jueves, 10 de abril de 2008

Me aburro: ¡socorro!

  • Estos últimos días el dolor en la espalda se profundizó. Mis nervios y mi cansancio se están haciendo nudo en mi omóplato derecho y cada vez duelen más. En fin, esto y encima el manual técnico que me toca escribir en el trabajo... Me invade el aburrimiento.
  • Estoy leyendo el 4 de Harry Potter. Me gusta, pero voy por la página 243 y la historia no termina de arrancar. ¿Hay forma de darle cuerda a un libro?
  • Quiero irme a mi casa ya.
  • Quiero escribirle algo a mi mejor amiga y me salió un poema que no me convence. ¿Por qué, por qué?
  • Me aburre ir al comedor del trabajo y escuchar conversaciones de trabajo. Es mi tiempo de descanso, ¡maldición!
  • Me encantaría ir a mi trabajo y volver de él en colectivo por caminos siempre desconocidos. Por ejemplo, no saber dónde bajarme y estar sentadita, algo nerviosa, mirando bien para ver dónde es la parada. Ver las cosas por primera vez.
  • Me aburro como si estuviera comiendo un caramelo Media Hora.
  • ¿Existirán poemas sobre el aburrimiento? ¿Contra el aburrimiento?
  • La placa de sonido la PC de mi trabajo tiene un problema y todo se escucha rapidito, como si fueran ardillas. Ni mascotas ni PC normales. En fin, pero a veces me divertiría más escuchar música a velocidades normales. A veces, la normalidad viene bien y relaja.
  • Me aburro y extraño a mi amiga y compañera de trabajo, Paula, con quien en momentos así nos poníamos a jugar un tutti-fruti. Nada quitaba la modorra como eso. Paula, te extraño.

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