viernes, 29 de agosto de 2008

Lentejas


Hoy almorcé lentejas, uno de mis platos favoritos. Caigo en lugar común, pero es así: no hay como las que hace mi mamá.

Después de comerlas, busqué leerlas. En Cyber Humanitatis N.° 22, encontré el poema las secretas costumbres de Antonia Torres. Te lo recomiendo.

martes, 26 de agosto de 2008

Oda a los bolos


Estoy contenta. No sé si les conté que el último tiempo me he convertido en una fanática del juego de los bolos (bowling). Desde hace unos meses, venimos jugando con Sergio casi todos los fines de semana y, claro, vamos aprendiendo.

Pero las últimas tres o cuatro veces que jugué me fue bastante mal. Un buen jugador supera, como mínimo, los 100 puntos y yo llegaba raspando a los 70, un completo desastre. El tema me tenía mal. Soy competitiva en exceso.

Pero el viernes fui a jugar de vuelta. Estaba en la mitad del juego y, cuando ya parecía que lo había intentado todo, se me ocurrió corregir el movimiento de mi pierna derecha (empecé a estirarla hacia la izquierda al momento de tirar, en lugar de hacia atrás). ¡Y funcionó! Adiós, adiós, maldita canaleta. Ya en el segundo juego era la de siempre.

Ayer fuimos otra vez, pero a Paloko's, para festejar el cumple de Ser, y, gracias al movimiento corregido y a las bolas con buen grip que había en el salón, fui una aplanadora: jugamos dos partidos; en uno hice 109 y en el otro, 114. Gané los dos.

Pero dentro de esta "bowlinguista" amateur sigue habiendo una poeta, así que los dejo con una lectura temática. Un poema del señor don Gerardo Diego, Académico de la Real Academia Española de la Lengua. Noten la musicalidad del poema, que remite al ruido que hacen los bolos al ser golpeados.

ODA A LOS BOLOS
A Jesús Cando

Quiero cantar los bolos. Que repique
mi verso duro y su rimar machaque
igual que bola en bolo y multiplique
la estaca seca y su furor no aplaque.

Canto la viril mano que se ahueca
y moldea la masa poco a poco.
Vuela ya, oh peregrina, hacia la Meca
sobre la muda exégesis del zoco.

Oh la bola en el cielo, oh la maraca
silenciosa. Que nunca se desnuque.
Duerma aún de la órbita en la hamaca.
Clava el cenit, Josué, que no caduque.

Pero la ley, si dura, es ley. Su achaque
no perdona -oh dolor- ni a Rey ni a Roque.
Cumpliendo su sentencia de almanaque
rueda la esfera a sepultar su choque.

Bosque de invierno, el pálido tembleque
de los nueve emplazados. Cada chico,
se renueva la tala y el más jeque,
el emboque meñique no hinca el pico.

¡Potente Zeus! Raja el rayo seco
la cabeza del bolo que destaca
su honor central y el estampido hueco
se propaga en redor como una traca.

Y a la hora de la siega, ni en Tembleque
de Sancho Panza se arma tal retruque,
tal trigonometría y jeribeque.
Un mástil sólo en pie le quedó al buque.

Oh música aldeana sana y rica,
juicio final de Josafat en bloque,
danza macabra de mi patria chica,
infierno y gloria del birlibirloque.

Oh tú, Mallavia, el del sublime saque.
Zurdo de Bielba, oh mago del emboque.
Vuestra elegancia príncipe hunde en jaque
a Fidias y a Mirón. Nadie la toque.

El arte de ilustrar poemas

Hace un tiempito, conocí el blog Páginas Ilustraciones Sueños, de Felipe García. Un sitio muy interesante tanto para los amantes de la buena ilustración como para los de la poesía.

Vale la pena recorrerlo. Como muestra, dejo aquí una de sus obras.

sábado, 23 de agosto de 2008

Meditación I: cita de Octavio Paz

Ayer me enteré de que instituyeron el 24 de agosto como Día del Lector aquí en Buenos Aires, en honor al nacimiento de Jorge Luis Borges. Y hoy leí esta gacetilla:



DESTACADOS
LIBRO MARCADO

Los escritores Daniel Link y María Moreno leerán los subrayados y las anotaciones que han agregado a sus textos favoritos. Las marcas que todo lector deja en un libro es quizás el modo en que los lectores reescriben íntimamente lo que leen.
Entrevista: Cecilia Szperling

Domingo 24 de agosto - 17 hs
Biblioteca Baldomero Fernández Moreno
Concepción Arenal 4206 - Chacarita



Me pareció una idea genial. Yo creo que hay dos tipos de personas que leen: las que "arruinan" los libros y las que los dejan impolutos. Debo admitir que pertenezco al primer grupo. Bueno, no sé si admitir es la palabra, dado que es algo de lo que me enorgullezco. Es que no logro pasar cuatro páginas de ningún libro (salvo que sea prestado) sin marcar alguna frase, alguna palabra. No puedo. Por eso, para mí releer un libro es, a la vez, releerme, releer la vida que llevaba y las cosas que pensaba en el momento de las anotaciones y los subrayados. Es un encuentro conmigo misma.

Un profesor de la facultad nos decía que si le llevábamos los libros intactos al examen final significaba que no los habíamos leído. Vaya si tenía razón.

En mi caso, no le tengo miedo ni siquiera al bolígrafo. He marcado libros sin ningún tipo de empacho con bolígrafos negros y azules. Los uso especialmente cuando encuentro errores de tipeo. Ah, sí, no puedo sacarme la camisa de la profesión, aunque a veces parezca de fuerza.

El caso es que volví pensando en qué cosas habría marcado en mis libros, qué frases habría subrayado en otros tiempos. Me paré delante de la biblioteca y tomé uno de mis libros de cabecera: El arco y la lira, de Octavio Paz, un libro que cualquier persona que se jacte de poeta debería leer.

En esa época, subrayaba con lápiz. Un lápiz negro grueso, blando, que me encantaba.

Comparto dos frases. Y me quedo meditándolas, rumiándolas más bien. Sumate, si te gustan.

1. "Un soneto no es un poema, sino una forma literaria, excepto cuando ese mecanismo retórico --estrofas, metros y rimas-- ha sido tocado por la poesía. Hay máquinas de rimar pero no de poetizar".

2. "El poema no es una forma literaria sino el lugar de encuentro entre la poesía y el hombre. Poema es un otorgamiento verbal que contiene, suscita o emite poesía".

viernes, 15 de agosto de 2008

Singonio

El singonio olisquea: llega septiembre.
Sus hojas y raíces avanzan en la noche.

Yo no sé por qué nos gusta domesticar las selvas.

Me arrodillo ante él en posición de guerrera
y lo desnudo.
Soy una jíbara con sus raíces al aire,
que sangran polvo.

No por mucho, eh.
Al final, el señor vence.
Hago un hueco en la tierra negra
y se la entrego toda a él
en digna ofrenda para el dios de mi balcón.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Tetas

La nena se mira,
dos pequeños botones duermen en su pecho.
Busca “teta” en el larousse, a escondidas.
Se tapa la boca para reír.

Claro que tiene miedo. No quiere una verdulería.
No quiere que le crezcan melones ni naranjas ni limones.
Sólo tetas.
Tetas redondas o puntudas, grandes o chicas.
Qué importa, mientras le crezcan tetas de mujer.

Ah, y todavía no tiene la llave de su casa.

lunes, 11 de agosto de 2008

Regina Spektor: Oda al divorcio

La comida, de repente, no tiene gusto a nada.
Sé que ahora estoy sola, sé a qué sabe eso,
así que rompeme en pedacitos
y dejame ir en dosis reducidas,
pero dejá algunas partes de respuesto.
Tal vez alguna sirva
para ganarte algunos dólares.
Ahora estoy adentro de tu boca
detrás de tus amígadalas,
alcanzo a verte desde una muela
mientras le hablás a otra.
Comiste algo con gusto a menta
y ponés esa cara que tanto me gusta.
Estás yendo a matar, al beso que mata,
a besar por el beso.
Necesito tu dinero, me ayudaría.
Necesito tu auto, necesito tu amor,
así que ¿por qué no me ayudás?
¿no me ayudás?



miércoles, 6 de agosto de 2008

Verso a verso

¡Buenas noticias (al menos para mí)! La editorial Dunken escogió mi poema "Museo" para publicarlo en el libro Verso a verso de la Selección de Textos 2008. La selección de poemas para este libro estuvo a cargo de César Melis.

Prontito van a poder leerme en papel.

Una voz flamenca para un romance sonámbulo

Me animo a decir que Lorca estaría tan emocionado como yo si escuchara cantar a esta muchacha.

Placer, aplausos, ovación.

martes, 5 de agosto de 2008

Rimas al son de los crótalos



Hoy volví a Lorca y me puse a pensar en que él murió fusilado a los 37. "Yo tengo 29", pensé, "y no hice ni una cuarta parte de lo que hizo él". Interesante. Me quedan ocho años todavía. Es hora de ponerme a trabajar.
Ah, don Federico, ilumíneme mientras me pierdo con sus rimas, que son pura música.

Crótalo

Crótalo*.
Crótalo.
Crótalo.
Escarabajo sonoro.
 
En la araña
de la mano
rizas el aire
cálido,
y te ahogas en tu trino
de palo.
 
Crótalo.
Crótalo.
Crótalo.
Escarabajo sonoro.
 
 
* Crótalo: instrumento antiguo de madera, parecido a las castañuelas.
 

lunes, 4 de agosto de 2008

El tigre, la nieve y la poesía

El tigre y la nieve es una película que quiero ver muy pronto. Leí una reseña y me encantó. Roberto Benigni mezcla la alegría y la tristeza de un modo muy conmovedor.

Ayer encontré en Youtube este fragmento de la película, en el que Attilio, un profesor de literatura, enseña qué es la poesía. El vídeo está en italiano, pero no se preocupen, escribo más abajo mi intento de traducción al español.




Despacio, con calma... No se apresuren, no escriban en seguida poemas de amor, que son los más difíciles; esperen al menos, al menos, unos ochenta años. Escríbanlos sobre otro tema, qué sé yo, sobre el mar, el viento, un termosifón, un tranvía demorado... porque no existe una cosa más poética que otra. ¿Han comprendido? La poesía no está afuera, está adentro... ¿Qué es la poesía?; no me lo pregunten, mírenlo en el espejo, la poesía sos vos.

Y vístanlos bien a los poemas, busquen bien las palabras, ¡deben elegirlas! A veces, son necesarios ocho meses para encontrar una palabra. Elíjanlas; la belleza comienza cuando alguien ha comenzado a elegir. Desde Adán y Eva; lo sabía Eva que fue la primera en ponerse a elegir la hoja de nopal justa. “¿Cómo me queda ésta?, ¿cómo me queda ésta?, ¿cómo me queda ésta?”. Deshojó todos los nopales del paraíso terrestre.

Enamórense; si no se enamoran, todo está muerto, ¡muerto! Deben enamorarse y todo se torna vivo, todo se mueve. Dilapiden la alegría, derrochen la alegría y estén tristes y taciturnos con exuberancia. Sóplenle a la gente la felicidad en la cara. ¿Y cómo se hace...? Déjenme ver los apuntes que me he olvidado... Esto es lo que deben hacer... ¡es que no logré leerlos! Para transmitir la felicidad, hay que ser felices y para transmitir el dolor, hay que ser felices. ¡Sean felices! Deben padecer, estar mal, sufrir. No tengan miedo de sufrir; todo el mundo sufre.

Y si no tienen los medios, no se preocupen tanto. Para escribir poemas una sola cosa es necesaria: todo. ¿Han comprendido?

Y no busquen la novedad; la novedad es la cosa más vieja que existe. Y si el verso no les llega en esta posición, ni en esta otra, ni así, tírense al suelo. ¡Pónganse así! Exacto. Es así como se ve el cielo. Mirá qué belleza, ¿por qué no me puse así desde un principio? Los poetas no miran, ven.

Hagan que las palabras les obedezcan. Si la palabra “pared” no les hace caso, no la usen más... por ocho años, ¡así aprende! ¿Qué es esto? No lo sé. Ésta es la belleza, igual que esos versos que quiero que permanezcan escritos allí para siempre... ¡Fuerza!

Borren todo que debemos comenzar. La lección ha terminado. Chau, muchachos, nos vemos el miércoles o el jueves. Chau, hasta la vista.

Haiku I: El halcón



El halcón sobrevuela.
En su ojo,
el mundo.

17/07/98

domingo, 3 de agosto de 2008

Taza

Hace frío en Buenos Aires. Para contrarrestarlo, traigo recuerdos del calor, versos de febrero de este año.



Taza
Miro el fondo de la taza
vacío
seco.
¿Adónde se fue el agua fresca?
El calor de las máquinas
y el cemento
hace airecitos
como cuando hay asado
o como en la ruta
cuando mirás lejos.
Ya sé qué se siente estar
alienado
lejos del verde.
La caja de mi oficina
no tiene agujeros para roer
y escapar.
Y esta taza vacía.

Febrero de 2008

La carne también se pierde en catalán

Por intercesión de Gustavo Tisocco, el poeta Pere Bessó tuvo la amabilidad de traducir al catalán mi poema Carne perdida. Leelo aquí.


¡Muchas gracias, Gustavo y Pere!