viernes, 26 de septiembre de 2008

Notas sobre 374, de Eugenia Coiro



En esta entrada, te contaba que estaba leyendo el libro 374, de Eugenia Coiro y prometía una reseña.

Bueno, no me animo a la reseña, pero sí voy a escribir algunas notas sobre mi lectura del poemario.



374
Eugenia Coiro
De los cuatro vientos
64 páginas

Apuntes al margen

* Reaprendí la palabra "crudeza". Con ella, Coiro muestra el dolor, sin pudores, sin filtros. Uno se asoma al mundo de estos poemas igual que a una mesa de laboratorio. La muerte está sobre la mesa, el dolor está sobre la mesa, nuestro rol es observarlo detenidamente. Imposible ser ajeno.


* ¿A dónde se ha ido el otro, que está tan lejos? ¿Por qué "los puentes se rompen al más leve sonido"? ¿Será por eso que no hay final?


* 374. Gusanos. Algo más que gusanos. Y no sé qué es.


* Coiro me habla de gusanos y cita a Paul Celan ("algo en la tierra"), pero no me engaña: la clave está en el azul, el agua y los peces.

AZUL
"niña de azul" (p. 14)
"piedras azules" (p. 24)
"Azul / una mosca" (p. 29)
"una rama azul" (p. 33)

AGUA
"no hay sequedad en las hojas" (p. 9)
"rueda el agua del cuerpo" (p. 9)
"y el mar sigue" (p. 13)
"el sueño del mar" (p. 19)
"la humedad envuelve las luces" (p. 21)
"estoy muerta de sed" (p. 24)
"un pez fuera del agua" (p. 32)
"a mí me gusta ver el mar desde abajo" (p. 38)
"Y los peces, destellantes, juegan en la orilla del mar" (p. 39)
"secándose para siempre al sol" (p. 39)
"el agua me envuelve" (p. 40)
"Agotaba/la lluvia/silenciaba./Ojos secos/de palabras/el agua nos tapó/los pies." (p. 57)

PEZ
"Un pez baila en mi garganta" (p. 32)
"otros se compran un pez" (p. 38)
"un pez fuera del agua" (p. 32)
"Y los peces, destellantes, juegan en la orilla del mar" (p. 39)
"Y tus ojos de pez apagados" (p. 41)


* "De cabeza" muestra el instante en el que una persona se tira al agua. Es una prosa poética soberbia (¿y puedo decir envidiable?). Es tan gráfica la oración final: "La cabeza se abre poco a poco: parece una estrella de mar".


* Muchas referencias a lo sexual, pero no hay placer. Entre las piernas, hay "la mancha de la ausencia/ La desembocadura del dolor" y no se quiere criar nada: "los hijos son del diablo". Imágenes muy fuertes, que conmueven, que no dejan espacio a la esperanza.


* No está el otro. No se llega al otro. Los hijos son del diablo. Pero, entre tanta soledad, el gato doméstico acompaña.


* Hay un par de poemas que hacen sonreír, a pesar de la muerte: Música y Pájaros. Hay gatos en ambos.


* El último poema cierra perfecto el libro y explica si, después de tanta soledad, hay que confiar o no en algún Dios redentor: "Ningún dios/apenas una sombra/multiplicada en el tiempo".


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