sábado, 23 de agosto de 2008

Meditación I: cita de Octavio Paz

Ayer me enteré de que instituyeron el 24 de agosto como Día del Lector aquí en Buenos Aires, en honor al nacimiento de Jorge Luis Borges. Y hoy leí esta gacetilla:



DESTACADOS
LIBRO MARCADO

Los escritores Daniel Link y María Moreno leerán los subrayados y las anotaciones que han agregado a sus textos favoritos. Las marcas que todo lector deja en un libro es quizás el modo en que los lectores reescriben íntimamente lo que leen.
Entrevista: Cecilia Szperling

Domingo 24 de agosto - 17 hs
Biblioteca Baldomero Fernández Moreno
Concepción Arenal 4206 - Chacarita



Me pareció una idea genial. Yo creo que hay dos tipos de personas que leen: las que "arruinan" los libros y las que los dejan impolutos. Debo admitir que pertenezco al primer grupo. Bueno, no sé si admitir es la palabra, dado que es algo de lo que me enorgullezco. Es que no logro pasar cuatro páginas de ningún libro (salvo que sea prestado) sin marcar alguna frase, alguna palabra. No puedo. Por eso, para mí releer un libro es, a la vez, releerme, releer la vida que llevaba y las cosas que pensaba en el momento de las anotaciones y los subrayados. Es un encuentro conmigo misma.

Un profesor de la facultad nos decía que si le llevábamos los libros intactos al examen final significaba que no los habíamos leído. Vaya si tenía razón.

En mi caso, no le tengo miedo ni siquiera al bolígrafo. He marcado libros sin ningún tipo de empacho con bolígrafos negros y azules. Los uso especialmente cuando encuentro errores de tipeo. Ah, sí, no puedo sacarme la camisa de la profesión, aunque a veces parezca de fuerza.

El caso es que volví pensando en qué cosas habría marcado en mis libros, qué frases habría subrayado en otros tiempos. Me paré delante de la biblioteca y tomé uno de mis libros de cabecera: El arco y la lira, de Octavio Paz, un libro que cualquier persona que se jacte de poeta debería leer.

En esa época, subrayaba con lápiz. Un lápiz negro grueso, blando, que me encantaba.

Comparto dos frases. Y me quedo meditándolas, rumiándolas más bien. Sumate, si te gustan.

1. "Un soneto no es un poema, sino una forma literaria, excepto cuando ese mecanismo retórico --estrofas, metros y rimas-- ha sido tocado por la poesía. Hay máquinas de rimar pero no de poetizar".

2. "El poema no es una forma literaria sino el lugar de encuentro entre la poesía y el hombre. Poema es un otorgamiento verbal que contiene, suscita o emite poesía".

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