miércoles, 29 de diciembre de 2010

Libertad

Ganas de dibujar con marcador
seres con palitos en mi mano,
mujeres con polleras triángulo,
pies egipcios, grandes rulos,
hombres con galera,
pasto.

Ganas de tener la piel que tenía
cuando había seres
buenos
libres
y sonrientes
caminando
en la palma de mi mano.

Ganas de tenerlos otra vez
y liberarlos
liberarme
despacio
bajo el agua.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Un villancico

Todos los años vuelven para esta fecha las mismas canciones populares. La tradición se vuelve fuerte. Lo que cantaban los abuelos de niños lo están cantando sus nietos. Qué es eso sino pueblo vivo, poesía.



Al Rey de los Cielos

Van los pastores de fiesta
caminito del portal,
mira que te mira la estrella, la estrella,
ay mira que te mira, mirándola van.

La noche se pone clara
y la estrella que los guía
en el pesebre se para
para anunciar al mesías.

Tocando y cantando
bailando al compás
coplillas alegres de la Navidad.

Los pastorcitos en Navidad
le regalan al Rey de los Cielos
que está en el portal
del campo la hoja,
del huerto, el lautel
y hasta cantaritos de arrope y meloja,
de arrope y meloja, de menta y de miel.

Ya le llevan al Rey de los Cielos
mantilla, pañuelo,
fajilla y corsé
porque vienen los fríos de enero
y está medio en cueros el Niño Manuel.

Ya las claritas del día
ponen luz en el portal,
mira que te mira su niño María
ay mira que te mira, mirándolo está.

José ha visto que su vara
de nardo está florecida
y azucenas en la cara
se le ponen a María.

El buey y la mula
le dan su calor
al Rey de los Cielos
que anoche nació.

Los pastorcitos en Navidad
le regalan al Rey de los Cielos
que está en el portal
del campo la hoja,
del huerto, el laurel
y hasta cantaritos de arrope y meloja,
de arrope y meloja, de menta y de miel.

Ya le llevan al Rey de los Cielos
mantilla, pañuelo,
fajilla y corsé
porque vienen los fríos de enero
y está medio en cueros el Niño Manuel.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Lo que queda

A mi abuela Lía.

Los árboles se abanicaban lentamente
en el aire fogoso de fin de año.
La ventanilla abierta del bondi
y yo, sin despeinarme.

Las casas.
Un ficus enorme.
Una señora.
Un perro de paseo.
Todo va quedando atrás.

Cosa del destino o del chofer,
me da lo mismo,
paramos a esperar luz verde
en Congreso y Galván.

En el centro de la ventanilla,
con toda la fuerza de un tsunami
apareció la casa de mi abuela.

El batón y sus anteojos verdes.
Su hermana Fina con el tecito almibarado.
El jazmín chiquito y las flores naranjas
de meloso dulzor.
El patio largo, el perro Calito.
El baño afuera.
La tele donde siempre había telenovelas.
El sillón en el que jugaba con mis primas.
Ah, y mi abuela, mi abuela.

Cómo no atragantarse con el pasado
cuando lo que queda
de la casa,
de mi abuela,
de su hermana
no entra en el marco de una ventanilla
y no pueden verlo ya otras personas
en el hueco derruido
de un terreno en construcción.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La araña

La araña
octopática y ligera
hace escalada en la pared blanca.

Va sin mosquetón,
no hay seguros ni sogas,
sólo el precipicio.

La miro de cerca
y la dejo esconderse
en un estante.

Ojalá haya aprendido.
No todo es matar por instinto.
Viene bien cada tanto
que alguien te perdone la vida.

martes, 14 de diciembre de 2010

Sueño

Era una noche de calor,
llegaba el verano.
Y yo quería un hijo
(había nacido para eso).
Vos estabas conmigo
te ponías nervioso,
alzabas las cejas,
movías las manos.
Me decías
no todo está solucionado.
Había que esperar
y no sabías cuánto.
Las paredes se estrechaban.
Junto a mi ojo derecho
volaba una mosca.
Yo lloraba mucho,
como era de esperarse.
Miraba y todo me resultaba extraño.
No podía, no podía respirar.

Sí, el hijo, la espera,
todo un sueño.

Y ahora
cómo hago
cómo hago para dormirme.

El árbol



Descalza, las uñas pintadas de rojo,
me subo a una silla y meto el brazo
en el estante más alto del ropero.

Soy una aguja humana,
entro y salgo, entro y salgo,
repetidas veces
hasta tocar la caja.

(Un amasijo de ramas muertas,
estrellas caídas, luces apagadas).

Del otro lado de la pared, los niños
del vecino corren y cantan villancicos.
Aquí está el silencio todavía
pero a cada rama nos miramos.

Armamos el árbol,
ya está listo
un pequeño cielo fugaz
para pedir deseos navideños en casa.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Regreso

La mesa puesta, las copas, un vino.
Todo es perfecto este viernes
mientras Marsalis suena en el comedor.

Estás muy cerca.
El micro dejó atrás ya cielos abiertos,
rectangulares vacas, girasoles.
La ruta se espesa ahora como el lodo,
se hace la luz en plena noche.
Muy cerca.

Y la puerta, más hipnótica que nunca.
Hipnótica, hipnótica.

Cerca, ¡tan cerca! como
amor amor me hiciste falta
qué tal estuvo el viaje.

04 Dic 10

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Connery, alias Forrester, y la búsqueda de la voz propia

Anteayer vi la película Descubriendo a Forrester, en la que actúa Sean Connery. Y, claro, me ha gustado. Está muy bien mostrado el papel del guía y, principalmente, el arduo trabajo de buscar la voz propia.

Es que cuesta tanto descubrir la propia voz que, a la larga, la búsqueda (así hayamos encontrado) se convierte en el motor para seguir escribiendo. La búsqueda es, en definitiva, el fin.

jueves, 18 de noviembre de 2010

El sillón

A Gaby, a Guille, a Valen.
A su sillón.
















Sé que fue árbol, copo de algodón
fue elemento escondido en una piedra.

Un hombre de pocas palabras
acostumbrado a la lenta caída en espiral
del aserrín
lo transformó.

Entonces fue un trozo digno de madera,
un paño fino con sus hilos
con setenta y cuatro clavos escondidos.

El sillón
entró en la familia como un viento
por la puerta de los abuelos y se quedó.

Sé que fue árbol, copo de algodón
fue elemento escondido en una piedra.
Fue sillón.

Hoy desde el amplio salón, mira la puerta,
como viejo o como niño ilusionado,
esperando que volvamos a encontrarnos
junto a él
en familia.

18/11/2010



Atardeceres

Me gusta sacar fotos. Siempre ando por ahí sacando fotos de mis familiares, de mis cosas, de los bichos que entran en la casa. De algo no me canso: de los atardeceres. Éstas son de la ruta.

A falta de poemas, buenas son las fotos. A veces, dicen más.



martes, 9 de noviembre de 2010

Día siguiente

Dormimos, amor, y te has ido.
En la cama deshecha, lo que fue.

Abro las ventanas, entra la mañana,
perfumo las cortinas.

En mi cama tendida, espera por vos
lo que será.

09 Nov 10

viernes, 5 de noviembre de 2010

Catulo: 69

No te asombre, Rufo, que ninguna mujer quiera tomarte sobre sus delicados muslos, ni aunque la tientes con el don de un vestido de rara tela o la delicia de una gema brillante.

Te perjudica una mala fama, según la cual un feroz macho cabrío habita el cuenco de tus sobacos.

Todas le temen, y no es extraño, pues es un animal muy malo y ninguna muchacha se acostará con él.

Por esto, o suprime esa cruel peste de olfato o deja de asombrarte de que huyan de ti.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Libero Bovio: Llueve

Tú estás enferma y cantas,
tú estás muriendo y cantas...

Son nueve días, nueve,
que llueve... llueve... llueve...

Y se hace frío el aire
y se hace oscuro el cielo,
y tú, en este hielo,
tú sola cantas y mueres...

¿Quién eres? Tú eres la Canaria
¿Quién eres? Tú eres el Amor
que también cuando muere
¡canta canciones nuevas!

Jesús ¡pero cómo llueve!


Nota: Evemero Nardella le puso música a este poema.

martes, 2 de noviembre de 2010

Captcha

Me gustan los captcha.
Inventan palabras para que la lengua no muera,
como el latín, pobrecito.
Me dicen a diario que soy humana,
como una advertencia,
recordá, sos humana,
¿vas a publicar eso?

Mintinli me dijo un captcha hoy.
Li mir istibi sirini.
Me encantaba esa canción, la escuché hace poco,
la canté a la noche en la cocina,
mi viejo grabador de periodista a todo volumen,
canté mientras el casete del ochenta y pico daba vueltas
en sus dos rueditas.
Lu mur ustubu surunu.
Y yo, tan revuelta por adentro.

Están los diccionarios, que consulto cada tanto,
sobre todo cuando escribo.
Pero no tienen la magia de los captcha.
Ni la sorpresa.

Hay algo en esas palabras.
Habrá que tenerlas en cuenta.
Las máquinas también son poetas.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Góngora: Soneto 14

Mientras por competir con tu cabello
oro bruñido el sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello,

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que loq ue fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o víola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.


Hoy encontré este soneto de Góngora, que me viene de perillas para acentuar esta idea.

jueves, 28 de octubre de 2010

El fin

Ese día había madrugado. Había censo en el país.
Había tomado café, lo recuerdo,
algo raro en mí.
Había barrido los ambientes.
Pintaba la puerta de la cocina,
así me enteré,
de entrecasa y con las manos sucias,
cuando la muerte del político llenó la tele.
Entonces el feriado se convirtió en extrañeza.
Ya nadie habló de las preguntas y respuestas,
ni del Indec ni de estadísticas falseadas.
Simplemente llegó el mareo de la muerte
con esa alegría estúpida de que sea de otro.
A la tarde las pancartas volvieron a la Plaza.
Una señora con un cartel, fuersa cristina.
La gente con velas de llanto. Hizo tanto por nosotros.
Hoy, todos de negro. Mujeres de anteojos.
Me gustan los wayfarers de la hija.
Y la gente desfila ante el hombre muerto y sus deudos,
rinden honores como soldados ante un general.
Pasan y lloran y gritan.

Yo no lloro. No pensaba como ese hombre
que ahora entra en una caja.
Pero me da miedo el fin,
esta muerte que amaga un hachazo a la cara
y que se tiende en puñalada profunda al corazón.

martes, 26 de octubre de 2010

Años después

El domingo fui al teatro, después de mucho tiempo. Fui a ver Tres solos y un dúo, el espectáculo de Mikhail Baryshnikov y Ana Laguna en el Teatro Coliseo.

Me parece maravilloso ver a dos artistas maduros y con experiencia como ellos en un escenario. No sé cuántos años tiene Ana Laguna, pero Baryshnikov tiene 62 y no cualquiera baila profesionalmente y con gracia a esa edad.

Por eso, en una sociedad que hace un culto de la juventud y la lozanía, espectáculos como el que tuve el placer de ver el domingo valen oro.

Una de las piezas que baila el bailarín letón es Years later (Años después), con coreografía de Benjamin Millepied y música de Philip Glass (por nombre, seguro que no lo ubicás, pero sus melodías sí porque forman parte de películas conocidas, como The Truman Show, entre otras).

Lo que más me conmovió de esta pieza es que es un diálogo muy inteligente entre Baryshnikov joven y maduro, el bailarín que fue y el bailarín del presente. Un elogio de la madurez que se ve poco hoy en día y que trae esperanza, y también una mirada retrospectiva con humor y aceptación. Está claro que uno no puede volver el tiempo atrás, aceptar eso es lo que hace digno a un hombre mayor.

Encontré estos dos vídeos. El primero es de Years later. Espero que los disfruten tanto como yo.



viernes, 22 de octubre de 2010

Safo: sobre la muerte de unas palomas

...y su corazón se les queda frío
y sus alas dejan caer...


La traducción de este fragmento es de Juan Manuel Rodríguez Tobal, publicada en Poemas y fragmentos, Madrid, poesía Hiperión, 1997, edición bilingüe.

martes, 12 de octubre de 2010

Palabras de agua

Jaulas

las palabras son pequeñas jaulas
que se abren
y nos muestran un cielo
que se cierran
y endurecen la carne

pequeñas jaulas
que liberan o dominan
que están ahí

hay una jaula para cada uno
hay una palabra
que nos abre o cierra la puerta

todos somos poetas
todos somos pájaros

04 Abr 06

miércoles, 6 de octubre de 2010

A cada gota


Todo se prepara para la lluvia.
Los pájaros se guardan en la oscuridad de las copas.
Los taxistas perfuman los asientos.
Las mujeres hacen el trotecito de polka hacia las azoteas.

Menos los broches en las sogas
que quedan solos ahí a la intemperie,
golondrinas de plástico y colores
que reinventan el estoicismo a cada gota.

Afuera
cae
cae
cae la lluvia.

Los broches no se mueven.
Respiran hondo, se concentran, cierran los ojos.

La mirada de Amelie Poulain

Tengo un canario en el balcón que me dice secretos
a las diez y media de la mañana.
Y hay en mi biblioteca, justo un estante debajo de una planta,
un libro familiar con recetas dulces, suculentas,
que despiertan el ánimo.
Alguna vez vi una película francesa llena de color
y quise la mirada de Amelie Poulain,
ese gusto por las cosas pequeñas.
Tengo un vecino que tose dos veces por día
en su ventana oscura al hueco de edificio.
Dos pisos más abajo mi vecina rubia cuida a sus perritos
y está triste porque uno de ellos está enfermo.
El portero está parado en la vereda justo en este momento
con su uniforme tostado mientras pasan los autos con ansiedad.
Afuera sopla el viento y tiemblan las copas, la savia, los pájaros.
La cortina de boil se mueve y me toca mientras escribo.
Miro para afuera.
La vie, plaisir.

martes, 5 de octubre de 2010

Dudas en simultáneo

Ayer Verónica Cernadas Arcas y yo nos preguntamos para qué escribir, casi al mismo tiempo, ella en su libreta y yo en mi diario. Y hoy leo este maravilloso texto, que escribió ella misma el 19/06/09 (el texto completo, aquí):

"en esta extraña tarde siento un arrebato suave de hacer poesía,de releer poemas viejos de cuando era joven, de conocer a todos los poetas del mundo... descubro a una poeta iraní que murió con 32 años, censurada en su pais mucho tiempo,a la que llamaban puta por escribir sobre el amor y aparecer en la portada de su libro con la cabeza descubierta...

así que por un momento pienso que la poesía no es tan cobarde, ni tan inútil..."
Vaya respuesta, ¿no?

lunes, 4 de octubre de 2010

Poeta cool, no

Me llamo verónica
y no soy poeta cool.
Yo no uso esos anteojos de marco grueso
que me gustan tanto
ni esa ropa tan llena de color que no sé combinar.
En las lecturas de poesía,
mm, no encanto a nadie con mi verso.

Lo cierto es que de Alfonsina y Alejandra
sólo tengo la oscuridad y la pena
los deseos opacos, azules
de escape
y mientras me faltan las palabras.

Mi nombre es verónica
y no me paseo en los salones, libro en mano,
yo lo sé, lo saben todos
que no estoy de moda
yo no soy poeta cool.

De poeta, ni palabras ni las loas.
De poeta, tengo sólo el sufrimiento.

04/10/10

lunes, 20 de septiembre de 2010

El nadador

Llega a la pileta con el silencio campero
de los hombres que han nacido cerca de la tierra
y con mirada horizontal busca territorio.

Los pies anchos pisan ahora la baldosa líquida.
En el borde, los dedos se pliegan como resortes.
Pies aéreos hacen sombra en diagonal.

El agua grita un poco, le inunda los oídos.
Él ha entrado.

La superficie húmeda aguanta, no respira.
El hombre ya se mueve lentamente en ella.
Ya nadie para al nadador.

20/09/10

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Baldomero


Mi canario Baldomero
(como el poeta)
vive en un balcón sin flores

me chista si desayuno antes que él
Baldomero quiere fast food
come semillas y escupe las cascaritas
es mal llevado

claro que no le gustan las jaulas
no son para nosotros

le abro la puertita y cuando él sale
el balcón se hace cielo

mis plantas son antiguas y no saben del pistilo fértil
no hay flores
pero el balcón es verde y suculento igual

cuando baja la luz
Baldomero vuelve a su palito de plástico
a su jaula
a conciliar el sueño alto de las aves
no sé con qué soñará

mi canario Baldomero
dibuja con su canto una flor
cada mañana
(como un poeta)

15Sep10

Poesía es revelación

Lo han dicho antes que yo: la poesía es revelación. El lunes se lo explicaba a un alumno. La poesía revela y genera una revolución interna, nos llena como un globo, todo a un tiempo. Muestra las cosas de otra manera, descorre el velo, revela los secretos.

Hay un libro de Diana Bellessi que se llama La rebelión del instante. Bueno, parafraseando un poco el título, creo que para mí poesía es la revelación al instante.

Y escribo esto bajo los efectos de una revelación. Entré hoy en El mundo incompleto, el blog de Irene Gruss, y leí el poema "Tema: La vaca", de Leopoldo Castilla. El poema es una verdadera revelación. Les recomiendo que lo lean completo aquí. Yo me he quedado extasiada con estos versos.

la que calma, venerable, la ansiedad de la hierba,

la huida de los campos
Ah, esos dos objetos directos son impecables: "la ansiedad de la hierba", "la huida de los campos". ¡Quiero escribir objetos directos así!

domingo, 12 de septiembre de 2010

Esfera

Ahora soy una esfera
y ruedo por los días

mi interior es un lago apacible
una noche cálida que espera

alguna vez
volverse huevo.

12/09/10

jueves, 9 de septiembre de 2010

Ritual

Corre en mis venas el ritual de antaño
cuando la filosa luz del día se tatúa en los ojos
agua
fuego
aire
tierra

hundo un cazo de luna en el río
lo impregno de espíritu blando

hago fuego como nuestros mayores
y espero

el aire brama furioso
los dioses ya purifican el día de los hombres
vierto la ofrenda sobre la tierra negra

son cientos, miles
hombres y mujeres de estos paisajes
con sus voces, manos, ojos
vienen a mí cada mañana a repetir su ritual antiguo
en esta taza de café instantáneo.

09 Sep 10

martes, 7 de septiembre de 2010

Gonzalo Rojas: El cofre

1)
Muerta mi muerta, aclárese todo, admítase
e infórmese que María
Mc Kenzie no está ahí en ese cofre
de ceniza, ni en Glasgow
ni en Alicántara mortuoria, que su hermosura
sigue siendo mi adicción, que todavía
y qué importa el Mundo nos reímos del Mundo
fuertes y felices, que va a estallar el Mundo,
que lo que va a estallar es el Mundo,

2)
y ella en cambio tiene 20, su corazón
tiene 20, su pelo
precioso, su frescor, su aroma
flexible de muchacha blanca, sus rodillas,
esa piel que no habrá, fuera claro
de las noches portentosas hasta las últimas
estrellas en el oleaje pétreo, Atacama
adentro, allá por el 42 de
la Guerra Grande incluyendo la preñez,
el misterio de su preñez,

3)
por lo que se entenderá que esta María
Mc Kenzie mía está intacta
y anda por aquí, siempre anduvo,
durmió conmigo en mi seso
de loco, lo del cuchillo
no fue para tanto, perdimos
y sangramos pero ¿cuándo no se pierde?, además
hilamos y deshilamos el mismísimo hilo
libérrimo de la juventud en ese libro ronco, María
urdió la urdimbre, lo demás lo hizo el viento,

4)
el viento, el viento, ¡La Miseria
del Hombre!, impresa
en papel estraza en la edición
más fea que se haya visto, el viento, Cerro
Alegre arriba, el
viento, uno
escribe en el viento, no
sabe lo que escribe
ocioso y ciego, dice tiempo, pero
no hay tiempo, la ecuación es otra:
tiempo igual a miedo, lo que uno escribe es
miedo, trizadura y
conjetura, de ahí
que no hay nadie ahí, ni
María Mc Kenzie ni nadie en ese cofre, salvo
las 10,000 abejas que zumban en el sosiego
de la Eternidad, ella
misma fue sosiego.

5)
Visto lo cual, a la lengua habrá que hacerla hablar
y para qué decir callar, sólo así
hablará de veras, el ojo
más que mirar verá, sólo así será ojo; igual
la nariz que ha de irse haciendo aire, me consta
que María es
aire,

6)
de otro modo cómo voy a respirar, qué hago, cómo
lo hago sin ella, a cuál
oxígeno me encomiendo, a cuál
mariposa sideral, la nostalgia venenosa
no es mi fuerte, mi fuerte es el resuello, María
sigue siendo mi resuello, tajo
es tajo.

7)
Visto lo cual, qué será visto lo cual, ¿ocio?,
¿penitencia?, Octavio hablaba de risa
y penitencia, léase
asco, este Mundo es un asco, octubre
y todos sus octubres es un asco, María y yo reíamos
hasta el amanecer del viejo
parte oficial del casorio, fumaba humo; no,
no fue la nicotina la que la mató ni
las otras serpientes, ni
el dragón insaciable de la transfusión; más
corto: lo clínico
es el Mundo, lo pavorosamente Mundo.

Gonzalo Rojas (Chile, 1917)

 
Nota: Gracias, Griselda García, por compartir este poema en tu espacio.

jueves, 26 de agosto de 2010

Sombras

La soledad y el silencio
son sombras que dan miedo
en mi pared.

No es estable el mundo.
Las personas se van, es cierto.
Por eso el dolor ocupa su lugar

siemprelisto
para ahuecar el vacío.

26 Ago 10

Bukowski: Alone with everybody

the flesh covers the bone
and they put a mind
in there and
sometimes a soul,
and the women break
vases against the walls
and the men drink too
much
and nobody finds the
one
but keep
looking
crawling in and out
of beds.
flesh covers
the bone and the
flesh searches
for more than
flesh.

there's no chance
at all:
we are all trapped
by a singular
fate.

nobody ever finds
the one.

the city dumps fill
the junkyards fill
the madhouses fill
the hospitals fill
the graveyards fill

nothing else
fills.

viernes, 20 de agosto de 2010

Paloma muerta

La semana pasada murió una paloma
(tal vez fue un perro, tal vez un gato)
no hubo testigos

desde entonces
sobre media baldosa
con ojito aplastado
toda sangre desnuda y descarnada

mira
(quieto dolor)
el viejo cielo

20/08/10

jueves, 12 de agosto de 2010

Yo sé que te amaré



Algunos poemas, algunas letras de canciones, como ésta, hacen que a uno ame locamente un idioma de un día para el otro y quiera aprenderlo sólo para poder comprender y pronunciar decentemente cada una de las palabras que los componen.

lunes, 9 de agosto de 2010

Camino



A Soledad Camacho


La pena nos marcó a fuego una vuelta
vacas 30 y 16 del campo aquel.

¿Adónde vamos?
Y pensamos en el matadero
una al lado de la otra
en el camión.

Lloramos
(no sabemos qué vendrá)
pero
miramos los girasoles en el viento
bamboleantes
y nos sentimos felices.

Qué bueno es hacer juntas el camino.

09 Ago 10

sábado, 7 de agosto de 2010

Giros, Fito Páez


Giros.
Existe cielo y un estado de coma;
cambia el entorno de persona en persona.

Giros.
Dar media vuelta y ver que pasa allá afuera;
no todo el mundo tiene primavera.

Flaco, ¿dónde estás?
Estoy imaginándome otro lugar,
estoy juntando información,
estoy queriendo ser otro (otro tipo, loco).
Mi necesidad se va modificando con las demás.
Así mi luna llega a vos, así yo llego a tu luna.

Giros.
Todo da vueltas como una gran pelota.
Todo da vueltas casi ni se nota.

Giros.
Fotografía de distintos lugares
fotograficamente tan distantes.

Suena un bandoneón.
Parece el de otro tipo pero soy yo,
que sigo caminando igual,
silbando un tango oxidado.

Giros.

Nota: Las fotos son mías. Si te gustan y las usás, citá como fuente esta entrada de mi diario.

viernes, 30 de julio de 2010

O Keats, my dear!

Keats apareció hoy entre mis libros cuando preparaba ejercicios para uno de mis alumnos. Un libro calladito que hoy me gritó desde el estante. La poesía de la tierra, editado por Traducciones del Dock, traducido por Ana Bravo y Javier Adúriz, versión bilingüe. Me lo regaló una compañera de estudio en 2004. Éramos amigas en ese entonces. El libro duró más que la amistad.

Releí entonces a Keats, su poema A la cigarra y el grillo, y me gustó, con nuevos sabores.

Grillo. Cricket. Cri cri. Gri... Qué bellas son las palabras que resuenan tanto en inglés como en español. No creo que sean tantas...

viernes, 23 de julio de 2010

Borges: Las calles

Las calles de Buenos Aires
ya son mi entraña.
No las ávidas calles,
incómodas de turba y de ajetreo,
sino las calles desganadas del barrio,
casi invisibles de habituales,
enternecidas de penumbra y de ocaso
y aquellas más afuera
ajenas de árboles piadosos
donde austeras casitas apenas se aventuran,
abrumadas por inmortales distancias,
a perderse en la honda visión
de cielo y de llanura.
Son para el solitario una promesa
porque millares de almas singulares las pueblan,
únicas ante Dios y en el tiempo
y sin duda preciosas.
Hacia el Oeste, el Norte y el Sur
se han desplegado -y son también la patria- las calles;
ojalá en los versos que trazo
estén esas banderas.

viernes, 16 de julio de 2010

Y te dicen no

la película decía
que romeo y julieta eran hermanos
que no lo sabían
y por eso los adultos los querían separar

en la mesa de al lado
la esposa le dice
no le pongas azúcar
¿no ves que vas a engordar?

ah, yo sé el secreto
lo que no tolera
en realidad
es el placer

el placer
del otro

16/07/10

Inspiración

Calle Corrientes
libros frescos y maduros de poesía
y la necesidad
perrito fiel
que olisquea bajo la puerta

viajamos
llegaron a casa
en subte
en bolsa de papel

y ha pasado un día
he leído
me siento viva poderosa
capaz de empresas imposibles
seguir leyendo
o escribir
o vivir
cuál es la diferencia.

16/07/10

Como i, un videopoema de De Broussais

Un videopoema de María Fernanda de Broussais que me ha gustado. Me sorprendió especialmente la angustia combinada con el juego de palabras del final. Lo lúdico se une a la angustia de una manera inesperada.


como i

Fernanda


Video de MySpace

lunes, 12 de julio de 2010

Deseo

el primer Hombre

la inocencia de Eva te mira
y hay fuego
un pecado original te quema

y la primera Mujer

28 de diciembre de 2004

miércoles, 7 de julio de 2010

Lo invisible: eso que tanto tememos

Hace mucho vi un documental en el que una serie de directores de películas de terror explicaban que se teme más lo que no se ve que lo que se ve, por lo que la regla número 1 en el cine de miedo es demorar tanto cuanto sea posible la aparición del elemento que da miedo: sea el asesino, el monstruo o el ente. Una vez visto, pierde algo de su entidad terrible.

Recordé esto hoy, cuando leí el cuento "Janóvice" de Marco Denevi. Está en un librito titulado El emperador de la China y otros cuentos, de Librería Huemul, que conseguí este año en los puestos que estaban enfrente de la Feria del Libro (había tanta cola y yo tenía tan poco tiempo, que decidí pasearme tranquila y sin apretujones en la feria al aire libre).

El caso es que Bolislaw Janóvice (¡ah, si a Denevi no se le conocen personajes con nombres ordinarios ni comunes!) es un personaje que se vuelve invisible e intangible, y también omnipresente. Un oficinista que se jubila y que no puede vivir sin ir a su antigua oficina, a la que decide volver día tras día, como si todavía estuviera en actividad (recomiendo para una aproximación a la interpretación del cuento esta cita que figura en el libro Padre de mis hijos: ¿padre de mis padres? de Graciela Zarebski). Termina convirtiéndose en una molestia, una persona que ronda de oficina en oficina, tratando de continuar su vida laboral sin éxito, una persona antes respetada y que ahora todos denigran, evitan y, también, temen.

Al final del cuento, el señor Janóvice, que encarna el miedo a la vejez y a la jubilación propio y, por extensión, de la sociedad, es perseguido y buscado, pero no pueden dar con él, no consiguen apresarlo. Así se convierte en una presencia invisible, ha dejado de ser persona para ser un fenómeno, una presencia sin entidad humana. Y esa presencia, que no se puede ver ni tocar, aterra.

Nunca he tenido tino en las comparaciones académicas y literarias, pero me atrevo a afirmar que algo similar sucede en el cuento Casa tomada de Julio Cortázar. Allí esa presencia que no se puede identificar va ganando poco a poco todas las habitaciones de la casa y el miedo hace que los personajes de Irene y su hermano huyan, finalmente, de la casa. Ese final es inquietante, como todo final de cuento fantástico.

Los cuentos y los personajes poco tienen que ver, por lo que no sé si es lícito compararlos, pero sí está esto de la presencia invisible y temida. En el primer cuento, una persona se vuelve presencia invisible; en el segundo, nunca logramos identificar esa presencia (sólo mediante una interpretación, pero no está expresa en el cuento).

Para volver a lo que conté sobre el documental, creo que genera más miedo la presencia de "Casa tomada", tal vez porque nunca se la ha visto. En ese cuento, los protagonistas se enfrentan a lo desconocido. En "Janóvice", la presencia es conocida, fue alguna vez una persona de carne y hueso que trabajaba en esa oficina. Sin embargo, lo inquietante de este último cuento es la persistencia de la presencia; pasan los años y Janóvice no se va, no muere, porque la vejez no muere, la jubilación es una etapa que no desaparece por más que uno lo desee, está allí esperando a cada uno de nosotros.

Me interesan estas presencias invisibles. Tal vez me interesen hoy particularmente porque anoche tuve pesadillas y había presencias o fantasmas que venían por mí. Por eso, mejor no hago ninguna conexión con "La puerta condenada", de Cortázar...

viernes, 25 de junio de 2010

Pelea

vos gritás
y
yo
te quiero arrancar la voz sin anestesia

¡mejor huir!
(las muchachas como yo
no vemos otra salida)
así no me ves poner
esta cara de dolor
que tanto te gusta

huiré
pero te seguiré escuchando


(De hoy).

domingo, 13 de junio de 2010

Verso libre

Todavía no hice la cama, y son las cuatro y media;
hoy le puse soda a un vino lindo para poder refrescarme,
hoy no esperé a que me saludaran por mi día,
levanté la copa yo misma y brindé a mi salud.

Hay demasiadas reglas dando vueltas y lo mío
es el verso libre.

13/06/10 - Día del escritor

viernes, 11 de junio de 2010

Atardecer en el colectivo

Cada vez con más frecuencia necesito salir al aire libre. Amo la llanura y, entre tantos edificios, la extraño más y más. No hay nada como un atardecer en el campo, en un lugar abierto, con el cielo grande encima.

De todas maneras, hago lo que puedo para ver los colores del atardecer y los días que doy clase a la tarde son las mejores oportunidades. Estas tres fotos son del lunes. Es el atardecer desde el colectivo, entre los autos... En fin, lo que se ve de él en la ciudad. No es poco.




La tercera es la que más me gusta. Se ven las palmeritas.

martes, 8 de junio de 2010

Políglota

Hay una cosa petulante en las personas que hablan más de un idioma. No sé bien qué es, pero está ahí. Esa suficiencia típica en las personas que saben algo que el resto no: un secreto revelador o una gran verdad. Hay algo de eso. Y esa pulsión, ¡Dios!, esa pulsión de enrostrarte el otro idioma, de decirte cosas en el otro idioma, de usar esa pronunciación ajena, extraña, difícil, que no significa nada...

¿O eso está en nosotros? Claro, envidia. A veces pienso que la persona que habla más de un idioma es ese hombre encadenado al fondo de la cueva, que escapó, vio, volvió y nos quiere contar.

Pobre, pobre. Sólo le espera la muerte.

jueves, 3 de junio de 2010

Llorar el tango a lágrima viva

Mucho trabajo y presión. Pero tengo a Goyeneche y a Juárez y a Sosa de compañeros aquí, mientras traduzco y busco en diccionarios y evalúo opciones...

Cada vez son más los tangos, las cosas, que me hacen llorar a lágrima viva, como si se me hubiera muerto alguien, como si estuviera lejos.

martes, 1 de junio de 2010

Eva

A tus ojos,
soy como una Eva pequeña
sin hoja de parra y con vergüenza.

Un malcrecimiento de tu costilla,
que dejaste olvidada en este campo verde.

Una mujer que quiere
beber tu vino,
saciarse con el pan de tu cuerpo,
una loba que quiere
perder el cielo de tu mano.

01/06/2010

martes, 18 de mayo de 2010

Ventanas/Windows

las ventanas
ya nos saben a poco

(como góticos
aspiramos a más
mucho más)

son sólo dinosaurios
que miran de frente caer
el último sol

afuera
la lluvia se come los mármoles
el calor ahoga a los pájaros
y eso
no nos dice nada
eso
es muy poco

cerramos las ventanas
las tapamos
para qué sirven

encendamos la lamparita
abramos Windows


18 de mayo de 2010

Salió de Jamaica

Hoy conocí esta letra. Me gusta especialmente la repetición, me resulta simpática.

jueves, 13 de mayo de 2010

Fin

pollo
en bandeja para horno
pollo que fue

hombre horizontal
envuelto en madera triste
adónde vas

(De hoy).

sábado, 1 de mayo de 2010

Primero de mayo

Los negocios de inmigrantes están abiertos.
El chino, el peruano, el coreano festejan
arremangados
nuestro día.
Nos venden barato el vino
para que hagamos la vaquita con carbón.

Un derroche
que no todos
pero
quién no merece llenar la copa
y la panza un día
quién no se ganó el olvidar por un buen rato
que no llegamos
al treinta al veinte o al quince de este mes.

Primero de mayo y un sol tibio
para los pobres.
Los techos humean
y
en lentas
espirales
ascienden.

El asadito se eleva
al Cielo
con discreción
como esperanza de obrero.

01/05/2010

jueves, 29 de abril de 2010

Tiempo para leer arrellanada en un sillón

Siempre me gustó el adjetivo-participio "arrellanada", pero son muy pocas las oportunidades para utilizarlo. El adjetivo y el título de esta notita vienen a cuento porque voy a tener un par de días de paz para dedicarme a la lectura y creo que voy a retomar, esta vez, a mis cuentistas favoritos, un poco con la excusa de preparar las clases de Literatura para mis alumnos, un poco con el deseo ferviente de retomar la lectura del cuento en general, al que abandoné hace unos años.

Hoy es un día soleado espléndido para sentarme a leer en el balcón en uno de mis sillones de mimbre y con un lindo sahumerio. Eso y Poe o Wilde o Quiroga. ¡Qué compañía de lujo, eh!

Creo haberlo mencionado ya en este espacio, pero uno entra en años y comienza a repetirse. Me inicié escribiendo poemas, pero mi sueño era convertirme en cuentista. Hice algunos intentos que hoy considero fallidos. Recuerdo torturar a mis compañeros de taller literario, en los noventa, con cuentos larguísimos y lacrimosos o cursis hasta el hartazgo. Después me costó menos trabajar el texto lírico y a eso me fui dedicando como escritora y como crítica, pero sigo sintiendo un amor muy intenso por el cuento.

La novela me gusta, pero admiro la brevedad. Que un tipo sea capaz de crear un mundo con un puñado de personajes y un par de escenarios solamente me parece admirable. Creo que esto se relaciona con el poema en cuanto al puñado de elementos. El poema exige cierta brevedad; si bien hay excepciones, creo que la brevedad es una característica muy importante del poema. La síntesis. Una sola visión. Una sola revelación.

Comenzaré con Poe. Lo he decidido al escribir estas líneas. Mi querido Poe, allá vamos (o volvemos, ya que se trata de una relectura)...

jueves, 22 de abril de 2010

Sin final feliz...

Hoy terminé de leer a Ana. Un diario inconcluso, sin final. ¿Pero acaso a quién deja la muerte con todo cerradito, perfecto y sin cuentas pendientes? De todos modos, el sabor amargo no se va. Ana no tuvo el final feliz que deseaba, ni su libertad, ni ese compañero en quien pudiera confiar ciegamente y admirar.

De todas maneras, estos dos párrafos que cito me dieron cierto consuelo y regocijo, porque algo de lo que Ana soñaba (ser escritora) sucedió: su diario es la mejor prueba.


"Estoy persuadida, Kitty, de que hoy me hallo un poco descentrada, ignoro verdaderamente por qué. Todas las cosas se confunden, no llego a encadenar, y dudo muy seriamente que, más tarde, alguien pueda alguna vez interesarse por las tonterías que vuelco en estas páginas. Confidencias del Patito Feo. Tal será el título de mis papelotes." (14 de abril de 1944) 
"Ahora, otra cosa. Ya sabes desde hace tiempo cuál es mi mayor anhelo; llegar un día a ser periodista, y más tarde escritora célebre. ¿Seré capaz de concretar mi ambición? ¿O es mi manía de grandeza? Habrá que verlo, pero hasta aquí los temas no me faltan. En todo caso, después de la guerra, querría publicar una novela sobre el anexo. No sé si lo conseguiré, pero mi diario me servirá de documento." (11 de mayo de 1944)

martes, 20 de abril de 2010

Cruzar o no cruzar el charco

Borges, te tengo muy presente. Dos hechos simples me lo demostraron hoy:
  • Hoy se pronunció el Tribunal de la Haya sobre el conflicto entre la Argentina y Uruguay en cuanto a la pastera Botnia: nadie cruza el charco.
  • Hoy encontré una canción maravillosa llamada Ana Frank de la cantautora uruguaya Rossana Taddei: el amor acaba de cruzar.
Una variante de acá de Juan López y John Ward...

(Sólo espero que la contaminación no sea cierta, porque en estas cuestiones perdemos todos).

lunes, 19 de abril de 2010

De Ana Frank, su lucidez y un lector ¿imaginario?

"Para quien tenga miedo, se sienta triste o desdichado, el mejor remedio es salir al aire libre, y buscar un lugar donde esté solo con el cielo, la naturaleza y Dios. Únicamente entonces se siente que todo está bien así, y que Dios quiere ver a los hombres felices en la naturaleza simple pero bella".
La cita es del Diario de Ana Frank. Está tomada de la versión publicada por Marymar, en 1977, con traducción de Aymará Ledesma, de un notable cuidado lingüístico. El libro, además, tiene una nota de color y es que se lo pedí prestado a mi ahijada Gretel hace... mmm, unos quince años creo, y hasta el momento sigue en mi poder. Una total desfachatez la mía.

Ojalá a los trece, catorce años yo hubiera escrito con esa claridad de pensamiento. A los trece, yo escribía niñerías, palabrejas cursis y con poco valor.

Cuánta razón tenía Ana. La leo estos días y me conmueve. Tanta vida quedaron en esas páginas...

Yo llevo un diario, pero no tengo la lucidez ni el recato de Ana, tampoco el mérito literario de Pavese. Sigo preguntándome para qué escribo. No es desahogo. El desahogo, al menos en el escritor que aspira a serlo cabalmente, no alcanza. Concibo la escritura como la búsqueda del otro, busco una conexión.

En muchos casos, no he pasado de un jubiloso "qué lindo"; en otros, me han tocado los amargos "no entiendo qué querés decir"; en los peores casos, simplemente lo han confundido todo.

Dicen que hay un libro para cada lector. ¿Y al revés? ¿Habrá un lector para mi poesia? Mejor no responder a esa pregunta hoy, así de negativa como me siento sobre este tema.

viernes, 16 de abril de 2010

Melancolía

Hoy es un día melancólico. Hoy se me dio por pensar para qué escribo. Hoy me contesté que no sé. Y lo peor es que no sé si alguien me lee...

miércoles, 14 de abril de 2010

Bennett y un poema seguidor como perro de sulky

Hay cosas que te cambian la vida, cosas pequeñas como el sabor de la comida que te hace una persona amada o tener una canción preferida. Te modifican para siempre. Y, una vez conocidas y hechas propias, ya nada vuelve a ser como antes. No se puede concebir la vida sin ellas.

Una de esas cosas que me cambió la vida fue escuchar cantar a Tony Bennett. Nunca antes había escuchado jazz y, de hecho, estaba llena de los prejuicios ante los que muchos solemos rendirnos. Esa música no me va a gustar. Y me enamoré de su voz. En esa época, eran los noventa creo, escuchaba a Tony Bennett mientras leía novelas e imaginaba mi futuro como cuentista y me preguntaba cómo sería físicamente el hombre dueño de esa voz. Pensaba, tal vez influenciada por los cantantes de jazz que conocía en ese momento o, más bien, por el estereotipo, la idea de cantante de jazz que tenía en la cabeza, que era negro. No puedo explicar mi sorpresa cuando lo vi en una película y era un blanco canoso. ¡Así que ése era Tony Bennett!

Una de mis canciones preferidas de él es Autumn leaves, cuya letra copio aquí. Cortita, pero tan intensa.

Autumn leaves
The falling leaves
drift by my window.
The autumn leaves
of red and gold.

I see your lips,
the summer kisses,
the sunburned hands
I used to hold.

Since you went away
the days grow long
and soon I'll hear
old winter's song.

But I miss you most of all,
my darling,
when autumn leaves
start to fall.

Y aquí, una traducción de esta casa:

Hojas de otoño

Las hojas que caen
se amontonan en mi ventana.
Las hojas de otoño
rojas y doradas.

Veo tus labios,
los besos de verano,
las manos bronceadas
que ayer sostuve.

Desde que te fuiste,
los días pasan lentos
y pronto escucharé
una canción de invierno.

Pero te extraño más que a nada,
mi querida,
cuando las hojas de otoño
empiezan a caer.


Creo que es una de las letras más bonitas que leí acerca del otoño. Habla del otoño, de la melancolía y del amor, sin caer en lugares comunes, algo bastante difícil. Y usa ese "my darling", lleno de una ternura inmensa. Es un poema muy sencillo. La clave del amor está en "I miss you" y "my darling"; el resto se resignifica en la estrofa final. Y debo corregirme: la composición del poema no es sencilla, es más bien austera.
 
Lo que más me gusta de este texto es que, en él, las cosas, los objetos, hablan de los sentimientos. No hay un yo lírico que dice todo lo que le pasa, apenas hay un "te extraño" y un "mi querida", sin el dramatismo de los poetas románticos. Hay un tono algo seco, austero, que calla más de lo que dice, y ese tono es lo que más me gusta. Hace que el poema diga mucho más con ese tono que con el dramatismo habitual.
 
Estos días, que estuve trabajando tanto, necesité acompañarme de música y reproduje unas cuantas veces esta canción, que me sigue y reaparece cuando menos me lo espero. Hoy se me ocurrió buscar la letra y no lo podía creer: resulta que el texto original, en francés, es de Prévert.
 
¡Claro! ¿Quién más, si no, podría escribir sobre los sentimientos con ese tono adusto, a través de los objetos? Conocer el origen de esta letra me llenó de alegría hoy. No he descubierto la pólvora, pero encontré la razón de por qué me gusta tanto, pero tanto, esta letra. La respuesta había sido siempre "Prévert".

martes, 13 de abril de 2010

Reflexión: de poetas y generales

Tener algo para decir y también las posibilidades de expresarlo libremente (me refiero a la libertad que da el dominio de la lengua) es algo tan glorioso como el segundo que precede al orgasmo o a un triunfo marcial. El poeta siente el placer físico de la palabra que vendrá así como el general se deleita con la cercanía de la victoria.

lunes, 22 de marzo de 2010

Cita de Octavio Paz

Estoy releyendo mis libros de cabecera de poesía. Hoy volví a don Octavio Paz y su El arco y la lira, libro con que todo poeta debería deleitarse. Encontré este fragmento iluminador. Cito:

El diálogo es más que un acuerdo: es un acorde. Y los enamorados mismos se sienten como dos rimas felices, pronunciadas por una boca invisible.
Dos rimas felices... Realmente no hay otro modo de decirlo.

sábado, 20 de marzo de 2010

Cita de Pavese sobre la poesía

Conocí a Cesare Pavese no por sus poemas o novelas, sino porque me recomendaron que leyera El oficio de poeta, un libro que no me enganchó, que empecé mil veces y no pude terminar. No sé si por la traducción o por el texto en sí, pero nunca pude conectarme con sus ideas.

A pesar de todo, agradezco profundamente aquella recomendación porque me llevó a El oficio de vivir, el nombre con que se conoce la publicación de su diario íntimo (publicada por Seix Barral, con traducción y prólogo de Ángel Crespo). Ojo, no se trata de una cuestión voyeurista, ya que publicaron pocas cuestiones íntimas, eligieron cuidadosamente las anotaciones relacionadas más con el escritor que con la vida íntima del hombre. En pocas palabras, el libro me enamoró.

Mi edición es de 1993, pero seguramente la compré en 1997 o 1998. Un libro que ya tiene los bordes amarillos. Bah, si miro bien, las páginas enteras están amarillas. Me acompañó varios años.

Hoy, buscando una cita para una de mis alumnas, encontré ésta, impecable y perfecta como las citas que no mueren nunca. No puedo estar más de acuerdo. Figura con fecha 9 de octubre de 1935:

"Todo poeta se ha angustiado, se ha maravillado y ha gozado. La admiración por un gran pasaje de poesía no lo es nunca por su sorprendente maestría, sino por la novedad del descubrimiento que contiene. Aunque sintamos un pálpito de alegría al encontrar un adjetivo acoplado con acierto a un sustantivo, que jamás se habían visto juntos, no es asombro ante la elegancia de la cosa, ante la prontitud del ingenio, ante la habilidad técnica del poeta lo que nos conmueve, sino maravilla ante la nueva realidad puesta de manifiesto".

viernes, 5 de marzo de 2010

Arcoiris sin lluvia

El miércoles, a la salida de una de mis clases, me encontré con unas bellas cúmulus nimbus en el cielo. E, ignorado por todos los peatones apurados de las siete de la tarde, un arcoiris. Estaba ahí, calladito y sin lluvia. Quise conservar el recuerdo y saqué estas fotos.







martes, 2 de marzo de 2010

Concepción, Chile, 27 de febrero de 2010

                                                (¡Fuerza, Chile!).
                                                Hoy canto para que no sigamos siendo plaga.

La tierra corcovea.
Es un animal salvaje
al que no le gustan los yugos
ni las bridas.
Corcovea.
Quiere sacarse el peso
de mil y pico de jinetes.
Es un perro empapado y se sacude.
Está furiosa.
No quedan habitantes
que hundan la mano en ella,
nada queda de ofrendas antiguas.
La tierra está furiosa
y mata,
mata indómita
la sorda y condenada plaga.

01/03/10

jueves, 18 de febrero de 2010

Vaso

Hoy quiero hablarte de este vaso
o de las fondas que hay en los pueblos,
las parrillas donde abrevan los camioneros recios,
los restoranes de hospitales.

No de Baco.
No de las uvas y la zorra.

Este vaso está lleno de otras cosas.
A veces se llena de soda
y otras
de alegría
o de vacío,
de caras que no están y faltan.

Pero el vaso
está.

Y pocas cosas están aquí
y se quedan realmente.
Los camioneros llenan la panza
y saltan al asiento a comerse también
la ruta.
Los enfermos se mueren o se van,
dados de alta,
y chau familia ansiosa-trasnochada que come un sándwich de pebete
en la espera,
chau visitas.
Llegan las tres y los morochos se vuelven a la obra,
a sopapear la mezcla bajo el sol,
que negrea aún más que el jefe.
Fijate:
ahí quedan los vasos.

El vaso del que te hablo es ése, éste:
pequeño, de metal o espeso vidrio,
manchado por el uso o el mal bachero,
este vaso que ahora está vacío,
que se me ocurrió llenar de vino esta tarde

y que manchó con roja ausencia
los manteles.

18 Feb 09

miércoles, 17 de febrero de 2010

Compañeros de lectura

Es lindo cuando te prestan un libro. Lo es también sacar un libro de una biblioteca y saber que otras manos lo han tocado, leído, que otros han generado ideas a partir de su lectura. Esa cosa comunitaria, compartida pero a la vez individual, esa cosa de la masa, del pueblo que lee el mismo libro. Varias caras con ideas diferentes detrás de cada página, junto a mí a cada palabra. Me gusta mucho esa comunidad anónima, esos anónimos compañeros de lectura. Voces que acompañan, pero que no logro escuchar con claridad.

Convengamos: la lectura es una actividad de solitarios. No es más como esa actividad de los monjes de la Edad Media, que leían en voz alta y miniaban. Eso no existe más. Hoy la lectura es individual y solitaria, callada, íntima. Y hay quien dice que sólo los solitarios gustamos de la lectura. Es posible.

Será por eso que, en medio de tanta soledad, esa idea de la comunidad anónima me gusta tanto. Me arranca un poco de la lectura solitaria. Y toda compañía es buena.

Esta vez mi compañero no fue tan anónimo. Mirá, si no, este simpático ortóptero, que quiso compartir conmigo algunas páginas de La transformación de la guerra, de Martin van Creveld, uno de los libros que estuve analizando estos días.

Así da gusto leer.



miércoles, 10 de febrero de 2010

Metallica y Hoffmann, una pareja ¿imposible?

Los motivos folclóricos están arraigados en la cultura, tanto es así que se repiten y se vuelven más fuertes de generación en generación. ¡Y su estudio es tan interesante!

Voy ahora a la pregunta del título de esta entrada. ¿Son Metallica y el autor alemán Hoffmann una pareja imposible? Mi respuesta categórica es no.

Ambos abordan desde su arte el motivo folclórico del hombre de arena, este personaje que hace dormir a los niños tirándoles arena a los ojos. El cuento de Hoffmann se llama precisamente "El hombre de arena". La canción de Metallica se llama en inglés "Enter Sandman", es decir, "Entra, hombre de arena".

Relacionar la canción de este grupo musical y el cuento del escritor alemán es una manera efectiva de abordar un tema folclórico en una clase de Literatura y captar a la vez la atención de los adolescentes. Siga estos pasos, señor o señora docente:
  1. Reproduzca en clase la canción "Enter Sandman" de Metallica.
  2. Facilite una traducción a sus alumnos o (mejor) una transcripción de la canción en versión bilingüe.
  3. Proponga la lectura del cuento "El hombre de arena", de Hoffmann.
  4. Analice el motivo folclórico.
La letra de "Enter Sandman" en inglés.
La letra de "Enter Sandman" en español.
El texto completo de "El hombre de arena", de E. T. A. Hoffmann en español.

Romeo, un hurón malhumorado


Hoy estuve en el Solar de la Abadía, un paseo de compras de la ciudad de Buenos Aires. Tenía ganas de ir a curiosear a una librería, ver qué novedades hay, qué autores suenan estos días. Estaba Yenny y entré.

Últimamente me pasa que, como no hay sección de poesía con cartel y todo en las librerías grandes (como Yenny, El Ateneo, Ghandi), termino distrayéndome con los libros infantiles. Son todo un mundo. Y me gusta mucho ese mundo. Las ilustraciones son cada vez más osadas y mejores.

Esta vez el libro que llamó mi atención se llama Romeo nunca está contento, de Hioroko Ohmori, perteneciente a Pípala, la colección infantil de Adriana Hidalgo Editora. El hurón enojado de la tapa me recordó a alguien con quien tuve algún cruce de palabras estos días y sólo eso bastó para interesarme. Pero, para mi sorpresa, no quedó en eso. Estuve un rato en la librería y lo devoré. No podía parar de leerlo.

El texto es sencillo y distendido, lleno de humor. Plantea un diálogo permanente entre el narrador y el lector, y entre los personajes. Hioroko, la autora del texto, es quien realizó las ilustraciones y debo decir que su trabajo es magnífico. El libro une de manera armoniosa los textos y las ilustraciones y, juntos, crean sentido. No podría concebirse un elemento sin el otro, algo raro de encontrar en los libros de este tipo, una virtud sólo comprensible cuando uno se entera de que la autora y la ilustradora son la misma persona.

La identidad es uno de los temas que toca el libro: Romeo, a pesar de lo que impongan la moda y los terceros, compra la remera rayada que le gusta; la dulce Rosa lo acepta tal como es.

Sí, me gusta Romeo, parece un buen tipo este hurón.


La Eneida en latín

Encontré este sitio que publica la versión completa de la Eneida en latín. Interesante.

martes, 2 de febrero de 2010

Te recomiendo: El espejo africano, de Liliana Bodoc


Ayer me compré El espejo africano, de Liliana Bodoc, un libro que realmente recomiendo por su dulzura y su calidad literaria. Me emocionó hondamente.

Es una novela que tiene un objeto como protagonista, un pequeño espejo enmarcado en ébano que cabe en la palma de la mano. Es interesante por los temas que plantea (la libertad, la identidad), por su estructura, ya que el discurso no es cronológico y tiene avances y retrocesos, y por los recursos literarios que emplea, de un lirismo muy notorio.

Tan atrapante resultó su lectura que ni subrayé frases ni llegué a tomar el lápiz siquiera. Leí de un tirón. Marqué mentalmente una cita, que no puedo copiar porque no tengo los permisos (todavía) para hacerlo en este diario. Pero sí puedo reproducir la idea: los objetos guardan la historia de sus dueños, son como un antiguo mapa, que tanto arqueólogos como poetas saben leer.

Hay algo de búsqueda en la poesía. Una búsqueda de lo hondo de las cosas, de lo íntimo, de lo que no se ve pero está, del ser verdadero de las cosas. Me gustó mucho eso de los poetas como arqueólogos.

Lectura recomendada entonces. A ver si te emociona hasta las lágrimas como a mí.

Advertencia: Esta entrada ha sido escrita para promover la lectura crítica y placentera y para compartir mis propias impresiones del libro con otros lectores. No ofrezco aquí ningún resumen del libro, ni lo ofreceré jamás. Tampoco está disponible una versión digital del libro porque de ninguna manera voy a promover el facilismo en el estudio ni la transgresión de los derechos de autor. Por todas estas razones, los comentarios con pedidos de resumen o de resolución de un trabajo práctico NO serán publicados.

viernes, 29 de enero de 2010

La Eneida a paso de tortuga


Ayer estaba leyendo una traducción al español de la Eneida muy plácidamente en un club. Estaba sentada, con mi diccionario todo deslomado al lado y un lápiz mecánico en la mano, cerca del caminito que lleva a la pileta. Ya era el tercer día con la Eneida, feliz.

Un conocido nuestro nos vio y nos saludó (no es plural mayestático, estaba con Sergio). Volvió a verme con el libraco y me preguntó en un grito por qué página iba. "Cuarenta", le contesté. Se rió porque el día anterior me había dicho que no avanzaba demasiado con el libro y la esposa, con las ojotas en la mano, acotó: "Yo también tengo un libro que estoy leyendo lento". Y se fueron a la pileta.

Me sentí humillada. Siempre fui muy lenta para leer, pero había algo de burla en el comentario que me dejó pensando. ¿Acaso está mal leer despacio, a paso de tortuga?

No quiero hacer una apología de la lectura lenta ni quiero que esta entrada sea escrita por despecho, pero es que siempre sospeché de los lectores veloces. Si uno lee rápido se pierde los detalles o (estoy segura) no comprende las cuestiones de fondo. No advierte lo pequeño.

Yo estoy leyendo una traducción de la Eneida, es decir, algo así como una Eneida aproximada, porque las traducciones acercan, pero hasta ahí, al texto original. El recorte que hace el traductor es una aproximación, una sombra. Nunca una traducción equiparará el orginal, aunque sí puede acercársele con dignidad, y ese mérito hay que reconocerlo.

El texto de la Eneida es complejo por su sintaxis. Con el paso de los años, los lectores estamos exigiendo oraciones más cortas y una sintaxis simple. Vivimos un mundo de mensajes cortos y chat, no nos vengan con hipérbatos de ningún tipo, por favor. Y ahí estaba yo con la Eneida, poniendo a trabajar todos mis conocimientos de sintaxis para comprender el texto.

Supongo que, por mis estudios de lenguas extranjeras, me acostumbré a no deducir el significado de las palabras nuevas; las busco directamente en el diccionario. Sólo así logro incorporarlas. Subrayo, busco y anoto en el margen. La Eneida tiene muchas palabras que no uso a diario: bajel, debelar, artesón, broquel, segur... Debo buscarlas, y detener la lectura cada 7 u 8 renglones. Soy obsesiva en esto; no avanzo a menos que haya buscado y entendido la palabra. Además, me gusta entender cabalmente el significado de las frases. Soy una vaca lectora: rumio las palabras y no trago hasta haber masticado lo suficiente.

La traducción que manejo, por ejemplo, tiene un estilo que me distrae. Esta cosa que tanto me molesta de pensar que es poético anteponer los adjetivos:

"Huyen unos a las naves, buscando un refugio en la playa; otros con torpe miedo, escalan segunda vez el monstruoso caballo y se esconden en su conocido seno".
Yo me pregunto por qué el traductor no prefirió escribir así el pasaje:

"Huyen unos a las naves, buscando un refugio en la playa; otros, con miedo torpe, escalan por segunda vez el caballo monstruoso y se esconden en su seno conocido".
El libro está escrito originalmente en verso, sí, pero no pertenece al género lírico, es una narración. ¿Por qué no buscar el estilo que mejor se adapte a la narración? No es bueno buscar que el lector se detenga en las palabras, que se distraiga con ellas (con esto me refiero al estilo, no a las palabras que no conozco).

Este fenómeno se repite en la traducción con la anteposición de los pronombres. Por ejemplo: "seguímosle", "decórase", "vense", "pasmóse". ¿Es necesario? ¿No sería una prosa más adecuada a la narración decir "le seguimos", "se decora", "se ven" y "se pasmó"?

Otra cuestión que va en contra de la lectura ágil es el paso constante del pretérito perfecto simple al presente. La Eneida tiene pasajes que fluctúan entre ambos tiempos verbales. Es tarea del traductor decidirse por respetar el original o bregar por una coherencia textual. Yo, personalmente, me inclinaría por esta última. Si es algo que pasó, va en pretérito. No hay vuelta.

En este pasaje, por ejemplo, es necesario unificar el tiempo verbal y pasar esos dos presentes del final al pretérito:
"Allí vimos un combate tan porfiado y terrible cual si sólo allí se pelease y no hubiese víctimas en ningún otro punto de la ciudad; formando con sus escudos trabados una inmensa tortuga, sitiaban los griegos todas las puertas y pugnaban por escalar los tejados. Enganchando escalas en las paredes, trepan por ellas ante los mismos atrios, guareciéndose de los dardos con los broqueles, sostenidos con la izquierda, mientras con la diestra se asen a las techumbres."
Este continuo cambio del pasado al presente hace que uno se pierda y dificulta la lectura.

Cuestión que estoy releyendo muy lentamente la Eneida y con cierta indigación por este traductor que me lo hace más difícil todavía. Y, para mi sorpresa, hoy busqué su nombre y descubrí que no tengo mayores datos sobre mi edición, más que éstos:

"Por la presente edición: EUROLIBER, S.A.
ISBN: 84-7905-019-5
Depósito Legal: B. 32165-1990
Impreso en Printer, Industria Gráfica, s.a."

Pero del traductor, ni pío.

En fin, igual no es todo culpa del traductor. Soy una lectora lenta, siempre lo he sido, lo admito. Pero, bueno, voy por la página 44. Y con gusto. ¡Qué me vienen a decir!

miércoles, 13 de enero de 2010

Poema sobre una noche de trabajo y un náufrago

A Gabriel García Márquez

En esta noche de desvelo y traducciones,
con una planilla de cálculo abierta como herida
y un documento de güerd,
pienso en el relato de ese náufrago
que un hijo de Colombia supo escribir con dignidad.

Se me cierran los ojos impiadosos
y el tiempo apremia.
Como si fueran las cinco de la tarde
(pero son las dos y veintiuna, madrugada),
el cliente acecha como una manada de tiburones
y yo, sin una cabeza de gaviota para darle.

La luz del monitor es como aquel sol,
más metálico quizá.
Pasan las horas y tengo alucinaciones:
veo sombras moverse junto a mí, manchas en la pared.
Sobresaltos.

El día y sus primeras luces me encuentran
con esperanza,
sumergida en el final de la encuesta.
Miro el balcón desde mi balsa de escritorio,
miro la mañana que despierta a los vecinos
y respiro aliviada.

Veo tierra:
ahora envío mi trabajo terminado
y me voy a dormir.
13 de enero de 2010

jueves, 7 de enero de 2010

Un verso de Borges sobre el final de año que me parte la cabeza

Es interesante cuando topás con un poema medio de casualidad, sin esperarlo, y ese poema tiene un mensaje, te dice algo sobre algo que estás viviendo. Me pasó hace poco con el poema Final de año de Jorge Luis Borges.

Estaba buscando poemas con rima para enseñarle versificación a un alumno de primer año (doy clases particulares de Lengua y Literatura) y lo encontré, a 6 de enero y a poco de fin de año.

Y me leí a mí misma en una duda anotada al margen del libro (soy de las que escriben los libros porque lo sagrado está en las palabras, no en su edición): "¿Por qué un 'tres por un dos'? ¿No debería ser al revés?". En fin, una duda existencial y el autor no está para contestarla.

Si vos, que me leés, tenés idea de por qué Borges escribió "un tres por un dos" y no "un dos por un tres", dejame un comentario, por favor.

Final de año
Ni el pormenor simbólico
de reemplazar un tres por un dos
ni esa metáfora baldía
que convoca un lapso que muere y otro que surge
ni el cumplimiento de un proceso astronómico
aturden y socavan
la altiplanicie de esta noche
y nos obligan a esperar
las doce irreparables campanadas.
La causa verdadera
es la sospecha general y borrosa
del enigma del Tiempo;
es el asombro ante el milagro
de que a despecho de infinitos azares,
de que a despecho de que somos
las gotas del río de Heráclito,
perdure algo en nosotros:
inmóvil.