martes, 27 de mayo de 2008

Doctor Obrero y Míster Poeta

La poeta se despierta.
Odia el despertador pero qué va.
Al fin y al cabo, le queda otro día para viviescribir.
Hace 105 abdominales para contrarrestar sus 30 años,
se encrema las arrugas, desayuna, sale.
Viaja y absorbe las caras.
Quiere comerse a la gente,
desayunársela untada con queso,
masticar la vida que ve.
O escribirla, que es lo mismo.

Entonces llega a esa puerta gris,
cajaoficina,
ficha, cuelga su saco, sus inspiraciones
y se pone a trabajar.

Mayo: estoy en Mis poetas contemporáneos

Gustavo Tisocco me publicó en su sitio. Leeme desde aquí.

viernes, 23 de mayo de 2008

El día que se nos fue don Ata



Un 23 de mayo de 1992, murió nuestro poeta de la tierra, de la gente, Héctor Roberto Chavero, más conocido como don Atahualpa Yupanqui.

Lo recuerdo en los festivales de Cosquín. Qué expectativa había hasta que él salía al escenario con su guitarrita y se sentaba con calma a tocar letras profundas, sentidas, que cantaban (y siguen cantando) a nuestra tierra. Recuerdo sus manos en las cuerdas, siempre jóvenes.

Son innumerables las letras de Atahualpa. Recojo aquí dos de las que más me gustan.

El arriero

En las arenas bailan los remolinos
el sol juega en el brillo del pedregal
y prendido a la magia de los caminos
el arriero va... el arriero va...

Es bandera de niebla su poncho al viento
lo saludan las flautas del pajonal
y guapeando en las sendas por esos cerros
el arriero va... el arriero va...

Las penas y las vaquitas
se van por la misma senda
Las penas y las vaquitas
se van por la misma senda
Las penas son de nosotros
las vaquitas son ajenas

Un degüello de soles muestra la tarde
se han dormido las luces del pedregal
y animando a la tropa, dale que dale
el arriero va... el arriero va...

Amalaya la noche traiga recuerdos
que hagan menos pesada la soledad
Como sombra en la sombra por esos cerros
el arriero va... el arriero va...


Luna tucumana

Yo no le canto a la luna
porque alumbra y nada mas,
le canto porque ella sabe
de mi largo caminar.

Ay lunita tucumana
tamborcito calchaquí,
compañera de los gauchos
en las noches de Tafí.

Perdida en las cerrazones
quien sabe vidita
por donde andaré
mas, cuando salga la luna,
cantaré, cantaré.
A mi Tucumán querido
cantaré, cantaré, cantaré.

Con esperanza o con pena
en los campos de Acheral
yo he visto la luna llena
besando el cañaveral.
Si en algo nos parecemos
es en triste soledad
yo no le canto'i cantando
que es mi modo de alumbrar.

jueves, 22 de mayo de 2008

Todos llevamos un niño adentro

Hace poco, Laura Nardi, mi amiga hada, publicó este poema en La vida en letras. Me gustó mucho; espero que a ustedes también.

Niña

La niña que fui, me guiña un ojo
me invita a viajar
quiere llevarme volando
hasta otro lugar.
La niña que fui,
no sabe de entregas,
de tiempos, de jefes
de momentos.
Ella juega hasta que la dejan
corre donde siente que puede,
anda por donde quiere andar.
La niña que fui
vive en aquellos momentos,
que para mi son recuerdos
baila sin miedo al ridículo
siente sin miedo al dolor
ama sin remordimientos.
La niña que fui
sigue en el mismo lugar
esperando
a que yo, la de hoy
me anime
y me asome a jugar.

martes, 20 de mayo de 2008

Cardo




Un cardo de Tandil. Poesía para mí porque en él viven la tierra, el agua y el aire de la ciudad que tanto extraño.

domingo, 18 de mayo de 2008

Madre hay una sola

Hace poco, en algunos países fue el Día de la Madre. Aquí, en la Argentina, es en octubre y falta mucho, así que adelanté el homenaje y les traigo este videito que difundió Irene Fernández en su blog Buenos Aires de Diseño.

En 2 minutos 55 segundos, esta mujer logró condensar lo que dice una mamá en un día entero. Canta en inglés, pero tiene subtítulos en español.

Se lo dedico primero a mi mamá Élida y a mi tía Stella y también a Teresita, mis suegra, a mis cuñadas Jorgelina, Marcela y Gabriela, y a mis amigas Silvana, Luciana y Soledad. Y por qué no también a la futura madre que seré.



Ahora, volviendo a la poesía, y para terminar de ilustrar este tema, les dejo aquí el poema Maternidad, de José Pedroni.

Maternidad
Desde que sé, oh amiga, que llevas el misterio,
Tu nombre es la caricia de mi semblante serio;
Del corazón me vienen palabras de alabanza,
Y las manos me tiemblan ligeras de esperanza
Mis manos, como niños que ríen olvidados
Después de haber llorado.
Pienso vivir en calma; deseo ser más justo;
Quiero quererte siempre; y he aquí que otro gusto
Le siento al pan del día, que no en vano se besa,
Y al agua del aljibe, y al vino de tu mesa.
Tengo los ojos nuevos, y el corazón. Admiro
Las cosas más humildes, y te miro y te miro
Sin hablar.
¡oh, todo por el hijo que tengo que esperar!

Esperar... Es tan dulce la espera acompañada
Para quien siempre solo, nunca ha esperado nada.

...................................................

Mujer: en un silencio que me sabrá de ternura,
Durante nueve lunas crecerá tu cintura:
Y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
Vestirás simplemente y andarás con fatiga.

- El hueco de tu almohada tendrá un olor a nido,
y a vino derramado nuestro mantel tendido - .
Si mi mano te toca,
Tu voz, con la vergüenza, se romperá en tu boca
Lo mismo que una copa.
El cielo de tus ojos será un cielo nublado.
Tu cuerpo todo entero, como un vaso rajado
Que pierde un agua limpia. Tu mirada un rocío.
Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río.

Y un día, un dulce día, quizá un día de fiesta
Para el hombre de pala y la mujer de cesta;
El día que las madres y las recién casadas
Vienen por los caminos a las misas cantadas;
El día que la moza luce su cara fresca,
Y el cargador no carga, y el pescador no pesca...
- tal vez el sol deslumbre; quizá la luna grata
Tenga catorce noches y espolvoree plata
Sobre la paz del monte; tal vez en el village
Llueva calladamente; quizá yo esté de viaje...-
Un día, un dulce día, con manso sufrimiento.
Te romperás cargada como una rama al viento.
Y será el regocijo
De besarte las manos, y de hallar en el hijo
Tu misma frente simple, tu boca, tu mirada,
Y un poco de mis ojos, un poco, casi nada...

jueves, 15 de mayo de 2008

Otro año sin Feria del libro

Este año no fui a la Feria del Libro. Lo digo con cierta culpa, a modo de confesión. La verdad es que tenía ganas de comprarme un diccionario y de curiosear las ofertas, pero no me dio el tiempo y no fui.

No recuerdo la primera vez que fui a la feria; habrá sido con el colegio, supongo. Íbamos con las profesoras de Lengua y Literatura y yo me sentía en mi ámbito. Asistía a un colegio secundario comercial y se me hizo muy cuesta arriba la parte "comercial". Tenía un buen rendimiento escolar, era imposible que no lo tuviera siendo tan exigente como soy, pero no me sentía del todo cómoda. Me sentía un poco ahogada. Las excursiones a la feria eran como salir a respirar a la superficie. Me apasionaba la literatura, no había vuelta.

Recuerdo las indicaciones de las profesoras y después perderme en el mar de gente. Horas más tarde, llegaba a casa con miles de folletos y señaladores, y con algunos libros más en mi haber.

Lo mejor de estas excursiones a la feria era que íbamos todos los cursos juntos y entonces podía reunirme con la mayoría de mis amigas, con quienes asistía al Taller literario del colegio. Una vez acompañé a mi amiga y ahijada Gretel Nájera a un stand. Gretel miró el programa y me dijo: "Vamos al stand tal, que está Pipo Pescador, a ver si conseguimos un autógrafo". Pipo Pescador era uno de mis referentes de la infancia; no me asombró que la hermana de Gretel lo admirara también. ¿Cuántas veces habré cantado "Vamos de paseo/en un auto feo..."?

Fuimos las dos con la misma ilusión. Llegamos al lugar. Pipo Pescador estaba ahí. Nos acercamos a él y un tipo salió al paso y nos dijo que no podíamos hablar con él. "¿Cómo que no? Somos admiradoras". El tipo, con cara de estar tragando mocos, nos explicó que sólo le firmaba a los que compraran el libro. Gretel sacó la billetera y le compró el libro a su hermanita. Y nos volvimos las dos decepcionadas.

Creo que fue en esa misma feria que hice una cola larguísima para que Bioy Casares me firmara un ejemplar. La cola era tan larga que tuve muchísimo tiempo para pensar en qué decirle cuando me tocara el turno. Pensé cientos, miles, de estupideces del estilo de "soy su admiradora", o de mentiras, como "leí todos sus libros"... Al final, me tocó a mí y no hice más que estrecharle la mano. Un hombre sencillo y casi frágil. Lo recuerdo así.

También recuerdo otra feria en la que hice como cuarenta minutos de cola para escuchar a Ray Bradbury, pero a último momento se canceló la charla.

Otra vez, en épocas de la facultad, la feria me hizo sentir una bebé de pecho. No me voy a olvidar más. Fui cerca del mediodía; seguramente después del trabajo (cuando trabajaba medio día). Fui al patio de comidas y me pedí una cerveza y un sándwich; moría de hambre. Después de comer, me iba a largar a recorrer. La cajera me miró y me dijo: "Vos sos menor, ¿no?", y me preguntó cuántos años tenía. "Veintitrés", le contesté, "pero te puedo mostrar el documento, si necesitás". Todo, con mi peor cara. La chica se disculpó y preparó mi pedido. Después me reí, pero en el momento me causó indignación.

La última vez arreglé con una amiga de Sergio para ir. La peor experiencia de todas, no por ella, claro. Yo quería ver y ella quería comprar. Yo tenía poca plata y ella mucha. Fue imposible, inaguantable. Creo que para ir a la feria hay que ir con alguien que comparta intereses; de otro modo, es imposible. Uno saltea stands y el otro se detiene. Uno espera y desespera; el otro está compenetrado mirando los libros. Es imposible y aburrido. Volví con un libro de flores autóctonas y otro más, que ahora no recuerdo, y, por supuesto, los nervios a la miseria.

Este año no sumé recuerdos. Mm, tendré que esperar otro año más.

martes, 13 de mayo de 2008

Hombres de negocios

Hoy llegué a esta página sobre Jorge Eduardo Eielson, de quien ya publiqué su poema Poesía en forma de pájaro.

Aquí va otro poema de él, que encontré en la página que cité más arriba (o ut supra, como les gusta a algunos hombres de negocios).


Los hombres de negocios...

Los hombres de negocios no respiran
No sollozan no conocen
Las magnolias. A duras penas orinan
Y defecan cuando pueden. Tampoco
Aman ninguno y ninguno
Los ama. No hay animales más veloces
Ni más cercanos a la muerte
Que estos seres vacíos
No hay cosa que no deseen
Ni que les sea negada mas a su contacto
Todo se vuelve nada
Los hombres de negocios
Son tan veloces y tan necios
Que no conocen
El ocio

lunes, 12 de mayo de 2008

Elena Liliana Popescu



Hace unas semanas, encontré la página de la poeta Elena Liliana Popescu. No conocía su poesía, y me encantó. Por suerte para mí y para muchos otros lectores, algunos de sus poemas fueron traducidos al español por Joaquín Garrigós. También su página se puede leer en español.

Con mi rumano limitadísimo, le escribí para preguntarle si me autorizaba a publicar uno de sus poemas en este espacio. Su respuesta fue rápida, afirmativa y muy generosa. Una grata sorpresa: me envió cuatro poemas con sus correspondientes traducciones. Mucho más de lo que yo esperaba.

Hoy me alegra mucho compartir con ustedes estos cuatro poemas. Al pie, van a encontrar información biográfica de Elena Liliana Popescu.

¡Mulţumesc, Elena!


Totul
A fost odată
o zi
în care credem
că ne-am întâlnit
şi ne-am spus
ceea ce trebuia
să ne spunem.

Totul
se spusese
din clipa
în care
sufletele noastre
s-au recunoscut…


Todo
Hubo una vez
un día
en el que creímos
que nos habíamos encontrado
y nos habíamos dicho
lo que teníamos
que decirnos.

Todo
estaba ya dicho
desde el momento
en que
nuestras almas
se reconocieron…


Nu ştiai
Viaţa era
lângă tine
şi tu
nu ştiai,
fascinat
de strălucirea
chipurilor
pe care
potrivnica ei
ţi le desfăşura
înaintea ochilor
tăi
încă nedeschişi.


No sabías
La vida estaba
a tu lado
y tú
no lo sabías,
fascinado
por el brillo
de las caras
que
su enemiga
presentaba
ante
tus ojos
aún cerrados.


Doar tăcerile
Lasă-i poetului
doar tăcerile din
Tăcerea
ce naşte
din cuvinte
Cuvântul…


Solamente los silencios
Deja al poeta
solamente los silencios
del Silencio
que engendra
de las palabras
La Palabra...


Priveşte
Priveşte, în fiecare zi,
cum răsare soarele,
fascinant, în inima ta,
revărsând în sufletul tău
o senzaţie de nedescris
în cuvinte.
În faţa ochilor tăi uimiţi,
el e de fiecare dată altul,
rămânând mereu acelaşi.


Mira
Mira cada día
cómo sale el sol,
fascinante, en tu corazón,
inundando tu alma
de una sensación indescriptible
con palabras.
Ante tus ojos atónitos,
él es cada día otro,
siendo siempre el mismo.

(de PEREGRINO, Empireuma, España, 2004)

Traducidos al espanol por Joaquín Garrigós




ELENA LILIANA POPESCU

Nacida en 1948, en Turnu Magurele, Rumania. Poeta y traductora, Elena Liliana Popescu es licenciada y Doctora en Matemáticas, por la Universidad de Bucarest, de la que actualmente, es profesora. Después de 1989, inicia una actividad en el periodismo rumano con ensayos de interés general, así como artículos contemporáneos sobre temas sociales y políticos. Miembro de la Unión de Escritores de Rumania, sección de Poesía.

Su actividad literaria se orienta sobre todo hacia la poesía original y la traducción de literatura poética, filosófica y espiritual del mundo. Tiene publicados más de veinte libros de poesía y traducciones del inglés, francés y el español, y sus trabajos están publicados en Rumania y en el extranjero.

Sus poemas traducidos al inglés, español, francés, italiano, portugués, neerlandés, serbo-croata, alemán, latino y urdu han sido publicados en varias revistas impresas y de Internet, tanto en Rumania como en el exterior (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, EE.UU., España, México, Nicaragua, Puerto Rico, Serbia, Taiwán).

Ha traducido al rumano las obras de más de cuarenta autores clásicos y contemporáneos, poetas y narradores.

Libros de Poesía
  • Tie (A Ti, Editorial de la Universidad de Bucarest, 1994);
  • Tarâmul dintre Gânduri (El reino de entre los pensamientos, Editorial de la Universidad de Bucarest, 1997).
  • Cânt de Iubire - Song of Love (Canto de Amor, Editorial Herald, 1999), versión bilingüe rumano-inglés, traducido por Adrian G. Sahlean.
  • Imn Existentei (Himno a la Existencia, Editorial Herald, 2000), poemario en homenaje al poeta romántico Mihai Eminescu, de Rumania.
  • Cânt de Iubire - Pesma Liubavi(Editorial Savez Srba u Rumuniji, 2001), versión bilingüe, traducido del rumano por el poeta serbio Draga Mirjanic
  • Pelerin (Peregrino, Editorial Dacia, 2003).
  • Peregrino (Editorial Empireuma, Orihuela, España 2004), versión bilingüe, rumano y español, traducido por Joaquín Garrigós
  • La versión chino de Canto de Amor (Taipei, Taiwán, 2006), traducido por el poeta Lee Kuei-shien
  • Cuan grande es la tristeza (Como el rayo, España, 2005), edición digital, traducido al español por Joaquín Garrigós y Dan Munteanu Colán, selección y ilustración por Ramón Fernández
  • Un solo canto (Poéticas, Argentina, 2005), edición digital, traducido al español por Joaquín Garrigós y Dan Munteanu Colán
  • Himno a la Existencia (Linajes Editores, México, 2006) traducido al español por Joaquín Garrigós y Arian Mac Liman, revisado por Lina Zerón
  • Cânt de Iubire - Song of Love (Canto de Amor, Editorial Pelerin, Bucarest y Editorial Lumina Lina, New York, 2007), versión bilingüe rumano-inglés, segunda edición revisada, traducido por Adrian G. Sahlean
  • Cât de aproape… - Lo cerca que estabas… (Editorial Pelerin, 2007), versión bilingüe rumano-español, traducido por Joaquín Garrigós y Dan Munteanu Colán
  • Unde esti, Timp? (¿Tiempo, donde estas?, Editorial Curtea veche, Bucuresti, 2007)
  • Cânt de Iubire esta traducido en español (Canto de Amor) por Moisés Castillo Florián y Joaquín Garrigós Bueno (va aparecer en México);
  • Cânt de Iubire esta traducido en italiano (Canto D'Amore) por el poeta italiano Stefano Strazzabosco.
  • Ha editado el libro Zborul. Vis si Destin (Vuelo. Sueño y Destino, Editorial Hermes, 1999), del poeta y piloto George Ioana, su padre.

sábado, 10 de mayo de 2008

Unu, doi, trei... largamos

Gracias. Quería que ésa fuera la primera palabra de hoy porque tuve unos días de capa caída, pero ustedes, mis amigos y mi familia se encargaron de decirme: "Mirá, se te cayó la capa, tomá" y me la levantaron del suelo (y con la capa me levantaron a mí).

Laura escribió un artículo hermoso en su blog, el poeta J. Antonio Azpeitia me mandó un pequeño correo electrónico con el estimulante título "carpe diem", Gustavo López también me dio ánimo, y Sergio, como siempre,me llenó de amor, que es el único remedio que hace olvidar todas las penas.

En fin, ¡me siento como si hubiera ganado el concurso! :)

Pero, para ponerlos al día, intentaré resumir en qué ando.

Mis clases de rumano van mejorando. Ya reconozco los verbos y algunos me los he aprendido. Con eso, ya puedo leer y entender muy por arriba los artículos del diario (que, por lo general, están en presente). Y ayer aprendí a contar; por eso el título de hoy: unu, doi, trei (uno, dos, tres, en rumano). Mi carpetita de apuntes se va abultando. El saber sí ocupa lugar.

Anoche terminé de leer el libro 6 de Harry Potter: Harry Potter y el misterio del príncipe. Muere Dumbledore al final, así que terminé llorando a mares, pero en silencio porque Sergio estaba durmiendo al lado y no lo quería despertar. ¡Cuánto lloré! Qué maravilloso es que un libro nos transmita tantas emociones. Es el milagro de la escritura.

De todos modos, siento debilidad por los malos. Estoy pensando en el profesor Snape. Me parece que detrás de tanto rencor hay un corazón que sufrió y algo de amor. No sé por qué me hace pensar en Anakin, el joven que después se transforma en Darth Vader en la película La guerra de las galaxias. Sólo que el profesor Snape no me parece tan malo malo como Darth Vader.

Recuerdo cuando leí Ricardo III, de Shakespeare. Un personaje oscuro, asesino, que me generaba admiración, que seducía. Al Pacino, en la película Buscando a Ricardo III capta de manera impecable la esencia del personaje.

Bueno, pero me estoy yendo por las ramas. Lo que quería decir es que me fascinan los malos. En este caso, me asombra el final del libro. El profesor Snape mató a Dumbledore, pero se me ocurre pensar que no es del todo malo, que hay razones para creer que a último momento puede volver al bando de los buenos. No sé por qué. Ojalá que sí. Lo descubriré en el último libro.

viernes, 9 de mayo de 2008

Germinación del poroto: ¿un poema político?

En esta página de Venado Tuerto, homenajean al intendente José Freyre con mi inocente poema Germinación del poroto. Como no conozco la interna, no sé qué le habrán querido decir a Freyre. Sin embargo, se agradece la difusión.

martes, 6 de mayo de 2008

Siga participando

Ayer no aguanté más. No le dije a nadie y mandé un correo electrónico a la Editorial Dunken para ver si ya estaban los resultados del concurso. La ansiedad me estaba consumiendo.

Y recién me llegó la respuesta. Estoy re triste. Ganó Federico Aisemberg. Me alegro mucho por él, sinceramente. Sé lo que significa el premio y me alegra que otro poeta pueda publicar sus textos gracias a la ayuda de la editorial. No leí nada suyo, pero debe de ser un excelente poeta. Pero lo cierto es que estaba ilusionada. La idea de publicar mi libro, todito mío, era dulce, y esta vez no estaba tan lejana. O eso creía. Tenía esperanzas.

Hoy todo lo que publico está aquí. El libro es un torero que me está esquivando... ¿Es bueno? Todo sucede por alguna razón. Maldita frase. Quería publicar mi libro.

Recién le mandé un mensaje de texto a Sergio para contarle. Tengo los ojos llorosos, no puedo impedirlo. Soy bastante llorona, pero esta vez no es una película sensiblera o un gesto de amor de los que quiero, hoy lloro porque estaba muy cerca de mi sueño mayor y se me escapó de las manos. No quiero hablar con nadie. Estoy en el trabajo y, si por mí fuera, me levantaría y me iría, así simplemente. Pero no puedo. Tengo que aguantarme el nudo en la garganta todo el día hasta llegar a mi cama y, como una nena de 5 años, acurrucarme a llorisquear.

Hoy, con tono de broma, me preguntaba Laura si no me daba vergüenza que hubieran pasado tantos días sin que escribiera en mi blog. Y sí, da vergüenza; me dejé estar. ¿Pero cómo sigo ahora?

Uf, qué depre.