luz del día se tatúa en los ojos
agua
fuego
aire
tierra

hundo un cazo de luna en el río
lo impregno de espíritu blando

hago fuego como nuestros mayores
y espero

el aire brama furioso
los dioses ya purifican el día de los hombres
vierto la ofrenda sobre la tierra negra

son cientos, miles
hombres y mujeres de estos paisajes
con sus voces, manos, ojos
vienen a mí cada mañana a repetir su ritual antiguo
en esta taza de café instantáneo.

09 Sep 10

martes, 7 de septiembre de 2010

Gonzalo Rojas: El cofre

1)
Muerta mi muerta, aclárese todo, admítase
e infórmese que María
Mc Kenzie no está ahí en ese cofre
de ceniza, ni en Glasgow
ni en Alicántara mortuoria, que su hermosura
sigue siendo mi adicción, que todavía
y qué importa el Mundo nos reímos del Mundo
fuertes y felices, que va a estallar el Mundo,
que lo que va a estallar es el Mundo,

2)
y ella en cambio tiene 20, su corazón
tiene 20, su pelo
precioso, su frescor, su aroma
flexible de muchacha blanca, sus rodillas,
esa piel que no habrá, fuera claro
de las noches portentosas hasta las últimas
estrellas en el oleaje pétreo, Atacama
adentro, allá por el 42 de
la Guerra Grande incluyendo la preñez,
el misterio de su preñez,

3)
por lo que se entenderá que esta María
Mc Kenzie mía está intacta
y anda por aquí, siempre anduvo,
durmió conmigo en mi seso
de loco, lo del cuchillo
no fue para tanto, perdimos
y sangramos pero ¿cuándo no se pierde?, además
hilamos y deshilamos el mismísimo hilo
libérrimo de la juventud en ese libro ronco, María
urdió la urdimbre, lo demás lo hizo el viento,

4)
el viento, el viento, ¡La Miseria
del Hombre!, impresa
en papel estraza en la edición
más fea que se haya visto, el viento, Cerro
Alegre arriba, el
viento, uno
escribe en el viento, no
sabe lo que escribe
ocioso y ciego, dice tiempo, pero
no hay tiempo, la ecuación es otra:
tiempo igual a miedo, lo que uno escribe es
miedo, trizadura y
conjetura, de ahí
que no hay nadie ahí, ni
María Mc Kenzie ni nadie en ese cofre, salvo
las 10,000 abejas que zumban en el sosiego
de la Eternidad, ella
misma fue sosiego.

5)
Visto lo cual, a la lengua habrá que hacerla hablar
y para qué decir callar, sólo así
hablará de veras, el ojo
más que mirar verá, sólo así será ojo; igual
la nariz que ha de irse haciendo aire, me consta
que María es
aire,

6)
de otro modo cómo voy a respirar, qué hago, cómo
lo hago sin ella, a cuál
oxígeno me encomiendo, a cuál
mariposa sideral, la nostalgia venenosa
no es mi fuerte, mi fuerte es el resuello, María
sigue siendo mi resuello, tajo
es tajo.

7)
Visto lo cual, qué será visto lo cual, ¿ocio?,
¿penitencia?, Octavio hablaba de risa
y penitencia, léase
asco, este Mundo es un asco, octubre
y todos sus octubres es un asco, María y yo reíamos
hasta el amanecer del viejo
parte oficial del casorio, fumaba humo; no,
no fue la nicotina la que la mató ni
las otras serpientes, ni
el dragón insaciable de la transfusión; más
corto: lo clínico
es el Mundo, lo pavorosamente Mundo.

Gonzalo Rojas (Chile, 1917)

 
Nota: Gracias, Griselda García, por compartir este poema en tu espacio.