viernes, 29 de febrero de 2008

rehén

algunos días
como hoy
el mal humor se desmadra
sale de su cauce habitual
y me toma de rehén

algo inocente
una rajadura en la pared
una mosca que zumba
o un helado de limón
y se desencadena todo

pero estás tan lejos
para pedirte rescate y negociar

¿una mujer o un hueco?

la boca
sexo palabras saliva
(entrar-salir-entrar)

el vientre otro hueco
(entrar-llenar-salir)
oh sí
germinará

es la carne abierta al medio
son tajos
heridas
tajos

ay pero
huecos huecos huecos
no ves otra cosa
y quién está vacío
por acá

(09 Jul 06)

jueves, 28 de febrero de 2008

Presagios



no me digas
me toma por sorpresa
¿no lo viste ayer?
a tu paso
todos los perros se revolcaron en la tierra
se quejó la vieja
se escuchó el avión

presagios presagios
de que hoy cantaría el verde
en el aire
humedecido de cielo


De recién...)

PD: Llueve en Buenos Aires.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Por qué un poema es bueno o malo

Desde que nació este blog, me he dedicado a la tarea ardua de separar la maleza del trigo. Volví a mis poemas, los releí, en muchos casos los corregí y empecé a hacer eso tan feo que es decir "éste es bueno; éste, no".

¿Qué hace que un poema sea bueno o malo? ¿Qué hace que nos guste o no? No estoy segura de tener la respuesta, pero apuntaré aquí algunas ideas sueltas que tal vez ayuden a iluminar un poco el tema.

1. Un poema no es bueno sólo por ser lo último que escribimos: Por lo general, me pasa que amo lo último que escribí. Pero lo que amo en realidad es la sensación de terminar de escribir, de haber pasado por la experiencia. Con los días, releo y sólo unas pocas veces quedo conforme con el resultado.

Lo cierto es que con la tinta fresca se hace difícil ser imparcial. Lo que uno quiso decir está todavía rondando, nos encariñamos con ciertos giros. A veces hay que dejar que pasen años para sopesar un poema.

2. Es indispensable que un poema sea rotundo: Si es bueno, no se puede quitar ni agregar nada. Las palabras justas, nada más. Redondo, rotundo (ambas palabras tienen el mismo origen en latín, derivan de la misma palabra). Eso es lo más difícil. La verborrea puja por salir a la luz. Y hay que domarla.

Si el poema está bien escrito, no resistiría la prueba del "resumen". Con esto quiero decir que sería imposible tomar dos o tres versos que resuman su esencia. Si la esencia de un poema está en dos o tres versos, entonces ésos son realmente el poema; lo demás sobra.

3. Honesto: Un buen poema es honesto y dice la verdad. No hay mentiras. No hay palabras altisonantes. Un buen poema no se sube al púlpito para hablar desde allí; en cambio, se acerca a la gente y habla mirando a los ojos.

Suena muy moralista, pero es cierto. Si el texto no transmite una verdad, entonces no sirve. ¿Con qué se identificaría el lector entonces? Si encierra una verdad, la cosa cambia. La conexión es posible. Y la trascendencia, también.

4. El poema implica esfuerzo: Lo mismo se puede decir de mil maneras, pero una sola es poema. Hay que encontrarla. Para eso, hay que librarse de clisés. Los caminos andados no nos llevan a la poesía. Hay que llegar donde empieza el matorral y abrir camino uno mismo.

Seguramente les pasó. Con frecuencia, leo un poema de otro y pienso "qué bueno, nunca lo había visto/pensado/mirado de esta manera". Es esa mirada especial que tiene el poeta que logra descubrir a los demás las verdades de las que hablaba antes. Para mí el poeta es el que ha salido de la cueva, ha visto los colores y las formas, y ha vuelto para contarlo. Esas verdades enriquecen tanto al poeta como a sus lectores.

martes, 26 de febrero de 2008

La gallina redonda



la gallina redonda
cae

la gallina cae
sin memoria
sin culpa
sin historia

¿cuánto tardarán esta vez
la bolsa
y las botas?

el silencio se hace círculo
el ruido se hace pasos

(11 Jun 07)

lunes, 25 de febrero de 2008

Matinal



Despierto.
Abro un poco los ojos
siento el sol que entra
y la cortina
que se mueve cálida
el rayo punzante en los ojos.
Recuerdo el cuerpo
lo muevo
pestañeo con pesadez
soy un bebé indefenso por un par
de segundos.
Abro un poco más los ojos
miro el pedacito de cielo
una nube que se desplaza
escucho un pájaro
que hace rato está cantando.
Ah, enderezarme
levanto el viejo animal que soy
hasta el borde de la cama
y doy el salto.

(2006)

viernes, 22 de febrero de 2008

Eielson y su poesía en forma de pájaro

Jorge Eduardo Eielson(Lima, 1924; Milán, 2006) es considerado uno de los mayores poetas y artistas latinoamericanos del siglo XX.

En el blog Poesía en forma de pájaro, le hicieron un homenaje al día siguiente de su fallecimiento y difundieron esta imagen con su poema homónimo, que da nombre al blog.


Desde aquí, humildemente, nos sumamos.
 

jueves, 21 de febrero de 2008

Canción de cuna

me vinieron a buscar las bailarinas descalzas
tintineos y pasos invisibles
te vinimos a buscar
una ronda y mi cuna
te vinimos a buscar
y de pronto los árboles
bailan y cantan
ro ro arre
mi cuna es caballo
que relincha que se aleja
y me duermo me duermo
y ya no puedo volver
de la espesura

Babosas

Mamá tiene un jardín.
Hay babosas en el jardín.
Pobres.
Y sal en la cocina.

miércoles, 20 de febrero de 2008

La soga al cuello

Hay cosas que nos hacen sentir que es el fin. Nos sentimos abrumados, ahogados, como si estuviéramos en la horca, con la soga al cuello, y están a punto de abrir esa compuerta. El piso está por desaparecer. Pensamos que es el fin...

Otras veces los demás nos animan a saltar al vacío. Miramos con reojo desde la altura y decimos que es imposible. No es posible salir vivo. Vamos a caer. Nos vamos a matar. No somos capaces.

Por suerte, nos equivocamos. Justamente ésas son las cosas que nos hacen volar.

La soga al cuello
La soga al cuello, la soga al cuello
los pies descalzos sobre el abismo.
No me empujes más, porque no hay lugar
y no aprendí volar.

Los demás ya saltan al vacío
pero me aferro y no sé
cómo escapar de la cornisa
sin que duela, sin caer.

El mundo es un bordecito
los pies tan grandes como la ambición.
Y qué pasa después del salto...
hombres y mujeres como pájaros.

La soga al cuello, la soga al cuello
los pies descalzos sobre el abismo.
No me empujes más, porque no hay lugar
y no aprendí a volar.

La tristeza nos va empujando....
La soga al cuello.
El amor nos va empujando...
La soga al cuello.
La alegría nos va empujando...
La soga al cuello.
La vida nos va empujando...
La soga al cuello.
Hasta saltar, hasta saltar.
Hasta volar.

31 Oct 06

martes, 19 de febrero de 2008

Ángel González

Hoy fue un día de mucho trabajo en la oficina. Además, anoche fue el cumple de Victoria, la hija mayor de Sergio, y estuvimos de festejos hasta tarde, así que hoy el cansancio se hizo notar.

Por eso, a quince minutos de mi libertad y mi salida al mundo exterior, me tomé un descanso breve y me zambullí de un salto en la poesía. En mi nado, encontré un blog muy interesante: El balcón abierto. Ahí leí estos dos poemas de Ángel González, y me gustaron mucho. Obligado compartirlos.




Alga quisiera ser, alga enredada
Alga quisiera ser, alga enredada,
en lo más suave de tu pantorrilla.
Soplo de brisa contra tu mejilla.
Arena leve bajo tu pisada.

Agua quisiera ser, agua salada
cuando corres desnuda hacia la orilla.
Sol recortando en sombra tu sencilla
silueta virgen de recién bañada.

Todo quisiera ser, indefinido,
en torno a ti: paisaje, luz, ambiente,
gaviota, cielo, nave, vela, viento…

Caracola que acercas a tu oído,
para poder reunir, tímidamente,
con el rumor del mar, mi sentimiento.


Muerte en el olvido
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tu me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.

Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.

Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...

Libido vegetal



de golpe se despierta
todo la provoca
el calor, las flores, la ardiente luz
y los machos

quiere sexo

y como ella
toda su estirpe de miles de hembras
se abre
en simultáneo
al lujurioso polen

lunes, 18 de febrero de 2008

Pasado en los árboles

me quedó claro Darwin
soy hija de la evolución
pero a quién le gusta
con esta moda

si tengo el deber de arrancar
pelo por pelo
uno por uno
arrancar
sacar
eliminar
borrar toda huella
y adiós pelambre
pasado en los árboles
frío a la intemperie
estado salvaje
y a la vez
fingir
(aunque me indigne)
amnesia de epileidis
antepasados de pez o lagartija o seda
no sea cosa que se note
el animal que llevo dentro

(De hoy...)

Nota: Dejo esto acá porque tiene que ver con nuestro pasado en los árboles.

Me entrevistó Gustavo Tisocco

Hace pocos días, Gustavo Tisocco me entrevistó para su blog Mispoetascontemporaneos. Si querés leer mis "declaraciones", hacé clic acá.

sábado, 16 de febrero de 2008

Pájaros



Pájaros.
Frutos blandos que no caen,
que se abandonan al cielo, al viento.

Pájaros,
frutos que arrojan, por puñados, los árboles.

09 Dic 04

viernes, 15 de febrero de 2008

Tortuga



Ser tortuga
que corran delante, yo los seguiré.
Paisaje, paso;
camino, paso;
el malón enloquecido, paso.
Las bestias al costado del camino
no son bestias si uno mira bien.
Ser tortuga pequeña:
patas cortas y al piso.
Nunca perder de vista la tierra negra.
Un día, paso;
una noche, paso.
La estampida se acerca aquí mismo
se aleja.
Ser tortuga
verónica
pielenta.
Que corran delante, que ya llegaré.

jueves, 14 de febrero de 2008

En nombre del amor



Día de los enamorados. Seguramente muchos están buscando poemas por internet para mandarles a sus amados y amadas. Tantos versos hay sobre el amor. Y tan inasible, indescriptible e indócil es este sentimiento.

Neruda fue un poeta que, entre otras cosas, le cantó al amor. Me gustaría dejar en claro esto. Digo "entre otras cosas" porque, para mí, sus mejores versos son otros: las odas, por poner un ejemplo. En fin, estoy cayendo en un clisé con esto de traer a Neruda un día como hoy, pero convengamos que los clisés tienen un fondo de verdad. Es innegable.

La amada de Neruda era su esposa Matilde, quien fue depositaria de los versos más envidiados por las mujeres. Bueno, al menos por mí.

Aquí va uno de mis preferidos, que llevo anotado en el cuadernito para poesía que me regaló Sergio, mi amor. Espero que les guste.

XXV
Antes de amarte, amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas
nada contaba ni tenía nombre
el mundo era del aire que esperaba.

Yo conocí salones cenicientos
túneles habitados por la luna,
hangares crueles que se despedían,
preguntas que insistían en la arena.

Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído,
todo era inalienablemente ajeno,

todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoño de regalos.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Perro de caza



Soldado firme.
Sabe que antes de vencer el aire
y llegar al pasto o a la tierra mojada,
antes de volver con el fruto maduro (tibio)
entre sus dientes,
antes: el disparo.
En tanto,
mira mi mano en el gatillo,
mira el pájaro blando todavía en la nube
y anticipa el pequeño dibujo que hará al caer.

martes, 12 de febrero de 2008

Ibn Hazm, poeta para enamorarse

Segundo año fue el que más me gustó de la carrera de Letras. Hubo un antes y un después. Es que las literaturas eran medievales. ¿Cómo se puede seguir una carrera cuando ya agotaste todo tu asombro literario en segundo año?
 
Era 1998. María Elena Cincunegui era la profesora. Literatura española I, la materia. Ibn Hazm, el poeta.
 
¿Cómo presentarlo? Mm... Baste decir que escribió un libro que se llama El collar de la paloma. Tratado del amor y los amantes.. Justamente eso, un tratado sobre el sentimiento más puro y más duradero.
 
Un poeta para enamorarse. Si no me creen, leanlo:
 
¡Oh esperanza mía! Me deleito en el tormento que por ti sufro.
Mientras viva, no me apartaré de ti.
Si alguien me dice: “Ya te olvidarás de su amor”,
No le contesto más que con la ene y la o.

Pausa en el mar


mojar las patas
el pantalón arremangado
quinientos kilómetros de euforia
hasta mojar
los deditos de espuma
pies blancos amarillos
ahí abajo no se siente el viento
y patear
patear el agua
sacar pecho como un gallito
atrapar el aire
(esperar que dure)
disfrutar
la arenita en la planta
la sal que se escurre
viene y va
viene y va
mojar las patas
hidratar la pausa
quinientos kilómetros de vuelta
para pensar

07 Ago 06

lunes, 11 de febrero de 2008

álbum de familia



a Sergio



cuadrado
y dentro, yo
tenía cinco y vestidito

cuadrado
familia
estaban mis abuelos

el cuadrado
a mi lado, vos
y se renueva el círculo


(08 Jun 07)


***
Sergio dixit:

Gracias por este hermoso poema!!!!!


Hoy podemos decir que nos unen cientos de cuadrados que no hacen mas que reflejar la felicidad que alimentramos día a día y que formarán, en unos años, la historia de nuestro incondicional amor.

Te amo.

viernes, 8 de febrero de 2008

Vaca

te traen en una cuna
un corralito de madera
ay que no te acuna
yo te veo pasar
el instinto me dice es tu amiga
corré corré
sacala de esa cuna que la lleva
el instinto que me dice es tu amiga
comé comé

te traen y yo te miro
el camión dobla
y tus pestañas húmedas
entran dócilmente
al matadero

jueves, 7 de febrero de 2008

No sé si es un grillo IV



no sé si es un grillo
mi querida langosta
mi pequeño saltamontes
mi ortóptera miniatura

miro sus ojos compuestos
¿qué extraño ser verá en mí?

no me importa
yo le regalo mi jardín domesticado
son suyas mis macetas
mi lacito de amor
mi tierra negra

no-sé-si-es-un-grillo
se esconde tras las hojas
asoma
antenas
un ojo
el otro
toma confianza

y salta
            salta
                     salta...

De vidrio, en Mis poetas contemporáneos

Ayer, Mis poetas contemporáneos, blog que tiene a su cuidado el poeta Gustavo Tisocco, publicó mi poema De vidrio.

Leelo y dejame tus comentarios.

¡Gracias, Gustavo!

miércoles, 6 de febrero de 2008

No sé si es un grillo III

Pensar que el pequeño insecto se iba a quedar en la hojita del lacito de amor como cuando lo dejé es ingenuo. Pero soy así. Ayer volví del trabajo y... ¡no estaba!

Después de arduas investigaciones en internet, pensaba sentarme en el balcón, sacarle fotos y analizar de qué tipo de ortóptero se trataba (eso sí lo tenía confirmado). Pero no, el insecto no resultó tan obediente como yo creía. Y tampoco tan grillo como Sergio pensaba (el canto brilló por su ausencia).

No pude sacarle fotos, pero aquí les dejo una de un saltamontes o una langosta, que se le parece bastante.



***
Sergio dixit:
Volviendo al "tiene aspecto de grillo....", sólo faltaba la confirmación, esa prueba irrefutable que por sí sola es abrumadora.

Mi oido castigado por muchos estampidos todavía no lo percibe, pero la sonrisa cómplice de Vero, a pesar de querer encubrirlo, lo delata, canta como un grillo.

Y sí, como en el tute, cantó las cuarenta, ergo es un grillo.

martes, 5 de febrero de 2008

REMES: Red Mundial de Escritores en Español

Ya figuro en el directorio de la Red Mundial de Escritores en Español.

Gracias, Luis E. Prieto Vázquez, por la invitación.

Olguita, poeta y planchadora

Cuando la conocí, Olga era nada más que una señora que se ganaba la vida planchando. Como mamá trabajaba y estaba todo el tiempo afuera de casa, contrató a Olga para que la ayudara a planchar. Venía los jueves a la tarde, creo. Ella planchaba y yo hacía la tarea para el colegio.

Olga era prolija. Prolijísima. Y si hubiera una palabra superior a "prolijísima", la describiría muy bien. Tenía el pelo corto, entrecano, la cara llena, la voz aguda y unas uñas largas muy bien cuidadas. Olga era uruguaya, estaba casada y tenía varios hijos. Le gustaba cantar. Cantaba mientras planchaba y eso nos alegraba a las dos.

Pasados los primeros jueves, el hielo entre nosotras se derritió. Y me contó que escribía poemas. Que había perdido a sus padres de muy joven. Que su padre nadaba muy bien. Y que su madre había tenido una enfermedad de los pulmones. El marido de Olga era mucho mayor que ella, pero seguían haciendo el amor como cuando eran adolescentes. Una de sus hijas había viajado al exterior y se había quedado allá. Otra había formado su familia acá en Buenos Aires. Su único hijo varón era adolescente cuando la conocí a Olga, era el segundo; el primero tenía cerca de siete años cuando ocurrió aquel accidente (murió en el acto).

Es claro, la vida de Olga había sido muy dura. Pero ella cantaba cuando planchaba. Una vez había cantado en la tele de Uruguay, creo, en un programa. ¿Cómo podría describirles su voz? El estilo era más bien español, del tipo de flamenco. Esos quiebres en la voz hacía ella. Y me gustaba escucharla.

Recitaba de memoria sus poemas. Y eso también me gustaba. La admiraba por eso; ¡yo nunca había podido memorizar ni uno solo de los míos! Los nuevos los escribía en papeles de cuaderno, con letra cursiva muy prolija y femenina. Los llevaba dobladitos en el pantalón y, cuando la plancha y el estudio estaban aburridos, hacíamos una pausa. Entonces los sacaba y me leía.

Después ella dejó de ir a lo de mi mamá. Me parece recordar que fue por un problema de salud. Hoy no sé qué es de la vida de Olga, pero el tiempo que pasamos juntas me alcanzó para quererla.

Para que la conozcan, les dejo aquí uno de los poemas que solía recitar de memoria. Ya verán por qué me emocionaba tanto.

La pequeña soledad
Yo ya no soy tan chiquita
no me pueden engañar
y yo sé que mi mamita
se fue al cielo con papá.

La abuela llora a escondidas
y cree que no la escucho
pero cuando yo me acuesto
la oigo que llora mucho.

Y me siento tan solita
a pesar de su cariño
no es igual a mi mamá
que hacía cuentos de niños.

Pero yo la quiero igual
porque abuelita es tan buena,
me canta todas las noches
y me acaricia con pena.

Me arrodillo a cualquier hora
al lado de mi camita
y le pido a Jesusito
que la cuide a mi mamita.

Y cuando estoy muy dormida
empiezo entonces a soñar
y veo que mi mamita
está junto a mi papá.

Y los dos me miran mucho
y hacen mi cama volar
y los veo, los escucho
que me llaman Soledad.

Entonces cuando despierto
tengo ganas de cantar
y la abrazo a mi abuelita
como si fuera mamá.

Y ya no me siento triste
porque toditas las noches
cuando comienzo a soñar
vuelvo a encontrarme contenta
con mamá y papá.

***
Olga Beatriz Villar de Filgueira, nacida el 18 de diciembre de 1936 en Paysandú (Uruguay). Siempre se destacó por su inclinación a la escritura.

A la edad de 14 años, comenzó a escribir poesía. Casada con Américo José Filgueira, tiene tres hijos: Ana María, Sonia Beatriz y Fabián Andrés.

Premiada en el concurso literario de SUTERN por la poesía "Vivir".
Su tiempo libre lo aprovecha en la lectura y escribir tratando de sacar a la luz el caudal que encierra dentro de sí.
***

¿Te gustó leer a Olga? Podés leer más en Anuario Argenta de poemas 6, Buenos Aires, Editorial Argenta, 1993, páginas 100, 101 y 102.

No sé si es un grillo II

Sergio contesta, muy simpático, a mi anotación anterior:

Tiene aspecto de grillo, fue encontrado donde habitan los grillos, salta como los grillos, sólo le falta su, en determinados momentos agradable y romántico, canto.

Creo que el abatimientimiento de la tarea diaria hizo efecto en mi y en Vero, por eso anoche no lo escuchamos, pero no pasará mucho tiempo hasta que eso ocurra, y en ese momento, en el silencio de la noche cuando hasta el respirar de un bebé se escucha nítidamente, ella deberá mudarse al balcón para acunar a su grillo y que sus gritos me dejen dormir.

No sé si es un grillo

Como mis padres están de vacaciones, a mí me tocó encargarme de sus plantas y de la gata siamesa, más conocida como La Muni. Estaba ayer regando el cantero de flores del patio, cuando debajo del agua saltó algo. Dejé la pava (sí, estaba regando con una pava) y me fijé bien. Un grillo. O algo con esa forma. Si les digo "langosta" y "grillo", se habrán dado una idea de la forma que tiene este insecto.

Mi espíritu de ciencia fue más fuerte. Lo capturé, con la hojita verde en la que estaba, y lo llevé a casa. Lo analicé bien. Sí, se trata de un insecto porque tiene tres pares de patas y antenitas. Y es precioso. Ya le sacaré fotos.

La discusión anoche fue si era un grillo o no. Sergio, siempre tan apasionado por los animales mudos (ya para loro barranquero me tiene a mí), me dijo que prefería "una araña, porque no va a estar gritando toda la noche". Una frase hilarante, hay que reconocerlo, pero pobre grillito. Lo dejé un rato en el lavadero, adentro del frasco. Sergio seguía atacando: "Mirá si se escapa; después no lo encontrás más"; "¿Sigue ahí ese bicho?".

Le hablé al no-sé-si-es-un-grillo y le dije: "Por favor, no cantes hoy porque peligra tu vida". Y me hizo caso el pequeñuelo. Entonces, mientras Sergio dormía, lo dejé libre: lo puse entre las hojas de mi lacito de amor y mi planta "carne gorda".

Hoy a la mañana, estaba agarradito de la hoja blanca y verde del lacito de amor. Le hice un guiño antes de irme a trabajar y me vine recitando por lo bajo este poema de Conrado Nalé Roxlo.

Ah, eso sí, no está confirmado que es un grillo.


El grillo
Música porque sí, música vana,
Como la vana música del grillo,
Mi corazón eglógico y sencillo
Se ha despertado grillo esta mañana.

¿Es este cielo azul de porcelana?
¿Es una copa de oro el espinillo?
¿O es que en mi nueva condición de grillo
Veo todo a lo grillo esta mañana?

¡Qué bien suena la flauta de la rana!
Pero no es son de flauta: en un platillo
De vibrante cristal de a dos desgrana

Gotas de agua sonora. ¡Qué sencillo
Es a quien tiene el corazón de grillo
Interpretar la vida esta mañana!


PD: Obviamente, la rana tenía que aparecer...

lunes, 4 de febrero de 2008

Hipo poético II

En respuesta a mi convocatoria del 15 de enero para que me enviaran poemas sobre el hipo, Caballero DeCapital me envía este poema.

¡Gracias por aceptar el reto, Caballero!

Incontrolable.
Agua en siete tragos, contener la respiración...
Ver una de terror, o dos... o una novela venezolana...
Pararme de cabeza, zapatear como el chavo...
Y no se va.

Pensar en otra cosa por esos segundos en medio...
Matarlo con la indiferencia...
Volver a asustarme con el recibo de sueldo...
O llamar a mi suegra (y que venga con mi suegro).
Nada resulta.

Llego a preguntarme si el diafragma es tan necesario.
Tanto como para no extirparmelo aunque sea un poquito.
"Involuntario espasmo del diafragma;
típicamente repetitivo varias veces por minuto"
Hasta la definición es fea..
...Me tiene podrido este hipo maldito.

Las nieves del tiempo platearon mi sien

Mi sabiduría se hizo carne. O mejor, se hizo pelo. Hoy el espejo, que nada perdona, me hizo sonreír. Me descubrí una cana, que creció oculta, apartada de mi mirada hasta ahora, vaya uno a saber por qué. Sí, una cana.

Y yo, chocha. (Ojo: no es "chocha" de "vieja chocha", sino "chocha" de "contenta"). Esto, por supuesto, lo digo sin sarcasmos ni ironías. Siempre quise tener canas. ¿Por qué?

Bueno, es que mi mamá siempre contaba que su abuela, la nonna Emma, tenía el pelo blanco y hermoso. Blanco ala se diría ahora, pero para mí siempre va a ser blanco Emma. No tuve el gusto de conocer a mi bisabuela, pero me hubiera encantado.

Sé que hablaba en italiano, y que no se acostumbraba a hablar en español. Que tenía el pelo blanco. Y que era muy prolija y coqueta. Cuando mi mamá me hablaba de ella, mi papá asentía. Y recalcaba eso de "muy coqueta".

Así, hoy cuando me miré al espejo y vi mi segunda cana (la primera me salió el día antes de mi cumpleaños de 27), pensé en la nonna Emma y no pude más que sonreír.

A modo de ilustración, te traigo un poema sobre canas que escribió José Martí.

No me quites las canas
No me quites las canas
Que son mi nobleza:
Cada cana es la huella de un rayo
Que pasó, sin doblar mi cabeza.

Dame un beso en las canas, mi niña:
¡Que son mi nobleza!

viernes, 1 de febrero de 2008

Frases que digo mucho

- Uy.
- Bueno.
- ¿En serio?
- Me estás cargando.
- Así que...
- Sin embargo, pero...
- No sólo..., sino que...
- Lo cierto es que... La verdad es que...
- Te soy sincera:...
- Mirá, eh.
- Todo bien.
- ¡Joya!
- A full.
- ¡La c(piiiiip) de la lora!
- ¡Bárbaro! ¡Qué bárbaro!
- Un horror/horroroso.

La repetición incansable las volvió mis enemigos íntimos. Quiero evitarlas. Debo hacerlo. Debo vencer el mecanismo interno que tengo que me hace decirlas una y otra vez, sin pensarlo, de manera automática, mecanismo siniestro que me hace dispararlas como un latigazo contra los demás, aunque no se den cuenta del golpe.

¿Será que el golpe me duele más a mí? Es como se dice: en casa de herrero, cuchillo de palo.