martes, 29 de julio de 2008

Romance de la oficinista

Día atroz en la oficina. ¡Cómo añoro el verano y sus días de descanso!

Siempre hay un poema para cada sensación. Por ejemplo, hoy viene muy bien éste, de autor anónimo, uno de los primeros que debí memorizar en mis días de escuela primaria.

Romance del prisionero
Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

jueves, 24 de julio de 2008

Menéndez Pidal, ¡quiero ser famosa!

Este lunes me acordé de Menéndez Pidal. Pero, antes de seguir, voy a hacerte una pregunta: ¿el nombre Ramón Menéndez Pidal te dice algo? Por si la respuesta es no, mejor te cuento quién fue.

Menéndez Pidal nació en La Coruña el 13 de marzo de 1869 y murió el 14 de noviembre de 1968 (sí, vivió 99 años) en Madrid. Un hombre que le dedicó toda su vida al estudio de la lengua española. Fue filólogo, historiador, medievalista. Una vida fascinante. Dicen que se fue de a caballo pueblo por pueblo para averiguar la historia de las palabras.

A él le debemos obras importantísimas, como Poesía juglaresca y juglares, Manual elemental de Gramática Histórica española y Orígenes del español, entre otras.

A mí, el nombre de Menéndez Pidal me suena a romancero español, a literatura medieval con todos sus misterios, a amor por las palabras y su estudio. Sencillamente, no se puede hablar de filología sin mencionarlo.

Bueno, ahora sabés.

Como te dije, me acordé de él hace dos días, curiosamente, mirando una película.

Últimamente, con Sergio, nos estamos enganchando mucho con películas europeas. Tenemos el canal Europa Europa y cada tanto abandonamos a Hollywood y sus historias con moño para internarnos en las aguas del cine europeo. Son, para mí, mucho más limpias y sanas.

El caso es que el lunes a la noche vimos ¡Quiero ser famosa!, una película holandesa de Dominique Deruddere.

La historia: Jean Vereecken, un trabajador de una fábrica, es despedido y sueña con convertirse en un gran compositor de canciones pop. Jean tiene grandes esperanzas en dar a conocer sus canciones interpretadas por su hija Marva. Ella es una adolescente con evidentes problemas de sobrepeso, lo que, sin duda, es un lastre para triunfar en el mundo de la música...

La película ronda alrededor de la canción "Lucky Manuelo", que compone Jean Vereecken para que cante su hija. Una canción muy pegadiza, por cierto. Con decirte que la vi el lunes, hoy es jueves y todavía la sigo tarareando. La letra de la canción está en holandés, idioma que desconozco por completo. Sin embargo, es tan pegadiza y transmite tanta energía positiva que te dan ganas imperiosas de aprender el idioma sólo para poder cantarla.

Así pues el martes busqué la letra en internet. Y la encontré en Ideas Refinery, junto con esta traducción al español de Lara, que intercalo con cursivas.

Lucky Manuelo
Hij was van eenvoudige afkomst
Él era de origen humilde
Hij kreeg nooit een eerlijke kans
Nunca había tenido una verdadera oportunidad
Hij leek al bij voorbaat veroordeeld
Él parecía predestinado
Tot een bestaan zonder glans
A una existencia sin brillo

Toch liet hij zich niet onderdrukken
Aun así, él no se desanimo
Hij klampte zich vast aan een gloed
Se sujetaba con fuerzas
Hij wist dat het lot ook een deel is
Él sabía que la suerte tiene una parte
Van wat je er zelf voor doet
De lo que hagas por ella

Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Hij vocht voor zijn geluk
Él peleó por su suerte
Hij vocht voor zijn gelijk
Él peleó por sus razones
Lucky Manuelo
Lucky Manuelo

Geen pluimer, maar bij de gepluimden
Sin plumas, pero entre los que llevan plumas
Hij leek al van vroeg voorbestemd
Ése parecía su destino
Hij zou in de massa verdwijnen
Él iba a desaparecer en la masa
Maar niet volgens hem
Pero no según él

Zijn vrienden, ze grijnsden meewarig
Sus amigos decían que estaban con él
Zijn vrienden, ze lachten hem uit
Sus amigos se reían de él
Wie zonder het geld is geboren
Quien no nace con fortuna
Die komt niet vooruit
De ahí no saldrá

Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Hij vocht voor zijn geluk
Él peleó por su suerte
Hij vocht voor zijn gelijk
Él peleó por sus razones
Lucky Manuelo
Lucky Manuelo

Het leven geeft niet veel cadeautjes
La vida no da muchos regalos
Het leven geeft niet wat je wenst
La vida no te da lo que deseas
Maar dan spreekt tot jou Manuelo
Pero eso es para vos Manuelo
Met heldere stem
Sólo un murmullo

Je moet in jezelf geloven
Tu debes creer en ti mismo
Je hebt hier vanbinnen die kracht
Tú tienes dentro el poder
Waarmee je de zon kan doen schijnen
De que el sol brille
Na de donkerste nacht
En la noche más oscura


Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Hij vocht voor zijn geluk
Él peleó por su suerte
Hij vocht voor zijn gelijk
Él peleó por sus razones
Lucky Manuelo
Lucky Manuelo

Lucky Manuelo
Lucky Manuelo
Lucky, lucky
Lucky Manuelo


Qué decir. La letra me gustó tanto como la música. En ella está esa misma energía, esas ganas de salir al mundo a decir ésta soy yo, voy a lograr lo que quiero.

Pues bien, imprimí la letra y descubrí algunas palabritas, como "nacht", "cadeautjes", "jezelf", que me recordaron otras, como "notte", "noche", "cadeau", "yourself". Me fijé en la traducción. Sí, tenían esos mismos significados.

Fue inmediato. Ante tal descubrimiento, entendí cabalmente a la primera persona que se dio cuenta de la relación entre las lenguas romances. Me sentí Menéndez Pidal, Joan Corominas y la piedra Rosetta, todo junto. Y sonreí.

"Tú tienes dentro el poder
de que el sol brille
en la noche más oscura".

jueves, 17 de julio de 2008

Bécquer y el anatema de llamarse poeta

Tengo una cuenta en Linkedin desde hace varios meses. Hace poco, mientras le configuraba algunos detalles, descubrí que no sabía si incluir o no en mi perfil que soy poeta. ¿Qué hago?, me preguntaba.

Eso me llevó a pensar que hay toda una cuestión con autodenominarse poeta. "Soy poeta", dice la Francese, de quien ya hablé por aquí. "Soy escritor", dice un hombre de ojos grandes en la televisión y se pone a hacer rimas obscenas. Y sí, yo misma digo ser poeta en la pequeña referencia bibliográfica que está en la columna de la derecha.

Es como decir: "soy médico" o "soy ingeniero mecánico", ¿o no? ¿Entonces por qué me molesta tanto?

Bueno, por el problema que suele tener la gente para saber qué es la poesía y quiénes somos los poetas. Creo que la sociedad de hoy no tiene una idea clara sobre la poesía. Caminan a oscuras. Lamentablemente, muchos piensan que poesía es hacer rimas, que escribir es hacer floreos con las palabras, que el poeta es cursi y rebuscado.

El poeta Guillermo Urbizu transcribe en su página, Del escritorio de Guillermo Urbizu, un comentario muy interesante, escuchado en una librería:
"Bécquer es un cursi insoportable".
Y creo que la culpa de todo esto la tiene el pobre Bécquer. Sus rimas y su poesía romántica (en el sentido del período histórico) han sido tan famosas, tan populares que la sociedad las ha incorporado como propias. Los versos de Bécquer no son de Bécquer a esta altura; son de todos. Y tantos poetas han mamado de sus versos que lo que era original en él ya hoy es un lugar común. Es terriblemente cursi decirle a una chica "poesía eres tú".

No son tantos los poetas conocidos. Digamos que Bécquer y Neruda están primeros en el ránking, Benedetti anda por ahí también. Pero si preguntamos más, la gente hace agua. Nos vamos a quedar sin más nombres. ¿Qué se conoce de estos tres autores? Exacto: su poesía amorosa.

Entonces, por eso, cuando uno decide decir "Soy poeta", acepta la pesada carga de esas palabras. El anatema pesa y ¡cuánto! Se ve en los ojos de los demás. ¿Sos poeta? O sea: un romántico incurable, que se pasa todo el día escribiendo versitos, un idealista, al que no le gusta trabajar, que tarda mucho en decir lo que podría decir con pocas palabras... ¡Malditos preconceptos y etiquetas!

Esto reflexioné cuando, inocentemente, estaba completando mis datos en Linkedin. Antes de llamarme poeta delante de otros colegas y profesionales, lo pensé dos veces.

¿Qué hice al final? Bueno, puteé un poco a Bécquer, injustamente, lo sé; puteé a la rima sólo por existir; pedí a Dios que los profesores de literatura enseñaran un poco más de lírica en sus clases y, finalmente, escribí: "Poeta".

Sí, soy poeta. ¿Y qué?

martes, 15 de julio de 2008

Hacia la Tierra Negra


Tengo los poemas, tengo el libro armado, tengo dos posibles títulos (Terranegra y Tierra negra) y estoy buscando editor.
 
Aquí, como adelanto, van las dos citas que dan comienzo al libro.
 

Con el sudor de tu frente comerás tu pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste sacado. Sepas que eres polvo y al polvo volverás.

Génesis 3: 17, 19.

Aunque conozcamos todas las miserias que nos tocan, que nos aprietan el cuello, tenemos un instinto que no podemos reprimir, que nos eleva.

BLAISE PASCAL: Pensamientos, artículo XVIII, IV.

martes, 8 de julio de 2008

Una panza y una niña sana

Amo la fotografía, la imagen, la búsqueda del punto de vista, el encuadre, que te muestra una parte y, con ella, el todo. Saco fotografías, es una actividad que disfruto mucho, de hecho han visto algunas de ellas en este blog, pero prefiero los remansos de los profesionales que bloguean. (¿Habrá aceptado este verbo ya la Real Academia?).

Sigo con bastante regularidad la bitácora de Macroinstantes. En ella, satisfago a un tiempo mi pasión por los insectos y por la fotografía. Y hoy encontré otro remanso: la página de Leonardo Marino, un fotógrafo con un ojo muy interesante.

En su página, hay una foto hermosa, que les recomiendo ver por sus propios medios. Se llama "Mi hogar" y muestra el vientre asoleado de una mujer, muestra el ombligo, la panza. Es muy interesante cómo Marino titula sus fotos. Hay mucha ternura en ese título.

¿Qué veo en esa foto? La panza. El amor. La matriz. El origen. El nacimiento. Los niños. La felicidad.

Esto me recordó un poema que me gusta mucho de J. Antonio Azpeitia, poeta seguidor de este diario, que tenía planeado publicar hace unos días. Está dedicado a una niña llamada Mariel, hija de un amigo del poeta. Gracias a Dios la niña ahora está muy bien, pero tuvo problemas de salud, que inspiraron esta composición.

Sí, los niños son el futuro.


Poema a Mariel

Hay un Dios extraño
que juega a los dados,
con un dado enorme
de infinitos lados.
Es un Dios injusto,
caprichoso, zafio.
Castiga inocentes
y premia a los malos.

Mariel es pequeña,
apenas un año.
No ha vivido tanto.

...Es tan inocente.
Sonríen sus ojos,
aprietan sus manos.
Parecen decirme:
"Papá no me llores,
ya me estoy curando,
estaré a tu lado.

Y si así no fuera,
donde Dios me lleve,
te estaré esperando..."

lunes, 7 de julio de 2008

Por un resquicio, entra la poesía de María Paula

Demasiado trabajo hoy. Ya me duelen las articulaciones de la mano derecha de tanto usar el ratón. Sólo pienso en manuales, imágenes, textos instructivos.

Pero, por un resquicio, entra la poesía. Hoy me enteré de que mi queridísima poeta María Paula Mones Ruiz actualizó su sitio. No tiene desperdicio.

Saludos a todos.

Y, en tiempos en que se está votando la ley de las retenciones, que no nos hagan mucho el verso.

miércoles, 2 de julio de 2008

Nicolás Guillén: Pas de téléphone


La lluvia, el cielo gris.
Pas de téléphone
lejos de ti.
(Me duele el corazón).

¿Qué hacer para saber
si ahora, en esta hora
de lluvia y cielo gris,
te duele el corazón
como me duele a mí?
Pas de téléphone
lejos de ti.

Ay, en París
mejoraría la situación
un pneumatique.
Oh mi adorada, pero aquí
no existe el pneumatique,
y pas de téléphone
lejos de ti.

Tus ojos de ámbar quiero
sentir cerca de mí;
saber si en esta tarde
de lluvia y cielo gris
te duele el corazón
como me duele a mí.

Pas de téléphone
lejos de ti.