miércoles, 29 de agosto de 2007

Sueños

Estoy leyendo El túnel, de Sábato por vez número... bueno, ya perdí la cuenta. Es apasionante: redescubro la historia en cada lectura.

Esta vuelta me quedé pensando en el papel de los sueños en la literatura. Lo onírico es un instrumento más para el escritor, que suele usarlo como símbolo para que aparezca lo oculto, lo que no se sabe con certeza, para anticipar lo que va a ocurrir.

(Anotación al margen: ¡Qué interesante sería escribir/leer un artículo sobre los sueños en la literatura!).

En El túnel, Juan Pablo Castel tiene un par de sueños; en uno de ellos, un mago lo convierte en pájaro y lo más curioso es que nadie lo advierte. Recordé así los sueños de Raskolnikov (¡pobre caballo!, ¡cuánto sufrí!) en Crimen y Castigo, de Dostoievsky; los del hombre que crea a otro hombre en "Las ruinas circulares", de Borges.

Hay muchos más, claro. Y vos, ¿cuáles recordás?

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