miércoles, 2 de diciembre de 2009

Lluvia gramatical




Llueve
sin sujeto ni predicado,
agua impersonal que barre con todo.

Ya los campos se inundan.
Los chacareros pierden
sus naranjas redondas y su trigo.

Lluvia inevitable.
Agua del cielo que sólo trae culpa.

Llueve y en la ciudad callamos,
sujetos tácitos con paraguas abiertos
para no despertar la conciencia.
02 Dic 09

Nota: La fotito es mía, tomada el 4 de enero de 2010. Si te gustó y querés usarla, podés hacerlo, pero, por favor, citá esta página como fuente.

martes, 24 de noviembre de 2009

El jardincito

Al Watson

El llanto en la puerta del primer día, pura trompa y lagrimitas. La bolsita de cuadraditos blancos y marrones y, adentro, las galletitas Manón y algún juguete. La escalera larga, larga y verde como una oruga, hasta la salita (dos pies por escalón). Los dedos manchados de crayón y el papel en blanco que invitaba a mis deditos, a mis rayas, a mis rulos y a los señores de palito y sombrero y a las señoras de vestido con botones grandes al frente. Y después las canciones, todas con rima, y hacer palmas y reír. Y el patio de baldozas naranjas con ese palo alto de metal en el medio. En fila y todos ordenados (sin sacarnos los mocos), el cielo blanco y celeste en la punta de ese palo. Los nenes y las nenas, cortes taza y colitas. La hora de la leche y de la siesta hasta que a guardar a guardar... nos abría los ojitos y era hora de montar la oruga verde hasta la puerta, hasta la alta mano de mamá que me esperaba.

Escrito en 2004.

viernes, 20 de noviembre de 2009

A veces la noche



a veces la noche me desborda
y crezco oscura y crezco noche
más verónica que nunca
26dic03

Nota: La foto es mía; fue tomada el 7 de agosto de 2009, camino a Casilda, provincia de Santa Fe.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Vértigo

Les temo a los aviones.
Los hombres, las ciudades se ven minúsculos.
Los ríos son víboras
que sólo buscan morder.
En el cielo no hay ángeles
y el vértigo crece y trae
asco y náuseas y más miedo.

La vida en tierra no es mucho más segura.
Hay fechas, algunas fechas,
que empequeñecen al hombre
y su reinado,
que llenan de vacío los estómagos
y alejan a los dioses.

Fechas de festejo aparente
(año nuevo, navidad, los cumpleaños)
en que la ausencia levanta su copa
por tu falta de olvido
por aquellos que te duelen y te faltan
cada vez más
año tras año.

Les temo a los aviones
pero qué vértigo genera la vida en tierra.

14 Nov 09

sábado, 24 de octubre de 2009

La falta de inspiración y algo de buen humor

Desde hace poco, estoy acomodando mis poemas viejos. Algunos los corregí y los publiqué hace unos días acá y otros están en el taller mecánico todavía.

Lo interesante es que encontré un viejo poema llamado "Esta poesía es un", que tiene una historia singular. Lo habré escrito antes de 1998, por eso lo tenía guardado en una carpeta con el título "Viejas". Cuando lo escribí, no tenía muchas ganas o simplemente andaba sin inspiración. Les daba vueltas a los versos, pensaba rimas (en esa época aún escribía con rimas), pero nada salía.

O sí: salió esto. No tiene mérito literario, pero pasan los años y sigo riéndome de mí misma.

Esta poesía es un
Esta poesía es un
grito al Amor.
Esta poesía
define todo lo que soy.
No necesito
decirte cuánto te amo.
Ya lo sabes.
No necesito
expresarte lo que me está pasando.
Ya lo sabes.
Me conoces
y te conozco.
Nuestras voces
se unen en una vibración
que no tiene fin.
Y todo esto es un fracaso
Porque esta poesía me da asco.

Hoy llamo "poesía" al género y "poema" a una obra de ese género, pero en la época en que escribí este texto todavía no hacía esta distinción y las usaba como sinónimos.

Y sí, también caía en la hipocresía del tuteo, pero era joven, ¡qué le voy a hacer! :-)

viernes, 9 de octubre de 2009

Grafitis literarios

Bueno, ¿qué decir a modo de introducción? Son viejos grafitis literarios, salidos de mi ingenio de estudiante universitaria y que, con algo de suerte, todavía harán reír a quienes tengan algo de lecturas clásicas encima.

La idea es ésa. Platón.

“Hay que estudiar la lengua”, dijo Saussure mirándose una papila.

¿Cómo el auto de los Reyes Magos? ¿No viajaban en camello?

Me gustan mucho las ovejas. Esquilo.

Juro que soy abstemio. Empédocles.

Odiseo había juntado muchos puntos por Travell Pass.

Martín Fierro, ¿se dio la antitetánica?

“La vida es sueño”, dijo Calderón de la Barca y se abrazó a una almohada.

Me pareció ver una linda viejita... Raskolnikov.

Dido, voy al kiosko a comprar cigarrillos. Eneas.

¿Tan mala es la literatura que tantos la critican?

Volveré y seré panadería. Dulcinea.

Las mónadas son payásadas. Leibniz.

Mi mamá me ama. Mi mamá me mima. Amo a mi mamá. (Cuaderno de primer grado de Edipo).

lunes, 21 de septiembre de 2009

Poema Manzana en Youtube



Recito mi poema "Manzana", seleccionado por Marta Mutti y publicado en 2007 en la antología "Vuelo íntimo" de Editorial Dunken.

Y, si querés, leelo acá.

Trenes que se van y vuelven



¡Volvé pronto! Mientras tanto, la ausencia y adiós.

El Haiku del día en Facebook



Descubrí muy joven la poesía y, particularmente, el haiku. Me impresionó esa estructura japonesa breve, brevísima, que resumía un instante, que en tres versos plasmaba la sabiduría del hombre ante la naturaleza.

Les he insistido con esto de que los poetas de la naturaleza para mí son muy importantes; me sensibilizan. Son mis maestros. ¡Quisiera tener ese ojo que tiene Neruda para ver en su Matilde lo más puro de la madera y de los bosques chilenos! ("Matilde, nombre de planta o piedra o vino": Soneto I, Cien sonetos de amor;"tienes enredaderas y estrellas en el pelo": Soneto XXVII, Cien sonetos de amor).

Hoy me dio mucho gusto encontrar en Facebook una aplicación llamada "El Haiku del día". Me ha gustado lo que leí. Les recomiendo que se den una vuelta por allí.

Mi poema Veintiocho recitado

viernes, 18 de septiembre de 2009

Estatuas



Las caras que el invierno se come de frío
(los ojos ausentes, el deseo vivo)
esperan que vuelva el tiempo infinito
que no llega nunca, que siempre es el mismo.

Los cabellos yertos sin gritos ni viento,
las manos que cuelgan en péndulo muerto
las túnicas adhieren a la quietud del cuerpo.
Los labios entreabiertos, las carnes henchidas,
insoportable llamado desde la fría orilla.

Pero siguen solas las estatuas bellas,
en sarcófago prieto, en prisión de piedra.
Y nada las rescata, nada las libera.
Sólo la lluvia llora por ellas.


Escrito el 18 de junio de 1998; revisado hoy, 18 de septiembre de 2009.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Caminata

a Patricia L. Juárez

Patricia me dice salgamos esta tarde.
Me preparo como si fuera a conquistar
no sé qué tierras con ella
caminando.

Las calles nos abren la boca y nos confesamos
sacamos los intestinos afuera
a ver qué llevamos dentro.

Ay, la soledad y los miedos,
¡y arriba tanto cielo tanto pájaro libre
tanto viento ancho!

No sabemos de pétalos ni alas.
Sólo tenemos el camino
y la callada hiedra, nuestras palabras.


(De hoy)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Suicidio



un reloj
un reloj roto sobre la mesa
frente a ella.
una mujer
una mujer rota sobre una mesa
frente al tiempo incesante
08 Dic 04

sábado, 29 de agosto de 2009

Despedida

El viento empuja los autos en la ciudad,
y los paraguas.
Los hombres bajan la cabeza y corren;
las mujeres miran tristes sus sandalias
y los perros se sacuden y salpican.

Mi esquina empieza a inundarse.
Ya el agua me llega a las rodillas, va subiendo.

El mundo corre sin mí.
Hundida en aguas de despedida,
ya nada importa, amor, si te vas.

07 de abril de 2005

martes, 25 de agosto de 2009

Firmamentos del pasado

Parece que nuestra forma natural de ser argentinos es la confrontación. Sigue el conflicto con el campo. Siguen las aguas divididas aún después de terminado el juicio por las víctimas de la tragedia de Cromañón. La presidente sigue trayendo del pasado las diferencias que convirtieron a nuestro país en un charco de sangre.

Necesitamos concordia.

En 1994, con dieciséis años, escribí un poema sobre la concordia y nuestro pasado de enfrentamientos. Hoy lo releí después de más de diez años. Sigue vigente por lo visto.

Indios y blancos
Se hace escuchar un murmullo.
Un murmullo del desierto.
Se hace claro al acercarse:
“Han matado a los hermanos

del territorio indígena,
de estos indios inocentes
que juzgaron sin saberlos,
maldijeron entre dientes.”

Se escucha un ruido de cascos,
es un ruido ensordecedor,
con él se mezclan los gritos,
los alaridos del malón.

Entonces el cielo muere
y las nubes enlutecen
porque se saldan con sangre
las heridas que enceguecen.

El firmamento respira.
La pelea ha terminado.
El campo llora los restos
que la muerte ha abandonado.

El césped está teñido
de un oscuro rojo sangre:
el color de la incomprensión
entre un indio y entre un blanco.

Las aves guardan silencio
por respeto a estas dos razas
que lloran a sus difuntos
por estar equivocadas.

El viento quiere llevarse
los quejidos lastimeros.
Nadie merece escucharlos.
Debe llevarlos muy lejos.

Ya los cuerpos malolientes
que quedaron en el campo
comprendieron que el que pierde
no es ni el indio ni el soldado.

Porque todos han perdido
en la guerra de la vida
ya que ninguno ha podido
desterrar a las desdichas.

Vacío quedó el desierto,
tan desierto como él mismo
porque murieron los blancos,
porque murieron los indios.

Oscuridad trae la noche,
que, asustada, quiere ocultar
la venganza de los hombres
que no han sabido dialogar.

“¡Los salvajes!”, grita el blanco.
El indio grita: “¡Es el güinca!”
Odio y rencor han sembrado
en esta tierra argentina.

Firmamentos del pasado,
testigos de viejas riñas,
no vuelvan a atormentarnos
con errores y desdichas.

domingo, 23 de agosto de 2009

Martín Rodríguez: Principio

Principio
Yo creí al principio, desde el principio,
en el origen, que a los chicos
los hacen los padres.
Y supe más tarde,
que mi verdad son las cigüeñas,
ellas traen a los chicos,
ellas solas,
¿y los padres qué hacen?
Los padres sueñan, sueñan.

las cigüeñas
arrasan los cielos
cruzan las nubes,
pelean a picotazos a la cría,
mientras los padres sueñan.

(Publicado con la correspondiente autorización del autor y de la Editorial Vox).

Martín Rodríguez, Maternidad Sardá, Ed. Vox, 2005, p. 9.

Martín Rodríguez nació en Buenos Aires en 1978. Tiene los siguientes libros publicados: Agua Negra, editorial Siesta, 1998; Natatorio, editorial Siesta, 2000; El conejo, ediciones Del Diego, 2001 y Lampiño, editorial Siesta, 2004. Obtuvo el primer premio del concurso del Fondo Nacional de las Artes - 2003.

viernes, 21 de agosto de 2009

Feria


la feria
espera inútil rutinaria
hasta que un día

(lechugas tiernas tomates tímidos
naranjas dulces)

en el aire la albahaca pronunció
tu nombre
y brotaste para mí desde la tierra
el más tierno, el más dulce, el más tímido

fruto prohibido

31 Ene 05

Poemas perdidos y reencontrados

Resulta que yo tenía una PC viejita. Cuando me compré la que estoy usando ahora, desmantelé la anterior y conservé únicamente el disco duro. Ahí tenía de todo: poemas, cuentos, mis primeros garabatos en esta cuestión de la escritura.

Desde que me compré esta compu, ya pasaron dos años y el disco estuvo durmiendo la mona en un estante de mi ropero. Hace poco tuve que acudir a un técnico por un inconveniente que tuve con la PC y, aprovechando la oportunidad, le di el disco duro para que me pasara la información. Y voilá: recuperé todos mis escritos.

Ahora viene la pesada tarea de leer, releer, clasificar, ordenar y guardar debidamente todo lo que tengo.

Lo bueno es que estoy en esta etapa de enamoramiento de mi propia escritura, cosa que me pasa cada vez que releo, hasta con cierta extrañeza, cosas viejas. Y encontré poemas que me gustaron mucho. Bueno, tal vez los esté promocionando más de la cuenta. Ya mismo vienen a mi mente recuerdos de una clase de literatura en la que la profesora explicaba que, por lo general, los poemas que más aman los autores no son precisamente los mejor escritos.

En fin, todo esto para contarles que me encantó reencontrarme con este poema brevísimo.



Faro
ojo de las sombras
que circunda la tierra

viernes, 7 de agosto de 2009

Uno de Cortázar



1.
Ahora escribo pájaros.
No los veo venir, no los elijo,
de golpe están ahí, son esto,
una bandada de palabras
posándose
una
a
una
en los alambres de la página,
chirriando, picoteando, lluvia de alas
y yo sin pan que darles, solamente
dejándolos venir. Tal vez
sea eso un árbol

o tal vez
el amor.

Julio Cortázar
(de "Cinco últimos poemas para Cris")

Nota: La foto es mía. Podés usarla sólo si citás esta fuente.

miércoles, 29 de julio de 2009

Equilibrista

Es bicho de ciudad.
Por eso busca el equilibrio
entre alturas para la veneración
oscuros rincones
y prisa
llena de cables.

A veces sigue esas líneas negras que cortan
el cuadrado del cielo
de azotea en balcón.
(La equilibrista es voyeur
y de noche espía a los vecinos).
Es feliz, pero está el miedo.

Algún día alguien
seguramente un insensible
va a gritar rata rata
y va a golpearle la cabeza
con un escobillón.

martes, 9 de junio de 2009

Pensamientos sueltos como visita de médico

Pasadita breve hoy en mi diario. Pensamientos sueltos.

Estuve leyendo a Borges estos días. Quiero escribir sobre sus adjetivos, pero parece que todo el mundo lo ha hecho antes que yo. Esto me lleva a pensar en la Universidad, cuando mis profesores me daban a leer al Cid y pretendían que escribiera una monografía original sobre él. Pero ¿qué podía aportar de nuevo una alumna como yo?

Y sin embargo cada persona es un mundo. Un punto de vista único.

Ojalá pueda aportar algo sobre los adjetivos de Borges. El adjetivo es un tema que me persigue y vuelve, vuelve, vuelve a mí. Algo debo hacer con él. Sé que algo voy a hacer. Espero que sea pronto.

lunes, 1 de junio de 2009

Urquiza de mis amores

A la gente de mi barrio, esa pequeña patria.


Ya no sos "Las Catalinas"
que arrullaron otros tiempos.
Ahora sos barrio de sueños,
colectivos y gorriones.
Ya nadie juega al balero
ya no existen los potreros
para embarrarse de goles
los pantaloncitos cortos
que todos esperan, pronto,
alargarlos por ser hombres.

Una historia en cada esquina
trae recuerdos de otros cielos.
Antiguas quintas y deseos
de crecer en los albores
de este barrio milonguero.
Ya no está el tranvía porteño,
Urquiza de mis amores,
el tren lechero tampoco.
Y yo me pregunto cómo
sos igual bajo otros soles.

12 Ene 96

miércoles, 27 de mayo de 2009

De la hipocresía del tuteo en la poesía rioplatense

Desde hace un tiempo largo, tengo una regla de oro en mis poemas: respetar el voseo. Me parece hipócrita vosear en la oralidad y escribir de tú. Realmente no lo tolero, claro que esto es válido sólo en escritores de dialecto rioplatense.

Lo admito: yo también pequé alguna vez, ya que en otras épocas usé el tuteo en mi escritura, vaya uno a saber por qué. Pero tengo mis teorías.

¿Qué lleva a un escritor a escribir en un dialecto que no le es propio? Porque no veo escritores argentinos o uruguayos que escriban "aparcar el carro" en lugar "estacionar el auto" -sería ridículo- y, sin embargo, hay muchos que escriben de tú.

Decidí hacer un rastreo en algunos libros de poesía de autores de dialecto rioplatense para estudiar un poco la situación. Esto es lo que encontré.

En poetas jóvenes contemporáneos, encuentro mayormente casos de voseo:
Marina Mariasch
"Si tenés miedo, vení a mi cama"
Natalia Fortuny
"quien te hace piecito / es la persona / que sube con vos al árbol" (poema "la casita del árbol")
Leonor Silvestri
"llena los espacios que quedaron / después de vos" (poema "Anita")
Martín Rodríguez
"Sardá:/que no te cierren nunca" (poema "Sardá")
Eugenia Coiro
"Escupís piedras azules"
Gabriela Franco
"dale, trincheta / pinchá que esto pudre"
Gustavo Tisocco
"Hermano, si vuelves torturado y perdedor" (poema "Hermano")

Pero si voy más atrás, encuentro un poco de todo.

Alfonsina Storni
"Escrútame los ojos, sorpréndeme la boca" (poema "Capricho")
Alejandra Pizarnik
"por qué te busco, noche, / por qué duermo con tus muertos"
Fermín Estrella Gutiérrez
"Allí naciste tú, / abuela que ahora vives / en el jardín del cielo"
Oliverio Girondo
"Pero qué quieres, campo / no soy caballo"
Diana Bellessi
"Qué mirás le digo / a la aparición esta" (poema "Argentina 2003")
Mario Benedetti
"Dime / con quién / andas" (poema "Compañías"); "ya mi rostro de vos / cierra los ojos" (poema "Rostro de vos"); "Tengo la convicción de que no existes" (poema "Sirena"); "vos gozando tal vez y yo doliéndome" (poema "Mengana si te vas")
Olga Villar de Filgueira (mi querida Olguita)
"busca el canto de los pájaros / que saltan de rama en rama"
María Paula Mones Ruiz
"No notas mi silencio cuando callo, / sigues creyendo que canto" (poema "No notas, no canto")


Y debo decir que esta oscilación que descubrí en Benedetti me llamó mucho la atención. Yo estaba segura de que él sólo voseaba y resulta que ahí están sus versos de tú.

Para explicar este fenómeno tengo dos teorías:
  1. Influencia de lecturas, medios de comunicación, doblajes de películas. Las lecturas de poetas de otros dialectos, las películas dobladas al español neutro, el fácil acceso a medios de comunicación de otros países hace que el dialecto se incorpore y se "pegue" de manera solapada, inadvertida. No hay tanta culpa en este caso, pero creo que un poeta debería tener un manejo totalmente consciente del lenguaje, por lo que esto no debería ocurrir.
  2. Falsa creencia de que la poesía se escribe de tú. Qué decir de esto. Bueno, en mis talleres literarios me he cruzado con alumnos que llegaron a decirme que "suena mejor escribir de tú". Yo creo que es porque los escritores que recién se inician admiran a sus poetas preferidos, seguramente la mayoría de otros dialectos, y aspiran a tener la misma capacidad lingüística, el mismo dominio de la lengua. Entonces copian sus recursos, entre ellos el tuteo. Esto es imperdonable. Dante no ideó un círculo de los hipócritas tuteadores en su Infierno, pero seguro estuvo cerca.
Creo que, cuando pequé, lo hice por estas dos razones. Pero no me quedé en esa etapa. No hay que quedarse en esa etapa; hay que evolucionar en el uso de la lengua. Es comprensible en principiantes, pero ninguna persona que escriba querrá quedarse en el principio del camino. Si abrimos camino, es para caminar, así que caminemos.

Admito también que siento un poco de afecto por mis poemas viejos de tú y me daría cosa modificarlos. Hoy desempolvé uno viejo, que escribí pensando en hacerlo canción. Un tanto meloso, pero es parte de mi camino, así que lo comparto.

Si te vas, amor
Si te vas, amor, no te despidas
que no quiero quedarme en el andén.
Si te vas amor, no me lo digas
que para mí existe sólo un tren.

Qué será de mí si me dejas
cuánto quedará de ti en mi despertar
ya no habrá silencios compartidos
me sentiré extranjera en mi ciudad.

Si te vas, amor, no me lo expliques
porque duele mucho más si hay una razón.
Si te vas, amor, llévame contigo
porque el mundo se me acaba sin tu amor.

Qué será de mí si te marchas
qué quedará de mí si te vas
qué será de mí sin ti,
qué será de ti sin mí...

(1999)

sábado, 23 de mayo de 2009

Afectos y rosas

Estos días estuve pensando mucho en mis afectos, estuve muy sensible. Y, en medio, se nos va la abuela Amelia.

Pero, en momentos de sensibilidad afectiva, siempre hay alguien que te regala una flor y te hace sonreír. Sea lo que sea esa flor. Esta vez, la flor me la regaló Lucía, que me recitó el poema que hoy comparto con ustedes y me hizo llorar de emoción.

Los afectos (de Horacio Ferrer)

A susana rinaldi



Hacen rabiar al pensamiento
Y hacen pensar a la emoción,
Y se han guardado el gran secreto
De hacerte bueno hasta el dolor.

Ellos no mueren si uno muere
Y dejan siempre el alma en flor,
Son los afectos, los afectos,
Esto que yo siento por vos.

Los afectos,
Uno es porque los otros lo han querido,
Porque ha sido confortado y entendido,
Esperado y despedido con amor.

Los afectos,
Quiero hablarte el bello idioma de mi abrazo,
Este idioma simple, eterno, delicado,
Nuestro abrazo empapado en corazón.

Son de pimpollo insobornable
Y en el silencio están mejor,
Te hacen un nudo en la garganta
Socios del llanto y del perdón.

Qué bien se sienten en los gestos
Y son el júbilo de dios,
Son los afectos, los afectos,
Esto que yo siento por vos.

martes, 19 de mayo de 2009

Escribí prontito, María Amelia


Hace tiempo (desde el 11 de marzo) que la abuela María Amelia, de A mis 95 años, que ya a esta altura tiene 97, no publica nada y sus lectores estamos preocupados. Una de sus lectoras se ha enterado de que está internada en el hospital. El miedo y la ansiedad se han instalado. La gente no para de dejarle mensajes de amor en su último posteo.

Es que lo que ha hecho María Amelia es un canto a la vida. Su nieto le regaló una computadora y ella se creó una bitácora. Y desde allí empezó a hablar de sus cosas, de sus recuerdos, dio consejos, transmitió valentía, ganas de vivir, amor. Los lectores la aman. ¡Pero qué digo! LA AMAN, así, con mayúscula. Es tu abuela y toda la sabiduría de todos los abuelos del mundo en tu compu, usando tus mismos medios.

Hace tanto que la incluí en mi listita de bitácoras (abajo a la derecha) que ni me acuerdo cuándo fue. Pero aquí la tengo a María Amelia con su blog y cada tanto entro a leerla. Sólo que ahora la extraño y la extrañamos todos sus lectores.

Un par de días atrás, leía en Los divagues del Santi que "Uno está en este asunto de los blogs como en una isla tirando mensajes flotantes a las otras islas". Y es así, somos islas, pero Internet nos une de alguna manera. Estamos solos, pero nos acompañamos. Y cuando uno de nosotros falta, cuando uno de nosotros se ausenta, se nota.

¡Fuerza, querida María Amelia! Repóngase prontito.

lunes, 18 de mayo de 2009

Se nos fue don Mario

Hoy me enteré: ayer murió Mario Benedetti. Qué día triste.

Uno de los primeros poetas a los que me acerqué en la adolescencia fue Mario Benedetti. Crecí leyéndolo. Me gustaba su simpleza, su austeridad en la palabra y, a la vez, sus calambures. Mi primer libro fue Corazón coraza y otros poemas. No recuerdo si fue un regalo o me lo compré solita, pero llegó a mi biblioteca para cambiarme la vida. Aprendí de él que se puede escribir del amor sin palabras altisonantes, que se puede ser muy simple y muy profundo, que los poetas del pueblo perduran.

De pronto, todos lo leían. Lo memorizaban. Lo recitaban. Lo regalaban en cartas de amor. Su poesía llegaba, simple, a manos de gente que no lee poesía. Por eso, siempre lo relacioné con Becquer. Sus poemas están en tarjetas que la gente se regala para cumpleaños, aniversarios y fiestas. Sus versos, en señaladores. Si salgo a la calle y pregunto a la gente a quién lee, las respuestas serán los apellidos de los grandes, que el pueblo conoce: Borges, Cortázar, Benedetti. Los lea la gente o no, ahí están sus nombres. Los conocen. Saben que son escritores. Sólo que a Mario lo leían y lo leen de verdad.

Poeta del pueblo. Poeta de la gente.

El último libro de él fue un regalo (¡cómo amo que me regalen libros y cuánto miedo siente la gente que me rodea de regalármelos!). Una tarde Sergio se apareció con Viento del exilio y me sorprendió. No sólo me regaló un libro sino que uno de mis autores preferidos. ¡Qué mejor!

Toda mi vida se entremezcla con los poemas de Mario. Lo llamo así porque para mí es parte de la familia. Si estuvo ahí cuando intentaba memorizar sus versos, si estuvo ahí cuando de noche me dormía leyéndolo, si estuvo ahí cuando empecé a pensar en el país, en la patria, en lo que significa el exilio, si estuvo ahí cuando empecé a soñar con el amor, si estuvo ahí cuando empecé a pensar en la vejez.

Y hoy, la tele me viene con estas novedades. Qué día tan triste, por favor.



viernes, 8 de mayo de 2009

Se vienen las elecciones legislativas: ¡cuidado con los Ricardos!

Hoy amanecí pensando en qué candidato voy a votar para estas elecciones legislativas que se avecinan. Poder, justicia. Empieza la época de sacarse los ojos por tener poder. Época de tener en claro a Ricardo III; hay que estar alertas para no dejarnos engañar, para que no nos digan lo que queremos escuchar, sino las propuestas concretas que tienen nuestros futuros legisladores. Lógico: ¿quién mejor que Shakespeare reflejó estas lides por el poder.

Ricardo III es un personaje que admiro. Está construido con tanta perfección por Shakespeare que simplemente lo admiro. Hay algo de fascinación y horror mezclados en el personaje que lo vuelven, como a todos los malos malos, atractivo.

En 1998, escribí sobre este personaje un pequeño artículo que quiero publicar aquí. No se trata de un análisis de una obra del género lírico, pero al menos es un texto que usa el metro y el verso, así que por lo menos hay puntos en común (sólo eso).

Este artículo es inédito; bueno, lo era hasta recién.


La seducción de Ricardo, apuntes sobre Ricardo III, de William Shakespeare

¿Por qué Ricardo III es como es? ¿Por qué un hombre vil y monstruoso como él nos parece atractivo?

Por un lado, Ricardo es la representación de los mandamientos infernales: mata, miente, envidia, destruye a todos. Y sin embargo, Ricardo posee eso que tanto nos asombra: su don de palabras. Es capaz de poéticas mentiras y engaños retóricos. Cuando habla, nos convence de que es otra persona, de que no es tan malo, de que incluso es capaz de amar.

Su poder de convicción reside en su don de palabra. Es un hombre que conoce a sus víctimas, sabe sus puntos débiles, sabe qué necesitan escuchar para rendirse a sus pies. Sabe manejarlas psicológicamente para lograr su objetivos.

Con sus engaños, teje una red de intrigas que son la base de su poder. Así van cayendo:
  • Clarence, que cree que lo va a ayudar
  • Lady Anne, que se enamora de él
  • Isabel
  • Buckingham
La estructura de sus discursos es la siguiente:
  • alaba a su interlocutor aunque éste lo insulte
  • le miente y finge inocencia
  • lo interpela de manera brusca, utiliza la sorpresa
Con la sorpresa, logra descolocar a su interlocutor, que ya no puede discutirle o ya no sabe cómo contestarle y Ricardo aprovecha esta confusión y lo convence.

Sus víctimas (excepto Buckingham) quedan atontadas, como encantadas por él. Todos confían ciegamente en Ricardo y les cuesta, luego, convencerse de lo contrario. Por ejemplo, cuando Clarence se entera de quién le envía los asesinos.

Sus soliloquios nos dan la clave de su pensamiento. Como público, sabemos que engaña a todos cuando dialoga, sólo cuando queda solo nos hace partícipes de lo que realmente trama. De manera generosa, nos anticipa siempre qué va a hacer, luego lo hace y lo vemos actuar y después, cuando vuelve a quedar solo, comenta lo que acaba de hacer.

Ricardo III es un hombre temerario. En ningún momento, se nos presenta cobarde o temeroso. Sólo al final, cuando alcanza su pathos trágico, su soliloquio en la noche antes de morir nos conmueve porque vemos que el hombre fuerte y sin temores se ha vuelto débil y está casi arrepentido.

El gran monstruo ha caído, sufre, es atormentado por sus crímenes. Sólo la noche de los espectros toma conciencia de sus crímenes, de su maldad. Y tiene miedo. Sabe que ha quedado solo, que de todos los que lo rodeaban no le ha quedado ni el amor ni el respeto de nadie. Queda solo ante el miedo y la muerte. No sólo está solo, ha sabido ganarse el odio de cuantos lo respetaban.

Al final, se cumple la profecía. Ricardo desespera y muere, y a su muerte su gran poder ya de nada le sirve porque ese poder estaba basado en mentiras. Sus palabras no estaban sostenidas por verdades. Cuando ya están muertos los que él engañó y cuando ya están advertidos los vivos, ya nada puede hacer.

jueves, 7 de mayo de 2009

Anonimato, lazarillos y chiquilines de Bachín



Ayer leía un artículo muy interesante en la bitácora de Paulmx que me dejó una idea rondando: el anonimato. Si bien éste no era el tema central del artículo, me resultó tan interesante este pequeño párrafo, casi oculto al final, que quiero hacer aquí un comentario.

Pablo, el autor de la bitácora, dice:
Por eso pienso que es necesario volver a un estadio anterior del Arte. Desaparecer la firma. Como en la Edad Media en la que el trovador o el juglar eran anónimos. El anonimato no suprime la individualidad humana, sino que la expande.


Pues bien, siempre me han obsesionado las fechas exactas, los autores, la historicidad. Me he obsesionado por la precisión. Esto me llevó a, por ejemplo, escribir fecha y hora (con segundos incluidos) cuando termino de escribir un poema. Debo decir que, con algo de constancia, he dejado de escribir la hora, pero la fecha sigue. Se trata de una cuestión de orden, de registrar los hechos para evitar que se diluyan en el tiempo. Es que tengo miedo al olvido, que se come todo.

Por eso, cuando empecé a estudiar Literatura, me resultaron imposibles el Poema de Mio Cid y Lazarillo de Tormes. ¿Cómo que son anónimos? ¿Acaso fueron de generación espontánea? No, claro que no. Detrás de ellos, había autores de carne y hueso. ¿Cómo que no se sabe quién los escribió (y esto lo digo muy a pesar de lo que diga Colin Smith)?

Ayer, cuando leí esta opinión de Pablo sobre el anonimato, sentí que se trataba de una idea revolucionaria, al menos para mí. Curiosamente, ayer a la noche fui al cine a ver Duplicidad y uno de los personajes comenta que, para él, la evolución humana se ha detenido y que ahora la evolución es corporativa, comunitaria. Vaya, entonces es cuestión de expandir el conocimiento, no intentar apropiarse de él y evolucionar como comunidad, como Humanidad.

Todos estos pensamientos sobre el anonimato me hicieron regresar al lazarillo de Tormes y reconciliarme un tanto con su autor anónimo. Y de tanto lazarillo, tanto lazarillo en mi cabeza, recordé la letra de un vals de Horacio Ferrer que, inevitablemente, me hace recordar al pequeño español. Infancia castigada, lamentablemente, hay en todos lados.

Chiquilín de bachín
(Vals)
1968

Por las noches, cara sucia
de angelito con bluyín,
vende rosas por las mesas
del boliche de Bachín.
Si la luna brilla
sobre la parrilla,
come luna y pan de hollín.

Cada día en su tristeza
que no quiere amanecer,
lo madruga un seis de enero
con la estrella del revés,
y tres reyes gatos
roban sus zapatos
uno izquierdo y el otro ¡también!

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.
Baleame con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.

Cuando el sol pone a los pibes
delantales de aprender,
él aprende cuánto cero
le quedaba por saber.
Y a su madre mira,
yira que te yira,
yira que te yira,
pero no la quiere ver.

Cada aurora, en la basura,
con un pan y un tallarín,
se fabrica un barrilete
para irse ¡y sigue aquí!

Es un hombre extraño,
niño de mil años,
que por dentro le enreda el piolín.

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.
Baleame con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Dante en papel y lápiz

Hace mucho que no dibujo, pero es algo como andar en bicicleta. Está en vos y no se va. Me pasa lo mismo con la flauta. Es todo un tema esto de la flauta dulce. Me encanta tocar. La música siempre fue un juego para mí. Siempre de oído, como si fuera una adivinanza con sonidos; es que casi no leo música: soy muy mala y tardo mil años (falta de constancia, supongo). Y como siempre que toqué me tiraron con la frase "Dejá esa flautita", entonces hace mucho que no toco. Pero cuando estoy sola, cada tanto despunto el vicio. Bueno, siento lo mismo por el dibujo. Muy cada tanto despunto el vicio.

Tengo una carpeta, no es que valga tanto. De hecho, hace un año aproximadamente eran dos las carpetas y tiré dibujos hasta reducirlos a la mitad. Antes no entendía a los que tiraban sus obras, sus creaciones, pero ahora sí. Es como con la escritura: hay que podar para quedarse con lo mejor, con el corazón. Y hay que tener mucho valor para podar, aunque no lo parezca.

El caso es que hoy me levanté con la cabeza puesta en Dante y recordé unos dibujos que hice en 1999, cuando me sentía inspirada por mis clases de Literatura Italiana I, dictadas por el genial profesor Daniel Capano.

(Nota: si hay algún interesado por allí en leer la Divina Commedia, les recomiendo el Ciclo Lectura Dantis en Lengua Española que el profesor Capano dicta este año en la Asociación Dante Alighieri. Consulten aquí el cronograma).

Aquí están, entonces, mis dibujitos.


Dante y Beatriz


El infierno dantesco


Dante y Virgilio

lunes, 4 de mayo de 2009

Cómo matar dos pájaros de un tiro en los pasillos de la Feria del Libro




Matar dos pájaros de un tiro es una frase que no me gusta por violenta, pero que hoy resume muy bien lo que quiero decir.

(Escribo y de fondo, desde el balcón, canta Baldomero, el canario pichón que me regalaron mis padres y Sergio hace poco. Para que te haga compañía en esta nueva etapa. Claro que lleva el nombre de un poeta, como no podía ser de otro modo. Mi Baldomero canta con los poetas).

En este apunte, te contaba el año pasado que quería leer poesía mapuche. Y por aquí, te decía que había pasado otro año sin Feria del libro. Bueno, este año me di los dos gustos. Ayer domingo me di una recorrida por la feria y, ya que estaba..., me compré la antología de la poesía mapuche contemporánea Kallfv mapu. Tierra azul, de Ediciones Continente.

Me gustó lo que leí hasta ahora. Interesante el prólogo de Bayer, que abre las puertas del libro con respeto, con admiración, pero me causó cierto rechazo la introducción de Barron. ¿A qué viene esa agresión gratuita a la gente de Letras y a los críticos? No me lo esperaba y me disgustó bastante. Cuando la gente se ataja tanto, hay algo de culpa, debo decir.

Tiene razón Bayer. Dan ganas de escuchar el mapuche, escuchar su melodía, sus timbres, su canto. Dan ganas de conocer la lengua, de aprenderla, sólo por leer estos poemas.

Se trata, por lo que leí hasta ahora, de una mirada sobre la naturaleza y el hombre inserto en ella. Algo que me gusta mucho, debo decir. Comulgo con esto. La poesía de la naturaleza es lo que más me atrae. Y parece mentira, llego a ella de las maneras menos premeditadas. Hoy este libro me dice cosas que son verdades.

Acabo de descubrir unos cuantos poetas, entre ellos el que más me marcó con sus versos hasta ahora es Leonel Lienlaf. Fíjense qué verso éste: "comencé a sentirme árbol". Una maravilla.

Pero hay más y no quiero ser injusta. Hasta ahora estoy anotando impresiones, ideas, pensamientos. Ya habrá tiempo más adelante para una anotación más meditada.

Ahora, a leer el azul.

lunes, 20 de abril de 2009

Globo



Fui a una fiesta y me dieron un globo.
(Tomá de recuerdo.
Recuerdo de mi fiestita.
Atalo para que no se te escape).

Te cuelgo del techo,
udre elástica de aire,
para no perderte de vista.
Sé que en unos días te vas a desinflar.
A veces a mí me pasa lo mismo.

Pero mientras tanto...
flotá, soñá, enseñame a volar.


Nota: Foto de Patricia Juárez, publicada con la autorización de la autora. En esta foto, me inspiré para escribir el poema.

Tres versos verdes

Extraño esto, pero hay que seguir adelante.

Acomodando mi mesa de luz, encontré papeles viejos y tres versos muy verde que te quiero verde. Me gustaron. Formaron parte alguna vez de algún poema viejo que de valor estético no tendría ni la sombra. Pero rescaté estos versos (a veces se escriben cien páginas sólo para rescatar una) y hoy estos versos me hablan de vos, amor. Hoy me hablan de lo mucho que te extraño, en este día lunes, violento cuchillo que corta el fin de semana.

¿Dónde estás?
Tu ausencia está en el aire
y yo me evaporo en lágrimas verdes.

viernes, 17 de abril de 2009

Notas sobre el soneto

Hoy en día hay una escritura de poemas más desestructurada. Si bien la forma existe, no es una forma fija predeterminada a la que se ajusta el poeta. El ritmo existe, pero la forma ya perdió el nombre. Con esto, quiero decir que en la escritura actual no hay tantas églogas, sonetos, madrigales ni silvas, por poner un par de ejemplos.

Esto es una tendencia, claro. En cuestiones de movimientos literarios, no se puede hablar más que de tendencias. Seguramente hay poetas aquí y allá que se han inclinado por estas formas tradicionales y bien que lo hacen. Sin embargo, uno va a las tiendas de libros, abre alguno de poemas al azar y lo que encuentra son poemas más libres, no tan atados a formas preexistentes.

El soneto es una de estas formas que menciono. Está compuesto por 14 versos endecasílabos (de 11 sílabas) distribuidos en dos estrofas de cuatro versos (cuartetos) y dos estrofas de tres versos (tercetos). No es una forma fácil como para comenzar la escritura, pero con el tiempo surge algo así como una amistad y a algo se llega.

Se trata de una composición poética que surgió en Italia y más tarde, en el Renacimiento, fue introducida en España por el poeta Juan Boscán, que la conoció de traducir textos italianos. (Por eso, nada de tradittori los traductores, que a uno de ellos le debemos el soneto).

Pero lo mejor es ir a las fuentes. Hay varios sonetos famosos. Ya publiqué en este diario uno de Baldomero Fernández Moreno. Incluiré aquí dos más a modo de ejemplo. El primero es de Garcilaso de la Vega; el segundo, de Neruda.

Soneto XXXVIII
Estoy contino en lágrimas bañado,
rompiendo siempre el aire con sospiros,
y más me duele el no osar deciros
que he llegado por vos a tal estado;

que viéndome do estoy y en lo que he andado
por el camino estrecho de seguiros,
si me quiero tornar para hüiros,
desmayo, viendo atrás lo que he dejado;

y si quiero subir a la alta cumbre,
a cada paso espántanme en la vía
ejemplos tristes de los que han caído;

sobre todo, me falta ya la lumbre
de la esperanza, con que andar solía
por la oscura región de vuestro olvido.

Garcilaso de la Vega, Cancionero (Poesías castellanas completas), Bruguera, Barcelona, 1982, p. 34.

Soneto XVII
No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuando, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Pablo Neruda, Cien sonetos de amor, Editorial Planeta, Buenos Aires, 1993, p. 26

miércoles, 1 de abril de 2009

Adiós, doctor



Ayer a las 20.30 murió el doctor Raúl Ricardo Alfonsín. Se nos fue el padre de la democracia, un líder, un caudillo, un político de raza. Se fue nomás al cielo de los próceres.

La Argentina te llora, Alfonsín.

Farewell
Deberíamos amputar la lengua,
quitarle la palabra lejos,
la palabra adiós.
Deberíamos olvidar cómo se dice,
cómo se pronuncia,
qué significa.
Deberíamos quedarnos siempre
en el país, en la ciudad,
en la vida.
Ni despedir nosotros
ni ser llorados con pañuelos
en alto.
Deberíamos pensar la forma
de que no existan otros lados,
sino un lado nuestro, un solo lado.
Deberíamos eliminar los límites,
las fronteras, los viajes,
los marcharse de...
Pero no hay forma de lograrlo
antes de que te vayas,
antes de que me dejes.
Y me quedo con palabras
que no existen, que me duelen,
amputadas...
(De Poetas tras el arca, Alvarez Castillo Editor, pp. 78 y 79)

jueves, 26 de marzo de 2009

Alas al palito

Como suele decir mi amiga Lechu, las casualidades no existen. Anteayer les hablaba de mariposas y hoy...

Hoy me despertaron los mosquitos. Me picaron, zumbaban cerca, gajes del oficio de los mosquitos hembra. Por esa razón, me levanté y encendí un espiral. No es algo que me plazca particularmente, pero algo tenía que hacer, y más con el dengue dando vueltas... Bueno, ya me había levantado y no sé si por el espiral o qué me acababa de sentar a la computadora para empezar mi jornada de trabajo cuando me dio como un vahído, un leve mareo. Como tengo baja presión y en cierta época me daba por desvanecerme en los lugares menos propicios, aprendí a escuchar mi cuerpo, así que me fui al balcón a que el aire frío me sopapeara un poco. Siempre me da resultado.

Ahí la vi. Una enorme mariposa parecida a ésta volando a la altura de mis ojos. Finalmente aterrizó en la medianera del edificio, resistía con proeza (uh, qué palabras altisonantes me salen hoy) la fuerza de la gravedad. Y me acordé de sacar o ponerle alas al palito. "Es un signo", pensé, "todo sucede por una razón". Hoy le pongo alas al palito. Hoy me toca la vida.

martes, 24 de marzo de 2009

Época de vacas flacas

El jueves pasado me despidieron del trabajo que tenía en relación de dependencia. Trabajaba en una empresa de 80 empleados, líder en lo suyo, dedicada a la industria del juego (léase casinos, bingos, etc.). Hacía los manuales. Amaba mi trabajo. El caso es que el jueves nos echaron a 40 trabajadores. Eso es el 50 por ciento de la empresa. Mucho.

Ya creo que pasé la etapa del lloro. Ahora estoy haciendo laburos de traducción y corrección, gracias a Dios puedo decir que me mantengo ocupada. Pero vengo de una racha, eh. En septiembre pasado, me robaron a mano armada. Recién hace unos días me entregaron el DNI y pude decir que estaba al día con mis cosas, basta de trámites, no debo nada... y me salen con esto. Otra vez al ruedo.

Dicen que los despidos son duelos. Llorás, extrañás, no podés volver, no podés cambiar la situación. Estás con el humor cambiante. Tu estado de ánimo cambia con la velocidad de encendido de una lamparita. Subís interruptor: eufórica. Bajás interruptor: deprimida.

Se viene la época de vacas flacas. Esto no me pasa sólo a mí. Pasa en el país. Pasa en el mundo. Cientos de trabajadores, sin sus fuentes de trabajo.

Hoy me conformo con seguir teniendo el pan y la poesía. Con esas cosas se puede seguir.

Todo depende de cómo se lo mire. Un profesor de poesía me enseñó que el punto de vista es central para ver la vida y la muerte en las mismas cosas. Si no (y espero no haberlo dicho antes en este diario), fijate:

(Muerte)

Una mariposa.
Le quito las alas.
Un palito.

(Vida)

Un palito.
Le pongo alas.
Una mariposa.
Claro está, me quedo con la vida.

viernes, 20 de marzo de 2009

Bloguer

Con la cámara en la mano,
ella pierde su eje.
Levanta el hombrito
ladea la cabeza
sonríe de costado
mira de reojo
hincha las tetas.
Bloguer
floguer
lover
fotofetichismo a temprana edad.

lunes, 9 de marzo de 2009

Metáforas

Dicen que los niños son crueles. No sé qué será esa crueldad. Tal vez es que los niños dicen las cosas como las ven y no hablan con máscaras, lo cual es totalmente meritorio. El caso es que las cosas que a uno le dicen de niño quedan grabadas para siempre en la memoria.

Yo era una inocente niña de seis o siete años cuando me dijeron que tenía pies de empanada. Fue una tragedia para mí. No quería tener pies de empanada, y sin embargo... algo en la forma de mis pies pequeños y redondeados hacía que la expresión fuera certera como una flecha en el blanco.

Tendría doce años cuando el hermano de una amiga miró mi nariz y me dijo que tenía nariz de sacapuntas. Otra tragedia. Yo quería tener nariz con forma de nariz, no de objeto. Me llevó un tiempo aceptar que la metáfora era tan certera como aquella de las empanadas.

Las metáforas inundan nuestra vida; no nos damos cuenta por lo general. Algunas son un poco más agradables que otras, pero están ahí, nos rodean. Siento fascinación por esta sabiduría popular, por esta creación del pueblo, casi a ciegas, casi por instinto.

En la construcción de un poema, nos puede sorprender un silencio de radio cuando pensamos en metáforas, comparaciones, cuando buscamos una imagen fuerte y precisa para decir lo que queremos. Las metáforas suelen parecernos distantes, lejanas, difíciles, frías. Vaya si requieren trabajo. Y por otro lado están ahí, en todos lados, en las charlas de todos los días. Nos hablan con metáforas el meteorólogo de la televisión, nuestro compañero de trabajo, nuestras primas... sin necesidad de dedicarse a la poesía.

Así, vamos por la vida con pies de empanada y narices de sacapuntas, o con lo que a cada uno le ha tocado, llevando las metáforas a cuestas, viviéndolas con intensidad, y cuántas veces sin siquiera sospecharlo.

lunes, 23 de febrero de 2009

El lunes 6 de abril empieza mi Curso de iniciación a la poesía.


Curso "Iniciación a la poesía"

(Código: 022)
Coordina: Correctora literaria Verónica Andrea Ruscio.

Destinatarios
• Personas que quieren iniciarse en la escritura poética.
• Poetas principiantes que buscan adquirir nuevos recursos lingüísticos.

Propósitos
Se espera que el taller posibilite:

• La reflexión sobre la poesía, sus técnicas y proceso de creación.
• La adquisición de herramientas lingüísticas para la escritura de poemas.

Metodología
En cada clase, se presenta un aspecto teórico de la poesía para que los participantes lo analicen. Luego de la puesta en común, la coordinadora propone consignas para abordarlo de manera práctica. Por último, cada integrante comparte sus textos y hace comentarios sobre los de sus compañeros. La coordinadora da cierre a la clase con sugerencias, comentarios y orientación teórica.

Temario
• Aproximación a los géneros literarios. Poesía. Verso.
• Rima.
• Temas poéticos.
• Lugares comunes.
• Mayúsculas y puntuación.
• Extensión del poema.
• ¿Tú o vos? ¿A quién nos dirigimos?
• Adjetivación.
• La forma y la luz. Mirada poética.
• Títulos.
• Haikus.

Duración
12 encuentros semanales.

Arancel
$150 por mes.

Lugar
Bar Restó "El Bravo" (Mario Bravo 1287, Palermo, Ciudad de Bs. As.).

Incluye material.

Inicio
Lunes 6 de abril de 2009 de 19.30 a 21.

Consumición
Opcional y a cargo del participante.



MODALIDAD A DISTANCIA (para todos los cursos)
Si por alguna razón no podés participar de nuestras alternativas presenciales, también tenemos disponible la cursada vía Internet.

En ese caso, recibirás el material vía correo electrónico y entregarás las actividades del mismo modo. El/la coordinador/a hará devoluciones a medida que realices los envíos.

A diferencia de la modalidad presencial, ésta no tiene fecha de inicio pues se puede comenzar en cualquier época del año.


Informes e inscripción
http://www.tallerpuntoyaparte.com.ar/

info@tallerpuntoyaparte.com.ar

4631-2362


¿Te lo vas a perder?

sábado, 21 de febrero de 2009

Hueso


El tema es que son curiosas.
Quieren sacar el hueso para afuera.
Quieren verlo para ver cómo es.
Y tienen tanta hambre, pobrecitas,
que también van a querer morderlo
comérselo entero
roerlo
si lo ven.
Por eso se miran la piel con ansiedad,
faltan cuatro kilos para que el hueso
se abra paso,
cuatro kilos para ver y devorar.
Van a quedar como aguas vivas,
deshuesadas,
hechas nada,
pobrecitas,
reducidas a su hambre.

domingo, 15 de febrero de 2009

Febrero: estoy en Mis poetas contemporáneos

A fines del año pasado me compré un reloj de cuerda. Un hecho cotidiano y simple que me inspiró. Leé mi poema acá.

martes, 10 de febrero de 2009

Rescate

En días como hoy, sólo la poesía logra rescatarme.

Lo bueno es que ando inspirada. Se me han ocurrido un par de ideas para un poema que pronto publicaré.

Tengan paciencia.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Me gusta, no me gusta

Muchas veces me pregunto qué es lo que me acerca a un poema, qué es lo que hace que me guste especialmente un texto. ¿Es algo desconocido, fuera de toda lógica, que no se puede especificar? ¿O hay razones lógicas, de armado, de ritmo, etc.?

Esta pregunta se profundiza cuando me topo con textos que no me gustan o que no entiendo. Porque a veces hay poemas que no comprendo, no sé realmente qué corno quiso decir su autor, y sin embargo me gustan, me atraen y mucho. Por el contrario, a veces entiendo perfecto un poema y no me gusta para nada.

Dicen que la apariencia, lo visual, es lo primero que uno ve de las personas. Instantáneamente las personas te gustan, te atraen, te parecen simpáticas, buenas, lindas y después "los ves realmente" porque ves su interior. Recién ahí te gustan o te disgustan de verdad. Pues bien, creo que pasa lo mismo con los poemas. El primer contacto es lo externo: el ritmo, la rima (si la hay), las palabras que eligió el autor, la extensión de los versos, las estrofas (si hay más de una). Si todo esto es armónico, atrae. Todo eso conforma la música del poema, es el anzuelo que nos hace picar. Si picamos, empezamos a ir más adentro del poema. No nos quedamos con lo exterior. Nos queremos comer el corazón del alcaucil del poema y vamos al significado.

Ahí puede pasar una de dos cosas: el poema es hermético y nos quedamos con la belleza superficial o entendemos el poema y entonces llegamos al punto cúlmine de la poesía (ya no del poema).

Cada vez me convenzo más de que hay razones lógicas para gustar de un poema. Que eso se puede lograr deliberadamente. Seguiré pensando en esto.

martes, 3 de febrero de 2009

Cuerda

Compré un reloj.
Cada noche
me siento al borde de la cama
y enrosco con una cuerda
el alambre del tiempo.
Mi esfuerzo es inútil:
cada noche
las agujas tejen remolinos
para desenredar las horas;
quieren despertar la serpiente.
Doy cuerda y no sirve.
La vida se filtra lo mismo
y se me van los segundos
como por una gotera.

02-Feb-09

viernes, 16 de enero de 2009

Abajo el mito: la gente sí lee

Lo sé, debí poner una entrada con un cartel que dijera "Cerrado por vacaciones", pero fue tal el trajín de este fin de año que, bueh... quedó para otra ocasión.

Ya de vuelta y con las valijas desarmadas, puedo contarles que estuve en Mina Clavero, una bonita ciudad de la provincia de Córdoba, aquí en la Argentina. Tomé sol, me llené los ojos de naturaleza, terminé de leer un buen libro, que de paso les recomiendo, (Elogio de la lentitud, de Carl Honoré) y disfruté a pleno del ocio con Sergio, mi pareja. Qué placer, las vacaciones. Y cómo cuesta entrar en ritmo.

Hoy, en tanto acomodaba papeles, me fijé en las visitas que recibió este blog durante mi ausencia y se me ocurrió anotar aquí una pequeña reflexión.

Se dice mucho que la gente no lee, y mucho menos poesía. Pero en las visitas que me llegan de los buscadores es abrumadora la cantidad de personas que buscan, por ejemplo en Google, sus poemas favoritos o buscan nuevos por temas determinados. Voy a poner ejemplos concretos. Han llegado a este diario personas que buscaron:

- "poemas al divorcio"
- "poesía a mi suegra" (¿pueden imaginárselo?, jaja)
- "yo conocí salones cenicientos" (verso del soneto XXV de Pablo Neruda)
- "soneto a tus vísceras" (de Baldomero Fernández Moreno).
- "ejemplo de un poema con rima"
- "el general quiroga va en coche al muere"
- "en las arenas bailan los remolinos"
- "no nací sino para quereros"
- "poema al café"
- "poema de las mariposas"
- "poema la pava"
- "poemas iniciáticos"

... entre otros.

La cuestión es que la gente lee. Y la gente sabe qué le gusta leer. Imagino que en época de clases estas búsquedas pueden deberse a algunos estudiantes que están investigando, pero ¿en pleno verano cómo pueden convencerme de que es gente que lo hace por obligación?

Una excelente noticia la verdad. Tendré que ponerme a trabajar para que estos visitantes, lectores circunstanciales o no, encuentren en estas aguas lo que andan buscando: poesía.

¡Que empiecen un 2009 con toda la poesía!