sábado, 29 de agosto de 2009

Despedida

El viento empuja los autos en la ciudad,
y los paraguas.
Los hombres bajan la cabeza y corren;
las mujeres miran tristes sus sandalias
y los perros se sacuden y salpican.

Mi esquina empieza a inundarse.
Ya el agua me llega a las rodillas, va subiendo.

El mundo corre sin mí.
Hundida en aguas de despedida,
ya nada importa, amor, si te vas.

07 de abril de 2005

No hay comentarios:

Publicar un comentario