jueves, 22 de abril de 2010

Sin final feliz...

Hoy terminé de leer a Ana. Un diario inconcluso, sin final. ¿Pero acaso a quién deja la muerte con todo cerradito, perfecto y sin cuentas pendientes? De todos modos, el sabor amargo no se va. Ana no tuvo el final feliz que deseaba, ni su libertad, ni ese compañero en quien pudiera confiar ciegamente y admirar.

De todas maneras, estos dos párrafos que cito me dieron cierto consuelo y regocijo, porque algo de lo que Ana soñaba (ser escritora) sucedió: su diario es la mejor prueba.


"Estoy persuadida, Kitty, de que hoy me hallo un poco descentrada, ignoro verdaderamente por qué. Todas las cosas se confunden, no llego a encadenar, y dudo muy seriamente que, más tarde, alguien pueda alguna vez interesarse por las tonterías que vuelco en estas páginas. Confidencias del Patito Feo. Tal será el título de mis papelotes." (14 de abril de 1944) 
"Ahora, otra cosa. Ya sabes desde hace tiempo cuál es mi mayor anhelo; llegar un día a ser periodista, y más tarde escritora célebre. ¿Seré capaz de concretar mi ambición? ¿O es mi manía de grandeza? Habrá que verlo, pero hasta aquí los temas no me faltan. En todo caso, después de la guerra, querría publicar una novela sobre el anexo. No sé si lo conseguiré, pero mi diario me servirá de documento." (11 de mayo de 1944)

3 comentarios:

  1. El final de los que se escondían en aquella casa no fue nada feliz, no. Y da coraje que terminaran así por el chivatazo de alguna mala persona, después de sufrir el encierro durante tantos meses y estando tan próximo el desenlace de la guerra.
    Las palabras de su diario nos acercan a su drama personal con una fuerza conmovedora y nos hacen pensar en los millones de personas que murieron víctimas del odio y que han quedado en el olvido.
    Ahora que tiene tan reciente la lectura de su diario, le recomiendo que visite la siguiente página sobre Ana Frank:
    http://www.annefrank.org/content.asp?pid=1&lid=4
    "El diario de Ana Frank" es un libro que marca profundamente a quien lo lee, si tiene un corazón mínimamente sensible. Hay un antes y un después de leerlo y de identificarse con Ana, con su hermana Margot, con su madre...
    Triste, muy triste...

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  2. creo que lo que una fuerza interior nos provoca, y tenemos que hacer lo que vinimos a hacer, y ella es más fuerte que la realidad, vos tenés que crear escribiendo porque sino te sentirías sin vida, yo te entiendo cambia nuestra manera de crear, pero la fuerza creadora es común, a veces me siento artista...jaja, y te siento Artista, es un placer estar en contacto Verónica.-

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  3. ¡Gracias, Adriana! Me encanta tu obra. Es un placer tenerte por aquí.

    Cariños.

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