martes, 14 de diciembre de 2010

El árbol



Descalza, las uñas pintadas de rojo,
me subo a una silla y meto el brazo
en el estante más alto del ropero.

Soy una aguja humana,
entro y salgo, entro y salgo,
repetidas veces
hasta tocar la caja.

(Un amasijo de ramas muertas,
estrellas caídas, luces apagadas).

Del otro lado de la pared, los niños
del vecino corren y cantan villancicos.
Aquí está el silencio todavía
pero a cada rama nos miramos.

Armamos el árbol,
ya está listo
un pequeño cielo fugaz
para pedir deseos navideños en casa.

2 comentarios:

  1. tiernos deseos navideños
    ;)

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  2. Vero, que tengas unas lindas fiestas por allá y que se cumplan tus deseos en el nuevo año :-)

    Besos.

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