lunes, 25 de junio de 2007

Todos los caminos llevan a Dante

Hoy a la mañana vi,en Ciudad Abierta (canal 80), diez minutos de un reportaje a la poeta argentina Leonor Silvestri, quien mostraba a cámara un tatuaje que tenía en la espalda: "Omnia mea mecum sunt", una frase de Séneca.

La frase me dejó pensando en los clásicos. Varía tanto este concepto de un poeta a otro que me pregunté: ¿cuáles son mis clásicos? Inmediatamente, pensé en Dante.

Tuve el honor de estudiar La Divina Commedia con Daniel Capano en la Universidad del Salvador. También asistí a su Lectura Dantis en la Asociación Dante Alighieri de Buenos Aires, en la sede de la calle Tucumán.

Para quienes no lo conocen, es una eminencia en literatura italiana. Estudiar con él era como estudiar literatura inglesa con Borges. Lo recuerdo recitando en italiano los versos del altissimo poeta...

Aquí les dejo, entonces, unos versos del canto III del Infierno de la Divina Commedia: Dante y Virgilio llegan a la puerta del Infierno, sobre la que se lee la siguiente inscripción:

"Per me si va ne la città dolente,
per me si va ne l'etterno dolore,
per me si va tra la perduta gente.

Giustizia mosse il mio alto fattore;
fecemi la divina podestate,
la somma sapïenza e 'l primo amore.

Dinanzi a me non fuor cose create
se non etterne, e io etterno duro.
Lasciate ogni speranza, voi ch'intrate".

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