viernes, 8 de junio de 2007

Caperucita




Me gusta el fresco de las plazas
a la noche.
Sentada en un banco
me abandono en esta humedad verde
casi negra.
Si no pasan autos
por un momento me siento
asustada
y soy Caperucita
a la espera del lobo.

Sí, me gusta esto. Pero
los bosques ya no son lo que eran antes.
Hoy el hombre los ha domesticado.
Y las bestias pasean con correa
el lobo pide su paseo diario.

Sin embargo, el fresco
este fresco que penetra y cala huesos
sigue intacto, indómito y eterno
sigue virgen en el verde de los árboles.

19 Mar 06

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