martes, 8 de abril de 2008

Caricatura




Hace poco, en la Argentina, se armó jaleo porque uno de nuestros caricaturistas más grandes, Hermenegildo Sabat, publicó una ilustración de la señora presidenta con la boca tachada. Ella se mostró muy disgustada, e hizo público su desacuerdo y, por supuesto, quedó abierto el debate.

De todos modos, no quería hablar de esto en particular, sino simplemente de las caricaturas. ¿Qué es exactamente una caricatura?

Bueno, el DRAE dice esto:

  1. f. Dibujo satírico en que se deforman las facciones y el aspecto de alguien.
  2. f. Obra de arte que ridiculiza o toma en broma el modelo que tiene por objeto.
Así, pues, la caricatura busca la risa por medio de la sátira y el ridículo. Pero también deforma, agranda, achica, para poder lograrlo. Hay una torsión de la realidad, necesaria para llegar a la risa.

Bueno, justamente por esa torsión, por ese lente amplificador propio de este estilo de dibujos, no es fácil verse a uno mismo en una caricatura. Quiero decir que los defectos, las cosas más destacadas del cuerpo quedan en primer plano. No hay defensa posible. La persona está ahí, con todo lo lindo y todo lo feo, pero especialmente con lo feo, ya que por lo general son esos aspectos más notorios los que nos molestan. Por eso, no hay caricaturas inocentes.

Hace poco más de un año, Roberto Risorti, un ilustrador y dibujante compañero de trabajo me hizo esta caricatura. Me gustó, me sentía identificada completamente, y a la vez me hacía sentir muy vulnerable. Las caricaturas generan eso, creo. Algo así como un intenso deseo de reír y de taparse al mismo tiempo...

Hoy, por una de esas casualidades/causalidades, me topé con la ilustración de Roberto. Me reí de mí misma. Soy así, tal cual. Y se me ocurrió pensar que a las caricaturas, como a los poemas recién escritos, hay que dejarlos reposar para poder apreciarlos mejor. Ese tomar distancia de los que saben apreciar un cuadro. La distancia es necesaria.

Yo la tomé y me gustó más aún la caricatura. Espero que le pase lo mismo a nuestra señora presidenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario