miércoles, 20 de febrero de 2008

La soga al cuello

Hay cosas que nos hacen sentir que es el fin. Nos sentimos abrumados, ahogados, como si estuviéramos en la horca, con la soga al cuello, y están a punto de abrir esa compuerta. El piso está por desaparecer. Pensamos que es el fin...

Otras veces los demás nos animan a saltar al vacío. Miramos con reojo desde la altura y decimos que es imposible. No es posible salir vivo. Vamos a caer. Nos vamos a matar. No somos capaces.

Por suerte, nos equivocamos. Justamente ésas son las cosas que nos hacen volar.

La soga al cuello
La soga al cuello, la soga al cuello
los pies descalzos sobre el abismo.
No me empujes más, porque no hay lugar
y no aprendí volar.

Los demás ya saltan al vacío
pero me aferro y no sé
cómo escapar de la cornisa
sin que duela, sin caer.

El mundo es un bordecito
los pies tan grandes como la ambición.
Y qué pasa después del salto...
hombres y mujeres como pájaros.

La soga al cuello, la soga al cuello
los pies descalzos sobre el abismo.
No me empujes más, porque no hay lugar
y no aprendí a volar.

La tristeza nos va empujando....
La soga al cuello.
El amor nos va empujando...
La soga al cuello.
La alegría nos va empujando...
La soga al cuello.
La vida nos va empujando...
La soga al cuello.
Hasta saltar, hasta saltar.
Hasta volar.

31 Oct 06

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