sábado, 1 de mayo de 2010

Primero de mayo

Los negocios de inmigrantes están abiertos.
El chino, el peruano, el coreano festejan
arremangados
nuestro día.
Nos venden barato el vino
para que hagamos la vaquita con carbón.

Un derroche
que no todos
pero
quién no merece llenar la copa
y la panza un día
quién no se ganó el olvidar por un buen rato
que no llegamos
al treinta al veinte o al quince de este mes.

Primero de mayo y un sol tibio
para los pobres.
Los techos humean
y
en lentas
espirales
ascienden.

El asadito se eleva
al Cielo
con discreción
como esperanza de obrero.

01/05/2010

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