viernes, 1 de febrero de 2008

Frases que digo mucho

- Uy.
- Bueno.
- ¿En serio?
- Me estás cargando.
- Así que...
- Sin embargo, pero...
- No sólo..., sino que...
- Lo cierto es que... La verdad es que...
- Te soy sincera:...
- Mirá, eh.
- Todo bien.
- ¡Joya!
- A full.
- ¡La c(piiiiip) de la lora!
- ¡Bárbaro! ¡Qué bárbaro!
- Un horror/horroroso.

La repetición incansable las volvió mis enemigos íntimos. Quiero evitarlas. Debo hacerlo. Debo vencer el mecanismo interno que tengo que me hace decirlas una y otra vez, sin pensarlo, de manera automática, mecanismo siniestro que me hace dispararlas como un latigazo contra los demás, aunque no se den cuenta del golpe.

¿Será que el golpe me duele más a mí? Es como se dice: en casa de herrero, cuchillo de palo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario